¡Hola! Emm…. Lamento mucho el haber dejado el Fanfic de lado… Y sé que no tengo excusa (Realmente si la tengo y se llama castigo seguido de regreso a clases).

De verdad lo siento, espero que no vuelva a pasar ya que ustedes no tienen la culpa. Como una forma más "material", por así decirlo, de pedir disculpas es trayéndoles doble capítulo, la parte dos de este capítulo la subiré en minutos.

También les aviso que ya que regresé a clases (El Miércoles… Y fue horrible) cambiaré el día de actualización, ahora será el fin de semana (No sé si Sábado o Domingo).

Bueno, no los aburro más, les dejo la primera parte, espero les guste.


Capítulo 7: Sexy Parte I

~^~ Kurt's Pov ~^~

Y la segunda semana inicia… Hoy nos darán nuestra primera tarea en el Glee Club, Yay. La semana pasada realmente no hicimos nada, sólo fueron presentaciones oficiales de todos los miembros. Los únicos que cantamos fueron Jeff, Rachel y yo para nuestra audición. Y también la pequeña… ¿competencia? entre Santana y yo. No estoy seguro de si fue realmente una competencia, pero de haber lo hecho esta obvio que la gané. Así que el marcador ahora va Santana 0, Kurt 1.

- ¡Hummel! - Escuché una chillona voz detrás de mí, mientras caminaba por los pasillos.

- ¡Berry! - Le contesté al darme cuenta de que era Rachel. Esa enana y yo nos habíamos vuelto inseparables, teníamos tanto en común, era como una copia mía, pero femenina, bueno, más femenina.

- Qué bueno que te veo - Llegó a mi lado jadeante - Estaba buscándote, quería que fuéramos juntos a la sala del coro.

- Bueno, ya no me busques más - Le sonreí, acomodando mi mochila.

- Quiero invitarte a mi casa, necesitamos hacer una pijamada urgentemente. En pocas palabras, hoy - Utilizó los brazos para darle mayor énfasis a la "urgencia" - Tengo que hablar de algo serio contigo, sino, siento que explotaré - Dramatizó.

- No lo sé, tengo una tarea de matemáticas a la que no entiendo, y pensaba pedir ayuda a mi hermanas - Recordé la terriblemente larga ecuación que a mí "queridísima" maestra de matemáticas se le ocurrió dejarme. Y ya que es la única clase que no comparto ni con Jeff ni Rachel tengo que igeniarmelas para entender.

- Por eso no te preocupes, puedo ayudarte - Ofreció con una sonrisa – Vamos - Insistió cuando vio mi aún no convencida cara - Tendremos pizza, mascarillas, musicales de Brodway, karaoke y hablaremos de chicos - Suplicó con una cara de cachorro.

- Suena muy tentador - Analicé todas las propuestas - Pero mañana hay clases, y no soy de los que les gusta caminar - Hice una mueca, la idea de caminar de donde sea que viviera Rachel no me era muy atractiva, a no ser que su casa esté ridículamente cerca.

- Eso no es problema, mis padres encontrarán la manera de traernos en auto. Así tengan que quitárselo a mi hermano - Me respondió.

Nos tomamos del brazo y seguimos caminando hacia el aula del coro. De verdad que estoy ansioso por saber la tarea de esta semana.

- Sabes, es curioso que nunca me hayas presentado a tu hermano - Le dije después de un tiempo - Y siempre que hablas de él lo mencionas como "Mi hermano", nunca por su nombre, es como si no quisieras que lo conozca - Levanté una ceja - Temes que intente ligármelo - Bromee.

- No, no es eso - Se mordió el labio inferior - Es sólo que no creo que te lleves bien con él, son polos opuestos.

- Como sea - Le resté importancia - De todas formas si voy es sí o sí que lo conozco - Le dije con una sonrisa.

- Oh… es cierto - Parece que apenas se dio cuenta de eso.

- Bueno, entonces será un placer ir a tu casa, Rachel Barbra Berry - Le dije, aún con mi sonrisa.

- Y para mí será un placer que vayas, Kurt Elizabeth Hummel - Me sonrió de regreso - Pero, sólo prométeme que no harás ningún escándalo con mi hermano.

- ¿Debería? - La miré curioso - De acuerdo, no sé por qué crees eso, pero bueno, Lo prometo - Le ofrecí mi meñique - Pinkie Promise.

- Pinkie Promise - Atrapo mi meñique con el suyo, aún algo tensa.

- Tranquila - Coloqué mis manos en sus hombros - No es como que tu hermano fuese un maldito psicópata homofóbico que me matará apenas pise tu casa - Le guiñé el ojo y seguí caminando hacia la sala del coro.

~^~ Rachel's Pov ~^~

- No, pero si es el maldito que te robo la virginidad… - Murmuré bajo cuando me aseguré de que Kurt no me podría escuchar.

Dios… ¡¿Cómo pude ser tan despistada?! Si Kurt va a mi casa tiene que ver a mi hermano, o medio-hermano. Argh… Bueno, tarde o temprano terminaría enterándose. Sólo espero que no me odie por ocultárselo.

Lo seguí dentro del Glee Club, sentándome entre él y Jeff. Mr. Shue estaba atrasado, y eso no era normal. Otro que no estaba era Blaine, eso sí que no era extraño. Puse más atención a todos en el aula y noté que alguien más no estaba, según recuerdo es Sebastián, no sabría si debía clasificarlo como normal o no, ya que nunca antes le había prestado atención, lo dejaré como neutro.

- Por favor Mr. Shue, le digo que es una gran oportunidad - Escuché la voz de Blaine, rogando por algo, cosa rara en él, iba entrando en el salón detrás de nuestro profesor, con Sebastián a su lado, con la misma cara de súplica.

- ¡De acuerdo! - Gritó Mr. Shue - ¡Pero ya déjenme en paz! - Señaló a los dos - Ahora a sus lugares mientras les informo a los demás.

- Bien - Contestaron ambos, yendo a sentarse.

- Bien chicos - Se dirigió hacia todos - Está semana será oficialmente la primera del año en que tendrán una tarea, y ya que sus compañeros - Señaló a Blaine y Sebastián que sonreían como dos niños pequeños - se han empeñado en persuadirme todo el día sobre un tema, uno en el cuál algunos saldrán beneficiados, ya que les será para una clase de audición - Se colocó frente al pizarrón, empezando a escribir en él - La tarea de esta semana es… ¡Sexy!

- ¡Sí! - Gritó gran parte del Glee Club.

- Disculpe Mr. Shue - Levantó Kurt la mano, pidiendo permiso de hablar - Pero no le encuentro ninguna finalidad positiva a esta tarea - Frunció el ceño - Lo único que consigue es alborotar las ya muy activas hormonas de muchos… - Arrastró las palabras viendo en dirección de Blaine, Sebastián y Santana, o el trio del sexo, como él los nombro.

- Créeme Kurt, yo tampoco estoy muy conforme con este tema - Suspiró derrotado nuestro profesor - Pero de verdad que ya no los soportaba.

- Tenía que ser la santurrona gay - Le dijo Santana rodando los ojos hacia Kurt.

- Vamos, Dulzura - Empezó a hablar el descerebrado de mi hermano, por favor, otro "intercambio de comentarios inteligentes y sarcásticos" más no. Llevan 5 en lo que va de la semana ¡Y es Lunes! ¿Cómo lograré evitar que se maten si Kurt va a mi casa? - Diles la verdadera razón por la que estás en contra de esta tarea.

- ¿Disculpa? - Se cruzó de brazos - Según tú, ¿Cuál es la "verdadera" razón? - Rodó lo ojos.

- Es… - Se acomodó en su lugar - Porque no eres sexy - Le sonrió de medio lado.

- Eso crees… - Se levantó de su lugar - Pues ya que estamos con las "opiniones" de nuevo - Miró a Santana, recordándonos a todos su anterior encuentro vocal - Veamos la de los demás - Caminó hacia el centro del escenario.

- Saca tu teléfono y grábalo - Le susurré a Jeff, pellizcando su brazo.

- Auch… - Se quejó - ¿Por qué? - Cuestionó sacando su teléfono y poniendo la cámara, apuntando a nuestro castaño amigo.

- Sé que llevo poco de conocer a Kurt, nada, e comparación el tiempo que llevan ustedes, pero estoy segura por su mirada que viene algo bueno, algo muy bueno. Aparte estoy segura de que podré hacer algo muy bueno con esa grabación - Sonreí con malicia, mientras veía a Jeff iniciar con la grabación.

~^~ Kurt's Pov ~^~

¡Estúpido, Blaine! ¿Quién se cree que es? ¡Yo soy sexy!

- ¡Dale! - Señalé a la banda, para que iniciara con la canción.

"I knew you were,

You would gonna come to me
And here you are
But you better choose carefully
Cause I, I'm capable of anything
Of anything, and everything"

Empecé a caminar por todo el salón, tocando los hombros de todo el que podía, para llamar su atención.

"Make me your Aphrodite
Make me your one and only
Don't make me your enemy
Your enemy, your enemy"

Todavía ni llegaba al primer coro y ya todo el mundo estaba de pie bailando conmigo, todos excepto un serio Blaine y una molesta Santana.

"So you wanna play with magic?
Boy, you should know whatcha falling for
Baby, do you dare to do this?
Because I'm coming atcha like a dark horse"

Are you ready for, ready for
A perfect storm, perfect storm?
Because once you're mine, once you're mine
There's no going back"

Aprovechando mi uniforme y mi elasticidad logré bajar en Split, y con la misma fuerza subir. Caminé directo hacia Blaine, empezando a bailar cerca de él, siempre esquivando su mirada.

Mark my words
This love will make you levitate
Like a bird, like a bird without a cage
We're down to earth
If you choose to walk away
Don't walk away

It's in the palm of your hand now, baby
It's a yes or no, no maybe
So just be sure
Before you give it up to me, up to me
Give it up to me

Regresé con los demás del coro, comenzando con una improvisada coreografía, liderada por mí y mis hermanas.

"So you wanna play with magic?
Boy, you should know whatcha falling for
Baby, do you dare to do this?
Because I'm coming atcha like a dark horse"

Are you ready for, ready for
A perfect storm, perfect storm?
Because once you're mine, once you're mine
There's no going back"

Rendido, Blaine se nos unió, caminando hacia mí, tomándome de la cintura y atrayéndome hacia él. Con mi mano recorrí de su cuello a su pecho, empujándolo con fuerza, provocando que callera en un silla que casualmente alguien dejó ahí.

"Oh, she's a beast, I call her Karma
She eats your heart out, like Jeffrey Dahmer
Be careful, try not to lead her on
Shawty's heart is on steroids
Because her love is so strong
You may fall in love when you meet her
If you get the chance you'd better keep her
She's sweet as pie but if you break her heart
She turn cold as a freezer
That fairy tale ending
With a knight in shining armor
She can be my sleeping beauty
I'm going to put her in a coma

Damn, I think I love her
Shawty, so bad
I'm sprung and I don't care
She ride me like a roller coaster
Turn the bedroom into a fair
Her love is like a drug
I was trying to hit it and quit it
But little mama, so dope
I messed around and got addicted"

Blaine empezó a cantar, mientras que casi todas las chicas del Glee y yo le bailábamos alrededor.

"So you wanna play with magic?
Boy, you should know whatcha falling for
Baby, do you dare to do this?
Because I'm coming atcha like a dark horse"

Are you ready for, ready for
A perfect storm, perfect storm?
Because once you're mine, once you're mine
There's no going back"

Terminé la canción, sentado a horcajadas sobre el regazo de Blaine, con mi respiración agitada, las mejillas rojas, sudor recorriendo mi frente y muchos aplausos y grito de parte de todo el salón, inclusive de Mr. Shue. Y claro, Santana que, obligado por nuestro profesor, aplaudía, malhumorada.

- Entonces… - Me acerqué más a su rostro - ¿Sigues pensando que no soy sexy? - Rocé sus labios, sintiendo una leve corriente eléctrica recorrer mi columna vertebral.

- Joder… - Gruño - Eres malditamente candente - Intentó besarme. Me levanté, alejándome completamente de él, disfrutando de su rostro frustrado y confundido.

- Bueno… Creo que…- Intenté regular mi respiración - No es una mala tarea, después de todo - Sonreí.

Sonó el timbre, dando por finalizado el día. Tomé mi mochila y salí al estacionamiento. Iba por la puerta principal cuando recordé que iría a casa de Rachel.

- ¡Kurt! - Y hablando de la reina de Roma - Recuerda que… - Miró hacia atrás nerviosa - vas a ir a mi casa - Susurró, como si tuviera miedo de que alguien la escuchara.

- Claro, pero necesito la ropa y los libros de mañana, y obviamente mi pijama - Señalé lo ya obvio - Además necesito avisar a mis padres.

- Haremos eso en cuanto lleguemos a mi casa, les hablas por teléfono, inclusive ahí con mis padres lograremos persuadir a los tuyos, si es que no están seguros de darte permiso, y ya aprovechando la llamada les pides que te manden las cosas. Y Así ellos tendrán el número y la dirección de mi casa.

- Humm…Viéndolo así, es una excelente idea, de acuerdo, vamos - La tomé del brazo.

- Espera - Me detuvo - Mis padres vendrán por nosotros, hoy no trabajaron y dijeron que aprovecharían para conocerte, aunque sea mientras dura el camino a casa, así que prepárate para un intenso interrogatorio - Me golpeo suavemente con el codo, demostrando que bromeaba.

- Bien, entonces, a esperar - Sonreí y nos fuimos a sentar bajo un árbol que había cerca de la parada del autobús, junto a la calle.

888

- Ahora entiendo completamente por qué siempre hablas de tus PADRES - Enfaticé mirando disimuladamente a los dos papás de Rachel, Hiram y Leroy Berry.

- Síp, un pequeño detalle que creo que olvidé mencionar - Se encogió de hombros.

- Sabes… - Murmuré acercándome a ella si dejar de ver las dulces miradas que se daban sus padres de vez en cuando - Espero en un futuro poder llegar a encontrar a alguien y vivir un matrimonio tan feliz como el de ellos - Sonreí ante la idea de formar una familia con el hombre perfecto. En Nueva York, claro.

- Oww… Que dulce de tu parte Kurt - Me dijo Leroy, haciéndome sonrojar. ¡Diablos! Debo hablar más bajo - Aunque debes saber que no todo en un matrimonio es fácil, siempre tendrán discusiones, aunque sean por tonterías. Pero el amor que se tengan los ayudará a salir adelante - Asomo la cabeza hacia nosotros, guiñándome un ojo.

- Sí… - Sonreí algo incómodo y aún sonrojado - Yo… Sólo espero poder encontrar al indicado - Suspiré.

- Lo harás, cariño - Habló Hiram - Y será cuando menos te lo esperes, te lo aseguro. Así conocí a Leroy, aunque al principio no nos llevábamos muy bien - Tomó la mano de su esposo, sin despegar la vista de la carretera.

- Oh sí, me contaron que cuando se conocieron se odiaron, y mientras convivían, aunque fueran sólo peleas, terminaron enamorados. De hecho fue durante una discusión que terminaron gritándose su amor - Me dijo Rachel - No es la típica historia de amor de cuento de hadas, pero les funcionó - Sonrió Rachel.

- Sí, se ve que se aman - Le di la razón - También se ve que se desviven por su familia… Hablando de familia… - La miré con una sonrisa en mi rostro - ¿Cuándo conoceré a tu hermano? - Su cuerpo se tensó.

- Creo que sólo aceptaste a venir para intentar ligar con mi hermano, ni siquiera te interesa lo que quiero contarte - Fingió indignarse aunque era muy notable que estaba nerviosa.

- En primera, sólo tengo curiosidad de saber quién es - Me encogí de hombros - En segunda, sí me interesa lo que tienes que decirme y en tercera, prácticamente me arrastraste a esta pijamada - Le recordé con una risa.

- Como sea… - Rodó los ojos - Mejor cambiemos de tema, todavía queda algo de camino.

- Bien… - Miré al frente, intentando buscar algún tema de conversación, moviendo ansiosamente mi pie - Entonces… ¿Cuántos años tiene? - La miré sonriendo nuevamente.

No pude evitar preguntar. Hay un perfecto noviazgo esperándome en algún lado, y si quiero encontrar al indicado debo buscar en todos lados.

- Argh ¡Kurt! - Chilló Rachel, dándose de cabezazos contra el asiento delante de ella. Reí, ¿Quién no lo haría teniendo tal espectáculo?

888

- Bien, habla - Le dije sentado en su cama, frente a ella, comiendo una rebanada de pizza de pepperoni, intentando no ensuciar mi pijama.

Mis padres habían aceptado encantados a que me quedara a dormir en casa de Rachel. Me mandaron todo lo que necesitaba y más con mis hermanas. Las cuales fueron rápidamente desalojadas de casa, y amenazadas con no regresar hasta después de 5 horas, mínimo. Sólo Dios sabe todo lo que estarán haciendo en estos momentos, y yo prefiero no hacerme imágenes visuales.

- Dime que es eso tan importante que tienes que decirme -

- Bueno… Me… Me gusta mucho alguien - Me dijo sonrojada, comiendo también.

- ¡Oh Por Dios! Eso es tan… -

- Mayor… que yo - Me interrumpió, con la cabeza baja.

- ¿Cu-ugh….? ¿Cuán mayor? - Le pregunté con cierto temor en la voz. Juro que si dice que es un anciano sesentón que lo único duradero que le ofrece es dinero… Será mi propio centro de préstamos… Emm… Digo, intentaré hacerla cambiar de parecer, si no puedo entonces será mi centro de préstamos.

- Es… umm… dos años mayor - Susurró.

Esto…. Tiene que ser una asquerosa broma.

- Muy bien… - Dejé mi rebanada de pizza en el plato - Rachel Barbra Berry… - Tomé una almohada - ¡Estás loca! - Se la lancé en la cara.

- Ouch… - Se quejó - Gracias… me encanta tu apoyo - Mencionó con sarcasmo.

- No, a lo que me refiero es que estás demente, es sólo dos años mayor que tú, no le veo ningún problema - Le dije con la voz más obvia que tengo.

- Pero… -

- Ningún pero… - Le corté - La edad no importa, te recuerdo que estamos en el siglo XXI querida. Mejor dime quién es - Me levanté de la cama y caminé hacia el escritorio de Rachel por otra rebanada de pizza. Miré por la ventana hacia el patio delantero de la casa Berry. Dios… no

- Bueno, está con nosotros en el Glee Club - Empezó a hablar - Es…

- ¡Espera! - La detuve, como lo he hecho toda la tarde - ¿Qué hace Blaine Anderson estacionando su carro fuera de tu cochera? - Pregunté sin creer lo que veía.

- Bueno… - Noté su tensión en la voz - Es normal que mi hermano viva conmigo - Desvió la mirada.

- ¿Hermano? ¿TÚ hermano? - Me giré hacia ella - Dime por favor que escuché mal - No lo negó - Dios… ¡¿Por qué no me lo dijiste antes?!

- ¡Porque sabía que actuarías así! - Me señaló - Y no era fácil para mí decirle a mi mejor amigo que mi hermano es alguien a quien odia.

Me congelé. Tomé varias respiraciones para evitar que lágrimas salieran de mis ojos. No Sabía porque últimamente, cuando recordaba lo que pasó entre Blaine y yo me daban ganas de llorar. Dios, me siento tan estúpido.

- … ¿Mejor… amigo? - Pregunté intentando cambiar el tema - ¿Piensas que soy tu mejor amigo?

- ¡Claro que sí, tonto! - Sus ojos se cristalizaron - Y es por eso que me duele verte tan mal con sólo la mención de su nombre - Me señaló, diablos, en tan poco tiempo ya puede leerme con facilidad - No has hablado de esto con nadie fuera del club, ¿cierto? - Negué con la cabeza - Sé que no fue una violación, porque te has esmerado en que nadie piense eso, no quieres que nadie afecte de alguna forma a mi hermano - La palabra "Mi hermano" saliendo de la boca de Rachel ahora me sonaba tan extraña - Pero, ¿pensaste en cómo te pude afectar a ti?

- Rachel, eso realmente no es importante - Me miró seria - De verdad, no me afecta en nada - Desvié la mirada - Mejor explícame algo que aun no entiendo.

- Sé lo que dirás - Se dejó caer en su cama - El apellido, es diferente, lo sé. Es porque somos medios hermanos - Dijo, dejándome todavía confundido.

- Eso no me responde mucho - Me senté junto a ella - Lo único que pasa por mi mente es que alguno de tu padres tomó de más una noche, y confundió una chica con un hombre bastante afeminado - Una sonrisa se formó en el rostro de Rachel.

- No… - Ahogó una risa - Para tenerme, mis padres rentaron un vientre - Empezó a explicar lentamente - La señora que acepto se llama Elena, quién es mi madre biológica. Cuándo acepto estaba pasando por problemas económicos, su pareja acababa de ser despedido y tenían que cuidar de un niño de 2 años y medio.

- Blaine - Interrumpí, con voz baja, como si temiera equivocarme. Ella asintió con la cabeza.

- Exacto – Continuó - En ése momento iniciaron una amistad, que siguió con los años. Yo sólo la conocía como "la señora que visita mucho a mis papis", y le tomé cariño, al igual que a Blaine, con quien siempre jugaba cuando venía - Noté como se empezaba a tensar - Cuando Blaine cumplió los 14 años, ya sabía que era gay, y se lo dijo a sus padres, su mamá lo tomó bien, le dijo que siempre lo amaría, fuese como fuese. Su padre… no reaccionó bien, lo golpeó - Abrí mis ojos - Le dijo que era un anormal y… se fue de la casa… nunca regresó.

- Dios… - Me llevé las manos a la boca, sentí como por mis mejillas escurrían unas cuantas lágrimas, igual que en el de mi amiga.

- Él era quien los mantenía, mientras Elena se ocupaba sólo de la casa. Al irse se llevó consigo el sustento de toda una familia. Ella ni siquiera tuvo tiempo de llorar, apenas terminó de calmar a Blaine hizo las maletas y se fue. En la noche de mi cumpleaños 10, ella llegó aquí, hecha un manojo de nervios, con su hijo y maletas. Mis padres les permitieron, casi los obligaron a quedarse aquí. Cuando pasó una semana, después de la cena nos contaron la verdad, - Una sonrisa regresó a su rostro - Lloramos como nunca, nos abrazamos y… fuimos felices, empezamos a vivir como la familia que realmente somos.

- Rachel yo… - Un nudo se formó en mi garganta - Rayos, yo, no sé qué decir, eso debió ser muy duro, para todos.

- Lo fue - Volvió a sonreír, pero con tristeza - y todos salimos adelante, como la familia que somos, pero… - otra lágrima resbaló por su mejilla - Blaine nunca volvió a ser el mismo, se empezó a alejar, se guardaba todo lo que le ocurría, hasta que terminó siendo como es.

- Y yo tratándolo como a un idiota, juzgándolo sin siquiera saber lo difícil que fue su vida - Bajé la mirada - El idiota realmente soy yo.

- No, no lo eres - Me levantó la mirada - No fue tu culpa, ni de nadie, Blaine suele atacar a la gente para que no se le acerqué, son muy pocos a los que les permite estar a su alrededor, y tú eres uno de ellos, él ni siquiera se esfuerza por alejarte como lo hace con otros, siempre de alguna forma termina cerca de ti - Se rió.

- Eso no es cierto -

- Claro que lo es - me interrumpió - Aunque sea sólo para molestarse, se ven. Inclusive he llegado a pensar que te sigue para iniciar una pelea. Porque, Mckinley es lo suficiente grande para que ustedes no se vean, sin embargo, terminan viéndose unas… 8 o 9 veces… al día.

- Creo… que nunca lo había pensado así - Miré hacia otro lado mientras mis mejillas se teñían, ¡No, Kurt! Ni se te ocurra ver cosas donde no las hay.

- De hecho es una teoría que tengo de que él se tomó muy apecho el ejemplo de cómo se enamoraron mis padres- Se encogió de hombros- Por lo que creo que tú le…

- ¿Yo lo qué? – La miré, esperando que terminara esa oración.

- No es nada - Se rió un poco - Te digo que sólo son teorías mías - Me miró - Oh Kurt, te estás poniendo rojo - Me señaló y se rió más fuerte.

- ¡Ci- Cierra la boca, Berry! - Giré la cabeza y le arrojé una almohada.

Escuchamos pasos rápido por las escaleras, siguieron en dirección hacia nosotros, se abrió la puerta y mi corazón hizo un movimiento más rápido.

- Ya llegué, ena…na –


¿Les gustó?

Déjenme un review con su opinión.

En minutos subiré la siguiente parte.

Gracias por tomar su tiempo para leer.

Canciones del capítulo:

Kurt - Dark Horse, Katy Perry