Capítulo 1: Mientras dormías
POV Nina
Luego de muchos altos y bajos, aquí estábamos otra vez, en el set. Era parte de nuestra broma como cast decir que en Mystic Falls las cosas nunca eran realmente tranquilas, así que nos encontrábamos leyendo y repasando el guión del 5x16, donde Elena volvía a recuperar su cuerpo pero con un virus mortal fruto de la última venganza de Katherine. Habíamos discutido ampliamente el fin que se le había dado al personaje de Kath, y debo decir que la extraño, pero también es un alivio no interpretar otro papel más dentro de la historia. Sabíamos todos que Elena había adquirido para este nuevo capítulo el virus, que resultaba ser más tóxico que el de Damon, motivo por el cual ambos personajes estarían casi todo el capítulo con las emociones exacerbadas, pero hasta ese momento, mientras leía el comienzo del guión, no sabía que tanta implicación tendría que existir en las tomas.
Nina, necesito hablar contigo – se acercó Julie con el guión en sus manos.
Oh Jules, voy saliendo a maquillaje, puede ser después? – le indiqué.
Como quieras, pero creo que es mejor que esto lo conversemos ahora, antes de comenzar con los días de grabación de 5x16 – me pidió con la mano que me sentara a su lado.
Frente a eso, supuse que la situación era de cuidado, así que pospuse mi sesión de maquillaje y producción "Elena" para un par de minutos más tarde.
Mira Nina, quise hablar contigo primero porque llegaste temprano hoy y sé que no tendré problemas contigo frente a esto pero es necesario que sepas que es lo que yo espero de ti al final de este capítulo – me dijo en un tono bastante conciliador y afectuoso, pero no por eso menos autoritario y determinado. – Lo que sucede es que Elena debe pasar por muchas revelaciones durante el capítulo, la muerte de Aaron, sus amigas, su vida universitaria, su relación con Kath, las cosas que ésta hizo en su cuerpo, etc, para finalmente llegar a un punto de encuentro en su camino con Damon.
Oh – ni siquiera sé por qué sólo articulé un monosílabo, si era obvio que Elena debía aclarar ese punto también – Claro, y cómo se generará esa escena? – le pregunté a Julie.
- Queremos que posterior a la cura que Enzo encuentre para ustedes, tengan una pequeña charla en la chimenea, como lugar insigne de la relación, en donde Elena deje en manifiesto que ama a Damon como sea, bajo cualquier circunstancia, siendo él el que sienta que todo esto es un problema y que no es lo correcto, terminando finalmente la relación.
Oh – volví a decir. ¿es que acaso no puedo decir cosas con más contenido hoy? – Pero Julie, lo entiendo plenamente, pero…¿Damon y Elena terminarán? Eso claramente matará la audiencia y las fans y…
Já! Es que ahí está el truco y por lo cual necesito de tu energía y disposición – dice Julie con una sonrisa digna del gato de Cheesire.
Qué debo hacer? – pregunté ya casi con curiosidad.
Besar y tener sexo con Damon – lo dijo casi en un susurro.
…Lo hablaste con Ian ya? – si, me preocupaba saber qué pensaba él de todo esto – digo, puede que sea incómodo, porque…qué grado de implicación pretendes mostrar?
Besos apasionados, primeros planos de ello, la escena principal en la cama, más besos, desgarros de ropa fruto de la pasión, manos, espalda de Ian, siii! Primeros planos a la espalda de Ian! – ¿de dónde tanta emoción Julie? Me molestó su tono ansioso y adolescente – y para cerrar el plano completo me gustaría una toma de la mano de él y la tuya entrelazadas sobre la cama, previo al orgasmo, no hay problema con eso? Ah, y si, lo hablé brevemente con Ian, los detalles se los daré hoy, pero dijo que no tenía problema.
Si el no los tiene yo tampoco – no por nada habíamos querido terminar en plan "amigos", pero ojalá evitando escena de mucha implicancia emocional y menos sexual.
Habíamos hecho juntos excelentes escenas en la quinta temporada, pero las que requerían un encuentro más íntimo las queríamos obviar ojalá lo más posible.
Ayyy, estoy feliz! Las fans harán arder las redes sociales, más rating y más de qué hablar, TVD imponiendo siempre presencia! Gracias Nina, nos vemos entonces – se despidió Julie y yo me quedé pensando en cómo actuar sin que mi mente y mi cuerpo me engañaran.
Días después…
POV Ian
Hoy es EL día. La noche más bien. La mansión Salvatore está con la luz justa, el fuego a punto, y el té que parece bourbon está exquisito. Me he tomado casi toda la botella sólo para tener una excusa en mis manos, de que no estoy nervioso con lo que viene. Ella me tiene que decir que me ama, que no puede dejar de amarme, y yo debo considerar que eso es un problema, porque no estamos metiendo en una relación tóxica. Es la historia de mi vida, pero opuesta! Já, difícil desafío soportar escuchar a Nina que no puede dejar de amarme, cuando con su distancia me demuestra que más de tres años de relación son sólo un bonito recuerdo, mientras yo no puedo dejar de pensar en ella. Nos ponemos en posición, Nina aparece, y comenzamos a grabar, con dos camarógrafos, el sonidista y el director del capítulo.
- …Y he tenido que ir en contra de lo que creo, otra vez, porque estoy enamorada de ti!
- Entonces deja de amarme!
- NO PUEDO!
- Ese es el problema! No funcionamos!
- Lo sé…
- Entonces estamos de acuerdo…esto se acabó
- Okey, si, se acabó, hemos terminado.
Mientras decía cada una de las líneas de mi personaje, miraba a Nina y sentía como cada capa de ese muro que levantó para sentirse indolente frente a nuestra ruptura poco a poco se iba desmoronando, y aparecía mi Nina, aquella que adoro con el alma. Ella termina su parte sin mirarme, hasta que levanta la vista y veo esos enormes ojos soñadores que son mi motivación para seguir viviendo, y me pierdo en un abismo donde no logro diferenciar a Damon de Ian.
POV Elena
No puedo. No puedo decir todo esto sin implicar sentimientos por este hombre. Llevo 16 capítulos así, con altos y bajos, pero éste desmoronó mi armadura de autosuficiencia. Levanto mis ojos y me pierdo en ese mar azul que me trae tranquilidad al alma, y de pronto, da dos pasos, me toma la cara con sus manos y me besa. No es Elena a quién besa Damon, es Ian besándome a mi, con esa fuerza arrebatadora que destruye y reconstruye todo a su paso, que me derrite pero me hace más fuerte a la vez. Sentir el contacto de sus labios de esa manera tan nuestra, me incita directamente a degustar el sabor de su boca y jugar ansiosa con su lengua, que se siente como en casa. Mi cuerpo entero tiembla y él lo sabe, pero no por eso baja la intensidad. Recuerdo lejanamente que Julie me pidió ropas destrozadas, así que con cuidado y lamentándolo profundamente lo alejo un poco para romperle la polera que llevaba puesta, y ahí nos piden que paremos la escena, para realizar la toma desde la cama. No sé en qué momento estábamos en la habitación de Damon, pero Ian no menciona palabra, sólo me tiene de la mano para sostenernos ambos antes de caer en una tentación mucho más arrebatadora.
Me toma por la cintura y yo me enredo en su cintura con mis piernas, y nos dejamos caer en la cama, esa gran cama que ambos amábamos y de la cual tengo una réplica muy parecida en mi casa hecha por mi ex cuñado Bob. No puedo esperar más, lo acerco a mi y lo beso con ansias, con una emoción desatada, con desesperación, con rabia, con amor. La vida me estaba demostrando en 3 minutos que quien manda en mi es mi cuerpo, no mi parte racional. Ian se endereza sobre mi, quedando a horcajadas, y termina de sacarse la polera que le destruí, haciendo un movimiento de fricción con su notoria erección sobre mi bajo vientre. Sé que él conoce cada gesto en mi, por lo cual decide romper el delgado sweater que usaba Elena, lanzando los botones por toda la cama y el suelo. Quiero reirme, pero veo sus ojos excitados a un nivel máximo, que se conectan con los míos, y sólo logran reaccionar mis brazos que lo atraen de vuelta a mi y me besan con desenfreno. Besos, lengua, mordidas de labios, sus manos tomando las mías por sobre mi cabeza, ¿está en plan dominante? En un momento, paramos y tengo miedo. Miedo de despertar de esta escena, que digan ¡corten! Y que todo sea ficticio, y que sigamos en nuestro plan compañeros de trabajo, pero luego pienso que quien tomó la decisión fui yo, y yo debo tomar distancia de la situación para analizar que es lo mejor para mi. Pero lo tengo a milímetros de mi cara, siento su cuerpo sobre el mío, su aliento que no se compara a ningún otro, que me hace perder la razón, y decido mirarlo a los ojos, para saber si es necesario dar el otro paso, sabiendo que estábamos siendo grabados. Me mira los labios y sólo eso necesito. Nos perdemos en un mar de pasión, hasta que exclamo, muy despacio, cuando él me besa el cuello como sólo él lo sabe hacer: "Oh Dios, fóllame", y la escena se termina, e Ian se pone de pie y me dice, pudiendo sólo escuchar yo: "Te espero en mi tráiler en 20 minutos".
