Más que un niño: ¡Diablos al instituto otra vez no! 5
Al ver los ojos negros Dean rápidamente se metió la mano en el bolsillo y agarró la botella de agua bendita. Pero antes de que pudiera sacarla, el director movió su mano, y Dean se encontró inmovilizado contra la pared.
-¿Así que un pequeño cazador, eh? ¿Intentando frustrar nuestros planes? Pues te ha salido el tiro por la culata, amiguito.
-¿Cómo lo has sabido?- preguntó Dean.
-Mi jefa ve todo y controla todo. Y parece que tiene un especial interés en ti. Alégrate, eso evitará que te mate de momento. Claro, que seguramente sufras más- Rió
- ¿Tu jefa? Tu jefe es Crowley y él es partidario de respetar los contratos. y, al parecer, te estás saltando las normas. Lo normal son 10 años y tu que les has dado ¿Qué? ¿Un mes? No creo que el Rey del Infierno esté muy contento contigo cuando se entere.
El demonio hizo un gesto con la mano y Dean sintió un dolor en su costado.
-Crowley es un pusilánime, un burócrata,... Y amigo de cazadores ¡Una vergüenza! Muchos no estamos dispuestos ya seguirle. No ahora que hay alguien más fuerte que él y que lo controla.
Dean sentía que la sangre se deslizaba por su costado pero intentó sacarle más información:
- ¿Y quién es esa jefa tuya tan poderosa?
Preguntas demasiado. Ahora te voy a contar el plan. Seguro que te vá a encantar, tú mismo lo has pedido ¿recuerdas? Conocer tu castigo y que llamará a tu tutor. Pues eso vamos a hacer. Y después tres compañeros tuyos se divertirán un rato contigo, uno de ellos te tiene especiales ganas. Imagino que no te has olvidado de Alan Stair, y que conoces a Amanda Comtemper, la jefa del equipo de animadoras, y a Danny Pimpcocke, nuestro querido capitán de equipo.
-¿Esos chicos están poseídos? ¿Por qué?
- Bueno, ellos tres prácticamente controlan el instituto y el poder me gusta. Pero basta de charla.- dijo señalándolo con un dedo y Dean se dió cuenta de que era incapaz de hablar.- Voy a llamar a Sam Winchester para que venga a recoger a su hijo a mi despacho y acabaré con él. Genial ¿Verdad?
Dean se sentía desesperado. Sam no, por favor. Si moría sería culpa suya. El chico puso todas sus energías en conseguir liberarse de la presa en que el demonio le tenía. Un sudor empezó a recorrer su cuerpo mientras todos sus músculos y energía se concentran en conseguir el menor movimiento.
El demonio, alias Director Soulthief, cogió el teléfono y empezó a marcar.
Charlie había conseguido el puesto, por supuesto. Había superado la entrevista y demostrado conocimientos de sobra. Mañana mismo empezaría sus clases.
La amable Carla le había enseñado el centro y acompañado a la sala de profesores para presentarla a sus colegas. Charlie había intentado sonsacar información, pero los profesores no parecían muy comunicativos. Después de charlar con ellos, fue a secretaría a recoger su contrato y su horario de clases. La cariñosa secretaria la felicitó:
-Sabía que lo conseguirias hijita. ¿Sigues nerviosa? ¿Quieres una infusión?
Charlie iba a darle las gracias y decirle que no era necesario. "En realidad me vendría mejor un vaso de vodka" Cuando vio un archivador que ponía "EXPEDIENTES ALUMNOS" y cambió de idea:
-La verdad es que me vendría muy bien. Si no es mucha molestia.
-No es molestia ninguna cariño. enseguida te lo traigo.
Y dicho esto desapareció en la zona de atrás. Charlie rápidamente rebuscó entre los expedientes y consiguió los de los niños fallecidos. Oyó volver a la anciana y los metió entre sus papeles. Bueno, algo era algo. esperaba que en ellos hubiera alguna pista.
Una vez terminada su bebida y despedirse de la secretaría Charlie no tenía mucho más que hacer que justificara permanecer en el centro. Decidió dar una vuelta a ver si veía a Dean, quería saber que tal le iba al chico, llamar a Sam para que viniera a buscarla y ayudarle con su investigación.
Localizó a Dean en la cola de la cafetería, hablando con un chaval moreno y con gafas, de apróximadamente su edad, y respiró tranquila. Todo parecía ir bien. Así que se dirigió hacia la salida mientras marcaba el número de Sam en su móvil:
-Sam, Dean está bien- Sabiendo que era lo primero que iba a preguntarle- Conseguí el puesto y tengo los expedientes escolares de las víctimas.
-Muy bien Charlie, buen trabajo. Voy a buscarte.
En ese momento vió que Carla se dirigía a ella por el pasillo.
-Cambio de planes. Luego te llamo.
Y con eso colgó y esperó a que la Jefa de Estudios se acercara.
Sam no había parado en todo el día y ahora se tomaba un merecido descanso, tomando un café en un establecimiento cercano al centro. Había recorrido las casas de las familias afectadas con la excusa de dar el pésame como padre de un compañero. Y la verdad es que no había conseguido mucho. Todos parecían haber sido adolescentes normales, sus familias no habían notado nada raro. Lo único destacable era que todos habían tenido buenas noticias antes de morir: "Estaba tan contenta porque le habían dado el papel en la obra","No entiendo como pudo ahogarse era un gran nadador. Medalla de oro en el último campeonato",... Pero tampoco parecía muy significativo. Sam había pensado en brujería y registrado el cuarto de uno de los chicos, el nadador, cuyo padre le mostró para enseñarle sus trofeos de natación. Había pedido al padre un vaso de agua fingiendo un ataque de tos y aprovechó su ausencia para buscar bolsas de hechizos o otra seña de brujería. Pero no había encontrado nada. Bueno, esta noche podría colarse en las habitaciones de los chicos y buscar más a fondo.
Esperaba que Dean y Charlie hubieran conseguido más información. Charlie había llamado y todo parecía ir bien.
Iba a pagar el café e irse cuando recibió otra llamada:
-¿Sam winchester? Soy el Director Soulthief. Lamento comunicarle que su hijo Dean está castigado por haberse peleado con un compañero.
-¿Cómo ha sido eso? ¿Está bien? Voy para allá.
-No se preocupe todo está controlado. Va a quedarse retenido un par de horas después de clase. Pasé a buscarle a las siete. Le espero en mi despacho para hablar con usted.
-Hay estaré. Y lamento que Dean le causara problemas. ¿Está bien verdad?
- Todo está controlado. No se preocupe. le espero a las siete- Y dicho eso colgó.
Sam miró el teléfono y suspiró. ¿Es que Dean no podía soportar un día de instituto sin meterse en problemas? Miró el reloj que indicaba las cinco en punto. Oía ruido de chavalería saliendo de clase. Pero ni Charlie ni Dean habían abandonado el instituto.
Tendría que esperar. Decidió pedir una cerveza que calmará sus nervios y mejorara su humor.
Jimmy salió de clases y buscó a su amigo Dean. No había podido concentrarse en clase pensando en como estaría. Estaba preocupado por él. Esperaba que el director no hubiera sido muy duro.
No lo veía por ningún lado y pensó que quizás lo habían mandado a casa, y él no tenía ni su número de teléfono ni sabía donde vivía para preguntar por él. Vio que el profesor Kartaboon se acercaba y decidió preguntarle:
-Perdone profesor. ¿Sabe dónde está mi compañero Dean Winchester?
-Sigue en el despacho del Director.
-Gracias profesor.
Jimmy tenía taller de ciencias como extraescolar, así que en casa no le esperaban en un par de horas. Aunque le encantaba esa clase pensó que un "amigo" era más importante, así que, por primera vez en su vida se saltaría una clase e iría a buscar a su amigo. No se cansaba de repetir mentalmente esa palabra: "amigo, mi amigo,..." Así que se dirigió al despacho del director, decidido a esperar en la puerta hasta que saliera Dean, mi amigo, se repitio. Y apoyarse y estar ahí el uno para el otro es lo que hacen los amigos ¿no?
Llevaba un rato esperando, mientras se entretenía calculando la longitud de la tubería de la calefacción considerando que cada baldosa de la pared medía 60 cm. cuando oyó un grito de dolor tras de la puerta. ¿Dean? Parecía Dean. Debía entrar a ayudarlo, pero ese era el despacho del director,... Pero Dean era su amigo. "Mi amigo" pensó….
Y armándose de valor abrió la puerta….
Continuará…..
Bienvenido a Elektra y saludos de nuevo a Ellerim y GreenEyesSpn. Gracias por vuestras amables revisiones :*
