En la mañana me había intentado distraer con los preparativos para la llegada, a Naguirda, al puerto donde Tooth, bueno mejor dicho lady Toothiana nos recibiría, imaginaba que clase de cosas haría, para la coronación pues nunca había habido una en Naguirda desde los llamados tiempos de niebla que fue un momento algo oscuro para nuestro país del que no se tienen muchos registros, pero creo que el mismo periodo encargado de hacer quemar en la hoguera a los amos del hielo como yo, afortunadamente ella no había nacido en mi país… porque era una flor delicada, no creo que hubiese sobrevivido al exilio, menos aún tras haber vivido toda su vida encerrada en sus aposentos.
Me pregunto como se encontraría ahora, ¿estaría mejor?, ¿habrá pescado alguna enfermedad?, ¿Se habrá hecho daño por la caída sin que lo notara?; la tentación de bajar a su recámara era mucha, realmente tenía luchas conmigo mismo para evitar darme la media vuelta e ir a la recámara de Elsa, afortunadamente después de un rato el resto del barco comenzó su rutina sin embargo había muchos que estaban tirados por ahí, casi implorando al dios de la muerte piedad, supuse que tenían una fuerte resaca debido a los bailes de anoche, y a la bebida que había, después de todo en Arendelle parecía no faltar el alcohol, pues ayer trajeron a montones, creo que ni en un barco que transportase mercenarios o piratas había visto tanto ron reunido era casi la producción mensual que tenía Naguirda en una buena época, bueno quizás exagero, pero en realidad habían toneles enteros dispuestos para quien los quisiera por lo que había calculado al menos era uno por persona.
Suspiré y me dirigí a la cocina esquivando a cuanto ebrio pasaba por ahí, dentro estaba el medico a bordo que no daba abasto con los "pacientes", sumado el hecho de que no conocía un remedio lo suficientemente rápido como para tener al barco funcionando en menos de doce horas, y pues conociendo este dato evidentemente me ofrecí a ayudar todo con tal de mantener mi mente despejada y libre de pensamientos sobre Elsa, no quería ni recordar el grave error que cometí ayer sobretodo tomando en cuenta que mis acciones no eran controladas por el alcohol a diferencia de la mayoría de los asistentes de anoche, pensé que afortunadamente no bebía, o sino quien sabe que podría pasar, en los innumerables en Naguirda jamás había bebido una sola gota de alcohol, porque los efectos que este tenía en el habla de las personas no eran nada agradables, podían generar problemas y liberar muchos secretos, después de todo esa bebida era bien conocida por la milicia para obtener información, no era el mismo alcohol de aquí, pero era algo similar.
En fin recordando esa época en mi vida, se me vino a la mente una receta, un brebaje que era bastante bueno con la "resaca", en realidad eliminaba todo rastro de ella, era una mezcla de hierbas, me puse a revisar los estantes tranquilamente mientras los demás parecían ocupados inventando soluciones alternativas pues las comunes, no daban resultado, nunca pensé que esta gente bebiera tanto hasta quedar tirada por ahí, pues para empezar nadie se encontraba mal durante la fiesta o perdió el conocimiento, bueno en realidad yo no sabía nada de biología en ese sentido por lo que solo me limité a terminar el tónico, el "medico" a bordo quien parecía ser más un curandero le dio con cierto recelo a uno de los que estaba ahí mi preparado, comprendía perfectamente la desconfianza, tenía más apariencia de veneno que de remedio aquel brebaje, era horrible, pues cuando veía a la gente tomarlo notaba como se estremecían, aunque al menos la mejora fue inmediata y todos los efectos secundarios del alcohol desaparecieron en aquellos que lo bebieron, por lo que continué fabricando algunos de estos a medida que me traían más material, anoté la receta en un apartado, pero era difícil hacerla pues quien lo intentaba lograba una consistencia más viscosa, de un sabor más amargo o que no causara ningún efecto, supongo que por mis manos frías me quedaba tal cual, me atreví a probar un poco solo por curiosidad, pues este era completamente rudimentario los brebajes de este tipo eran mandados a hacer a un boticario en Naguirda así que jamás había probado el mío pese a haber sido entrenado en la fabricación de estas cosas.
Debía decir, aunque no fuera lo más correcto, que encontraba mejor el mío que el se compraba preparado, creo que el frío de mis manos si me permitía manejar mejor algunos ingredientes, lo que me hacía preguntarme si la reina tendría esta clase de "don" o problema, porque … sacudí mi cabeza a ambos lados, volvía a pensar en ella y la culpa me carcomía desde lo más hondo, quería ir a verla, nada me lo impedía, solo un miedo paralizante, a oír lo que ella me podría decir, cerré los ojos y me puse a pensar por un rato una excusa con la que me podría presentar ante Elsa, el calor del momento, no eso sería mentirme a mi mismo y no sabría si estaría mejorando las cosas o empeorándolas aún más, demonios estaba nervioso, no me preocupaban las cosas que se supone debían preocuparme como el inminente desembarque a mi país de origen, no claro mi amable cerebro prefería estar enfocado en torturarme a mi mismo de la forma más cruel posible, imaginando la serie de reacciones que podría tener Elsa, parecía una muñeca anoche, no tenía mucha voluntad, de hecho parecía ida, por eso la llevé en brazos la mitad del tramo, no comprobé si se durmió o no, no sabía si era lo correcto, ya no estaba seguro de nada, sobretodo nada con respecto a Elsa, las mujeres me eran fáciles de leer, o al menos eso creía, a menos que tuviese razón y ella si fuera la excepción, es decir si la comparaba con su hermana quien demostraba ser un libro abierto me daba la impresión de que ella se ocultaba, el misterio que rodeaba los pensamientos y los sentimientos de la reina de hielo me distraían día y noche, quería saber que pasaba por su mente, si es que alguna vez pensará en mi, me preguntaba si es que ella tendría algún aprecio por mi.
-¡Frost!- me dijo alguien a tiempo para evitar que se cayera un enorme cuenco con la medicina, estaba realmente distraído esta mañana, más de lo normal porque se notaba en el entorno, Elisha una moza que trabajaba como pinche de cocina, me hizo retirarme ya tenían la receta y todo y me regañó por casi causar una catástrofe que no solo nos dejaría sin el brebaje, sino con un gran desastre. -Por algo todos tenemos un trabajo- dijo levantando las cosas de mi puesto en la cocina y entregándome una bandeja, era bastante linda, el acabado era bastante prolijo un artesano experto podría haberlo hecho, en aquella bandeja había una taza de porcelana con tonos celestes que llegaban casi al blanco y una taza con un plato lleno de dulces a juego, me había vuelto un mesero -Eso es para la reina, no te tardes- dijo mientras me empujaba hacia la puerta, yo intenté protestar, pero no tenía sentido mi destierro de la cocina era inminente, me causaba casi gracia como una muchacha de un metro y medio podía ordenarme así.
Al menos ya tenía una excusa para ir a los aposentos de su alteza, cuando me acerqué un poco a la puerta, pude ver a un tumulto enorme de gente salir de ahí -… así que ahí es donde estaba el resto del personal- dije para mi mismo, y Eir quien se estaba despidiendo de todos, me vio ahí parado en medio del pasillo, ella era la dama de compañía de la reina por este viaje, era una muchacha bastante alegre, y corpulenta, hasta ahora me parecía que ella debía suplir mi trabajo de guarda espaldas más que cumplir solo como entretenimiento. Ella sonrió burlona, aparentemente era la única de las damas que quedaban en la alcoba de la reina, quien sabe donde estaban las demás, pero al menos no me paralicé, pues al menos podía tener el consuelo de que Elsa no le diría nada, o al menos no había tenido tiempo para hacerlo, … pero esto me hizo pensar un momento, sobre su estado, solo esperaba que no hubiese enfermado o algo peor haberse lastimado, anoche me intenté asegurar de que ella estaba en perfecto estado, mas la poca iluminación y el exceso de adrenalina podrían haber engañado a mis sentidos.
-Esta ella sola- dijo alejándose, por donde yo había venido quizá no había podido desayunar antes, en fin me demoré un par de minutos hasta que finalmente toqué la puerta y oí un "Adelante" por parte de Elsa, inspiré profundo me armé de valor y abrí la puerta, me sorprendía mi propio equilibrio con la bandeja porque no se me había tambaleado siquiera, ella estaba sentada en la cama con un libro entre las manos, noté que era el que le había dado yo, no era un gran libro la verdad, era uno de cuentos para niños, no pensé que lo tocara siquiera, me quedé en el umbral contemplándola por un par de segundos hasta que noté que ella bajaba el libro por lo que me apresuré a ir a la mesita que estaba dispuesta en su camarote el cual era más grande que cualquier otro que había visto, serví el té y le pasé la taza, ella aún estaba distraída aparentemente solo había sido mi impresión no había bajado el libro, es más me llamó Eir, pero al tomar la taza me miró directo a los ojos , noté que mi chaqueta estaba a su lado en la cama, ya estaba seca, pero algo arrugada … acaso ¿Habrá dormido con ella?
-Ja… Jack, pensé que era…- dijo ella a punto de dejar caer la taza y el libro por la impresión y el apuro, yo solo me agaché y respondí con una sonrisa, no se porque pero me agradaba verla así, no estaba enfadada para nada de hecho esa adorable reacción tan vulnerable hizo que todos mis temores se disiparan y me parecieran preocupaciones tontas, sin sentido alguno, noté por el rabillo del ojo como ocultaba mi chaqueta debajo de las sábanas, al principio cuando entré su elegancia y porte me habían dejado anonadado, pero creo que mis sentidos no me permitían dejar a esta versión de Elsa, avergonzada, ¿acaso nuestra relación había avanzado más de lo que yo mismo había previsto? o ¿de lo que me había percatado?, pero ¿Cómo?, me pregunto si la "leve" obsesión que tenía su dama más joven, cuyo nombre aún no podía aprender, sobre príncipes y caballos blancos que rescataban doncellas habría afectado un poco el juicio de la reina.
-Me enviaron a traerle su desayuno majestad- ella ya más relajada, rió suavemente y aparentando dominio de si misma me miró -Parece que eres todo menos mi capitán de la guardia, desde músico hasta mozo ¿Debería saber de algún otro talento?- dijo ella creando conversación una que a mi me parecía bastante divertida, si preguntaba cosas así aunque solo fuera por cortesía, es decir por el simple y mero hecho de no desayunar con alguien a su lado en silencio, demostraba que ella tenía al menos un grado de interés en mí.
-Pues rescato damiselas- dije riendo y fingí pensar un momento -Lucho con dragones y por supuesto obtengo recompensas por eso- ella bajó la taza y me miró tenía la boca fruncida en una mueca, pero no demostraba ninguna sensación de desagrado palpable de hecho intentaba volverse una sonrisa, una misteriosa sonrisa que me incitaba a continuar … -¿Y usted alteza?- dije usando un tono casual, pero juguetón usaba su título solo para dar algo de énfasis a la frase -¿Tiene más sorpresas ocultas?- ella dejó la taza, e inspiró -Más que sorpresas tengo una pregunta- dijo ella con seriedad, tanta seriedad que admito que me sentí bastante cohibido, ella no había imitado mi tono, por lo que la pregunta realmente debía ser de suma importancia, acaso había llegado algún anuncio importante mientras yo estaba tonteando por el barco intentando evitar venir a esta habitación, mi cerebro me decía que era imposible, pero el tono serio de la reina… me inspiraba lo contrario, la duda me consumía.
-Jack, esto te parecerá tonto, pero cuando desperté no recordaba mucho de anoche…- ella comenzó a jugar con su cabello entrelazado entre sus dedos mirándolo, supongo que era incapaz de mirarme a los ojos tras haber dicho eso, parecía luchar contra un impulso que le decía que la pregunta que me iba a hacer era tonta, que tal vez no era el indicado para hacérsela, pero continuó, creo que esperaba que reaccionara de inmediato a lo que ella había dicho, pero no me fue posible asimilar nada, Elsa estaba tomando un exagerado color rojo en sus mejillas, me llegaba a preocupar, y ¿si había pescado un resfriado o algo similar?, los virus andaban sueltos por todo el aire, no sería sorprendente si así fuera, entonces... antes de que yo preguntara algo ella me sacó de mi duda soltando su pregunta -¿Nosotros nos besamos anoche?- su mirada lucía preocupada, me pregunto que reacción esperaba de mí, la verdad no había pensado que no lo recordara, pensé que lo había dejado pasar o que simplemente … bueno la verdad no lo sé, creo que preferí ignorar este tema por mi propio bien, incluso ya estando frente a Elsa, una muy confundida Elsa.
Inspire hondo pensando que podría decirle, estaba en una situación donde había mucho a mi favor, incluso podía negarme, de hecho debo admitir que aunque la idea no iba conmigo me agradaba, pero fingí intriga por el momento, no era mentir, aunque no lo sé, creo que quería jugar un poco con Elsa, un deseo irreprimible de probar el terreno tomándole el pelo a Elsa se apoderó de mí -¿A que viene esa pregunta?- dije con una media sonrisa burlona, no podía evitarlo, aunque creo que eso ponía aún más nerviosa a la reina de las nieves, creo que estaba haciendo exactamente lo que se le pasó por la cabeza -Bue… bueno dijo yo… yo- ella continuaba nerviosa creo que incluso la tensión iba en asenso, entonces le di un suave beso en la frente, ella casi se desmaya en mis brazos y yo no pude evitar reír -Elsa relájate… no lo volveré a hacer- dije mientras ella me miraba con reproche … yo me levanté y me dirigí a la puerta -Bueno creo que es hora de irme- ella me miró al principio la vi mover los labios pero luego oí un breve susurro… una pregunta, para ser exacto un "¿Por qué?", me sentía liviano, no se … eufórico, tal vez era eso y respondí sin duda alguna a la pregunta, sin titubear siquiera -Creo que me gustas bastante reina de las nieves- dije a la par que salía del camarote, después ella me buscaría cuando su cabeza estuviese más fría, porque creo que ahora estaba como yo, no podía pensar con la claridad debida.
Antes de subir vi como las acompañantes de la reina ya llegaban, me miraron de una forma extraña, tenía algo en mi cara … tal vez aún no podía borrar de mi cara aquella sonrisa tonta que tenía, bueno tenía muchas razones para tenerla, de hecho una sola razón ya era suficiente, que Elsa no estaba tan enfadada como para no querer verme, me pregunto como será estar enamorado… porque si esta vorágine de emociones continuaba así, probablemente me daría un infarto, estas emociones eran incluso más poderosas que el temor de haber sido lanzado lejos de mi propia patria.
Fui al Castillo de popa a tomar un poco de aire antes de ir a arreglarme, prefería no manchar mi uniforme antes del gran momento, ya había hecho bastantes tonterías en menos de una hora con la reina, no debía tentar tanto a la suerte; el día era hermoso, se notaba que estaban aún en primavera porque de no haber sido así el calor de este lado de Naguirda habría sido insoportable, era como estar en el infierno, entendía perfectamente porque Tooth siempre usaba ropa delgada y ligera todo el tiempo, … ahora que lo pensaba, como estarían Bunny quizá debería estar tomando el cargo del ejército, me pregunto si le tendrán lealtad, todos los soldados eran gente trabajadora y esforzada, habían más plebeyos que nobles en él, por eso la voz del pueblo era escuchada constantemente, sus preocupaciones, sus quejas, ellos eran una amenaza, estaban entrenados, podían hacer un golpe de estado si ocurriese algo que no les podía parecer… Pero que estaba pensando mi imaginación estaba volando demasiado alto esta mañana.
Estábamos ya muy cerca, notaba como todo el barco comenzaba a cobrar vida en un abrir y cerrar de ojos, todos en sus puestos, me fui a mi camarote, aún no me había aseado siquiera, me tomó un rato, pues había olvidado que mi chaqueta aún estaba con Elsa, si me remitía al encuentro de la mañana, supongo que debería usar el traje común de soldado raso, en realidad era un alivio, porque destacar en una conferencia donde solo estuvieran los dirigentes que más me conocían no me parecía del todo inteligente, noté con agrado además que me había crecido un poco el cabello, eso despistaría un poco al menos, no estaba lo suficientemente largo como para atarlo, pero si como para cubrirme los ojos un poco, en un minuto ya casi había terminado, y en menos de diez ya estaríamos desembarcando en tierra "extranjera", me dirigí fuera nuevamente, muchos estaban dando vueltas dejando cajas de obsequios para la coronación, a lo lejos pude divisar a Elsa, estaba al otro lado del barco pasando al tumulto de gente, mi lado era con ella, y supongo que no me quedaba otra más que aparentar estoicismo mientras tanto, tomé una de las cuerdas con las que estaban guardando las velas, y me colgué hasta donde estaba ella, en un salto quedé a su lado, y escuché los aplausos y las risitas de sus acompañantes, sonreí a la reina e hice una reverencia, ella se mostró serena, tenía un excelente dominio de si misma cuando estaba en público, algo sorprendente, considerando su tortuosa infancia, en fin en cuanto íbamos a bajar noté el colorido cabello de Tooth junto a la multitud que venía a recibir a los visitantes, el lugar vibraba y la música se oía desde lejos, Elsa se acercó a mí disimuladamente antes de bajar y me susurro suavemente -Debemos hablar en privado- yo asentí y del mismo modo le susurré -Esta noche la visitaré en su alcoba- ella se sonrojó pero intentó disimularlo acusando al calor cuando una de sus damas le preguntó, yo solo sonreí para mis adentros, ahora comenzaba la hora de la verdad y mi verdadera misión …
Realmente lamento la tardanza. (Ando en modo universidad D:) Pero prometo que tengo una buena excusa he escrito este capítulo como tres veces , D: pero seguía sin convencerme esta es la versión que más me ha gustado (aunque igual creo que fue muy corto) y espero que la disfruten :D
Los personajes pertenecen a Dreamworks y a Disney
En fin gracias por terminar de leer :) cualquier sugerencia, critica o comentario se agradece :') Me ayuda a mejorar el fic y la forma de escribir en si.
Se que volví al avance lento pero de a poco se va logrando quizá que cosas pasen en el capítulo que viene (En serio ni idea de que sucederá D:)
Y bueno para finalizar como siempre quiero agradecer los review Hermanas Frost (siempre tan fieles chicas gracias por seguir leyendo :3) MyobiXHitachiin (me alegra que te haya gustado el Fic y que además te hayas dado el trabajo de comentar en cada capítulo la verdad me animaste bastante :D), Guest (Gracias por unirte a leer y no te preocupes lo terminaré … algún día ^^U) y Amy-Chan Hatsune de Hamada (Me alegra que te haya gustado y espero que este capítulo también :D)
Además quiero agradecer a los que siguen en silencio este Fic (véase Alertas y Favoritos ;) )
Un saludo y espero que el capítulo que viene no me demore tanto D:
