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Presentaciones

-Lo siento Sue, lo siento Yuki, lo lamento tanto chicos- pedía la bruja perdón, tapándose la cara con ambas manos, sentada en la banca de una de las celdas de la escuela, sin llorar realmente. La pobre Angela se daba unos cuantos golpes, en la nuca de la cabeza, contra la pared que tenía detrás de ella.

-No creo que nos debas pedir disculpas a nosotros, Onee-chan-decía Sue de pie frente a ella, con las manos atrás de su espalda, mirando de reojo a Alec- el más molesto aquí es otro.

Yuki asentía con la cabeza en un intento de tranquilizar a su jefa de misión y apoyar a su novia.

James y Daniel recargados en la pared contraria a donde se ubicaba la banca, también asintieron, el primero más convencido que el otro. Hablaban con Liz, insistiéndole en que no era buena idea romper la puerta para secuestrar al pasado Shinigami-sama, que lo que conseguirían con eso serian muchos problemas, tratando de hacer que se quedara tranquila, ya que, se disponía a romper la puerta. Alec por su arte caminaba de un lado a otro de la celda, con un brazo sosteniendo su costado y la otra mano recargada en su mentón. Lanzaba por momentos miradas de desaprobación a Angela.

-Eres idiota, Angela-dijo el joven Alec, irritado, recargándose en la pared a un lado de Yuki, su amigo, cruzándose de brazos-¿Cómo que nunca aprendiste a usar el Soul Protec? Eres una bruja al menos deberías saber lo mínimo. Ni idea de la preparación para ser maestra que llevaste.

-Quien me cuidaba antes era Mifune por eso nunca tuve la necesidad de aprenderlo. Cuando llegue a Shibusen era muy pequeña para emplear mi magia a todo su potencial. Además después de la batalla en la luna ninguna bruja lo usaba a no ser que su nombre se escribiera en el Hunter-Deserter. Y aunque así fuera, el Soul-protec, ya no era útil de eso se encargó Maka-san…

-Bien, bien, ya entendí.-la cortó Alec con un gesto de la mano, que movia de un lado a otro por arriba de su cabeza.

-Y por eso ahora estamos encerrados-intervino Daniel con calma.

Sue y James torcieron el gesto por el comentario inapropiado del rubio. Sin embargo Angela, Yuki y Alec le restaron importancia. Lo en verdad importante en esos momentos era irse de ahí. Fugarse.

-La mejor opción que tenemos…-comenzó Yuki mirando a Alec a su lado, pero se detuvo al ver el semblante pálido de su novia-Sue ¿estás bien?

-Si-mintió la albina.-No podemos quedarnos aquí-y miro la ventana.

Cambiando el tema, desde que llegaron a ese Shibusen del pasado se sentía muy mareada. Una sensación parecida a la que provoca cuando estas apunto de vomitar y la boca empieza a secretar un sabor salado. Se preguntaba si los demás podían percibir algo similar.

En ese momento se abrió la reja y Spirit entro en la celda, posando la mirada en cada uno de los jóvenes. Se tardó un poco cuando vio a Alec, pero cuando sus ojos se posaron en la que sería su futura nieta, por alguna razón, se quedaron estáticos en los orbes verdes de Sue.

Tal vez se debía a la sangre que llama a la sangre, o tal vez aquellas esmeraldas en verdad le parecían familiares, cosa que no debería ser posible. Hasta donde él sabía por muy mujeriego que fuera, estaba seguro que sólo tenía una hija.

"Sospecha algo" pensaba Sue "Demonios, se va a dar cuenta de lo relacionada que estoy con mamá que en este caso es su hija" continuo pensando Sue, reconociendo en aquel pelirrojo a su abuelo, el mismo abuelo que siempre la mimaba y que por alguna razón, en ocasiones su madre trataba con algo de indiferencia

-Baja la mirada-le susurro Yuki, que también notaba la mirada recelosa del joven abuelo de la chica

-¡Vamos! Shigami-sama debe verlos para saber qué hacer con ustedes. Y nada de que intentan escapar.

Aún era de madrugada, tal vez las cuatro de la mañana. El pequeño grupo ya sentía la falta de sueño, sin embargo no podían permitirse bajar la guardia. Caminaron por los pasillos de la escuela aun desocupada de alumnos. De nuevo entraron por la puerta de la Death Room, con paso lento. Liz no se separaba de Alec que mantenía la calma en todo momento. Yuki caminaba a la misma altura de Sue para que no chocara con nadie, ya que mantenía sus ojos en dirección al suelo en un intento de que su abuelo no los viera. Necesitaba ocultar los ojos que su madre le heredo, idea que su padre realmente reprobaría, pensó la joven. Por su parte Daniel y James mantenían la calma lo mejor que podían al ver a Spirit.

¿Qué explicación podían dar a su aparición en el pasado? Honestamente ninguno había tenido la oportunidad de conocer al antiguo Shinigami-sama, para los chicos el único era Death the Kid-sama. Al contrario de Angela que si le conoció, tal vez esa era a razón de su aparente y tranquila mirada. La bruja lo trato muy poco tiempo siendo pequeña, pero tenía algunos recuerdos de él. Sobre todo recordaba su humor y comprensión para con los demás seres vivos. Lo que realmente le preocupaba eran los estragos que podía ocasionar la presencia de ella y sus alumnos en aquel pasado.

-Shinigami-sama, aquí están-se oyó la voz de Spirit-¡Hey! un paso adelante, ustedes.

Los jóvenes dieron un paso enfrente sin subir por la escalinata del cuarto.

-¿Qué pasa con ustedes jóvenes?-escucharon la típica voz nasal del Dios, pero tan desconocida para ellos-vamos, vamos suban.

-Ya escucharon, suban-ordenó Spirit, a pesar de que el Dios no lo dijo empleando un tono que denotaba orden alguna. Subió el mismo por la escalera, dándole a Alec en el hombro y el joven frunció el ceño.

-Ustedes tres se me hacen conocidos-analizo Shinigami-sama, señalando a Alec, Liz y Sue-vengan.

El pelinegro, la rubia y la albina no tuvieron otra opción que hacer caso. Sue seguía con la cabeza gacha, Alec observaba a su abuelo entre expectante y escéptico y Liz mostraba curiosidad. Angela avanzo por instinto hacia sus alumnos y los demás la siguieron.

-Bruja, cuidado con lo que planeas-vocifero la Death scythe transformando su brazo en guadaña.

-Claro –acepto Angela con un poco de ironía. No recordaba que ese Spirit aún no la conocía. De hecho la única referencia que tenían de ese pasado era la fecha del periódico que encontró ¿Cómo podían saber que esa no era una sencilla y llana ilusión para confundir sus sentidos?

Shinigami veía a los dos adultos con calma.

-Spirit-kun, no creo que debas…

Antes de tomar a la Death scythe, el hombre se dirigió a la bruja, la vio detenidamente y soltó estas palabras:

-¿No gustarías toma una cita conmigo?

-Serás… ¡shinigami-chop!-el dios golpeo a Spirit al ver su comportamiento tan fuera de lugar

Angela por su parte le propino una buena cachetada al pelirrojo que ahora se encontraba tirado en el suelo de la Death Room. Sue se tapaba la cara con una mano debido a la vergüenza que sentía en ese momento, ese no podía ser el abuelo afectuoso que siempre la cuidaba. Yuki miraba con compasión (por el golpe) y desconcierto al abuelo de su novia, después de todo hace apenas unos meses él y Soul confabularon en contra de Yuki para que llegara tarde a una cita con la chica.


-"Llegas muy tarde-le decía la jovencita mirando el piso del parque donde esperaba sentada desde hace dos horas - y eso que fuiste tú el que me invito.

-Bueno no fue precisamente mi culpa tu padre y tu abuelo tienen un peculiar sentido del humor. Pensé que no se llevaban muy bien

-¿De qué hablas? Y… ¿Qué te paso?-pregunto la chica levantándose de la banca donde se encontraba sentada, posando al fin la vista para ver al joven de azules ojos. Toco el cabello de su arma y novio, suavemente. El chico no contesto- ¡Estas empapado! No puede ser. ¡Los dos son increíbles! Te debes quitar eso o enfermaras

-¿Y la cita?

-Pfff no seas incoherente. Rápido. Vamos a tu casa

Si Soul y Spirit pensaban que habían arruinado la cita de su hija y nieta respectivamente con su brillante plan el cual consistía en que una chica unos 10 años mayor que el joven lo sedujera estaban completamente equivocados. Cuando la muchacha intento algo con Yuki fuera de la florería lo que salió de los labios del chico fue

-Lo siento, es en verdad bella, pero yo tengo novia, señora-alejando a la exuberante rubia de él

Lamentablemente el pronombre de señora le valió una cubetada de agua fría, arrancada de manos del florista, lanzada por la ofendida mujer. ¿Qué cómo supo Yuki quienes fueron los de la pesadita jugarreta? Fácil. Spirit carcajeaba en ese momento sin poder contener su voz, diciendo:

-No tienes tacto con las mujeres jovencito. Pero, eso es un alivio para mí- tranquilo por su nieta

-De esto se enterara mi madre.-declaraba la joven albina torciendo el gesto que la hacía parecer una mini-Maka con el pelo más largo"


Mientras tanto James y Daniel meneaban la cabeza de un lado a otro a manera de desaprobación. En lo concerniente a la joven Liz y Alec no pudieron aguantar la risa. La chica se revolcaba en el piso y el chico recargaba las palmas de sus manos en las rodillas y emitía una risa muy fresca. En ese momento Shinigami-sama los volteo a ver. Liz callo al instante, Alec de igual recupero la compostura al ver que su abuelo se aproximaba a él.

-Tú, te pareces enormemente a Kid-kun- profirió el Dios con su habitual voz nasal dándole unas palmadas en la espalda al joven que se desequilibrio y tosió.

-Espero que no lo digas por su obsesión con la simetría, siempre la bendita simetría. Por favor ya deja eso y diles a estos que sabes que soy un Shinigami-aludió el joven Alec, con un movimiento de cabeza señalo a sus compañeros y oculto una sonrisa torcida detrás de su brazo.

-Nee. Muy bien. Viendo las caras que todos ponéis, supongo, dejare la broma para otra ocasión. Veo que eres como Kid. Pero, ¿y las líneas de San-zu?

-Igual a papá, eso sería espantoso-afirmaba Alec abriendo y cerrando la mano ceca de su cara en señal de desaprobación-en cuanto a las líneas pues a papá le encanta complicar las cosas, ya sabes como es. Creo debo presentarme contigo abuelo Soy Alec y tengo 17 años. Ahora que lo pienso me parece que nuestros padres nos tuvieron algo jóvenes.

Fijo la mirada en sus compañeros que lo miraban con desaprobación

-¡Alec serás imbécil!-gritaron Angela y Yuki a la vez

-Nosotros preocupados y tú…- Sue no termino la frase

Debido al susto de muerte que se llevaron todos estaba algo pálidos. James y Daniel miraron al chico Shinigami de mala manera. Sólo a Liz le ocasionaba risa el humor del joven.

-Es obvio que el sabría que soy un Shinigami. Es verdad que diferimos en algunas cosas, pero… deberían ver sus caras en este momento muchachos. Son en verdad cómicas- dijo con media sonrisa

-Jóvenes, jóvenes no lo tomen a mal. Un poco de diversión no le hace daño a nadie-corroboraba Shinigami-sama agitando su enorme mano que los invitaba a relajarse- lo que deberían hacer es presentarse ¿no creen? Y claro explicarme la situación un poquitín de por qué una bruja, varios técnicos y armas que no conozco se encuentren aquí.

Todos se miraron sin saber que decir, todo era muy raro, o más bien pensaron que el antiguo Shinigami-sama era demasiado despreocupado si lo comparabas con la seriedad de Kid-sama.

-Porque no empezamos con la joven mayor de ahí-señalo el dios a Angela, esta miraba a Alec hurañamente.

-Me llamo Angela León, tengo veintisiete años y lo ha dicho bien soy una bruja, trabajo de buen grado al servicio de Shibusen.

-¿Angela León? ¿La pequeña bruja?-pregunto Shinigami.

-Supongo que si seré yo. Pero, antes debo explicarle-respondió la bruja con las mano detrás su espalda y dejando que las palabras fluyeran de su boca lo más coherente posible-Vera todos estos chicos y Alec-Señalo al joven que le sonrió con un poco de descaro-son técnicos y armas de Shibusen y estamos a cargo de cierta misión, no sé qué tanto deba contarle, pero nosotros provenimos del futuro. Nos enfrentamos a varias brujas en nuestra misión y al parecer nos mandaron aquí, al pasado. Como es lógico debemos regresar. La familia de esta chica, Sue, está en peligro, al igual que otras personas. Debo agregar que me doy una idea del momento pasado en el que nos hicieron aparecer y creo que hay una razón en especial para haber escogido este tiempo de la historia. No menos importante faltan dos de nosotros-concluyo Angela frustrada por sus últimas palabras, ya que la pérdida de Yuta y Katie, lo consideraba incompetencia de su parte.

-Sí, ya veo. Tendremos que hacer algo al respecto-informo Shinigami-sama

Hubo unos segundos de silencio hasta que el dios volvió a pronunciar unas palabras.

-Y ¿Por qué no se presentan?-los invito el Dios de la muerte con su nasal y amable voz.

-Yo soy Daniel, tengo 18 años y hasta donde recuerdo siempre he vivido en Shibusen.

-Yo me llamo James, tengo 19 años y soy la primera persona de mi familia que es un arma. Todos mis parientes se dedican a la recolección y venta de antigüedades. Hasta que vine aquí viví en Inglaterra.

-Mi nombre es Liz Thompson cumplí 17 años. Mi papá decidió adoptar el apellido de mi madre porque ella le hizo un berrinche de temer si no lo hacía-explicó la rubia alzando la mano como si contestara a una pregunta hecha por un profesor.

-Si te pareces a tu madre tan llena de vida-dijo Shinigami-sama-Me gustaría saber quién se casó con esa niña.

-Yo soy Yuki Star, tengo 18 años-fue lo único que salió de los labios del tranquilo joven.

-No te pareces mucho a Black Star. Así que tu madre, supongo, debe ser Tsubaki-chan. No te sorprendas. Es fácil de adivinar se parecen mucho. Solo que tú en niño je, je, je, je. Muy interesante todo esto. Y ¿quién falta? A si, la jovencita callada de ahí. Me dirás tu nombre ¿verdad?

Sue no dijo nada, no se fiaba del todo. Sin que se percatara, hasta que estuvo ahí, la mano de Shinigami-sama la tomo por la barbilla y la examino fijamente. La chica hubiera pensado que el contacto con esa mano debía ser frío, pero no. Era cálido. Quiso ver cómo era el alma del Dios, sin embargo no vio nada.

-Mejor que no lo digas, al menos por ahora-pidió Shinigami con mucho humor, soltando a la joven, al darse cuenta que Spirit despertaba- dime tu primer nombre, para saber cómo llamarte.

-Su… Sue, señor- contesto la albina viéndolo con más atención que antes.

Spirit, al encontrarse del todo despierto grito

-Shinigami-sama ¿se encuentra bien?

-Por supuesto, por supuesto, Spirit-kun. ¡Ah!, estos jovencitos se quedaran por un tiempo aquí.

Death Scythe lo miraba con la mandíbula abierta sin creer lo que el dios decía.

-Pero…pero Shinigami-sama…

-No te preocupes, es seguro dejarlos aquí. Tienen que solucionar algunos inconvenientes. Enséñales donde pueden quedarse.

-¡Es que no podemos quedarnos!-corearon todos los jóvenes.

-Por el momento no tienen otro remedio. Averiguaremos que hechizo utilizaron para traerlos aquí. Puede ser difícil, en este tiempo aun no estamos en tan buenas relaciones con tus semejantes, Angela. Además deben encargarse de aquellas que los mandaron aquí, no tendría chiste que no se hicieran cargo de la misión que les corresponde, y encontrar a sus compañeros perdidos. Y antes de que se retiren a descansar, Angela, hazme un favor.

Los jóvenes salieron de la Death Room no muy animados, pensaron que volverían ese mismo día a su época. Sin embargo tendrían que esperar y por supuesto encontrar a las taimadas propietarias de las almas que los mandaron al pasado. Spirit, los guiaba a sus habitaciones todavía sin fiarse completamente. Se reunieron en el cuarto que ocuparían James y Daniel para poder hacer planes.

-Lo siguiente es encontrar a las brujas, Angela. Tú lo mencionaste, pero no sabemos ni podemos garantizar que ellas se quedaran en nuestro tiempo o estén en otro. Y nos faltan Katie y Yuta-decía Alec, sentado en una silla con los bazos cruzados y los ojos cerrados, tratando de asentar su situación actual

-Esas brujas dijeron algo de mandarla lejos-reacciono Sue que ahora lucía un cabello largo y negro. A la chica, antes albina, le habían cambiado mediante magia el color de su blanco cabello a su total apuesto. Negro.

-Pero, no sabemos a qué se referían. Únicamente estamos especulando.-dijo Angela-puede que estén en este tiempo en Death city o, en el peor de los casos, los mandaron a otra época. Algo que me sorprendería, se trata de magia complicada, arriesgada y de grandes consecuencias. El cálculo mágico de esta no es fácil. Una sola bruja no puede llevarla acabo

-¿Cuántas se necesitarían?-pregunto James sentado en su cama

-Mínimo cinco y no cre…

-Vimos a solo tres-interrumpió Daniel en otra cama

-Y una voz-recordó Yuki, recargado en la pared, con los brazos en los bolsillos del pantalón de mezclilla-dijo "no todas somos brujas" ¿A qué se refería?

-Salgamos he investiguemos para encontrar a Katie y Yuta-aconsejo James

-Creo suponer que contamos con algo de tiempo-dijo Alec aun sentado-Sue, se supone que tu madre tendrá al bebé en más o menos un mes, si no me equivoco. Entonces podemos decir que contamos con un máximo de dos semanas para encontrar a Yuta y a Katie. La bruja dijo que iban tras el bebé de tus padres. De modo que se verán obligadas a esperar a que el pequeño nazca-dedujo Alec, que en ese momento abrió los ojos que lucían de un color negro, en lugar de sus acostumbrados ojos ambarinos.

-Aun así me sentiría menos preocupada si lo hiciéramos en menos de dos semanas-concluyó la joven Evans algo irritada

Un bostezo de Liz saco a todos de sus pensamientos y James pensando en ella dijo:

-Descansemos ahora. Mañana iremos con tu abuelo y saldremos a buscar a nuestros compañeros. Todos estamos muy agotados.

Salieron de la habitación para dirigirse a los otros tres cuartos restantes que les asignaron

-Ustedes dos ¿creen poder soltarse de las manos y comportarse a partir de mañana?-comento Alec bostezando-se supone que debemos pasar de incógnito. Por eso mi abuelo con ayuda de Angela nos cambió la imagen e invento una historia para cada uno.

Era verdad. Shinigami-sama, no creía conveniente que sus padres, jóvenes todavía, se enteraran de que ellos, sus hijos, se encontraban en el pasado. Menos aún las razones que los llevaron ahí. Por eso hubo que hacer algunos cambios al aspecto de los jóvenes. Daniel y James no tenían parientes en aquel Shibusen del pasado así que no les cambiaron nada. Por el contrario de Alec, Yuki, Liz y Sue.

Angela cambio el color dorado de los ojos de Alec por un negro. De no ser así Kid se daría cuenta de inmediato. A Liz que era muy parecida a su madre le alargaron su corto cabello rubio y lo volvieron rojo, dejándole sus bellos ojos azules. A Yuki le cambiaron el color de sus ojos pues eran iguales a los azules de su mamá. Ahora eran verdes. Por último, aparte de Alec la que resaltaba era Sue. "Demasiado parecida a sus padres" fueron las simples palabras de Shinigami-sama. El blanco cabello, herencia de Soul, paso a ser negro. La joven acepto el cambio de mala gana, pero lo que no permitió fue que cambiaran el color de sus ojos, los que su querida madre le había heredado.

"Me dejo cambiar el cabello, es algo inevitable, resalto demasiado y con papá rondando por la escuela no es seguro, pero mis ojos se quedan verdes, como siempre han sido" fue la contestación de Sue.

-"A partir de este momento formaran parte de la clase NOT. Asistirán a algunas clases sin llamar la atención y únicamente de ser necesario. En sus muchas "horas libres" buscaran la solución a su complicada misión"-Alec repetía las palabras de su abuelo mientras los cinco, Angela, Liz, Yuki, Sue y él caminaban a sus cuartos.

Yuki vio a su amigo de manera seria

-Y ¿Por qué únicamente nosotros dos debemos actuar como si fuéramos hermanos?-pregunto la joven sin inmutarse, logrando esconder su molestia.

-Conforme menos se parezcan nuestras historias ficticias a las verdaderas, mejor. Además te tocarían los ojos castaños, pero no quisiste cambiar su color. Y así los dos se parecen, resistan-concluyó Alec

-Tú fuiste el único que sugirió que Sue y yo nos hiciéramos pasar por hermanos. Acuérdate. Y tu abuelo, lamentablemente estuvo de acuerdo- dijo Yuki con una sonrisa torcida, aguantando la bromita de su amigo.

La chica suspiro y soltó la mano de su novio. A Yuki no le gustaba eso, pero no quedaba de otra, por eso le quito importancia y le sonrió tiernamente a Sue y con muy buena disposición acepto lo que Shinigami-sama y el gracioso de su amigo dispusieron como historia ficticia. Angela se sonreía con el dilema de los novios de forma discreta. En el fondo debía admitir que era gracioso ver a Sue hacer caras por no tener lo que quería. "que terca puede llegar a ser esta niña" `pensó la bruja "a veces me recuerda a mí de pequeña"

Dejaron a Alec y a Yuki en su cuarto. A Liz le toco uno para ella sola. Angela y Sue compartirían el suyo. Las dos se acostaron rápidamente

-Me preocupa todo esto. No parece real ¿Cómo estarán mis padres?-comento Sue que no podía dormir-necesito verlos ya.

-Lo sé. Pero te digo algo, todos en el antiguo grupo de Spartoit saben cuidarse. Tengamos confianza en ellos.

Sue se durmió por el cansancio que por otra cosa, al igual que sus compañeros. Sabía que su madre podía cuidarse, si tan solo en ese momento no estuviera embarazada no le preocuparía tanto, después de todo su padre estaba a su lado.


Cayeron estrepitosamente. El contacto con el agua fría del lago los hizo espabilar a ambos, pero la primera bocanada que dieron no fue de aire sino de agua lo que provoco susto en Katie y enojo en Yuta.

-¡Carajo! ¡Esto esta helado!-grito Yuta cuando emergió a la superficie-¡Katie, Katie!

-Aquí-le contesto la rubia-vamos a la orilla

La chica braceaba sin dificultad para tocar tierra firme. Yuta la seguía sin decir nada. Por fin llegaron a donde el agua sólo cubría sus rodillas.

-¿Qué paso? ¿Y los demás?-dijo Yuta

-Calla. Siento un alma cerca de aquí-lo silencio la joven que temblaba.

Los dos llevaban las ropas escurriendo, parecían sopa de fideo, los cabellos enmarañados y el viento, aunque no era muy fuerte, les producía frío e incomodidad. Contando aparte los zapatos que chorreaban y que sonaban con cada pisada que daban fuera del lago. Yuta hacia ruidos con la boca, era un mal habito que tenía cuando no se sentía útil. Al ver a Katie toda empapada sin poder reconfortarla le causaba fastidio. Él no podía permitirse eso, él sería la persona que superaría a su padre y no estaba en sus planes ser un inútil.

-Yuta, por favor guarda silencio. Y ahora transfórmate en arma para que al menos estés seco y yo tenga con que defenderme.-le pidió la chica de ojos grises al sentir que el alma que había sentido se aproximaba.

-Ok entiendo-murmuro Yuta algo en tono de protesta y transformándose.

"No sé cómo me enamore de este loco. Debo admitir que es medio idiota, pero muy lindo a su manera" pensó la joven atrapando a Yuta. A ambos le reconfortaba la onda del alma del otro.

-¿sientes a lo demás?- pregunto el peli azul

-Por el momento no. ¿Crees que estemos muy separados?-pregunto la jovencita.

-La que percibe almas eres tú-contesto Yuta.

Katie camino por los arbustos alejándose del lago. De repente pudo oír una risa cantarina y alegre. Al principio se sorprendieron, pero al ver quien salía de ahí Katie por poco avienta a Yuta por encima de su cabeza.

-Maka Albarn-san-pronuncio Katie, con el volumen suficiente para que la pequeña rubia de ojos esmeralda, que se había detenido al ver a los desconocidos, la escuchara.

-¿Maka Al… Albarn?-pregunto la chiquilla con dificultad. No parecía tener más de diez años, al parecer.

A pesar de estar frente a una extraña armada la niña no parecía tener miedo

-No señorita. Yo no me llamo así. Yo me llamo Kami Kuraguisaki. No Maka Al…Alb.. Albarn-pudo al fin pronunciar la pequeña el desconocido apellido.

Katie hubiera jurado que esa de ahí era Maka Albarn, la creadora de la última Death Scythe, pero en chibi y con algunas facciones de la cara diferentes. Pensó que es así como se vería de niña. Eran demasiadas las similitudes que esa niña y su sempai compartían.

-Katie, vámonos-habló Yuta.

-¡Guau! ¡Eso que llevas es un arma! Ustedes son de Shibusen- exclamó la pequeña Kami entusiasmada al escuchar hablar el arma de guadaña con cadena que sostenía la chica rubia.

-Si. Así es. Ah Kami… ¿sabes dónde queda Shibusen?-pregunto la rubia pues no sabía dónde se encontraban.

-Pues claro en Death city-contesto la niña colocando sus puños en la cintura viéndolos con más curiosidad-pero ustedes saben eso ¿de verdad son de Shibusen? ¿Qué hacen aquí?

-Claro que somos de Shibusen-respondió Katie "que niña tan perspicaz"-venimos de misión aunque acabamos perdidos, tú podrías ayudarnos y decirnos donde estamos ¿cierto?

Kami ladeo la cabeza provocando que su larga cabellera luciera aún mas. Se fijó en las ropas de la muchacha:

-Por supuesto. Están en Japón ¿Por qué estas mojada?-

Arma y Meister no podían creer lo que la niña decía ¿Cómo demonios llegaron a Japón? Cuando hace unos momentos se encontraban en Suiza con sus compañeros. Lo de menos era estar empapados.

-¡Kat busquemos a los demás! ¡Hey tu mocosa necesitamos salir de aquí!

-Yo no soy mocosa. Me llamo Kami-respondió la pequeña ofendida cruzando los brazos.

-Espera Kami. Podrías sacarnos del bosque en verdad lo apreciaríamos, por favor.

La niña asintió a la petición de Katie. Caminaron otro rato por arbustos hasta llegar a un camino repleto de hojas secas.

-Parece que hace fresco por aquí- comento Katie. Lamentando llevar la chamarra todavía mojada-Una cosa Kami ¿Qué hacías tu sola en este lugar?

-Jugar. No estamos lejos de casa, mira-señalo Kami un pueblo cercano-Saben algo yo seré meister algún día.

-¿De verdad? Entonces seremos tus sempais- sonrió Katie a su pequeña futura kohai. Que equivocada estaba. A la muchacha no le paso por el pensamiento que esa niñita era la madre de su sempai Maka Albarn. Aun no se percataban que tan lejos los mandaron las brujas y que pasaría un rato para que volvieran a ver a sus camaradas.

Caminaba por las calles del pueblo, Yuta ya transformado en humano, guiados por la pequeña Kami. La niña saludaba con una sonrisa cuando algún amigo se acercaba a saludar.

-Katie-llamo Yuta

-¿Qué sucede?-

-Este lugar se me hace vagamente familiar no sé porque. Además ¿Cómo sigues?

-¿Yo?-Katie se sonrojo-bien… claro no debes preocuparte por mi.

-¡Tonta! Como no me preocuparía por ti-exclamó

-Kami-chan kami-chan-gritaba una joven de cabello negro y corto, ojos azules, vestida con kimono azul. Era muy bella.- ¿Dónde andabas? Tus padres me dijeron que si te veía te avisara que te están buscando. Eres demasiado traviesa Kami. ¿Y ellos quiénes son? Están empapados.

Katie sonrió y reverencio como Yuta le había enseñado hacía ya tiempo, pues ella procedía de América y desconocía muchas costumbres japonesas. La joven también hizo una leve reverencia a modo de cortesía, esperando que Kami le presentara a los jóvenes. Kami no pudo contestar porque en ese momento apareció un chico de unos veinte años. Katie volvió a sonreír a modo de saludo, por el contrario, Yuta se quedó pasmado viendo al joven, que saludo a Kami y a la muchacha de cabello negro.

-Kotoko-san, Kami-chan. Buenas tardes.

-Nakatsukasa-san, mira ellos dos son Katie y Yuta. Vienen de Shibusen, pero se perdieron. Les ayude a salir del bosque.-explicó Kami

-¿En serio?-pregunto el joven viéndoles con curiosidad debido a su aspecto-Mi nombre es Nakatsukasa Sanjurou, un placer.

-Yo soy Yima Kotoko. También es un placer conocerlos-se presentó la joven.

-Mucho gusto soy Katie Smith técnico de armas demoniacas y él es…-al ver que Yuta no se presentaba decidió presentarlo, pero el chico la interrumpió.

-Solo dígame Yuta-dijo el joven

-Claro-contesto el joven Sanjurou, al parecer su curiosidad aumentaba por ambos extranjeros.

-Niña, si pudiéramos seguir avanzando-pidió Yuta

-Yep-fue la contestación de la niña-Kotoko-neechan voy a mi casa. Hasta luego Nakatsukasa-san-se despidió, sacudiendo la mano, de los dos jóvenes. Dejando a ambos jóvenes algo confundidos

Yuta apresuro a Kami dándole leves palmadas en la espalda a lo que la niña resoplo a disgusto "ya voy, no me empujes o no seré más su guía".

-¿Qué te pasa Yuta?-pregunto su compañera al alejarse apresuradamente los tres.

-No me lo vas a creer-le murmuro Yuta para que Kami no oyera- esos dos… creo… daría por hecho que so… ¡son mis abuelos!


Pasaba del medio día. Sue y Yuki esperaban a todos. Tenían que planear que procederían a hacer para salir de ahí.

-No molestes, no lo hare.-dijo la chica sentándose en el pasto.

-Podrías intentarlo-comento Yuki sonriendo gentil.

Shinigami-sama, personalmente, fue a dejarles un uniforme a cada uno. A las chicas les dio uno de marinero que consistía en falda verde, la parte de arriba blanca con manga larga y la pañoleta del cuello era rosa. A los chicos les llevo pantalones de mezclilla con playeras negras y la insignia de Shibusen en el brazo derecho.

-Olvídalo. No lo diré. Tú estás loco- dijo Sue que se encontraba sentada sobre sus rodillas y volteaba la cara en otra dirección, para no ver a Yuki-no te diré onii-san. No le voy a seguir el juego a Alec

-Como quieras, está bien-dijo el joven encogiendo los hombros. Le causaba mucha gracia molestar a alguien tan serio como Sue, pero sólo a ella.-pero veras que Alec te molestara con lo mismo. One-chan

La palabra molesto a Sue que pronto miro a su novio de mala manera ¿De que iba ese jueguito?. ¿Qué demonios tenían las chicas Albarn que hacía que sus novios las quisieran ver molestas? Abrió la boca para reclamar, pero…

-Disculpen-

Ambos voltearon. Aquel que les hablo fue Soul Eater el cual tras ver los ojos de Sue reconoció los de Maka y miro a su futura hija, claro que él no lo sabía, con el ceño fruncido.

-¿Si?

- ¿eh? Soy Soul Eater y de casualidad ¿habrán visto a una muchacha de ojos verdes, rubia y peinada con unas coletas algo ñoñas?

-¿Algo ñoñas?-pronuncio Sue mas para ella que para el albino.

-No, no hemos visto a una chica con esa descripción-contesto Yuki que vio a Sue algo inestable

-Vale, gracias-dijo Soul restándole importancia y marchando en dirección al castillo con las manos en los bolsillos del pantalón

-Ven-le ordeno Sue a su novio.

-¿Por qué?-pregunto Yuki, como quien no quiere la cosa.

-Un presentimiento-fue la sencilla contestación de la ahora pelinegra.

-No podemos ir por solo un presentimiento-suspiro el joven, pero la chica ya iba por delante unos tres metros, así que la siguió.

-Si lo que quieres es una explicación mejor te la diré. Mis padres casi nunca hablan de su época como estudiantes y yo quiero saber. ¿Acaso a ti no te da un poco de curiosidad? Ademas si las brujas escogieron mandarnos aquí por algo sera. ¿No sera que alguna persona de este tiempo o nuestros mismos padres estén en peligro?

Ambos siguieron al joven Soul por los abarrotados pasillos de la escuela. Vieron que el albino encontró a la jovencita Maka en un aula leyendo.

-Me voy un momento y te pones a leer. Sí que eres una nerd, Maka

-Cállate Soul- pronuncio Maka torciendo el gesto y dejando su libro para salir del aula con Soul-estudiar es lo que tú deberías intentar

Yuki y Sue siguieron a la rubia y al albino, llegaron al tablero de anuncios. Los del futuro, fingiendo que escogían una misión, de reojo, observaban a Soul y Maka y a los jóvenes que se aproximaban. Yuki reconoció al momento a sus padres. El chico no sabía que en aquellos años su padre era más bajito que su madre, detalle que le causo gracia ya que su padre siempre pregonaba lo BIG que siempre fue. Vieron como Soul y Black Star se saludaron, parecían muy amigos. Antes de que pasara algo a los padres de Yuki los llamaron a la Death Room. El pelinegro le pensaba proponer a Sue que siguieran a sus padres, pero cuando se dio cuenta la muchacha ya iba por delante de él y de su pensamiento.

-¿No se supone que querías ir a por tus padres?-dijo el muchacho siguiéndola

-Presentimiento-fue la contestación que Yuki escucho, cargada con algo de emoción de la chica

Yuki rodo los ojos la tomo por la muñeca y la metió en un aula vacía, recargándola en la pared

-¿Qué haces?-exclamó Sue

-No seas tonta. Mis padres además de ser técnico y arma fueron entrenados como asesinos y tú vas y los sigues haciendo demasiado ruido. Seguramente alguno de los dos ya se dio cuenta-le explico en voz baja

Cosa que resultaba cierta, puesto que Tsubaki noto que dos pelinegros de ojos verdes los seguían, pero al no sentirlos ya le restó importancia al asunto.

-Entiendo, entiendo. Solo quita tus manos de mis hombros y podrías darme un poco de espacio por favor.

El joven la miro detenidamente a la cara, había sido una buena decisión no cambiar el color de sus ojos pensó el moreno. Suspiro, aun con las manos en la pared, y dijo:

-Claro, por supuesto- y la tomo de la mano-ven

Tomo asiento en uno de los lugares del aula y se puso a Sue en las piernas con ternura.

-Yu…Yuki, espera-susurro la chica intentando oponerse en pie.

-¿sabes? Te ves bien con el cabello negro-y le sonrió gentilmente volviéndola a sentar

Sue se sonrojo, si hubiera contado con su albino cabello este habría reflejado una raíces coloradas. El joven la encerró en un abrazo ignorando los leves empujones de la muchacha que termino por abrazar al joven, al sentir los rápidos latidos de su corazón. Yuki poso sus manos en la cintura de la joven acariciándola muy despacio. Iban a besarse, pero de repente:

-¡Haa! Lo sentimos mucho es que tenemos clase… pe… pero …po… podemos esperar-fue la disculpa de Maka Albarn que intento cerrar la puerta

-No… no hay porque. Ustedes disculpen-contesto Sue que no perdió tiempo. Ya estaba de pie en la puerta y con la cara color de granate- lo sentimos ya nos íbamos. Con permiso.

Cruzo la puerta rozando hombro con hombro a su madre. Era una sensación muy rara. Sus almas en el acto entraron en sincronía. Maka sintió una enorme compresión y empatía con esa chica, para ella desconocida, que paso por su lado de manera torpe. Yuki se paso con una mirada de disculpa. Después de todo a pesar de que esa Maka y ese Soul no lo supieran le daba corte que lo vieran besándose con su hija.

No solo Maka sintió algo, por alguna razón Soul tenía bastantes ganas de pegarle a ese joven, pero ¿Por qué? el albino recién los conoció esa mañana. Era como un instinto protector por aquella joven que de alguna manera se parecía enormemente a su Maka. ¿Su Maka? ¿Desde cuándo Soul Eater se refería a su meister como su Maka? ¡Diablos! ¿Qué sucedía? Algo no andaba bien. Una pregunta le surgió repentinamente a Soul ¿Qué esos dos no eran hermanos? Apenas hace un rato escucho como el chico mayor le decía onechan a la joven pelinegra y ambos se parecían un montón. Y ahora vio como los dos estaban a punto de besarse y la chica en las piernas del joven. La cabeza le daba vueltas, demasiados pensamientos confusos.

"A mí que me importan esos dos, lo que hagan es cosa de ellos no mía. Ando demasiado entrometido hoy" pensó el albino dejando el asunto por concluido. Volteo y vio a Maka con el semblante sonrojado. "Que linda es. Claro que jamás se lo diré" rió con cinismo el Evans y se fue a tomar asiento para dormir en el aula. Por su parte Maka estaba muy apenada ¿Cómo era posible que dos alumnos hicieran algo así en las aulas? Giro en ella misma para reclamar a sus compañeros su comportamiento y en menos de un segundo se detuvo. A su mente llego la imagen de esos dos, con la diferencia que los que se besaban ahora eran Soul y ella. Desistió de su intento de regaño y se fue a sentar a un lado de Soul. Tomo un libro para que su compañero no viera su cara que emitía un lindo color carmín, aunque de todas formas el chico lo noto.


-Sue, Sue, Su, hazme caso-exclamaba Yuki- perdón fue mi culpa ya, pero no hacíamos nada malo

La chica se detuvo y suspiro tres veces lentamente. El joven esperaba mientras veía su espalda y el uniforme nuevo que había tomado prestado diferente al de él.

-Yo nunca dije que fuera algo malo. Tonto.-esclareció Sue- no te das cuenta mi padre te oyó decirme hermana en el patio ¿Qué crees que va a pensar?

Por supuesto que idiota había sido Yuki. Ahora si estaban metidos en un dilema

-De esto no diremos ni una palabra. Entre menos nos vea mi padre mejor

-Sí, tienes razón-dijo su novio un poco apenado

Antes de salir alguien empujo a la joven albina y la tiro de cara.

-¡Quítense mortales, Black Star va a pasar! Vamos Tsubaki! ¡Hoy te convertiré en Death Scythe! ¡Yahuu!

-Lo sentimos. Es un chico muy vivaz-se disculpaba Tsubaki viendo a los dos jóvenes, mientras Yuki ayudaba a Sue a levantarse. La pelinegra se inclino al disculparse

-No te preocupes-sonrió Yuki a su madre. Ambos tenían la misma sonrisa amable, observo Sue y vieron marchándose a los dos.

-Tú madre es toda una belleza-exclamó Sue con alegría tomando la mano de su novio que no le correspondió-¿He?

-¿Ya lo olvidaste?-pregunto Yuki con una mezcla de responsabilidad e inconformidad evidente.

-Oh es verdad, se supone que seremos hermanos-recordó la albina poniéndose algo tensa-pero no te llamare de esa forma que querías y no te atrevas a decirme one-san o algo así. La única que puede hacerlo será mi futura hermana.

-De acuerdo,- suspiro el chico con una sonrisa.

Salieron del castillo, pensando que todos estarían esperándolos, corriendo, pero fue sorpresa el ver únicamente a Angela con mala cara y dando leves golpes con la punta de su pie. Al verlos:

-¿Dónde estaban?-exclamó la bruja-primero Alec y ahora ustedes no puedo creerlo. Suficiente tengo con tener que cuidarme de tanto tecnico en esta escuela. Tienen una idea de lo que me han molestado hoy. Incluso tuve que dejar mi sombrero y aprender el Soul Protec en horas-lamento Angela, pues ese sombrero le encantaba.

-Lo sentimos-declaro el chico.

-¿Qué paso? ¿Por qué no hay nadie?-pregunto la ojiverde, volteando a ver a todos lados, sorprendida de que Angela-neesan fuera la única presente.

-Fácil. Estar en el pasado hace que el idiota de Alec se descontrole.

-¿Alec?-se escuchó al unísono la voz de Yuki, Sue, James y Daniel.

James y Daniel acababan de llegar, junto con Liz que parecía muy divertida. Todos habían llegado tarde por sus propias razones. James tuvo que, prácticamente, arrastrar a Daniel, que no perdió tiempo para ir a ver a la joven Maka, y llevarlo a la reunión. Liz no había tenido tanta suerte con Alec. ¿Qué en donde se ubicaba el joven hijo de Kid en ese momento? Sencillo con el Doctor Franken Stein o mejor dicho buscándolo, fueron las breves palabras de Liz.

-¿Y porque estaría Alec con un profesor que no conoce?-pregunto Yuki a la ahora pelirroja Liz.

Liz se encogió de hombros. Por su arte Angela mostró un semblante muy enojado.

-Oh claro que lo conoce, pero esto es insensato de su parte. No puedo creer que sea tan irresponsable-respondió Angela- En cuanto le vea está muerto y quiero una explicación tanto de él como de Shinigami-sama.

-Nos podrías explicar un poco mejor, Nee-san-pidió Sue-¿Quién es el Doctor Stein?

-Yo les explicare. Sí, pero antes vamos a la Death Room-Angela caminaba con pasos decididos-pequeño imbécil. Me voy a vengar de tus malditas bromas y ya se me ocurrió una buena forma.

-Podrías adelantarnos algo-sugirió James, tratando de calmar a la bruja

-Sí, que Franken Stein es un verdadero sádico-respondió Angela

Todos sintieron un escalofrío en la espalda. Ninguno había conocido al profesor del antiguo grupo de Spartoit ya que dos años después de que nació su hija él se fue con Marie-sensei para encargarse de la división de Oceanía.

Entraron a la Death Room, siguiendo a la bruja que no volvió abrir la boca hasta que vio a Alec hablando con su abuelo.

-¿Por qué no trabaja aquí?-preguntaba Alec

-El hace aparte sus investigaciones, pero sería una buena idea llamarlo para que trabaje aquí en la escuela.

-¿Crees que pueda hablar con él un momento?-

-¡No vas hablar con nadie!-grito Angela

-¿Qué dices Angela? ¿Qué haces aquí?-pregunto Alec-

-Teníamos una junta y te la haz saltado. Hay un límite para tus estupideces. ¡Sabes que no tenemos tiempo!-pregonaba Angela a todo pulmón con los brazos cruzados

-No perdía el tiempo. Si hay alguien que puede ayudarnos es el Profesor Stein. Si en este tiempo no podemos contar con las brujas entonces que sea él.

-Nunca ha estado muy cuerdo y que te hace creer que podemos decirle algo. Siento que quieres verlo aquí por otras intenciones.

Nadie dijo nada. Por primera vez Alec se quedó callado, apretó los labios y que lo colgaran si no era verdad, pero Yuki noto un leve rubor en la cara de su amigo.

-¿Lo ves? Ya dime la verdad-exigió la bruja acorralando a Alec por primera vez en muchos años.

-Muchachos no es necesario que discutan. Angela, Al tiene razón.

-¿Al?-fue la reacción de todos seguida de risas

-Silencio todos-pidió Alec con voz seria. Volteo para ver a suabuelo-Entonces ¿lo llamaras?

-Si le llamare-contesto el Shinigami-sama-de todos modos ya decidieron ¿cómo van a proceder?

Angela iba a contestar, cuando repentinamente el espejo de la Death Room se ilumino.

-Esa es mi casa. Bueno, mi antigua casa-dijo Angela

-Tal vez deban ver esto-exclamó Shinigami-sama.

Por el espejo vieron la batalla que Black Star tenía con Mifune, si, el primer encuentro de tres que el joven tendría con el hábil espadachín. Sue contemplo por vez primera al guardián de la pequeña bruja, le admiro. Era en verdad hábil. Vieron la pelea hasta que termino, incluso contemplaron a la pequeña Angela de siete años intentando defender a Mifune y como Black Star no la había asesinado para convertir a Tsubaki en Death Scythe. Yuki se alegró mucho de la decisión que su padre tomo con respecto a la pequeña bruja, pues, de no ser así, Angela jamás sería su profesora ni habría cuidado de Sue. Entonces ¿Por qué matar a Mifune al final? Tal vez lo descubrirían si pasaban más tiempo en el pasado. Lamentablemente carecían del tiempo.

-Angela-nee-chan ¿estás bien?-pregunto Sue, preocupada por las lágrimas que surcaban la cara de su profesora.

-Si, por supuesto que estoy bien-declaro la bruja limpiándose la cara con la manga de su playera. Todo era tan extraño. Ver a Mifune ahí y no poder hacer algo y él que siempre la ayudo y cuido de todo. Tal vez si tenía la oportunidad podría enterarse de porque se fue y la dejo bajo la protección de Shibusen o al menos agradecerle y decirle lo mucho que significo para ella sus cuidados, su cariño y su amistad.

Trataron de ignorar las lágrimas de su profesora cambiando el tema de conversación. Shinigami-sama acertó al preguntar

-Jovencita ¿Tú también eres bruja? ¿Por qué razón la llamas hermana?

-Ah… pues… creo que no me he presentado-dijo Sue ya más confiada- Yo soy Sue Evans, tengo 15 años y mi padre es Soul Evans y mi madre es Maka Albarn y …

-¡¿Qué?!-se escuchó un grito detrás de ellos.

Se trataba de Spirit. Todos voltearon a ver al abuelo de la chica, parecía que se convirtió en piedra. Sue se puso más pálida de lo que de por si era.

-¡QUIERO UNA EXPLICACIÓN EN ESTE PRECISO INSTANTE! ¡ESE SER REPUGNANTE, ASQUEROSO ALBINO, TOCO A MI PEQUEÑA MAKA! ES…ES… Espera ¿Quién se supone que eres tu niña?

Shinigami-sama vio a los chicos dándoles a entender que tendrían que explicar la situación al Death Scythe que acababa de entrar.

-Ya decía yo que tus ojos se me hacían familiares, pero no me lo creo-decía Spirit un rato después-¿tú eres mi nieta en un futuro?

-Si-respondía Sue que por el momento volvía a tener el cabello blanco de siempre.

-Eres casi idéntica a mi Maka. Muy bella-le dijo su abuelo acariciando su mejilla-lástima que seas hija de ese albino, pero no me mal entiendas, tu cabello es precioso, el de él no… pero el tuyo si… ya no se ni lo que digo.-Spirit restregaba su mano contra su cara.

-Felicidades Spirit-kun, serás abuelo-Shinigami-sama sonreía

-¿Cómo es esto posible Shinigami-sama?

-Es lo que tratamos de averiguar. No te preocupes, por lo tanto es verdad que ellos tienen que trabajar para poder salir de aquí. Obviamente ayudaremos

-Tiene razón. Al igual que nunca abandonare a mi Maka tampoco abandonare a mi nieta-decía el pelirrojo tratando de parecer muy "cool"

La chica sonrió y miro a Yuki, al menos ya podían relajarse un poco. Todos los demás se presentaron con Spirit cambiando sus apariencias. Lo que sorprendió a Spirit fue que todos tuvieron muy jóvenes a sus hijos, no era que los juzgara, el mismo tuvo a Maka muy joven y sabía lo difícil que podía ser cuidar de un pequeño o pequeña a esa edad, sin embargo todos sus hijos parecían buenos por lo que no comento nada.

-¿Tienes hermanos?-pregunto Spirit a su nieta.

-Mamá está embarazada-contesto Sue, mientras Angela le cambiaba una de nuevo el color de cabello a negro y recordó la razón del porque debían darse prisa-¡Nos tenemos que dar prisa! ¡Angela, mi madre está embarazada y esas brujas quieren al bebé!

Lo dicho provoco que Spirit perdiera el color. Yuki tomo de las manos a Sue y le dijo que se calmara, al igual que Liz. Sue nuevamente se sintió mareada y con el sabor salado en la boca, sin embargo esta vez no pudo evitar vomitar. Angela y Yuki la alcanzaron a agarrar para que no se desplomara sobre sus rodillas. La bruja la limpio mediante magia

-Llévenla a su habitación-aconsejo Shinigami-sama un poco preocupado

-Si-Yuki cargo a Sue con rapidez, pero Spirit lo detuvo

-Yo la llevo, es mi nieta

-No tiene que preocuparse. Con permiso.-Sin hacer caso del pelirrojo abuelo, Yuki se la llevo. No era con mala intención, aunque ya era mucho aguantar al abuelo de su tiempo para que este del pasado se pusiera celoso también, pensó el joven.

-Angela ¿Quién es ese?-pregunto Spirit mirando calculadoramente al joven que se llevaba a su nieta

-Es su arma y novio-respondió la bruja tomando a Spirit de la manga que ya se disponía a seguir a los chicos que salían-ni se te ocurra nada raro. Suficiente tiene el chico con soportar a Soul y a ti en el futuro.

-Pero, no es justo. Hoy me entero que ese… ese malnacido se casa con mi hija y luego enterarme que mi nieta tienen un novio mayor que ella es… esto es demasiado-declaro Spirit con la cabeza gacha y los brazos colgando.

-Si te levanta el ánimo en el futuro tienes una mejor relación con Maka-san-le confió la bruja a Spirit calmadamente y el sonrió de alegría-pero solo un poco.

Y de todos modos Spirit le agradeció y salió para ver a su futura nieta y como se sentía. ¿Qué pasaba? Ninguno tenía idea. Yuki cargaba a su novia que parecía resfriada. En el momento en el que entraron al cuarto y la recostó la joven se sentó. Dijo sentirse mejor.

Los únicos que quedaron en la Death Room fueron Angela, Alec, Daniel y Shinigami-sama.

-¿Qué paso?-pregunto Alec preocupado

-Su alma esta inestable y también la de ese chico, Daniel.-explico Shinigami-El alma de los técnicos difiere un poco de la de ustedes los shinigamis, las brujas y las armas. Tienen habilidades diferentes y no manejan nada de magia. Supongo que es necesaria para hacer este tipo de saltos en el tiempo.

-Entonces… ¡por shinigami sama! ¡Katie!-exclamo Angela-y Daniel ¿Cómo te sientes?

El chico negó con la cabeza y enseguida vomito. La bruja lo ayudo a sentarse y lo limpio mediante magia como hizo con Sue.

-Es algo normal, por lo mientras hay que estabilizar sus almas-dijo una voz que Angela y Alec conocían de sobra-y le pido que me explique la situación Shinigami-sama

Era Franken Stein. Angela sintió un escalofrío y salto al recordar las clases de disecciones, volteo para ver al doctor que en ese momento le sonreía de manera algo ideática y moviendo el tornillo de su cabeza. Alec por el contrario cruzo los brazos, mostrando una sonrisa torcida y de suficiencia al ver a su antiguo profesor, ese hombre que conoció el poco tiempo que estuvo en Oceanía.


-No se han comunicado para nada-dijo Death the Kid-y ya han pasado casi dos días desde que se reportaron en el hotel.

-Si Maka se entera. Mejor no le decimos nada-insistió Soul- además anda de lo más rara y voluble con el embarazo y ya está a finales de este.

-Tienes razón. Entonces llamaremos a Alethea.

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!Por fin!

Antes que nada les deseo una felices fiestas. :D

Quería subir esto el 25 de Diciembre, pero me fue imposible porque la pagina nada mas no.

También les recuerdo lo mucho que les quiero y les agradezco a todos que pasen y lean la historia. Les adelanto que esto se volverá un poco enredado. Espero que sigan leyendo el fic y de nuevo muchas gracias.

La verdad el próximo capitulo espero subirlo antes del primero. Recen por eso XD

Espero todos sus Reviews con entusiasmo :D