Haciendo una pequeña retrospectiva, en este capi nos enfocaremos en una de las escenas Delena más emblemáticas, y la sensación de quienes la vivieron en carne propia.

Antes de comenzar con el capítulo, éste posee tres dedicatorias, por tres motivos muy diferentes. La primera, a mi querida Yani Orende, que es una fiel Delena, y que uno de sus review me llegó al alma y ayudó a la inspiración. La segunda, a mi querida Karina, mi Delena chilena que fue quién me ayudó con la idea de este capítulo, además de ser una insistente fan de que todas quienes escribimos fics actualicemos pronto jajajaja cuanta razón tienes Kari! muchas nos demoramos tanto que solo sembramos la incertidumbre de quienes nos leen! jajaja y finalmente y la más importante, a mi querida Camila, que ha sido mi amiga desde que somos bebés, nos conocemos de toda la vida y yo la involucré en el mundo TVD y la perdí jajaja gracias por tus palabras y por tenerme fe, siempre. Este capi va por las tres!

Capítulo 11: Why Not?

POV Nina

El poder grabar hoy está difícil. Se nos ha informado que hay una Convención acá en Atlanta, y justamente tenemos que grabar en una locación que está a sólo 10 minutos de ese lugar. Las condiciones climatológicas están perfectas y el lugar es ideal para lo que quiere Julie. Esta escena es una de las pocas que es casi igual al libro, del cual como historia nos hemos despegado hace bastante tiempo. Pero es fundamental para la trama, por lo cual DEBE ir, así que Producción ha puesto unas gigantescas cortinas para que no se filtre nada de lo que suceda en el exterior.

La idea de la escena es pasar más de 3 minutos casi en silencio, generando la tensión suficiente para lograr la magia de la escena, la misma que está presente en uno de los libros de la saga.

Y comenzamos a grabar…

Me encuentro acostada en una de las dos camas de la habitación de este motel, y en la otra cama se encuentra Steven pero de espaldas. Del baño sale Ian sin camisa y lo único que deseo en este momento es que se acueste a mi lado así tal cual, pero no. De una silla toma su camisa negra y se la pone pero no la abotona, por lo cual igual me deleito con las vistas.

Se asoma por la ventana, ya que supuestamente está velando el sueño de los hermanos Gilbert, esperando que Kol no se aparezca por ahí, hasta que al final se sienta. Durante todo su andar por la habitación lo sigo con la vista, sin poder quitarle los ojos de encima. Cuando veo a Ian así, tan ensimismado en su papel, con esa mirada tan melancólica y oscura, siendo tan Damon, veo que exterioriza todo aquello que lo atormenta o lo que le preocupa, incluso lo siento más transparente que de costumbre, y son esos momentos en donde siento que tiene razón, que Damon tiene un poco de Ian y viceversa.

Se siente y bebe del líquido que finge ser bourbon, mirando a la nada dentro de la habitación, hasta que sus ojos se encuentran con los míos. La idea es que Elena se sienta cohibida porque la encontraron observando a este hombre, pero mi reacción es demasiado fidedigna. Me perturba su mirada. Verlo así, tan ensimismado, tan omnipotente a la vez, me abruma. Llevamos bastante tiempo juntos, pero eso no quita que las emociones las tenga a flor de piel cada vez que me mira así. Son estos los momentos, al menos cuando estamos trabajando, que me dan la certeza que ningún hombre me hará sentir lo que siento por él.

Cierro los ojos, pero la fuerza de su mirada es mayor, y los vuelvo a abrir para encontrarme con ellos de nuevo. Tímidamente con la mirada lo invito a que se acerque a la cama, y lo hace. Qué estúpida, estoy nerviosa de la cercanía del hombre que duerme conmigo todas las noches.

Se recuesta a mi lado, y nos miramos. Me invade su olor y su presencia, pero debo seguir con mi línea: "Tú nunca me contaste nada sobre eso. Lo que hiciste por Rose". Ian deja de mirarme para mirar el techo, diciendo su texto: "No se trataba de ti", y lo observo con algo más de detención, viendo ese perfil perfecto, esa mirada de concentración. Me acomodo las almohadas de la cama para mirarlo de mejor forma, diciendo: "Por qué no dejas que la gente vea lo bueno que hay en ti?", e Ian me responde, con la voz más invadida por el deseo: "Porque cuando la gente te ve bueno, te esperan bueno, y yo no quiero cumplir las expectativas de cualquiera", y diciendo las últimas palabras me vuelve a mirar a los ojos y los veo completamente oscuros, intensos, generando en mi nuevamente una reacción real, un nerviosismo que me hace temblar y que me hace girar en la cama y quedar también mirando el techo, con la respiración agitada.

De verdad no puedo comprender como este hombre es capaz de ponerme en este estado de turbación con sólo mirarme, sabiendo además que en esta habitación hay más de 7 personas mirándonos, por lo que muevo mi cabeza casi sin creerlo, ante lo cual Ian me pilla desprevenido y me toca la mano, logrando finalmente tomármela y acariciarla, y ahí no puedo más. No resisto más esta tensión sexual, mezclado además con el frenesí que siente Elena por la turbación que le produce Damon, por lo cual tomo el sweater que está sobre la cama y salgo descalza de la habitación. Realmente tomar el sweater fue una buena decisión, porque aunque las cortinas que pusieron en el exterior para evitar las fotos spoiler tapan un poco el frío y el viento, no es suficiente. Camino hasta afirmarme en una máquina expendedora de bebidas, intentando calmarme, intentando serenar la cantidad de emociones que me produce el saber lo que viene, el saber quién viene, el saber que Elena finalmente besará con "todo" a Damon, que recrearemos una de las escenas más emblemáticas de los fans de los libros, e intentando no pensar que amo con todo mi ser a este hombre que también viene saliendo descalzo desde la habitación, infundiendo el ambiente con la sensualidad que expele en cada poro de su piel.

Lo siento a un par de metros de mí y lo único que puedo decir, casi quedándome sin aire, es "No", y escucho dos cosas. Primero, el parpadear de un tubo fluorescente, sumado al silencio absoluto del equipo de producción que se encuentra afuera, y la voz cargada de deseo de Ian, diciéndome: "Por qué no...Elena", diciendo ese nombre casi como un susurro, sintiendo que no era a Elena a quien le hablaba, sino a mí, y ahí ya no pude más. Me giré y en un segundo corté la distancia que nos separaba y mis labios ansiosos se encontraron con los de él. Atrapé con fervor su labio inferior y nos quedamos así, deleitándonos con esa mística unión por unos segundos, hasta que sentí su lengua invadir mi boca. Ahí me perdí. Nos besamos como si no hubiera mañana, y sentí a duras penas que me empujaba a la pared más cercana y se afirmaba con su mano para que mi cabeza no chocara con la dura superficie. Sentí sus manos recorrer mi cintura y yo no me quise quedar atrás, si mal que mal, con cámaras o sin ellas, este hombre es mío, así que me entregué al beso sin pudor.

Ian me besa para luego ir descendiendo por mi cuello y se acerca peligrosamente a mis pechos, que los ama, pero ese gesto me hace volver a la realidad. No estamos en privado, por lo cual hay ciertos niveles que tenemos que conservar para la grabación, aunque yo me considere una mujer más que feliz de tener este trabajo y de hacerlo con este hombre. Comienzo a volver en mi pero veo a Ian demasiado perdido en sus sensaciones, por lo cual me veo en la obligación de rescatarlo de entre mis pechos, susurrando "Ian", ante lo cual levanta la cabeza y me ve, y lo veo con los ojos casi negros, invadidos por el deseo y la lujuria. Estamos tan cerca el uno del otro que siento nuestros alientos mezclados, y lo miro a los ojos y luego a la boca y comenzamos de nuevo con esta lucha de la ficción y la realidad, confundidos por el sabor de los labios de este hombre que son mi perdición, y sé que también lo son para Elena.

Nos seguimos besando y esto se vuelve a poner ardiente cuando siento la mano derecha de Ian agarrarme con intensidad el trasero, emitiendo además un gemido en mis labios, y presionando evidentemente su cadera contra la mía, en clara señal de excitación. Nos hemos besado como energúmenos por más de 5 minutos continuados, hasta que siento en la lejanía la voz de Steven que dice con evidente estado de turbación "E-E-Elena?" Finalmente siento los labios de Ian separarse de los míos pero no quiero perder su cercanía, por lo cual le pongo mi mano en su pecho, sobre su corazón, que lo siento palpitar desenfrenado. Él se gira, y veo casi de reojo que se lame los labios, generando el efecto inmediato en mi de hacer lo mismo, mencionando su parte del guión en respuesta a Steven. Ian se va de regreso a la habitación del motel y yo me quedo en un estado de hiperventilación digno de Elena Gilbert, y con una extraña sonrisa en los labios por haber perdido el control nuevamente grabando una escena Delena.

POV Ian

Me marché de la escena porque debía volver a la habitación del motel y así a Nina le harían un primer plano de su expresión post-beso. Sé que sintió lo mismo que yo. Nos perdimos en ese beso. Fue mágico. Sabíamos la importancia que esto tenía, y sabíamos además que queríamos hacerlo bien. Nos costó un mundo poder quitarle la risa nerviosa a Nina, ya que sé que tenía algo de miedo que pasara lo que nos anduvo pasando hoy. Pero resultó. Mañana por la mañana nos mostrarán el resultado final de edición pero conociendo al equipo sé que será hermoso, además nos comentaron extraoficialmente que utilizarían una canción de Florence and The Machine como fondo, y Nina y yo amamos a ese grupo y amamos la voz de Florence, y es tanto que en un par de meses iremos a Coachella a verla.

Me encuentro inmerso en mis pensamientos cuando siento a Nina abrazarme por la cintura.

- Tuve miedo Ian – me dice mirándome con una sonrisa en su cara

- Me perdí en la escena, lo siento, sabes que quería lograr un ambiente relajado y concentrado, pero verte así, tan vulnerable, y tus pechos, que sabes que adoro, fue…fue…no lo sé, lo siento – busco parecer arrepentido pero lo único que quiero es continuar en nuestra casa.

- No, no te preocupes, me sentí igual, creo que será una buena escena – su mirada me indica que está pensando lo mismo que yo.

- Neens, no crees que luego de una intensa noche de grabación, considerando además que es una fría noche, es hora de volver a casa a terminar lo que comenzó acá? Porque creéme que no me quiero quedar con toda esta tensión sexual acumulada… - le manifiesto con exagerada sinceridad.

Sólo sonríe con esos ojos soñadores y me toma de la mano, y es más que suficiente para saber que sus intereses son los mismos que yo tengo. Adoro a esta mujer.

Gracias por leer! si les gustó o no, o tienen alguna sugerencia para capítulos siguientes, dejen review! ;)