Bella POV
-Edward, ¿cómo se lo vamos a decir a nuestros padres? Nos van a matar
-Bella, tranquila. Por mis padres no hay problema, ellos tuvieron a Emmet cuando eran jóvenes, mi madre acababa de terminar la secundaria y mi padre cursaba su primer año en medicina. Lo lograron y no creo que no nos vayan a dar apoyo. Tus padres, si no lo entienden al principio, ya lo harán. No te dejarán de querer a ti ni a su futuro nieto.
-Debemos decírselos antes de terminar mi primer trimestre, porque después empezaré a engordar y ahí sí que se darán cuenta.
-Para que esperar, le diremos a mis padres apenas Carlisle regrese de su turno. Después a Emmet, porque supongo que Alice fue la primera en enterarse y luego iremos donde tus padres.
-Edward, Bella. A comer- dijo Esme tocando la puerta de la habitación de Ed.
-Bueno, llego la hora. No puedo esperar para decirles.
Bajamos a cenar, la comida estaba deliciosa y no pude evitar servirme dos platos. Estaba tan llena que me costaba respirar, nunca había comido tanto.
-Bells, teníamos hambre hoy ¿eh?-dijo Emmet, mofándose de mi apetito.
-Me salté el almuerzo y tu madre es la mejor cuando hablamos de comida.
Edward tomó mi mano por debajo de la mesa y jalándole para inclinarme.
-Amor es la hora, si quieres yo hablo, sé que es mucha presión para ti- dijo susurrándome en el oído. Yo solamente asentí.
-Familia, Bella y yo tenemos un anuncio importante que darles. Apreciaría que dejaran lo que están haciendo en este momento y nos prestaran un poco de atención.
-Claro Edward, dinos que pasa- dijo Carlisle muy preocupado.
-Bueno, yo… yo… Yo voy a ser papá.
-¿QUÉ TU QUÉ? ¿QUÉ HICISTE EDDIE? ¿OLVIDASTE USAR MI REGALO DE CUMPLEAÑOS?- dijo Emmet algo alterado.
-Emmet relájate, créeme que estamos más sorprendidos que tú, siempre nos cuidamos, sólo que los anticonceptivos tienen un porcentaje de error. Y creo que entramos en el 0.1% de ese error.
-Bueno hijo, es una sorpresa, pero no es algo malo. Un hijo es una gran responsabilidad, lo importante es que ambos quieren tomar las riendas y sé que serán unos papás estupendos. No dudes nunca de acudir a nosotros Bella. Te damos nuestro apoyo al 100%- dijo Carlisle con lágrimas en los ojos- Soy muy joven para ser llamado abuelo.
-Bella, ¿te encuentras bien?- preguntó Esme. Sentía como toda mi cena estaba devolviéndose por mi garganta. Creo que al bebé no le gustó sentirse tan lleno y quiere devolverme todo el alimento. Salí corriendo al baño más cercano justo a tiempo. Esto de las náuseas y malestar estomacal es lo único que odio de estar embarazada, además de que voy a pareces una ballena andando.
-Bells, vamos te llevaré a casa para que descanses- dijo Edward mientras me cargaba hasta el auto.
-Gracias a todos por su apoyo, los amo- dije por la ventana del Volvo, mirando como me alejaba de la mansión Cullen.
Duramos 15 minutos en llegar a mi casa. Edward estacionó el auto y llegó a mi lado, me cargó y toco el timbre conmigo en brazos. Aun no entiendo como Edward tiene tanta fuerza, no es como si yo pesara mucho, pero no es normal que pueda cargarme durante tanto tiempo
-Edward, que sorpresa tenerte aquí, pasa- dijo Sue, haciéndose a un lado para dejarnos pasar- Charlie subió a cambiarse en un segundo baja. ¿A que debo tan honorable visita?
-Mejor esperamos a papá antes de contarte- le dije, mientras Edward me dejaba en el sillón. Me sentía mucho mejor.
-Hola Edward. Que grato tenerte aquí. ¿Te quedarás a cenar?
-No, gracias Charlie. Cenamos en casa de mis padres. De hecho queríamos hablar con ustedes. Es mejor que tomen asiento.
Me aseguré que el arma de mi padre descansara en el recibidor y estuviera descargada. Nunca sabemos cómo puede reaccionar un padre cuando le digan que su única hija está embarazada a la corta edad de 16. Aunque cumplo años en 2 meses, siempre seré su niñita.
-Bueno, te escuchamos- dijo Charlie, poniendo sus codos en sus rodillas y una mano en su mentón. Esa no es una buena señal.
-Bella y yo vamos a ser papás- y después de eso el silencio fue lo único que reinó en la casa, durante los siguientes 10 minutos. Mi papá estuvo pálido, luego rojo, luego pálido otra vez. Tenso sus brazos y jugó con sus manos. Sue en cambio tenía una sonrisa enorme en su rostro, pero no había dicho nada por mi padre.
-Yo no sé qué decir Isabella. Pensé que serías más inteligente y que te protegerías. Ahora acabas de mandar por la borda todo tu futuro y tu juventud…
-Charlie, ¿en serio crees que ellos querían ser padres a los 17? Claro que no, los accidentes pasan. Estoy segura de que ambos se cuidaron, solo tuvieron la mala suerte de estar entre el 0,1% de error en los anticonceptivos. A cualquiera le puede pasar. Pero eso no te da derecho a tratarla como lo haces. Discúlpate ahora- dijo Sue, muy enojada.
-Bells, mi vida, no llores. Perdona a tu viejo, es solo que eres muy joven y tienes tanto por delante, pero no por eso te vamos a dejar sola. Te amo, y siempre te apoyaré. Ahora límpiate ese rostro y ven a darle un abrazo a este tonto- apenas terminó su oración ya había saltado a su regazo. Necesitaba sentirme querida por mi padre.
-Gracias papá- dije mientras le llenaba de besos su cara.
-¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué Belly Bells estás llorando?- dijo Jasper, entrando a la sala. Al ser mellizos estamos muy unidos, usualmente cuando uno sufre el otro mellizo también lo siente.
-Jasper, tú vas a ser tío- dije sollozando y tirándome a sus brazos. El correspondió mi abrazo, me cargo y se sentó en el sillón conmigo en su regazo.
-Pequeña, esa es una excelente noticia. Los felicito- dijo Jasper, dándome un beso en la coronilla y acurrucándome en sus brazos.
-Gracias Jasper- dijo Edward- Bella es mejor que subas a acostarte, han sido demasiadas emociones por hoy y no le hace ningún bien a los dos.
Después de despedirnos, mi novio subió a acurrucarme y a darme las buenas noches. Después de eso se marchó con la promesa de volver por mí en la mañana para llevarme al instituto y en la tarde donde el ginecólogo. Queríamos verificar el tiempo y que todo estuviera de maravilla.
Esa noche soñé con dos pequeños de cinco años, un niño y una niña. Ambos tenían el cabello rizado y cobrizo, ojos color esmeralda y totalmente idénticos. Edward aparecía en el jardín de una casa grande pero acogedora, jugaba con ellos mientras yo leía bajo la sombra de un árbol. Después llegaban a mí, también querían que su madre se uniera al juego.
-Bella, amor es hora de despertar, tenemos que ir al instituto- dijo Charlie, sacudiéndome levemente.
-Papá, sólo dame cinco minutos más. Estoy tan cansada que no puedo ni abrir mis ojos.
-Solo cinco Isabella y ya empezaron a contar.
-Hora de despertar dormilona- dijo Jasper mientras vaciaba un vaso de agua fría en mi cabeza.
-JASPER, ¿QUÉ DEMONIOS TE SUCEDE?
Después de ese incidente, me mude y esperé por mi novio para ir al colegio. El día transcurrió despacio. No tenía apetito de nada debido a mi acidez. Por lo que Ed y yo nos sentamos debajo de un árbol en la hora del almuerzo. Ninguno quería comer.
Apenas terminó el instituto, nos pusimos en marcha para el consultorio del ginecólogo-obstetra. Ese doctor sería el encargado de todo mi embarazo.
-Amor quédate aquí, iré por los formularios- dijo Edward, dejándome en las sillas de la sala de espera y acercándose al mostrador, donde todas las enfermeras se lo comían con la mirada. No podía esperar a que se me empezara a notar el embarazo para que todas esas hienas dejaran en paz a mi novio. Nos pusimos a llenar las hojas para poder hacer el historial clínico. Después teníamos que esperar a que me llamaran para tomar las medidas antes de entrar con el doctor.
-Bella, te amo, me has hecho el hombre más feliz del mundo- dijo mirándome a los ojos. Me acerqué a él, dándole un beso dulce que poco a poco se transformó en apasionado.
-Isabella Swan- dijo una enfermera. Nos separamos y me levanté, todavía no era la llamada donde el doctor, así que no era necesario que Edward me acompañara. Me pesaron, tomaron la presión, escribieron mi estatura y edad, después de unas preguntas, pude volver con mi novio. Apenas me senté, tuvimos la llamada del doctor Bennett.
-Hola, Bella. Soy el doctor Bennett pero puedes decirme Thomas. Primero te haré unas cuantas preguntas y después te haremos el ultrasonido vaginal. Por estar en el primer trimestre, es la mejor opción si queremos obtener una imagen más precisa. Empecemos ¿cuántas parejas sexuales has tenido?
-Una
-¿en tu familia hay registros de cáncer de seno u ovárico?
-No que yo sepa.
-¿Hay gemelos o mellizos?
-Sí, de hecho, yo soy melliza. Mi hermano se llama Jasper.
-Sabes que eso aumenta las posibilidades de que sea un embarazo múltiple. ¿Llegaron a término?
-Sí, nos pasamos una semana.
-¿A qué edad tuviste tu primera menstruación?
- A los 12.
-Perfecto con esto es suficiente, ponte esta bata y nos vemos en la sala de ultrasonidos.
Me cambié rápidamente y me reuní con Ed y el doctor Thomas.
-Bueno, esto no debe de doler, solo estará frío Bella- dijo- Miren que tenemos ahí, como sospechaba, no es un bebé Bella, son gemelos o mellizos, aún es muy temprano para saberlo. Felicidades serán papás por partida doble.
