Bella POV
Han pasado 3 semanas desde que el doctor nos dijo que tendríamos dos bebes y la familia Cullen se ha vuelto loca. Alice no para de organizar todo para su recibimiento, que será dentro de 7 meses, pero ella insiste en que debemos de prepararnos antes para no arrepentirnos después, nosotros solo la dejamos ser feliz.
Al fin mi pancita se nota y soy muy feliz, solo tengo 16 semanas pero pareciera que tengo 22. La semana pasada tuvimos que ir de compras porque definitivamente mi ropa no me quedaba y pasaba llorando todos los días por lo mismo, odio las hormonas del embarazo.
En el colegio nadie nos dijo nada, sé que tengo 17 años y estoy embarazada, pero por dicha tengo el apoyo de mis padres y amigos, así que no me han hecho de mi vida un infierno. Esme accedió a cuidar de sus nietos mientras Edward y yo vamos al colegio, después será toda nuestra responsabilidad. Todavía nos queda un año para graduarnos, pero si nos esforzamos sé que lo lograremos.
La próxima semana tenemos cita con el doctor para saber al fin el sexo de nuestros bebes, no puedo esperar para saberlo, tengo la intuición de que será una parejita, pero mientras estén bien yo estaré contenta.
-Bella amor, ¿Qué tanto piensas? Te van a salir arrugas si sigues frunciendo así el ceño- dijo Edward mientras me abrazaba por detrás, colocando sus manos en mi estómago.
-En lo afortunada que soy por tenerlos conmigo amor- dije, entrelazando nuestros dedos encima de mi pancita.
-Vamos amor, mamá preparó un delicioso pollo asado bajo en grasas solo para ti.
-Ed, aunque lo intentes, no suena delicioso.
-Sí pero es saludable para nuestros pequeños.
-Solo por eso lo como mi vida.
Bajamos las gradas con nuestras manos entrelazadas. Edward se ha vuelto muy sobreprotector, nunca me deja sola y cuando lo hace se asegura de que tenga a alguien de la familia junto a mí, tampoco me deja bajar sola las gradas o manejar. Cenamos en silencio, comentando nuestro día y escuchando las anécdotas de Carlisle sobre el hospital.
-Amor es hora de dormir, tienes que dormir las 8 horas mínimo y ahora solo dormirás 7
-Edward, vamos hombre, dale un respiro. Esta embarazada no enferma.
-Por lo mismo Emmet, ella es más que nunca lo más preciado que tengo, no permitiré que nada malo le pase. Ella es mi vida junto con los pequeños que carga- dijo Ed, serio y frunciendo el ceño. Cuando se ponía sobreprotector y gruñón me encantaba, es muy adorable.
-Vamos mi pequeño, tenemos que dormir. Emmet no lo molestes, sabes como esta últimamente de sobreprotector, no lo hagas enojar por favor.
-Buenas noches Belly-Bells, buena suerte con
Subimos las escaleras abrazados hasta "nuestra" habitación, habíamos llegado al acuerdo de que iba a pasar entre semana con los Cullen y los fines con mi papá para que ambas familias participen en el embarazo. Es una tontería porque mi papá siempre sale de pesca o de campamento los fines de semana, por lo que pasábamos en la casa Cullen toda la semana, excepto algunos domingos.
Edward se me acercó y se hincó, inclinó su cabeza y beso mi pancita con mucha dulzura, este gesto lo hace todas las noches.
-Buenas noches mis amores, espero que estén disfrutando estar tan cerca del calor tan tierno de su mami. Su papito los ama muchísimo y desea que pronto vengan para abrazarlos y besarlos todo el tiempo. Pórtense bien ahí adentro, no vayan a ocasionarle dolores a su mami. Ella también los ama y tiene tantas ganas de conocerlos como yo- dijo Edward, dándole un último beso a mi estómago y levantándose.
Me di cuenta que estaba llorando hasta que el seco con el dorso de su mano mis lágrimas y besó mi frente.
-¿Qué tienes mi vida?
-Nunca le habías hablado a los bebes. Eso ha sido lo más hermoso que he visto en mi vida. Serás un excelente papá Edward. Nuestros hijos son los más afortunados de tenerte.
-Son afortunados por tener una mami como tú- dijo dándome un beso. Este beso tenía incluido todas las emociones que no podíamos expresar con palabras. Amor, pasión, ternura, esperanza, ansias…
-Quiero que esta noche me hagas tuya como la primera vez, quiero que recordemos cada detalle de este momento Edward- dije desabrochando su camisa, tratando de sonar sensual.
-Claro que sí, señorita Isabella, todo lo que desees será concedido, solo tienes que pedirlo.
La mañana siguiente me levanté con ganas de desayunar panqueques, Edward muy feliz se ofreció a hacerlo. Se metió a la cocina y se puso un delantal con el que se veía muy guapo. Después de desayunar nos dirigimos al colegio en el Volvo de Edward, su otro bebe.
-Miren quienes vinieron, los futuros papás. Espero que estén disfrutando de este momento de tranquilidad y amor, porque se acabará. Estos bebes acabaran con su relación eso se los juro- dijo una voz nasal, que solo podía ser de una persona…
Nota de autora:
Hola mis lectores, les pido mil disculpas por atrasarme con la actualización. Sufrí de una crisis de inspiración lo siento, espero que no me vuelva a pasar. Quisiera que en sus reviews me dijeran que le gustaría que fueran los bebes: hombres, mujeres o una parejita
Besos, Sofi
