Disclaimer: PJO no me pertenece mucho menos sus personajes sino a Rick Riordan.
Aviso: Este fic participa del reto temático de Marzo "Solangelo, sweet, Solangelo" del foro El Monte Olimpo.
Lo que una vez fue
El bullicio que habitaba en la carpa parecía silenciado desde el final de la guerra, las camas una vez llenas de heridos se redujeron considerablemente a unos cuantos; sin embargo el frenesí se mecía con el ambiente, en un aire cargado de hierbas que no podía reconocer por el aroma.
En la calma escuchaba su respiración agitada al encontrarlo con uno de sus pacientes. Podía sentir el pesar de la situación y el sudor recorriendo su rostro cuando observaba sus labios marcados con una mueca desesperante. Sus ojos recorrieron lentamente los suyos observándolo con un destello azulado de tristeza, su cara demacrada con los ojos oscuros y el cabello salvaje a juego no eran lo único que reflejaba la mirada del rubio que se encontraba frente a él.
A meses de conocerlo ya comprendía su actitud, las lágrimas de Will siempre fueron invisibles; fantasmales como él mismo. Un sufrimiento interno que nunca comprendería, por tanto; no dijo palabra alguna. Como un gesto él movió la cabeza de manera vaga solo para darle la espalda, cubriendo lo que una vez fue un hijo de Hermes con las sábanas descoloridas.
En una simple muestra de confort colocó su mano en el hombro del rubio quién solo mantenía su atención fija en el mismo sitio.
Esperó pacientemente por él con la mano reposando en su hombro mientras Will permanecía con la expresión pérdida, centrado en las mantas descoloridas; que cubrían discretamente lo que una vez fue, un hijo de Hermes en vida.
Espero disfruten del pequeño "drabble" fue bastante curioso escribirlo. Lamento la extensión pero ya ven soy una persona perezosa que prefiere los relatos cortos¿?
