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PASADO

-Alguien me puede decir ¿cuánto llevamos caminando?

-Cállate Yuta no llevamos ni media hora caminando desde que salimos de la posada del pueblo-explicaba la bruja Angela al montón de jóvenes que acompañaba-Y eso que ni siquiera caminas porque te encuentras en forma de arma.

Los únicos que caminaba en ese momento eran Angela que encabeza el grupo, Sue se encontraba detrás de la bruja, y Daniel se ubicaba detrás de la albina, Katie y Alec cerraban el grupo respectivamente. Habían salido temprano y el sol apenas se asomaba para brindarles un poco de luz. El viento no les ayudaba mucho a la vista en especial a Katie y Sue, que tenían el cabello largo por esa razón se hicieron una coleta. Daniel parecía en sumo fastidiado por alguna razón y Alec caminaba con la vista atenta a cada detalle del sendero empedrado, lleno de árboles y arbustos, por el que caminaban.

-Nee-chan, me podrías explicar ¿Qué estas buscando?-pregunto la hija de Maka y Soul en un susurro cerca del hombro de la bruja. Al igual que todos ella sostenía a su arma y novio, Yuki, en forma de sable demoníaco.

-Hay brujas cerca, necesito que guarden silencio, al menos el necesario, Sue y Katie, háganme un favor y usen su percepción de almas.-contesto para que todos pudieran oírla

-Pero el ¿soul-protec?-preguntaba Sue

-Ustedes hagan lo que les digo-insistió Angela, pues sabía que Maka ya una vez logro superar el encanto del Soul protec

-Pero ni siquiera sabemos si vayamos tras de brujas y aunque así fuera el decreto establece que no podemos dar cacería a las brujas a menos que estén en el libro Hunting-deserter –explico James, que abría la boca por primera vez durante la mañana.

Su aspecto casual les inspiraba confianza a pesar de que era un poco desaliñado y su piel a pesar de ser pálida no le daba un aspecto enfermo más bien resaltaba sus ojos de castaños y sus labios. Al contrario de su compañero, el demostró tener unos modales impecables con sus compañeros. Razón por la cual todos se preguntaban cómo es que ambos jóvenes llegaron a ser técnico y arma. James parecía muy maduro para su edad y de inmediato se entendió con Yuki, Sue y Katie. Se sonreía amablemente de las bromas de Alec y escuchaba pacientemente a Yuta. Pero a quien veía sin parar era a Liz.

Por el momento se encontraba en su forma de arma, que era la de una guadaña por completo plateada y que por su aspecto parecía muy filosa.

Todos asintieron, menos Alec, pero Angela explico:

-Yo me sé el tratado de principio a fin, pero gracias por recordarlo James

-No sé cómo no estas en el Hunting –deserter Angela-decía Alec solo para picarla. Él sostenía a su arma Liz en forma de pistola.

-Estás perdiendo originalidad Alec, así que, guarda silencio-tercio la joven bruja-Si no quieres que regresando mande a traer a esa persona.

El chico torció el gesto, pero antes de que alguno de los presentes volvieran a decir algo el joven Shinigami se aproximó a la bruja corriendo y jalándola del brazo la obligo a agacharse. Un rayo de energía mágica había salido entre los árboles en dirección a la líder de misión. Katie subió a un árbol para divisar mejor la situación. Sue y Daniel chocaron de espaldas entre si al querer retroceder en direcciones contrarias

-Serás idiota-le recriminaba Daniel a Sue

-Igual si te fijaras-exclamo la joven que rápidamente cambio de dirección por un chorro de magia que casi le da en los pies y esquivo justo a tiempo

-¡Daniel déjate de hacer el importante!-lo regañaba James en tono aprensivo

-¡Todos al suelo!-grito Alec

No tuvo que decirlo dos veces. Katie, Sue, Daniel, Angela y Alec se agacharon mientras veían como varias copas de árboles estallaban lanzando las astilla en todas direcciones y el fuerte viento sacudía las ramas caídas

-Esto está mal-afirmaba Katie

-¡Hay cuatro almas de brujas!-grito Sue para hacerse oír- están detrás de ese peñasco

La albina señalo lo que parecía una pared altísima en donde antes había arboles cubriéndola. Después de decir esto otro rayo salió en dirección de Alec que lo esquivo junto con Angela

-Detrás de mí-ordeno Angela, recitando un conjuro en murmullos. Logrando crear una especie de muro para que la energía mágica no los alcanzara-Por allá y señalo una pequeña cueva donde se resguardaron.

-Saben que estamos aquí-soltó Daniel una vez dentro de la cueva-y ya ves que si son brujas

-Bueno, no todas somos brujas ¿saben?-oyeron una voz dentro de la cueva.

Alec disparo en dirección de la voz dentro de la cueva, Angela lanzo la lengua de su sombrero-camaleón, lo más rápido que pudo, pero tanto una como la otra se detuvieron a la mitad del ataque. Para ser exactos todos se quedaron congelados. Hasta las armas perdieron la capacidad de comunicarse con sus técnicos

-Desde siempre Shibusen manda niños, pero estos resultaron muy tontos e ineptos-se oía una voz por fuera de la cueva y a causa de la contraluz no se diferenciaban los rostros de las tres siluetas que se hallaban en la entrada de esta. Sin embargo la voz salía de la silueta que se ubicaba a la derecha de la más pequeña, que se encontraba en medio.

-Y mira una joven traidora-decía otra voz cantarina y aguda, proveniente de la bruja de lado izquierdo de la silueta pequeña, señalando a Angela-Es la misma protegida del espadachín. De seguro es igual a Kim Diehl y todas aquellas que renuncian al orgullo de ser bruja. No puedo creer que la vieja bruja aceptara tal acuerdo.

-¿En verdad los necesitamos a todos Kit?-pregunto la de la derecha

-La verdad es que si-contesto una la tercera voz-Y recuerden los mandan bien lejos para mantener abierta la conexión y yo me voy por el bebé de los Evans

Al escuchar esto Sue fue víctima de un escalofrió en todo el cuerpo, la sangre le corría por las venas cargada con miedo, expandiendo su terror por todo su ser. Trato de mover el sable y su alma se desesperó, al igual que la de Daniel, sentía impotencia, pero no podían moverse. Su hermana (Sue sentía que sería una niña) estaba en peligro. La personita, el pequeño bebé que ella aun no conocía estaba en peligro y ella no podía hacer nada útil. Sus padres también estaban en peligro, sin saber que los amenazaba. Por su parte Daniel por más que sintiera aversión a Soul Evans no podía, no quería que Maka-san sufriera, sabía que para ella sus seres queridos lo eran todo. Si le quitaban al pequeño o pequeña que iba a nacer, eso la destrozaría.

Tres figuras se aproximaron a los jóvenes y vieron que si se trataba de brujas. Todas ellas se encontraban en el Hunting-deserter por desobedecer el tratado de Shibusen con la misa de brujas. Y no se sabían sus razones.

-Separen a la rubia de los demás-continuo la que parecía más pequeña de ojos rojos como Soul y cabellos negros, largos y lacios.- Y tú- dirigiéndose a la primera voz del fondo de la cueva-recuerda el trato.

Después de escuchar esto todos cayeron en un mar profundo y negro como si les hubieran anestesiado el cuerpo, sin poder hacer nada.


-Me siento cansada, estoy mareada, tengo nauseas –decía Maka, mientras sostenía la frente con las yemas de los dedos de su mano derecha y cerrando los ojos

-Mejor acuéstate-le aconsejaba Soul a Maka "No me digas que te convertiste en el simplón y perfecto, padre y esposo" canturreaba el pequeño demonio desde un rincón de su subconsciente "Déjame carajo ¿Qué haces tú aquí?"

"La verdad es que no tengo ni idea. A menos de que tú lo hayas querido así Evans" "Ya te había dicho que no me llamaras por mi apellido" "Entonces como quieras Soul" Soltó el demonio irónicamente.

-Soul, Soul ¿estás bien?-pregunto Maka desconcertada, colocando su mano en la mejilla de Soul

-Si claro, no pasa nada, solo me distraje-negó Soul, en tono serio y cool para no preocupar a la embarazada.

Maka no se creyó, la muy evasiva, respuesta de Soul y motivada más por sus extraños cambios de humor que por su razón se dispuso a ver el alma del que siempre seria su compañero.

-¿Ah?-balbuceo la rubia sin comprender

-¿Qué pasa? ¿Es el bebé?-pregunto Soul pálido

-No puedo-murmuro Maka. Olvidándose un poco sus nauseas por la sorpresa de no poder usar su detección de almas

-Maka ¿Qué pasa?-volvió a pregunta el albino, ya un poquito cansado de esos espontáneos cambios de humor.

-Nada-contesto Maka sonrojándose por la vergüenza que sentía al querer mirar el alma de Soul sin su permiso.

El albino se acercó más a su esposa y tomo su rostro con ambas manos para después tomar entre sus dedos índice y pulgar una de las tersas mejillas de Maka. Suave y juguetonamente la apretó

-Ahora me lo dices-pedía Soul, fingiendo que perdía la paciencia. Bromeando como cuando eran jóvenes y la molestaba aún más.

-Bas…ta Shoul quita tush manos-intentaba hablar Maka, sin mucho éxito.

-Entonces dime-insistió Soul, que comenzaba a acercar sus labios a los de Maka

-Puesh que…-dijo Maka, intentando ponerse en pie, pero no pudo. Se le había olvidado que no podía moverse tanto por el embarazo. Ya solo faltaba un mes.-que no puedo creer que no haya en casa un solo dulce-comento, fingiendo enojo para evitar que su marido la molestara.

-Pero que cosas dices, tonta-exclamó Soul, explotando en carcajadas-Estoy por besarte y tu piensa en dulces ¿acaso es algún antojo? Me haz remplazado por un montón de golosinas

Maka bufo, alzando su flequillo con el aire que provenía de su fina boca. Molesta por la burla de su esposo y también por no poder levantarse y aun así satisfecha por cambiar el tema.

-Sí, tengo muchas ganas de dulces de piña, limón, cereza, uva, grosella, melón y de ser posible me gustarían esas grageas de todos los sabores-comentaba Maka con una sonrisa en sumo tierna, aprovechando que Soul nunca había leído los libros de Harry Potter.

-Entiendo, entiendo-la interrumpió Soul, mientras ella contaba cada sabor con los dedos de sus manos. A Soul le sorprendía lo tierna y chiquilla que se veía su mujer aun estando embarazada, o tal vez, era por eso que se veía como una muñequita.-Así que ahora debo ir a la dulcería más próxima

Se puso en pie del sofá para ir en busca de algún pastel o algo por el estilo. Maka lo tomo de la mano y dijo:

-Vamos los dos

Soul poniendo su mano detrás de la nuca, pregunto-¿estas segura? No te cansaras

-Claro que no-protesto la embarazada.

-¿Sabes una cosa?-pregunto Soul

-¿Qué?

-El que estés embarazada, tiene sus ventajas-le explicaba Soul a Maka mientras caminaban lentamente (debido a los pasitos de pato de Maka) por las calles de Death City, tomados de la mano-te hace ver frágil.

-Yo no soy frágil-dijo Maka, frunciendo el ceño, con una mano en la cintura, con un puchero que la hacía ver como una mocosa.

-Ok, señorita puedo todo aunque esté embarazada. Pues te hace ver delicada y linda-contesto Soul

-También hinchada y torpe-bromeo Maka-¿¡Mira eso es nuevo!?

Maka señalaba muy emocionada lo que parecía ser una nueva confitería y apresuro a Soul para que fueran, aunque ella misma no podía ir más rápido con sus pasitos

-Tranquila, esta cosa no se va ir para ningún lado-le decía Soul, cuidando que Maka no se fuera a caer

-Lo sé, pero se ve muy mono-y señalaba el letrero, que era pintoresco y al parecer promocionaba una confitería con heladería y cafetería incluido.

-Buenas tardes, bienvenidos-saludo una joven dependiente de largos cabellos negros y ojos rojos

Maka sonrío y dijo:

-Soul son iguales que los tuyos, que raro nunca había visto unos ojos de tu mismo color, únicamente los de Wes

-Si claro-respondió el albino, sin tomarle importancia a los ojos de la jovencita, examinando la tienda con mesas de color rojo y cómodos sillones a juego, en las paredes se veían varios estantes con frascos de caramelos y la estantería que estaba ubicada frente de la chica era también un frigorífico con helados de quien sabe cuántos sabores-este lugar no pega nada para un marido cool como yo.

-Me da igual-dijo Maka sonriendo-compremos un helado, los dulces y vámonos

-Qué bonita pareja-comento la chica de ojos rojos-veo que pronto tendrán un bebé

-Si-dijo la rubia sonriente- es el segundo

-Qué alegría-dijo la joven y como recordando su trabajo continuo-que les gustaría comprar

-¿Tiene algo llamado grageas de todos los sabores?-pregunto Soul, sin prestar importancia

Maka estallo en risas

-Jejejeje no pensé que… en verdad jejejeje lo fueras a decir-dijo Maka aferrándose al brazo de Soul cuando salían de la confitería

-Es otra de tus bromas literarias ¿verdad? Te gusta hacerme parecer tonto-reclamaba Soul, frunciendo el ceño y revolviéndole el pelo a la embarazada, en un gesto juguetón.

Desde la ventana la bruja Kit los veía irse

-Como que se les olvido todo muy rápido cuando debieron recordarlo el resto de su vida. Pero de eso me encargo yo-comento la bruja con una sonrisa torcida en la boca.

Soul y Maka tardaron otro tanto en llegar a su casa. Cuando llegaron Maka se fue directo a la habitación de su hija. La extrañaba.

Cuando Soul termino de dejar todo lo que compraron en el camino de regreso (el pobre venia cargando bolsas y paquetes, todos caprichos de Maka) y entro al cuarto de su hija pregunto:

-¿Estas llorando otra vez, Maka?-viéndola recargándose en el marco de la puerta, cruzando los brazos.

Maka estaba sentada en la orilla de la cama de colcha azul esmeralda, abrazando un almohada con la funda del mismo color y si, estaba llorando.

-¿Recuerdas cuando era pequeña y dijo que quería ser una Death Scythe? Ella no sabía que tú eras conocido como The Last Death Scythe- y sonrío al tiempo que le resbalaban las lágrimas-Me da mucha curiosidad saber como será este pequeño bebé.

-Si lo recuerdo-pensando que su esposa cambiaba de tema con mucha faclidad, lo segundo que dijo fue con respecto al bebé-Sabes muy bien que es algo tanto tuyo como mío. Una personita que es de ambos. Tal como una bella melodía.-y se sentó junto a Maka

-Soy muy tonta, sigo llorando al igual que cuando tenía catorce años. El único consuelo que me queda es el ser mas lista que tú jeje-dijo Maka llenando la almohada de Sue con mocos.

-Si claro, más lista que yo, pero sigo muy siendo cool y nadie se me puede comparar-declaro Soul, tratando de quitarle la almohada e intentando limpiarle la nariz con un pañuelo a su esposa.

De repente sintió un golpe en la cara. Era la almohada que Maka sostenía hace un momento y con la que ahora le propinaba unos cuantos golpes

-Eso me recuerda que me dejaste sola poco más de un año. ¡TONTO, TONTO!-reclamaba la embarazada

-Sabes porque lo hice y de todas maneras regrese. No me reclamaras después de tanto tiempo lo sola y lo mucho que me extrañaste ¿O sí?-comento Soul, aprovechando lo suaves golpes de Maka para quitarle la almohada. De igual forma trataba de ignorar al diablillo en su cabeza.

-Déjame. No quiero besos, no ahora.-declaro Maka, pero el albino no le hizo caso


Sue despertó en una callejuela. Rápidamente se incorporó buscando a Yuki en forma de sable sin encontrarlo. No tenía tiempo, debía encontrar a Yuki, necesitaba dirigirse de vuelta a casa para informar a sus padres. Y de pronto escucho una voz.

-¡Hey, tu!

Era Daniel el que le gritaba desde el final del callejón. A la chica no le quedo de otra que aproximarse a su compañero.

-¿Y tu compañero?-pregunto la albina

-No tengo la menor idea-respondió Daniel sin mirarla directamente-tampoco he visto a los demás, pero debemos darnos prisa e ir con tu madre de lo contrario no me lo perdona…-no termino la frase.

-No te ¿qué?-pregunto la chica, intrigada por la oración incompleta del joven

-No te importa –se intentó corregir el rubio

Ambos voltearon a lados contrarios del callejón si verse, eso no funcionaría mientras Daniel no dejara de ser tan hostil con la joven albina. Caminaron por varias calles sin reconocer donde estaban, sin preguntarse nada, pues, casi no se hablaban. Hasta que oyeron una explosión acompañada de una exclamación de Sue:

-¡Esto es Death City!

-¡Carajo, corre!-grito Daniel

Sorpresivamente tomo a Sue de la mano y la tiro de ella, ya que, al darse cuenta de donde estaba la joven no se percató del cañón Halloween que casi le daba. Alcanzaron a meterse en una pequeña callejuela. La vista daba casi de lleno en un gran contenedor de basura. Escucharon un grito desde arriba del techo al otro lado de la calle

-AAAAH Oye Soul ¿Por qué no me contestas?

Era Maka Albarn, de catorce años de edad la que colgaba del techo

-Maka, ya tuve suficiente-contestaba un albino de la misma edad

Y lo que vieron los dejo de hielo, el padre de Sue había dejado caer a su madre, soltando su mano. La chica rubia cayó al contenedor en esos momentos y salía muy enojada gritando:

-¡¿Qué te pasa Soul?!

Mientras tanto el joven albino saltaba y caía de pie en la calle para decir:

-Estoy harto de esto… yo… quiero ser el arma de Blair-comentaba con voz y cara de estúpido

Tanto la joven Maka, como Sue se quedaron de piedra. Daniel por el contrario sonrío burlón. En ese momento llegaba Blair subida en una especie de calabaza gigante.

-Es la tía Blair y…mi padre-dijo Sue, casi sin aliento. No podía creer lo que veía ¿Qué era lo que había pasado? ¿Su madre y su padre a los catorce o trece años? La conversación que tenían las tres personas fuera de la callejuela la saco de sus pensamientos. Daniel tampoco decía nada solamente escuchaba.

-Engañaste a Soul con tu magia Blair ¿verdad?-decía Maka señalándola.

-No lo entiendes, tonta, es obvio que cualquier chico preferiría estar con una tía buena que con una tabla de planchar como tu Maka-contestaba Soul

Sue no se podía creer lo que su padre acababa de decirle a su mamá y escucho un chasquido proveniente de la boca de Daniel. ¿Qué diantres pasaba ahí? Aquel comentario por parte de su padre provoco en su madre una cara de decepción total. Sue estaba a punto de salir, nunca había deseado sacudir a alguien como en ese momento, quería que su padre dejara de hacer estupideces, pero Daniel la detuvo. Al mismo tiempo no creía que su padre dijera todo eso en serio, debía haber algo que ella no sabía. Miro a su madre una vez más.

-Los hombres son de lo peor, todos son unos falsos. Pero justo cuando había decidido creer en uno…-explicaba la joven de coletas para luego gritar y llorar-¡váyanse todos al infierno!

Ahora el que quería salir en ese momento para golpear a Soul era Daniel por hacer llorar a la joven Maka y esta vez fue Sue quien detuvo al rubio, sin entender el porqué de la reacción del joven.

-Oye Soul. Antes me preguntaste porque las mujeres nunca pensamos con lógica ¿no? ¿Qué tiene de lógico un hombre que engaña?-grito la rubia una vez más apretando los puños.

Los dos jóvenes que se encontraban escondidos se quedaron sólo observando, sin saber muy bien que hacer, pero de repente el gesto de su padre calmo a Sue. Estaba sonriendo.

-No tengo ni idea, porque los tipos cool no engañamos- agrego transformando su brazo en guadaña alrededor de la supuesta bruja.- ¡MAKA!

-¡SI!

Acto seguido, Maka corto en dos a Blair. Sue iba a gritar, pero Daniel le tapó la boca. Era normal que todo eso les confundiera, pues ellos no sabían toda la historia, sobre la juventud de los antiguos miembros de Spartoi. Para Sue era impresionante ver eso. Claro no todos los días tu madre mata a la que consideras la mejor tía del mundo (algo exhibicionista pero amable al fin y al cabo)

Lo que termino de colmarles el plato fue el fracaso de ambos jóvenes, al descubrir que Blair no era una bruja. Sue y Daniel suspiraron y los vieron marcharse en motocicleta

"Mi madre nunca me conto de esto, ¿Qué les pasa por la cabeza?" pensaba la joven algo divertida por la simbólica equivocación.

-¡Es una molestia cuidarte!-soltó Daniel, al darse cuenta de como estaban tan juntos

-Pues no necesitas hacerlo-se oyó la voz de Yuki que se acercaba- así que hazme el favor de soltarla.

Debido a la sorpresa ninguno se había dado cuenta de su posición. Daniel tenía tomada con un solo brazo a Sue cruzando los hombros de ella pegándola a su pecho. Al darse cuenta de la proximidad Sue se puso en pie desasiéndose del brazo del rubio y dijo:

-No necesito que me cuides-se aproximó a Yuki que la tomo de la mano, no estaba para nada contento.- ¿Qué paso aquí? Estoy segura que estamos en Death City, pero acabo de ver a mis padres. Tienen unos trece o catorce años

-¿Estas segura? Qué raro .Yo la veo algo diferente-corrigió el pelinegro, que observaba con enojo como Daniel se ponía en pie y se acercaba a ellos. No le gusto para nada como encontró a los dos, pero tampoco pidió una explicación a su novia. Sin embargo, le pareció que la forma en que Daniel tomaba a Sue era de preocupación real y eso le molestaba.-no sé lo que pasa, en estos momentos Angela esta tratando de convencer a Alec de que se esté quieto. Vamos.

Llegaron a una de las tantas calles de la ciudad de la muerte, ya era muy tarde y encontraron a Angela intentando razonar con el joven Shinigami. A un lado Liz y James los oían sin decir nada.

-No sabemos en donde estemos. Así que de aquí no te vas-saco la lengua de su sombreo camaleón, este se enredó alrededor del futuro shinigami que ni se inmuto.-No creas que por ser el hijo de Shinigami vas a poder desobedecer ordenes Alec

-Liz-llamo el joven al arma

-Siii-dijo la chica que se transformó en pistola para caer en la mano de Alec

-Angela no me voy a quedar de brazos cruzados sin hacer nada, Las escuchaste van tras la familia de Sue y sobre los que puedan. No voy a romper el pacto, pero no voy a dejar que hagan pedazos los ideales de mi padre. Si lo que dices es verdad, Angela, si es necesario, voy a ir a verlo, ahora mismo, no me importa lo demás-apuntando a la bruja

Los recién llegados oyeron todo el discurso de Alec. Sue estaba totalmente de acuerdo con Alec

-¿Qué vamos hacer? No sabemos con seguridad si estamos en el pasado –argumentaba la bruja sin soltar a Alec al que mantenía agarrado con ayuda de su sombrero

-Si lo estamos-contesto Sue-acabo de ver a mis padres. Y Alec tiene razón.

-Pero lo que quiere es una locura-contraataco Angela al ver que iba perdiendo terreno.

-¿Qué quiere?-pregunto Yuki sin perder la calma.

-Ir a ver a mi abuelo-fue la simple contestación de Alec y prosiguió al ver que la bruja abría la boca-Y déjate de tonterías Angela ¿necesito enseñártelo otra vez? Ahí está Shibusen. Y mira la fecha de ese periódico que encontré-señalando con la cabeza en dirección de un viejo periódico en el suelo-Y tú también lo dijiste, sentiste un cambio dimensional ¿no?

-No sabemos que hora sea y no tenemos a donde ir. Creo que lo mejor es ir a Shibusen y tratar de explicar nuestra situación, no perdemos nada y no tenemos más opciones-dijo Sue pacientemente para convencer a Angela, pero se moría de impaciencia por ir con sus padres y advertirlos

-Podemos llegar volando, pero los llevo a uno por uno-contestaba la bruja rindiéndose bajo la presión de todas las jóvenes miradas y soltando la lengua de su sombrero del joven-aunque igual si las armas se transforman será mas sencillo y eficaz

-Yo puedo llevar a alguien en mi patineta, será más rápido. Sin embargo escojo a la chica-dijo Alec sacando la que había sido la patineta de su padre, subiéndose y jalando a Sue para que subiera. La chica agradeció no llevar falda ese día.

-¡Hey! Cuidado donde pones las manos-se quejó el novio de la chica.

Por supuesto-contesto Alec en un tonillo burlón hacia Yuki-no es necesario que te pongas celoso. Es sólo que no pienso levar un chico detrás de mí.

-Estoy de acuerdo- corroboro Daniel, mientras subía a la escoba de Angela con guadaña en mano

Yuki se transformó para estar en manos de Sue y pregunto:

-Alguien visto a mi hermano y a Katie-nadie contesto

-No los hemos visto. Esperamos que mi abuelo pueda ayudarnos-contesto Alec al fin- Mejor nos damos prisa. Agárrate bien Sue-chan

Se elevaron por encima de los techos de la ciudad de la muerte, la brisa alborotaba el cabello de los técnicos, la chica se tuvo que abrazar a Alec con ambos brazos.

-Que raro se siente esto, creo que, prefiero la escoba de Angela-neechan-comento Sue sintiéndose un poco mareada sin saber la razón y aferrándose un poco más a Alec

-De seguro es muy cómoda, pero soy mucho mejor piloto y compañía -sonrió el shinigami. Yuki no decía nada, sabía que Alec sólo decía lo que decía por molestarlo. En definitiva no le iba dar el gusto de burlarse de él.

Tardaron muy poco en llegar a Shibusen. Llegaron a la explanada del edificio. La brisa era muy fresca lo probable es que fuera otoño.

-Bien llegamos-decía Alec mientras bajaba de su patineta seguido por Sue

-Se ve un poco diferente-articulo Sue

Realmente se notaba diferente, después de todas las reconstrucciones de batallas pasadas era lógico.

-Ya estamos aquí ¿y ahora?-pregunto Angela saltando de su escoba acompañada de Daniel

-Deja las preguntas tontas. Sabes perfectamente lo que sigue que hagamos

-Lo único que quieres hacer es conocer al antiguo Shinigami-sama-se quejó la bruja, cruzando los brazos y levantando la barbilla en señal de total desacuerdo.

-¿Y que si es así?-pregunto Alec, alzando las cejas, metiendo las manos en sus bolsillos y volteando a ver a sus compañeros hacia atrás, pues ya estaba en marcha de la gran entrada de la escuela

-Piensas ir y luego ¿Qué? –interrogo la ojiverde agarrándolo del brazo con ayuda de Angela

-Si tienen una mejor idea las escucho-ninguna de las dos hablo-Siendo un Dios de seguro ya sabe que pasa algo.

Los técnicos se miraron e intercambiaron varias opiniones. "No creo que mi abuelo actúe precipitadamente" argumentaba Alec "Si tan solo tuviéramos más tiempo, aún no sabemos dónde está mi hermano y Katie" decía Yuki. "Lo cierto es que debemos hacer algo ya" los apresuraba Daniel. Le urgía salir de hi y ver que Maka-san se encontrara bien

-Aunque el antiguo Shinigami-sama sepa que pasa algo nos arriesgamos a cambiar el pasado ¿No creen? Y también es verdad que faltan Yuta y Katie.-hablo James al fin recordando la falta de sus dos compañeros y Yuki asintió para darle la razón.

Necesitaban moverse rápido. Entraron al enorme edificio, observando, dándose cuenta que durante esos años, en realidad no había cambiado demasiado. Se acercaban a la Death Room, pero escucharon pasos y se escondieron en un aula vacía dejando un pequeño entreabierto en la puerta para ver de quien se tenían que cuidar.

-AAAAAH! Perder esa cantidad de almas por un error idiota. Creo que enfermare del enojo. Que diría mi madre si me viera en estos momentos, ella no cometía ese tipo de tonterías, si, seguro me enfermo.-contaba una Maka muy joven, tomándose la cabeza con ambas manos.

-Maka no ganas nada con quejarte, no es genial ni cool-le dijo el albino que tenía a un lado-Hay que volver a comenzar- pero su voz sonaba frustrada

-Lo sé, es sólo que… uhm-suspiro la rubia-empezar de nuevo tampoco es cool y lo sabes

El albino sólo bufo y metio sus manos en la chaqueta.

Para Sue era en verdad raro ver a sus padres tan jóvenes, pues únicamente conocía su lado protector y responsable como adultos. Por un leve momento sintió el arrebato de salir y verlos de cerca. Pero ¿Qué diría? "Buenas noches disculpen soy su hija en un futuro podrían ayudarnos" el sólo pensarlo no pintaba para nada bien Y Sue no era la única que miraba la escena con atención, también cierto rubio ponía ambos, oídos y vista en la chica de coletas. Le provocaba una agradable sensación ver a su primer amor tan joven. Yuki a pesar de todo también sentía curiosidad por encontrase con sus padres en aquel tiempo. De igual manera Liz quería ver a su madre y a su tía. La única que no parecía contenta de estar ahí era Angela pues tenía muchos impulsos que se veía obligada a controlar. Después de todo no había ningún impedimento para salir corriendo, si realmente estaban en el pasado, y buscar a Mifune. Saber que fue del espadachín y saber si podía ayudarlo en algo, ahora que era mayor y sabia defenderse, se estaba convirtiendo en una prioridad que en verdad deseaba. Pero no debía, tenía a su cargo a sus alumnos, su responsabilidad era cuidar de ellos así como Mifune cuidaba de ella cuando era pequeña.

-Mejor vámonos a casa. Venga- dijo Soul con un movimiento de la cabeza caminando por lo largo del pasillo.

-De acuerdo-contesto Maka, volviendo a ponerse en marcha.

Antes de salir del aula vieron como un pelirrojo que no reconocieron seguía, corriendo, a los dos jóvenes y gritaba:

-¡MAKA-CHAN! ¡ESPERA A PAPÁ!

-Corre Soul. No quiero verlo en este momento-alcanzaron a oír a la chica antes de alejarse corriendo con su arma.

Los jóvenes salieron, con cuidado de no ser observados. Todos se quedaron con ganas de reírse del abuelo de la albina.

-¿A qué se refería tu madre con eso de perder almas?-interrogo Alec

Sue le explico lo que había sucedido con Blair y el joven shinigami tuvo que contener las carcajadas.

-Deja de burlarte-reclamó Sue en voz baja-mejor démonos prisa

Llegaron a la Death Room, abrieron la puerta con cuidado y cuando todos estuvieron del otro lado y se disponían a avanzar escucharon una voz:

-Me parece raro que una bruja venga por su propia voluntad a entregarse.

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Me tarde meses en escribir lo sé, por eso me disculpo, pero ya puedo estar mas tiempo escribiendo.

En cuanto pueda subo el capitulo 8

Por cierto como se sintieron con el final de Soul eater?

Yo quería que durara mas! D:

Disfruten el cap y espero sus reviews :D