Capitulo 1. Hogwarts.
La directora Minerva McGonagall se encontraba en un predicamento, se encontraba sentada en el escritorio con una cara seria enfrente de ella se encontraba Madame Ponfrey, esperando las ordenes de la Directora, después de unos minutos le pregunto a Madame Ponfrey.
Minerva- estas segura del diagnosticoMadame Ponfrey- me temo que si, hoy en la mañana, me llego la confirmación de San Mungo.
Minerva- gracias Ponfrey, puedes retirarte
Madame Ponfrey asintió con la cabeza en señal afirmativa, se levanto y salió de la dirección dejando a McGonagall meditando el asunto el retrato de Albus Dumbledore la observaba, ella se giro en dirección al cuadro, preguntándole
Minerva- escuchaste todo Albus.
Dumbledore- si, minerva pero se me ha a ocurrido algo.
Minerva- te escucho, Albus.
Minerva escucho con atención la idea y asentía mientras Dumbledore seguía hablando y al final una sonrisa se dibujo en sus labios, decidida a poner en práctica la idea de Dumbledore.
Mientras tanto una chica esperaba en un vestíbulo, para ingresar a la oficina de su jefe que la había llamado, Hermione había cambiado su apariencia, era una chica de 21 años, su cuerpo había cambiado al de una mujer, delgado pero bien formado y excelente complexión, su cabello lucia unas ondulaciones bien definidas , sujeto con un listón azul, también había crecido pero no mucho alrededor de unos cinco o seis centímetros mas, y el maquillaje que usa era natural haciendo que sus facciones fueran perfectamente observadas, se había convertido en una hermosa mujer, vestía un pantalón de vestir negro, y una blusa blanca, un saco negro y zapatillas del mismo color.
Una voz la llamo, era el asistente de su jefe Percey, físicamente casi no había cambiado pero su carácter cambio desde la guerra ahora era mucho mas risueño de lo que nunca antes fue.
Percey- Hermione ya puedes entrar
Hermione- Gracias, Percey
Percey- Nos vemos luego
Percey iba con unos documentos en dirección de los elaboradores, mientras Hermione tocaba la puerta de la oficina, escuchando una voz grave del otro lado, que le decía que pasara, al entrar Hermione se encontró a su jefe observando algo que parecía una carta, no levanto la vista cuando Hermione entro, solo se limito a decirle que tomara asiento, ella se acercó a la silla y tomo asiento el Ministro de Magia termino de leer y dirigió su vista a la chica.
Kingsley Shacklebolt- Señorita Granger primero que nada déjeme informarle que su trabajo en el departamento de Relaciones Muggles ha sido excelente,
Hermione- Gracias MinistroKingsley Shacklebolt- Pero no la he llamado aquí por esa razón, (Hermione lo miro extrañada) acabo de recibir una carta de la Directora Minerva McGonagall, en ella me informa que varios profesores de la escuela se contagiaron de Viruela de Dragón, y a pedido que usted se convierta en uno de los profesores suplentes, claro que si usted no quiere no la forzare.
Hermione se alegró al escuchar la noticia, ir a Hogwarts a dar clases era una de las cosas que siempre había querido hacer.
Hermione- claro que acepto…. digo si usted esta de acuerdo.
Kingsley Shacklebolt- me alegra escuchar su respuesta le mandare su respuesta a McGonagall
Supongo que ella se pondrá en contacto con usted para informarle todo al respecto, desde este momento usted puede disponer de su tiempo para organizar sus pendientes y asignar quien será su remplazo para que pueda ir a Hogwarts, puede retirarse.
Hermione- con permiso y gracias.
Hermione no podía dejar de sonreír decido enviarles una lechuza a su amigos Harry, Neville, y su novio Ron para informarles, la noticia ya que en esos momentos ellos se encontraban fuera del país en una misión.
Hermione había regresado hacia un año y comenzó a trabajar en el ministerio, y después de no encontrar a sus padres, había decidido regresar, ella decidió vivir por su cuenta en Londres muggle. Y apenas hacia un par de meses había retomado su relación con Ron, seguían sintiendo lo mismo y decidieron volver a salir juntos, aunque por la carga de trabajo de los dos casi no se podían ver. Era feliz dentro de lo que cabía pero siempre estaba la sombra de sus padres en su corazón esperando que estuvieran bien y felices en donde fuera que estuviesen.
Luna se encontraba en Albania haciendo un reportaje para el Quisquilloso y Ginny se encontraba en Alemania, jugando en el mundial de Quidditch. A ellas también les informaría.
