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CUMPLEAÑOS Y LÁGRIMAS

-¡FELICIDADES!-se oyeron las cuatro voces en la sala de la casa de Sue.

La noche era muy animada en la casa de los Evans y cuatro jovencitas y su profesora se encontraban celebrando en la sala que estaba decorada con varias esferas que parecían hechas de cristal liquido y que brillaban por si mismas, esto gracias a la magia de Angela.

Se trataba de Samanta, Melisa, Liz, y Sue que felicitaban a Angela. Samanta era pelirroja, de ojos azules, dieciocho años recién cumplidos y era muy guapa, Melisa tenia el cabello negro rizado y ojos castaños, era de esas muchachas tranquilas que conquistaban por su temperamento tímido, Sue con su cabello blanco que hacia juego con sus ojos de esmeralda estaba convirtiéndose en una belleza, y por ultimo Liz (nombrada así, por su tía, la querida hermana de su madre Patty) era rubia y de ojos azul oscuro y pronto cumpliría 17 años. Todas formaban un bonito cuadro junto con Angela, que estaba recargada en la ventana, y ellas sentadas alrededor de la mesa de centro de la sala.

-Gracias-decía Angela mientras se abalanzaba y abrazaba a la hija de Soul y Maka-tu eres la que crece tan rápido. En verdad me hubiera gustado que conocieras a Mifune.

-¿Quién es Mifune? Angela-sensei-preguntaba Melisa con curiosidad, mientras servía otro vaso de refresco a Liz que lo tomaba de un solo trago

-Muchas gracias Melisa-agradecía Liz. Había heredado del carácter de su madre la buena disposición hacia las demás personas, era alegre, sincera y muy directa, aunque no tan alocada como su madre.

-Les contare quien fue Mifune-se dispuso a contar Angela, soltando a la albina y poniéndose en pie- Él fue el mejor de los espadachines y cuidaba de mi cuando era pequeña, antes de llegar a Shibusen, yo le quería mucho. Si tu lo hubieras conocido Sue de seguro te hubiera enseñado muy bien el como utilizar a Yuki.

-¿de verdad?-pregunto la albina.

-Por supuesto-corroboro su maestra, pero su mirada se perdió en el pasado.

-¿Estas bien Angela-neechan?-pregunto Sue que se dio cuenta del cambio de esta.

Era la primera vez que Angela mencionaba a aquel hombre llamado Mifune, por lo que Sue sintió curiosidad por conocer más de él.

-¡Claro!-dijo Angela, volviendo a sonreír y regresando al presente, pero cambiando el tema, y señalo con el dedo a Sue-bueno, como les decía, Sue debes mejorar tu técnica.

-Por…por supuesto-balbuceo esta, por el cambio de tema.

-Y hablando de tu sable demoníaco, Yuki- comento Samanta que tomaba el plato con pastel que Melisa le ofrecía-¿Cómo vas con el? ¿Hasta donde han llegado?

La cara de Sue se puso colorada, le apenaba hablar de esas cosas con terceras personas. A su modo de ver las cosas, todos los besos, abrazos y caricias eran privados e íntimos.

-¡Sam, eso no se pregunta!-la corrigió Melisa, poniéndose roja, por la pregunta tan indiscreta.

-Tan solo quiero saber, ya que te lo cedi quiero creer que lo deje en buenas manos-dijo Samanta.

Ninguna de las presentes dijo nada más, todas veían con curiosidad a Sue, que agachaba la cabeza, hasta Angela esperaba con atención la respuesta de la chica. Fue Liz la que se acercó para tomar el mentón de Sue con una mano y poder ver su cara, tomando a la albina desprevenida por completo.

-¡Te pusiste roja!-le recrimino Liz, que hasta el momento se había quedado callada, pero que ahora ponía a su amiga en un aprieto.

Samanta sonrió con picardía al igual que Liz y tomaron por los hombros a Sue, la sentaron en el sofá y empezó el interrogatorio:

-Nos tienes que contar todo y cundo digo todo es ¡TODO!-exigía saber Samanta

-Exacto-dijo Liz, apoyando a Samanta

-Eso no les incumbe, ya déjenla, Angela-sensei…-

No termino su frase, pues vio que la mirada de su profesara irradiaba curiosidad

-Vamos Sue, cuéntanos-decía Angela

-No hay nada que decir-proclamaba Sue, aun roja de la pena y jalando el brazo que sostenía Liz

Como pudo Sue se levanto del sofá y se fue a sentar a lado de Melisa que al parecer era su único apoyo, y se alejó de las dos preguntonas, hasta que medianamente se calmaron.

-Sam déjala-exclamo Melisa, tratando de poner un alto a la pelirroja.

-No puedo creer que seas mayor que yo-recriminaba Sue, a Samanta-igual tú Liz.

-Compórtense niñas-pedía Angela, alzando las palmas de las manos para tranquilizarlas-ya dejen de molestar a Sue.

Melisa sonrió ante la reacción de Angela, pues apenas hace unos segundos ella también pedía detalles sobre la relación de Yuki y Sue.

-Esta bien, esta bien-dijeron Liz y Samanta al unísono y se fueron a sentar al sofá muy inconformes.

La celebración siguió sin mayor agitación, aunque si con muchas risas y preguntas espontaneas e incomodas para Sue, pues Samanta y Liz pensaban que podrían pillarla por sorpresa. Cerca de las diez de la noche Liz, Samanta y Melisa decidieron que era hora de irse. Sue y Angela las acompañaron hasta la puerta del edificio para despedirlas

-Nos la pasamos muy bien, gracias Sue-chan, Angela-sensei-dijo Melisa, acompañado con un gesto de la cabeza y agitando la mano.

-Gracias Evans, Angela-sensei-agradeció Samanta, mientras se despedía con la mano y se fue con su arma.

-Nos vemos y muchas gracias-dijo Liz, y recordando de pronto -¡Ah cierto! mi madre me dijo que os mandara saludos, además me encargo que les diera esto a tus padres, pero como no están ¿les podrías entregar esto? Es de parte de mi madre.

Y le dio una caja de 30cm por 30cm, envuelta en papel craft, que saco de su mochila

-¿Qué es?-´preguntaron Sue y Angela

-No lo se, mi madre solo dijo que la entregar a tus padres-

-Ok, yo se las daré cuando regresen-aseguro Sue y vio como Liz se marchaba.

Profesora y alumna entraron de nuevo al edificio y Sue pregunto mientras subían las escaleras.

-¿te quedaras en casa Neechan?

-¿No quieres que me quede?-

-No es eso-se apresuró a decir la chica-solo preguntaba

Entraron al departamento que se veía bastante tranquilo, ya sin las risas y el jaleo que se pudo escuchar hace unas horas. Ambas se pusieron el pijama. Angela se quedaba muy a menudo en casa de los Evans de ahí que tuviera uno o dos cambios de ropa en la casa.

-¿Segura que estas bien?-pregunto Sue, ya en su cuarto y abotonándose el pijama.

-Por supuesto-mintió Angela-fue una fiesta muy bonita. Muchas gracias.

-No hay de que-dijo Sue con una sonrisa.

-Pero, en serio como les va a ti y a Yuki-pregunto Angela con curiosidad.

-Supongo que nos va bien-contesto Sue, con voz queda, alzando los hombros y sentándose en su cama, para no tener que entrar en detalles.

-Esta bien, pero recuerda que estoy a tu lado siempre. Puedes contarme lo que quieras-le dijo la bruja a Sue mientras le sonreía para infundirle confianza. Sabía que por el momento la chica no le contaría más y decidió no insistir

-Lo se, lo se-y Sue tomo una almohada entre sus brazos y recargo su mentón en ella

La cama de Sue era lo suficientemente grande así que las dos durmieron en ella. Casi daban las dos de la mañana, cuando a Sue la despertó la sed. Se fue a la cocina por un vaso de agua y lo bebió lentamente, después regreso a su habitación y lo que vio la sorprendió y entristeció mucho.

Era Angela que se encontraba aun dormida, pero abrazando una de las almohadas de su cama, se veía como una niña pequeña a pesar de sus 27 años de edad, no por su aspecto, más bien por su semblante que parecía reflejar fragilidad y que estaba sufriendo mucho. Sue se acercó lento para no despertar a su casi hermana mayor y escucho un murmullo que provenía de los labios de Angela, puso atención a estos para oír mejor, ya que eran muy bajos y pudo distinguir la frase:

"-Lo siento Mifune, en verdad lo siento"

Después de esto las lágrimas surcaron el rostro de Angela a pesar de que se encontraba dormida. Sue no quiso despertarla, pero se recostó lentamente y la abrazo con cuidado para poder pasar desapercibida. "¿Tan importante era para ti esa persona?" dijo para si misma Sue. Angela jamás le había contado de él hasta ese día. Y se dio cuenta que a pesar de estar a punto de cumplir quince años no sabia nada.

El resto de la noche le pareció muy larga, no pudo conciliar el sueño hasta bien entrada la madrugada. En su mente solo vagaba un pensamiento, descubrir quien era Mifune y porque había abandonado a Angela.

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Tal vez es un capitulo algo corto y no muy revelador lo se, pero pido una disculpa por eso, en cuanto termine con mi ultimo ensayo en la escuela prometo un capitulo bien largo :)

Por cierto me pidieron poner leemon, aunque no se como se lo tomarían los demás lectores así que los dejo a su consideración. Pueden dejarme su opinión en un review o por mensaje privado, por si quieren leemon o algo mas ligero, igual pueden mandarme cualquier otra opinión o comentario sobre la historia XD. Y muchas gracias por leer el Fic

Hasta el próximo capitulo :)