Más que un niño: ¡Diablos al instituto otra vez no! 9
Charlie miró horrorizada caer a Sam y apretó su agarre sobre Amanda:
-¡Nos has mentido!
-¿No me digas chica lista? ¿Te has dado cuenta tú solita?Sabía que Alan se daría cuenta de la situación y os tendería una trampa.
-¡Charlie huye!- gritó Dean.
Alan que estaba comprobando que Sam estaba inconsciente, golpeó a Dean con la tubería de hierro en las costillas:
-¡Uggg!
-¡Calla incordio! Ahora soy yo el que manda. Tú,... la pelirroja friki, suelta el cuchillo.
-Mataré a tu amiga si no sueltas a los chicos.- Amenazó Charlie
-Me importa una mierda si la matas. Si no me das inmediatamente el cuchillo empezaré a golpear a estos sacos de carne hasta que no los reconozca ni su madre.- dijo blandiendo la tubería.
-¡Alan! Dijiste que yo te importaba- se indignó Amanda
-¿Cuando dije eso? ¡Ah, sí! Cuando follabamos.- rió Alan Stair- Follando se dicen muchas cosas cariño. ¡Deja el cuchillo en el suelo ya o empiezo a golpear y no paro!
-¡Charlie no lo hagas!- Suplicó Dean y Alan empezó a golpearle con la tubería, mientras el pobre Dean se balanceaba como un saco de boxeo, incapaz de evitar los golpes.
-¡Para, para por favor! Mirá, mirá… Estoy dejando el cuchillo en el suelo- Charlie soltó a Amanda y se agachó para dejar el cuchillo, lanzandolo hacia Alan por el suelo.
Alan soltó una tremenda carcajada y con un movimiento con su mano Charlie y Carla se encontraron arrojadas e inmovilizadas contra la pared.
Amanda fue al lado de Alan y le dio un beso profundo y largo:
- Dejame matarlas Alan- dijo con voz sexy.
-Todas tuyas bonita- dijo golpeando su trasero- ¿Qué quieres hacer con ellas?
-Sabes que la tortura psicológica es lo mio. Creo que voy a hacer que se maten una a la otra. Creo que se gustan y eso lo hará más divertido.
Y dirigiendo su poder hacia las chicas, soltó a Carla de la pared y la chica se vio incapaz de moverse por si misma y con un afilado cuchillo en la mano.
-¡Mata a tu amiga!¡Ahora!
-¡No, no por favor, eso no!- lloró Carla, mientras se dirigía hacia Charlie con el cuchillo en alto sin poder evitarlo- ¡Charlie, no puedo parar! ¡No quiero hacer esto! Perdona, perdona,...
-Se que no eres tú, Carla- dijo Charlie mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas- No te preocupes.
Carla luchaba con todas sus fuerzas para retenerse a sí misma pero, inevitablemente el cuchillo se iba acercando al corazón de Charlie:
-Lo siento mucho Charlie. No soy bastante fuerte. Me hubiera gustado conocernos mejor.
-Y a mi, teniamos pendiente una larga charla en un bar. Podíamos haber bailado,...¿Te gusta bailar verdad?
El cuchillo estaba ya sobre el corazón de Charlie que sentía su fría punta, atravesando su ropa e hincándose en su piel:
-Me encanta bailar… -balbuceo Carla en medio de un mar de lágrimas.
-¡Qué tierno! ¡Oh, el amor!- Se burlo Amanda- Me vais a romper el corazón.
Alan había liberado a Danny de la trampa de diablo y ambos corearon las risas de Amanda.
Sam abrió ligeramente los ojos, viendo todo dar vueltas a su alrededor. ¿qué había pasado? Oh, había sido golpeado y su cabeza dolía. Empezó a recordar y oía los lloros de Carla y Charlie en el fondo. Pero no podía centrar su atención. Sin duda el golpe le había provocado conmoción, pero intuía que la situación era desesperada. Metió la mano en el bolsillo y buscó el móvil. Dió a enviar mensaje pensando " Después de todo la situación no puede empeorar" e intentó juntar fuerzas para incorporarse.
-¡No lo hagáis!- suplicó Dean a los demonios- ¡Charlie,... Nooo!
El y Jimmy miraban impotentes la situación. Jimmy suplicaba en su interior "Por favor, que no me obliguen a matar a Dean,...Eso no, eso no,..."
-¡Basta de tonterías! ¡Hazlo ya!- ordenó Amanda y Carla sintió que su brazo se alzaba dispuesto a apuñalar a Charlie en el corazón.
-¡Adios! -dijo Charlie sonriendo entre lágrimas a Carla para tranquilizar a la chica, que veía desesperada que no podía hacer nada para evitar apuñalar a su amiga.
En ese momento un humo rojo llenó la sala y todos se paralizaron.
Crowley miró alrededor y bebió un sorbo de su vaso de whisky escocés:
-¿Qué coño pasa aquí?
Los tres diablos agacharon sus cabezas ante el Rey del Infierno:
-Señor, son cazadores, estaban metiendo sus narices en nuestros asuntos- Explicó Danny
-¡Silencio! - mandó Crowley.
Sam consiguió levantarse, apoyándose en la pared, aunque no se sentía muy estable y la sangre goteaba por su frente.
-¡Hola Alce! Te veo mala cara. ¿Qué querías? ¿Dónde está la ardilla?
-¡Aquí! -Dijo Dean- Y agradeceriamos que alguien nos soltara.
Crowley rió:
-Pareces un Jamón. Un jamón... ¡disminuido!- Dijo fijándose mejor.
-Si quieres te lo explico cuando toda mi sangre no esté en mi cabeza.
Crowley hizo un gesto y Jimmy y Dean cayeron al suelo, libres de sus ataduras.
-Gracias, pero la próxima vez que el descenso sea un poco más suave -dijo Dean frotándose la espalda- ¿Sam estás bien? ¿Charlie?
-Bien. Pero me gustaría que un cuchillo no apuntáse a mi corazón, si no es mucho pedir- solicitó Charlie.
-¿Crowley?- Dijo Dean haciendo un gesto hacia las chicas.
El rey del infierno le lanzó una mirada de resignación y con un suspiro liberó a las chicas. Carla dejó caer el cuchillo y ella y Charlie se abrazaron.
-Bueno, si ya han acabado de pedir favores ¿Puede alguien contarme qué pasa aquí? -Pidió Crowley indignado- Y ¿Por qué la ardilla es ahora apenas un hamster?
Dean, que estaba ayudando a Jimmy a levantarse, le lanzó una mirada de disgusto.
- Fue el hechizo de una bruja Crowley. Y, por cierto, podrías echar una mano con ello- apuntó Sam que empezaba a encontrarse mejor.
-¿Por qué iba hacerlo? En plan mocoso es realmente adorable.
- No soy un mocoso y no soy adorable - intervino Dean- Pero vayamos al caso. Estos demonios estaban haciendo tratos e incumpliendo todas las reglas. Te cuento…
Dean y Sam informaron a Crowley de todo el asunto, apoyados por Charlie y Carla que aportaron datos a la historia. Incluso Jimmy se atrevió a intervenir precisando los minutos transcurridos entre hecho y hecho, o los metros recorridos,...
Los tres diablos miraban al suelo esperando la decisión del temido Rey del Infierno y temblaban porque este parecía indignado.
-Es suficiente. Acabaré con ellos ahora mismo- dijo dispuesto a chasquear sus dedos.
-¡Nooo!- le paró Sam- Los trajes de carne están vivos y son apenas unos niños.
-¿Y eso me debe importar por?- Pregunto Crowley lanzando una mirada mortal a los tres diablos.
-Por que tienen un jefe, una mujer al parecer, y está intentando quitarte el trono, Crowley- explicó Dean- Debes mandarlos al infierno para sacarles información.
-De acuerdo "Hamtaro".
Crowley chascó los dedos y los tres demonios empezaron a retorcerse y gritar, un humo negro salió de sus bocas, desapareciendo bajo el suelo. Los tres chicos cayeron inconscientes, uno sobre otro.
Crowley terminó su vaso de whisky, paladeó y miró a los Winchester y compañía.
-Soy un hombre ocupado. Así que….- Y desapareció entre una nube de humo.
Continuará...
