—Arriba hermosa— dijo esa melodiosa voz que yo tanto amaba al tiempo que me lamía la mejilla

—Umbry— dije con una sonrisa en mi rostro mientras sentía como Umbry me acariciaba con su cara

—Anda hermosa los cachorros tienen hambre— dijo para luego volverme a lamer la mejilla

Ante la mención de nuestros cachorros me levanté y aún un poco dormida caminé hasta el pequeño nido que Umbry había construido, asomé mi rostro y mi corazón se contrajo de amor, ahí estaban nuestros tres pequeños cachorros empezando a despertarse por el hambre, me subí al nido y me recosté dejándolo a la vista mis tetillas abultadas, en cuestión de segundos los cachorros buscaron mis tetillas y se prendieron de ellas mientras succionaban mi leche materna.

—Te vez hermosa— dijo Umbry haciendo que yo me sonrojara por su comentario, aunque éramos compañeros desde hace más de medio año aún no me terminaba de acostumbrar al Umbreon romántico y amoroso que ahora tenía. Se acercó a mi y me dio un pequeño beso en la mejilla mientras se sentaba a mi lado fuera del nido y observaba a nuestros cachorros alimentarse de mi. Cuando al fin saciaron su hambre se volvieron a acurrucar quedándose profundamente dormidos.

—¿Quieres salir a tomar un poco de aire?— preguntó Umbry, asentí con la cabeza y asegurándonos de dejar bien dormidos a nuestros cachorros salimos de la cueva en donde vivíamos encontrando un bello clima soleado, admiraba el paisaje desde esta parte del bosque.

Era simplemente hermoso.

Umbreon se unió a mi admirando también el paisaje, nos miramos a los ojos e inevitablemente me remonte a nuestro pasado.

Después de que ambos nos hubiéramos declarado nuestro amor, ambos habíamos decidido vivir juntos en la cueva de Umbry. No me había costado mucho el cambio, al contrario, sentía que ese cambio había sido necesario ya que con él me sentía segura y plena.

Lo difícil en realidad fue dar el siguiente paso... ser compañeros. En un principio, me ponía muy nerviosa cuando estábamos los dos solos porque siempre pensaba en que ocurriría, además de que Umbry me lo propuso un montón de veces no me podía sacar de la cabeza que el en cualquier momento se podría desesperar y abandonarme o tomarme a la fuerza...

Pero no fue así...

Umbry me tuvo mucha paciencia, me esperó todo el tiempo y jamás me presionó así que una noche... nos hicimos compañeros, sonreí ante el recuerdo, había sido, es, y será la mejor noche de toda mi vida.

—¿Sonriendo?— su voz me sacó de mi ensoñación—¿en que pensaste?— preguntó un poco confundido

—Solo...— me sonrojé, aún no estaba acostumbrada a hablar y hacer las cosas de los compañeros, gire mi rostro avergonzada—recordaba cuando tu... y yo... nosotros— no fue necesario que siguiera explicando, escuché la risa escondida de Umbreon y mi sonrojo aumentó aún más, su risa se detuvo, de pronto sentí como con su pata tomaba mi mejilla y me obligaba a verlo, tenía una sonrisa de oreja a oreja

—Me encanta que aún te sonrojes cuando hablas de nuestras cosas de compañeros— dijo triunfante

—No... no es cierto...— dije con falsa molestia mirándolo fijamente a los ojos, el sonrió aún más si es posible y de un movimiento rápido ya me tenía debajo de él, mi sonrojo aumento varios grados más

—Si es cierto...— con su boca comenzó a retallarse lentamente en mi cuello causando que un suspiro traicionero se escapara de mis labios, su boca se alejó un poco de mi y lo vi con una sonrisilla traviesa y una mirada pasional—ya estás sonrojada— bajé mis orejas avergonzada—y eso me encanta...— su cabeza se perdió de nuevo en mi cuello y entonces sentí como lamía suave y delicadamente mi piel.

Unas risas nos distrajeron de nuestro momento íntimo, Umbry se apartó de mi rápidamente colocándose en posición de ataque, me miró decidió y yo asentí con la cabeza mientras enfocaba toda mi energía en mi clarividencia

—Son dos... parecen compañeros— le dije a Umbreon mirándolo preocupada a los ojos, se suponía que nadie sabía de este lugar

—Compañeros o no son nuestras tierras y no tienen derecho a venir aquí si no nos han avisado antes— gruñó las palabras, salió corriendo hacia ese lugar, lo pensé durante unos segundos y entonces volví a usar mi clarividencia, cuando vi que otros dos pokemons más venían en dirección de Umbry corrí tratando de alcanzarlo, no sabía de lo que sería capaz de hacer con tal de que nadie nos volviera a recordar nuestro pasado.