—¿Estás segura de que ya quieres ir?— preguntó por milésima vez Mightyena

—Si, anda vamos— volví a insistir

—¿Pero te sientes bien?, si no te sientes bien será mejor dejar el viaje para después...— a caye sus palabras con un beso en los labios, se entregó por completo, nos separamos pero aún mantenía su mirada de preocupación—prometeme que si te sientes mal me lo dirás— Asentí con la cabeza y entonces salimos del refugio de nuestra cueva hacia el bosque que visitamos cada invierno.

Hacía menos de cinco meses Mightyena y yo nos habíamos hecho compañeros y con eso... llegó una buena noticia... estaba preñada, cuando le di la noticia a Might juro que jamás había visto su rostro tan iluminado, comenzó a saltar de alegría mientras me embestía con besos y lametasos en el rostro. Desde ese día Might me cuidaba en exceso, siempre me procuraba, me alimentaba y cada cinco minutos me preguntaba si me sentía bien.

—Abss— giré mi rostro para verlo —¿te sientes bien?— sonreí ante se pregunta, me acerqué a él y lo bese en la mejilla

—Estoy bien— declaré con una sonrisa, él me miró y me devolvió la sonrisa pero en mi interior sentí que el enverdad no estaba muy feliz—¿Might?— lo vi negar con la cabeza

—Ven— dejó de caminar y se sentó, me senté a su lado pero el pasó su brazo sobre mis hombros mientras dejaba libre un melancólico suspiro— ¿sabes que eres lo más importante en mi vida cierto?— me sonrojé por sus palabras, claro que lo sabía, me lo demostraba en cada instante, pero era muy diferente que yo lo supiera a que él me lo dijera de su viva voz— Abss, una vez tuve una familia y me la arrebataron— giré mi rostro viendo sus ojos felices pero con temor— no quiero que me vuelvan a arrebatar mi familia, quiero que seamos felices tu , los cachorros y yo— hizo énfasis en la palabra cachorros tocándome el vientre.

Las lágrimas comenzaron a derramarse por mis ojos, las palabras de Might me hicieron sentir feliz, de un movimiento rápido me subí encima de él y le di un montón de besos y lamidas expresándo mi felicidad. Él sólo reía, me encantaba escucharlo reír.

—Anda vamos, aún nos queda un buen pedazo de camino por recorrer, ¿te sientes bien?— asentí con la cabeza y seguimos caminando. Después de una o dos horas de estar caminando y riéndonos llegamos al bosque, pero esta era una parte que no conocía

—Might, ¿este no es el lugar donde siempre venimos, no?— pregunté extrañada, el me sonrió

—Es una parte más segura, está cercado por árboles y matorrales, muy pocos pokemons conocen este lugar, y los que habitan aquí son muy pacíficos— dijo con una sonrisa— pienso, si a ti te parece bien, que nos quedemos aquí para criar a nuestros cachorros—

—¿Vivir aquí?, ¡claro que si!—

Lo besé en los labios sellando mis palabras, caminamos hasta un río para descansar, tomamos agua pero yo de traviesa le lancé agua en la cara a Might, él me devolvió el ataque y así comenzamos una guerra de agua.