¡Hola! Estoy de vuelta, esta vez en Miércoles ¡Yay! Espero que este capítulo les sea de su agrado. Kurt tendrá su primer día en McKinley y su primera enemiga.
Vane: Gracias por tu comentario, que bueno que te guste ¡Y aquí esta el capítulo 5!
Si más que decir les dejo el capítulo.
¡Espero les guste!
Capítulo 5: Entrando en Mckinley
~^~ Kurt's Pov ~^~
- Ugh... Mi cabeza - Antes de que pudiera abrir los ojos o si quiera me despabilara completamente un fuerte y salvaje dolor de cabeza me atacó.
Temía abrir mis ojos y encontrar a alguien desnudo durmiendo a mi lado. No sabía si de verdad le di mi primera vez a un completo desconocido o fue sólo una alucinación por la gran cantidad de alcohol que ingerí. A pesar de que no me arrepentía de lo que pude o no haber hecho, me sentía avergonzado, no quería que en caso de ser verdad ese chico pensara que soy alguien fácil. A parte del enorme sermón y castigo que me daría mi familia si se enteraran.
Abrí lentamente los ojos e inspeccioné cuidadosamente mi habitación. Nada. No había nada fuera de su lugar. Lo único diferente era que tenía mi pijama puesta y la ropa que utilicé la noche pasada estaba arrojada en un rincón. Seguramente quedé inconsciente en la cocina después de tanto alcohol y alguna de mis hermanas me trajo a la cama y me puso mi pijama. Voltee mi mirada hacia mi mesita de noche, encontrando una caja de aspirinas y un vaso de agua.
Tomé una aspirina y me la pasé junto con un gran sorbo de agua. Entonces noté que en la parte trasera de la caja había una nota. En la cual la letra con la que fue escrita no me pareció para nada familiar.
- Mierda... - Con temor la tomé y la empecé a leer.
"Buenos días, Dulzura...
Espero hayas disfrutado lo de anoche, porque yo sí, y estaría más que dispuesto a repetir. Lamentablemente me di cuenta de que nunca me mencionaste tu nombre. Pero si estuviste ahí eso significa que o estas en Mckinley o conoces a alguno de los chicos del Glee. Sí estas dispuesto a una segunda ronda ya sabes dónde buscarme. Te esperaré ansioso.
PD: Me encanta el lunar cerca de tu pelvis, es tan sexy...
PD2: Espero que no te moleste, pero me encanta marcar lo que es mío.
Atte: Blaine Candente Anderson."
Decir que estaba avergonzado es poco. ¡Mi cara literalmente ardía! ¡No había sido una alucinación!
Rápidamente bajé el pantalón de mi pijama, revisé mi lunar y... uff... ¡No tenía ni una marca! Maldito sea ese tal Anderson, me hace entrar en pánico, aunque no sé por qué me debería preocupar si me hubiera dejado alguna marca ahí, no es como que nadie me fuera a estar revisando tal lugar. Ya más calmado, al menos hasta el punto en el que ya no tenía un tic nervioso en el ojo, bajé a desayunar.
Sería fácil fingir ante los demás que nada pasó, ¡Pero el maldito dolor de trasero opina otra cosa!
- Buenos días, cariño - Saludó amablemente Angélica - Se te hizo más tarde de lo común, ¿te desvelaste mucho anoche?
- Huy, si lo hubieras visto mamá, se la pasó brinque y brinque - Respondió Quinn con una risa en su boca.
- ¡¿Qué?! ¡Cállate! ¿Tú qué sabes? - Le grité completamente rojo, causando que todos me dirigieran sus miradas.
- Vamos Kurty, no lo niegues, todos ya lo sabemos - Completó Brittany.
¡OH MI DIOS! ¡OH MI DIOS! ¡No es cierto! ¡No, no, no, no! ¡Me niego a creer que saben que me acosté con un extraño!
Apreté fuertemente los ojos impidiendo que las lágrimas de vergüenza salieran de mis ojos.
- Dios Kurt, de saber que tomarías tanto le habría dicho a Puckerman que le bajara a la cantidad de alcohol en su ponche - Continuó hablando Quinn - Ahora tendrás que limpiar los cojines de mamá que ensuciaste con tus pisadas y el ponche que derramaste.
- ¿Ehh? - Abrí mis ojos, ¿Era en serio lo que me decía?
- Entonces fuiste tú – Angie me miró seria - Pues hoy te pondrás a lavar todo lo que ensuciaste.
- Pero yo… - Intenté excusarme ahora que sabía que no se referían a lo que de verdad me preocupaba.
- ¡Nada de "Pero"! – Gritó - Ahora siéntate a desayunar con nosotros como la hermosa y unida familia que somos - Se acomodó los cabellos que se había desarreglado - ¡Ya! - Me apuntó con un tenedor.
Rápido me senté y empecé a desayunar, aún seguía enfurruñado, pero la comida es comida, y no se debe desperdiciar, menos cuando se tienen deliciosas fresas…
En cuanto el desayuno terminó subí a mi habitación, a ponerme ropa más decente que un pijama. Volví a bajar y salí al patio donde ya me esperaban los cojines de la sala para lavarlos, ¡No es justo! Ni siquiera recuerdo haber hecho tal cosa, pero ya no me queda de otra, si no lo hago Angélica es capaz de castigarme. Duré alrededor de 3 horas lavando, ¡Mis pobre manos están como pasas por el agua, y el maldito jabón me las dejó ásperas! ¡Necesito que me hagan manicure!
- Kurty - Me habló Brittany - Quinn y yo iremos al Spa para que nos hagan un tratamiento completo de belleza, ya que necesitamos estar impecables para mañana que ya empiezan las clases, ¿Vienes con nosotras? - Como si me hubiese leído la mente.
- ¡Claro! - Me levanté del pasto - Lo necesito con urgencia.
Sacudí mi ropa y fui con ellas. Realmente necesito relajarme bien antes de entrar en ese manicomio en el cual estaré los próximos 4 años… Necesitaré una mejor amiga, ya tengo a Jeff, pero él es hombre, necesito alguien con un verdadero sentido femenino y que sea de mi edad. Bien, esa será mi primera meta para mañana. La segunda es tratar de evitar que Blaine "Asalta cunas" Anderson me encuentre, aunque teniendo en cuenta que está en el Glee Club será una tarea más que imposible. Entonces debo cambiarla a dejarle en claro que yo no soy un fácil y que eso fue un error, uno que no pienso volver a cometer. Espero esta vez sí cumpla con mi palabra.
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Entre en mi cuarto cerrando muy fuerte la puerta, creo que se me hizo costumbre, pobre puerta, espero no romperla un día de estos.
- ¡Es en serio, Kurt! ¡Dímelo! - Gritó Quinn entrando a mi habitación sin ningún permiso.
- Primero - Detuve sus gritos - ¡¿Cuántas veces debo decirte que toques la maldita puerta?! – Señalé la puerta - Y segundo, ¡Ya te dije que no sé cómo diablos sucedió! ¡Ni siquiera lo había notado hasta que lo mencionaste!
- ¡¿Cómo no vas a saber quién te hizo ese chupetón del tamaño de una mandarina?! – Me señaló.
Y era cierto, no sabía cómo sucedió, aunque sí sabía quién podría habérmelo hecho ¡Pero no se lo diría! Maldito Anderson, era cierto cuando dijo que me marcó. ¿Cómo iba a saber que sería en mi clavícula? Ni siquiera yo lo noté. Pero claro, mi hermana tenía que hacerlo.
- Ya te dije que no lo recuerdo - Le repetí exasperado - De todas formas no es algo que importe.
- ¿Cómo que no importa? ¡Te debería importar! - Se alteró.
- Ya bájale, hasta puede que sea un simple piquete de mosquito, y tú haciendo todo un escándalo.
- ¿Mosquito? Lo dudo - Se tomó la barbilla pensativa - Algún adolescente ebrio es más probable - Se tronó los dedos - Te juro que golpearé tan fuerte es sus partes a cada hombre del Glee Club que no serán capaces de orinar por una semana sin sentir dolor.
- No sé por qué a todos - Le dije sin tomar en cuenta lo sádico de su comentario, ya estoy acostumbrado - No es como que todos fuesen gay.
- Te sorprendería lo que llegan a hacer esos idiotas fuera de sus cinco sentidos.
- De cualquier forma, ¿podrías salir de mi habitación? - Señalé la puerta - Todavía necesito decidir con que canción audicionaré al Glee Club mañana.
- ¡¿Todavía no la tienes?! - Regresó el drama - Deberías haberlo practicado durante todas las vacaciones.
- Querida- La tomé de los hombros - Te recuerdo que soy Kurt Hummel, un cantante por naturaleza, no necesito practicar – Alardee - Ahora… Largo - La empuje fuera de mi habitación cerrando la puerta en su cara antes de que pudiera replicar.
Me lancé en mi cama y tomé mi celular. Busqué entre mis canciones alguna que de verdad sintiera la letra, necesito dejarlos con la boca abierta, necesito demostrarle a Bla… Um… No, no quiero impresionar a Blaine, ¡Claro que no! Oh, bueno, sí, ¡Pero no sólo a él! A todo el Glee Club en general.
- Perfecta… - Susurré con la vista clavada en cierta canción que me describía perfectamente, cada palabra tenía significado para mí.
Arreglé la ropa que me pondría mañana. Llené mi nueva mochila con algunos cuadernos, plumas y cualquier cosa que tenía en mi escritorio, la verdad no tenía ganas de revisar todo. Tomé una larga ducha de agua tibia y me puse mi pijama. Unté un poco de crema en el "piquete de mosquito" para ver si se quitaba algo, de no ser así tendré que utilizar maquillaje mañana ya que casi todas mis playeras tiene cuello en "V". Una vez todo listo me dormí, necesito todas mis fuerzas para mañana. Dios, me va a doler hasta el alma despertarme mañana temprano.
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Ugh… Un día tremendamente agotador. Lo único positivo es que comparto la mayoría de mis clases con Jeff y una chica castaña de enormes ojos, la cual se nos había pegado como chicle y habla como si no hubiera mañana.
Su nombre es Rachel, y aunque al principio me causo un tic nervioso en el ojo y sentí unas inmensas ganas de meterle una calceta en la boca, ahora soy capaz de soportarla. Quitándole sus enormes aires de diva es una gran persona.
- Bueno chicos, los dejo - Anunció Jeff - Necesito ir por algo para tomar.
- ¿Ahora? - Le cuestioné - ¿Y qué pasará con tu audición para el Glee Club?
- Por eso mismo tengo que ir por algo para tomar, o más bien hacer gárgaras.
- ¿Ehh? No entiendo que tiene que ver uno con el otro.
- … - Jeff y Rachel, que hasta el momento no se había involucrado en la conversación me miraron como si tuviera una tercera cabeza.
- Es más que obvio - Señaló Jeff - Si haces gárgaras con agua tibia y carbonato, tu voz sonará mejor - Explicó como si fuese obvio, chocando las manos con Rachel.
- Así es, yo por ejemplo traigo té de miel - Señaló un termo en su mochila - ¿Acaso tú no haces nada para mejorar tu voz?
- Lo haría - Le contesté - Si es que lo necesitara, pero mi voz es simplemente perfecta tal como es, no necesito practicar ni hacer ninguna clase de ritual o lo que sea que hagan, para que mi presentación sea buena, sólo tengo que abrir la boca y hago magia - No pude evitar que una sonrisa de superioridad se colora en mi rostro.
- Eres toda una diva, me agrada - Mencionó Rachel - Bueno, ya veremos quien hace mejor su presentación, es más hagamos una apuesta.
- Tienes mi atención señorita Berry - Coloqué mis manos en las caderas.
- Veamos… ¿Qué gana? La miel, las gárgaras, o la diva - Nos señaló - Los perdedores le compraran helado al ganador al terminar el día.
- Suena interesante - Rasqué mi barbilla - Bueno, mi sabor favorito es fresa, así ya no me tendrán que preguntar el sabor cuando obviamente gane.
- Wow… yo que pensé que ella era egocéntrica - Jeff señaló a Rachel - Definitivamente, uno nunca deja de saber algo nuevo sobre las personas, pero no importa, eso sólo hará que sea más gratificante cuando te gane, ahora los dejo - Se retiró hacia… algún lugar.
- Bien, yo necesito ir por mi hermano - Dijo Rachel - Nos vemos en el Glee - Se despidió con un beso en la mejilla.
Yo hice lo mismo que Rachel, salí a buscar a mis hermanas, no porque las extrañara, sino porque ellas sí sabían dónde está la sala del coro. Ahora, piensa Kurt, ¿Dónde podrían estar tus hermanas? - Las porristas - Susurré y me fui hacia donde deberían estar practicando.
Rápidamente llegué hacia el campo de Football, donde practicaban las animadoras y los miembros del equipo de la escuela. Apenas llegar las vi, y claro, como no verlas si al contrario que a mí, les encanta llamar la atención, o al menos a Quinn, y Brittany termina siempre atrapada. Caminé hacia ellas.
- Hey, Dulzura - Susurró una voz a mis espaldas causándome un escalofrío. Me giré para ver al mismo chico que me desvirginó saliendo de los vestidores - Veo que no te bastó con una sola vez - Mencionó con burla acercándose a mí, y yo, paralizado sin saber que decir - Jum… ve que lo trajiste - Señaló mi pañuelo, el cuál es el mismo que tuve puesto mientras… ocurrió eso, claro que ahora estaba lavado - ¿lo trajiste para recordar todo lo que te hice? - Bajó su tono de voz, empezando a robar mi espacio personal - ¿O fue para que te pudiera reconocer más rápido, e ir inmediatamente al acto? - Dijo lo último escasos milímetros de mi oído, para después morderlo.
Fue ahí que finalmente pude despertar del shock, lo primero que hice fue alejarme ruborizado con mi mano izquierda sobre mi oído, lo segundo fue más un reflejo atrasado, le di una cachetada.
- ¡Aléjate, idiota! - Le grité - ¡Aléjate de mí! - Repetí con fuerza, rodeándome con mis brazos, para evitar esa sensación de vulnerabilidad que de repente me rodeo.
- Eso no es lo que decías la última vez - Se burló nuevamente, acariciando con cuidado su mejilla roja.
- Escucha - Respiré profundo, tenía que dejárselo en claro - Lo que hicimos no fue más que un error, un enorme error, estaba bastante tomado, por lo que no fui consciente de lo que hacía, si te di la imagen de que soy fácil, vengo a decirte que esa es una versión equivocada de mí.
- Jum… - Una nueva sonrisa pintó su rostro - Pues realmente no te creo, pero eso sólo hará más divertido cuando vengas arrastrándote a rogarme que te haga nuevamente mío - Se relamió los labios con lasividad - Veamos cuanto te dura esa fachada de chico difícil.
- Eres, realmente, el idiota más grande que eh conocido - Lo dirige una mirada de asco, para después darme vuelta e ir nuevamente hacia mis hermanas.
- Por favor, entrenadora - Escuché de lejos la súplica de Quinn - Sólo dele una oportunidad.
- Ya dije que este año no habrían audiciones, y me mantendré fiel a mi palabra, tenemos animadores más que suficientes - Decretó con voz dura la que debería ser la entrenadora de las animadoras. Una ¿Señora? Alta, delgada y rubia, vestida con ropa deportiva de un solo color, rojo.
- Por favor - Apoyó Britt - Él de verdad es bueno y… Oh, ahí está - Me señaló emocionada. El trío de rubias me miraron. Brittany se me acercó rápido y me llevó con las otras dos - Vamos Kurt, enséñale a la entrenadora Sue lo que puedes hacer - Me puso frente a ella. La tuve que mirar hacia arriba, directo a los ojos, ella me lanzó una mirada mordaz, una a la cual resistí la necesidad de bajar la mirada.
- Bueno, se ve que no es un cobarde como muchos de aquí lo son - Me señaló - De acuerdo, tienes sólo una oportunidad, si me impresionas, entras, si no, tendrás que ser el ayudante de Becky hasta que te gradúes - Señaló a una chica rubia atrás de ella que cargaba una altavoz. La vi y lo primero que me vino a la mente fue, ¿En serio? ¿Otra rubia?
- Se lo agradecemos entrenadora, verá que no se arrepentirá - Habló Quinn, halándome hacia ella - Sólo denos unos minutos para ponernos de acuerdo - Me llevó junto con Brittany.
- ¿Puedo saber que acaba de pasar? - Pregunté una vez que nos alejamos.
- Sucede que te acabamos de conseguir una oportunidad de entrar a los animadores, eso sucede - Me explicó Britt - Serás el único al que se le permitirá hacer audición en todo el año, así que no lo arruines.
- De… acuerdo - Las miré confundido - Bien, ¿Qué hago?
- Emm… - Quinn sobó su barbilla - ¡Ya sé! ¿Recuerdas que cuando nos aburrimos en el verano inventamos una coreografía?
- ¿Cómo olvidarlo? Me obligaron a usar mallas - Rodé los ojos ante el recuerdo.
- Bueno, esa será con lo que audiciones, y para que causes una mejor impresión, serás el centro, deberías sentirte honrado de tener dos grandes porristas ayudándote.
- Bien, sólo hay un problema - Evadí su comentario ególatra y señalé mi pantalón - No puedo hacer nada con esto, es nuevo y extremadamente ajustado, apenas puedo moverme.
- ¡Argh! ¡¿No podías elegir mejor día para ponértelo?! - Se molestó Quinn.
- No hay problema - Brittany se acercó - Tengo un par de mallas negras en los vestidores, podrías usarlas, y si quieres también tengo una blusa, así no sudas tu ropa.
- Bien, sólo porque de verdad quiero usar ese uniforme - Caminé junto a mis hermanas hacia los vestidores.
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- ¡Vamos! - Gritó Quinn entrando al centro del campo, mientras daba volteretas, seguida de Brittany, ambas con su uniforme. Le hicieron una seña a uno de los chicos para que prendiera la grabadora, y con eso salió mi señal.
"I know a place
Where the grass is really greener
Warm, wet and wild
There must be something in the water
Sipping gin and juice"
Entré con una voltereta, haciendo lucir mi vestuario, el cual era unas mallas negras, con una playera sin mangas color blanca, con líneas diagonals color rojo, dandole un efecto de "caramelo" a la playera.
"Laying underneath the palm trees
The boys, break their necks
Trying to creep a little sneak peek -at us-
You could travel the world
But nothing comes close to the golden coast
Once you party with us
You'll be falling in love"
Nos juntamos en una especie de triángulo, conmigo como frente, mientras seguíamos bailandoy de vez en cuando hacia algún split. Debía demostrar que no era tan novato, y que podia llegar a ser muy flexible.
"California girls, we're unforgettable
Daisy dukes, bikinis on top
Sun-kissed skin so hot
We'll melt your popsicle
California girls, we're undeniable
Fine, fresh, fierce, we got it on lock
West coast represent
Now put your hands up"
En ése instante, y sin que nosotros lo pidieramos, se nos unieron los demás animadores, dándonos un gran apoyo, lográndo seguir con nuestra coreografía, y claro, dejándome el centro a mí.
"Sex on the beach
We don't mind sand in our stilettos
We freak, in my jeep
Snoop Doggy Dogg on the stereo
You could travel the world
But nothing comes close to the golden coast
Once you party with us
You'll be falling in love
California girls, we're unforgettable
Daisy dukes, bikinis on top
Sun-kissed skin so hot
We'll melt your popsicle
California girls, we're undeniable
Fine, fresh, fierce, we got it on lock
West coast represent, now put your hands up"
Todos se abrieron en formación de un cículo, dejándonos a Britt, Quinn y a mí en el centro, rápidamente se acomodoron como base para que me subiera en ellas, en una clase de pirámide diminuta. Me lanzaron unos popones e hice varias poses que había visto a mis hermanas practicar.
"Toned, tanned, fit and ready
Turn it up because it's getting heavy
Wild, wild West coast
These are the girls I love the most
I mean the ones, I mean like she's the one
Kiss her, touch her, squeeze her buns
The girl's a freak
She drive a jeep and live on the beach
I'm okay, I won't play
I love the bay, just like I love L.A
Venice Beach, and Palm Springs
Summer time is everything
Homeboys, banging out
All that ass hanging out
Bikinis, tankinis, martinis
No weenies, just the king and the Queenie
Katy, my lady
Hey, look here baby
I'm all up on you
Because you represent California"
Salté de la punta, callendo directamente en split céntrico, me levanté rápido pero con elegancia, regresando a la coreografía, al igual que el resto de los animadores.
"California girls, we're unforgettable
Daisy dukes, bikinis on top
Sun-kissed skin so hot
We'll melt your popsicle
California girls, we're undeniable
Fine, fresh, fierce, we got it on lock
West coast represent, now put your hands up
-California girls-
California girls, man
I really wish you all could be
California girls
-California girls-"
Terminamos conmigo en el frente, mis dos hermanas a los lados, ligeramente más atrás, y finalmente los demás animadores revueltos hasta el fondo.
- Porcelana –Fruncí el ceño. La entrenadora me señaló, tenía el rostro serio, temí que no le hubiese gustado - Quiero tu trasero mañana en mi oficina temprano, te entregaré tu uniforme, bienvenido a los animadores - Terminó con una diminuta sonrisa - Muy bien todo mundo, el entrenamiento terminó por hoy, dirijan sus grasientos traseros y pecho falsos a las regaderas.
- ¡Felicidades, Kurty! - Gritaron mis dos hermanas abrazándome al mismo tiempo. Seguidas de todos los animadores, que también me felicitaban y se unían al abrazo. Terminando en un enorme y bastante caluroso abrazo grupal.
- Gracias, pero no lo habría podido hacer de no ser por ustedes - Les agradecí - Ahora, con permiso, necesito ir a las regaderas, tengo que estar limpio y fresco para mi siguiente audición - Me despedí - Y ustedes dos, no se vayan a ir sin mí - Señalé a mis hermanas. Una vez más me dirige hacia los vestidores.
- No lo hiciste tan mal, veo que sabes cómo mover el trasero - Escuché que me hablaron. Me voltee y vi a la chica que me habló.
- Santana… que, sorpresa - La miré confundido - Y emm… gracias, supongo.
- Y yo supongo que Anderson piensa lo mismo que yo, que sabes mover bien tu trasero - Me congelé en cuanto la escuché.
- ¿Disculpa? – Agrandé los ojos, intentando disimular mi nerviosismo.
- Vamos, no tienes que fingir frente a mí - Se me acercó - Los escuché hablando.
- Santana, con todo respeto, eso es algo que a ti no te importa - Contesté con la voz dura. Me di la vuelta y seguí con mi camino.
- Alto… - Me tomó de brazo bruscamente - Ahí te equivocas, querido, me importa, y bastante – Aclaró - He estado tras el trasero de Anderson por mucho más tiempo que tú, así que no voy a permitirte que te lo lleves, así como así.
- Oh, discúlpame, querida - La imité con burla - No sabía que era tuyo, como ni siquiera te menciono - Si quiere jugar a ser una perra, yo puedo hacer lo mismo -Pero, si como dices, ya tienes tiempo tras él, y no te ha hecho caso creo que ya deberías dejarlo, no seas patética.
- Y tú no seas un estúpido – Contraatacó - Tú eres sólo un revolcón, uno más en su lista, así que no pienses que tienes algún derecho sobre él, serías un iluso.
- De todas formas, él a mí, no me interesa, como me das pena, te dejo las sobras de lo que usé - La miré con superioridad - Que lo aproveches - La miré una última vez con burla y seguí caminando.
Está loca si cree que puede utilizarme como se le dé la gana. Si quiere pelea la tendrá. Pero eso sí, no pienso pelear por un idiota egocéntrico como Anderson, aunque si es por molestarla, puede que lo llegue a considerar. Será muy fácil tenerlo a mis pies. Será como matar dos pájaros de un tiro, le bajo los humos a Blaine, y a Santana la dejo como una tonta, simplemente perfecto.
¡Tada!
Gracias por tomarse un tiempo para leer
Canciones del capítulo:
California Gurls - Katy Perry (Coreografía)
Espero les haya gustado
¡Hasta la próxima semana!
