Bella POV

El viaje se retrasó un poco, pero todo salió bien. Cuando aterrizamos Charlie mandó a un chofer a recogernos y mientras más nos acercábamos a Forks más húmedo y nublado se encontraba el camino. Cuando doblamos en la esquina de la calle donde vivía el jefe de policía alias mi padre, notamos una gran diferencia. La casa donde solíamos pasar nuestras vacaciones ahora tenía más terreno y una arquitectura diferente. Mamá nos comento que papá había comprado la casa del señor Tom, un ex convicto que habitaba sólo en este mundo, su esposa falleció en un accidente de tránsito junto con sus dos hijos, quienes solo tenían 4 años. Desde entonces pasó sus días viendo hacia la ventana y esperando el día de su partida.

Tras entrar al recibidor de la "casa" (si puede llamare así) nos encontramos con Sue, la esposa de nuestro padre.

-Mis niños, que grandes que están,vengan a darme un gran abrazo- dijo mientras caminaba hacia Jasper.

-Hola mami Sue- grite mientras me metía en el abrazo.

-Tienen que ir a ver sus alcobas, contratamos a Esme Cullen para que las decorara y quedaron hermosas- dijo Sue. Con sólo la mención de ese apellido me estremecí. Los hijos de Esme fueron nuestros mejores amigos desde que usamos pañales. Emmet es el mayor con 18 años, me imagino que este año empezará su último año de secundaria. Edward, quien tiene 17, nació unos cuantos meses antes que nosotros pero cursamos el mismo año. Y luego esta Alice, la menor, tiene 16 pero se debe seguir pareciendo a un duende, siempre fue muy pequeña para su edad.

Nos peleamos cuando teníamos 12 y desde entonces dejamos de visitar a papá y nuestra amistad se fue por la borda. Lamentablemente Forks es un pueblo pequeño donde todos se conocen y los encuentros casuales se dan muy seguido, además asistiremos a la misma secundaria, por lo tanto me los encontrare en algún momento.

Desempacamos lo poco que traíamos, tomamos un baño y decidimos pasar por el colegio a llenar unos papeles, hoy era lunes y queríamos integrarnos lo más pronto para no perder tantas clases, aunque es posible que estemos más adelantados que los demás por venir de colegio privado, eso suena muy clasista es la realidad con respecto a la educación.

Nuestro padre nos compró un Volkswagen Jeta, el mío es el negro y el azul de Jasper. Tome mis llaves y nos dirigimos a la puerta. No tiene sentido ir en diferentes autos si nos dirigimos al mismo lugar. Aparque cerca de recepción para no tener que caminar, el parqueo se encontraba desértico, las clases habían terminado dos horas atrás.

Al entrar una campana anunció nuestra llegada y una señora de unos 60 años salió por una puerta.

-Hola, ¿en que puedo ayudarlos?- dijo con una voz dulce.

-Hola, venimos a dejar unos papeles para integrarnos a clases, somos los hermanos Swan- contestó Jasper.

-Ay claro, los hemos esperado desde hace días, sus padres no paran de hablar de lo felices que son de tenerlos aquí. Esperen un segundo mientras imprimo los formularios y busco sus horarios.

Nos sentamos en las sillas de espera, inspeccione la habitación y visualicé un montón de camisas en una pila en el mostrador, seguro son los uniformes del equipo de fútbol, y a la par los uniformes de las porristas.

La campana sonó de nuevo y ahí fue cuando lo ví; 1.85 metros, cabello cobrizo y rebelde, ojos verde oscuro y ese dulce aroma característico. Ahí estaba mi peor pesadilla. Edward Cullen.

-Edward cariño, vienes por los uniformes ¿verdad? Siempre tan puntal, los acaban de traer, ¿te llevas también los de Alice o ella viene por ellos?- le dijo la señora con una voz maternal.

-Claro Mary, mejor me llevo los dos para que Alice no tenga que salir de casa, aún sigue resfriada- dijo Edward con la voz más hermosa que he escuchado, gruesa pero aterciopelada, el balance perfecto.

-Bueno cielo, dame un segundo para terminar con ellos y te atiendo.

Y se volteó, sólo para poner la misma cara de terror que teníamos nosotros.

-¿Bella? ¿ Jasper?- preguntó, en estado de shock.

-¿Edward?- dijimos al unísono mi hermano y yo.

-¿Qué hacen aquí?- dijo tosco, el momento de shock había pasado y estaba volviendo a poner sus barreras. Aunque no hemos hablado en 5 años, lo sigo conociendo bien.

-Viviremos aquí los próximos dos años que nos quedan de colegio- le contesté de una forma grosera.

-Isabella, Jasper; aquí tienen su horario, pueden integrarse a clases cuando gusten, y ya que veo que conocen a los Cullen, los designaré a ellos como sus guías durante el primer día. Que pasen una linda tarde- dijo Mary muy feliz de su gran descubrimiento.

Eres una genio, has convertido mis pesadillas en realidad, gracias, muchísimas gracias. Le contesté mentalmente.

Cuando me acerqué al mostrador su aroma inundo mis fosas nasales, es tan delicioso que hasta tuve que controlarme para no olisquear más de la cuenta. Apenas sostuve esos estúpidos papeles salimos rápido de ese lugar.

-¿Qué demonios fue eso?- me preguntó Jasper mientras daba reversa para salir de ahí.

-No lo sé, pero si las cosas van a seguir tan mal, estos dos años van a ser una tortura. Jasper creo que debemos hablar con ellos, bajar la guardia e intentar volver a ser amigos. Nuestra pelea fue hace mucho tiempo no tiene sentido torturarnos por algo que ya está en el pasado. Tu necesitas a Emmet y a Edward y yo a Alice. Es lo mejor.- le dije mientras avanzamos por la carretera a bastante velocidad.

-Si Bells tienes razón pero si ellos no quieren arreglar las cosas tampoco podemos andarles rogando, tendremos que afrontar la realidad y tratar de no toparnos en la secundaria.

Cuando llegamos a casa, me fui a mi habitación y encendí mi computadora, ingrese a mi cuenta de Facebook y busque a Alice Cullen. En su información aparecía su número de celular, lo marque y tarde cinco minutos en decidir si esto era lo correcto.

Cuando empezó a sonar me entró el pánico, seguro piensa que soy una acosadora y menos que me va a perdonar.

-¿Hola, quien habla?- contesto una voz cantarina pero algo gangosa que, me imagino, se debe al resfriado.

-Alice, soy yo Bella. Quisiera hablar contigo. Es importante- le contesté