Capitulo 4. El nuevo profesor de pociones
Una tormenta se desataba afuera del castillo, los relámpagos y truenos estallaban en el oscuro cielo, a la vez que alumbran por unos segundos el oscuro camino hacia el castillo, el agua corría formando pequeños torrentes que descendían con velocidad por el sendero y los truenos resonaban como cañones en el campo de batalla mientras que los rayos iluminaban el oscuro cielo sobre el castillo.
Una persona se encontraba en camino hacia el castillo, parecía estar retando a la tormenta, sin importar la fuerza con que se desataba contra el, seguía avanzando a paso firme, al fin había alcanzado el lumbral del castillo con un movimiento de varita seco sus ropas y entro.
Todos se encontraban cenando en el Gran Comedor, mientras alguien se encaminaba con paso seguro en dirección al Comedor sabia que McGonagall estaría ahí, al entrar varios alumnos y profesores dirigieron sus miradas al escuchar como las puertas se habrían de par en par, dejando entrar a alguien, al encapuchado el no pareció importarle las miradas y siguió su camino, el cielo dentro del comedor reflejaba la tormenta que se desataba afuera se dirigió a la mesa de profesores y se detuvo a un lado de la mesa de los profesores en un pilar, McGonagall se levanto y se acercó al recién llegado este le susurro algo a una distancia prudente de la mesa.
McGonagall- buenas noches, bienvenido, lo esperábamos mañana temprano.
McGonagall se dirigió a los alumnos, y lo presento
McGonagall- Les, presento al nuevo profesor de Pociones, Draco Malfoy.
Draco se quito la capucha y dejo al descubierto su rostro, Harry, Hermione, Ginny, Neville y Hagrid, se quedaron con la boca abierta al igual que los otros profesores, la única que no parecía sorprendida fue Luna. Harry y Hagrid tenían la intención de pararse sin saber que hacer pero ante una mirada de McGonagall todos se quedaron quietos, las alumnas empezaron a susurrar sobre el joven, a pesar de la popularidad de los demás profesores, Draco había ganado sobre todos ya que se había desarrollado generosamente era un poco mas alto que Ron, su cuerpo estaba en forma, era delgado pero su cuerpo estaba perfectamente trabajado y esculpido, su piel pálida y blanca parecía de porcelana unos labios delgados y rosas, un porte elegante, altivo y soberbio, el cabello rubio platinado perfectamente peinado hacia atrás, una espalda ancha y esos ojos color mercurio fríos e inexpresivos, que le daban un toque de misticismo le daban un toque único. Aparte de su siempre elegante forma de vestir, parecía que había robado el corazón de algunas de sus alumnas sino es que de la mayoría, desde que había entrado un par de ojos azules no le quitaban los ojos de encima Sekhmet, parecía ser una de esas chicas, Luna también lo veía pero su mirada no se sabia como interpretarla. Hermione y Ginny también lo observaban pero con recelo al igual que los demás profesores.
McGonagall- Joven Malfoy por favor tome asiento y coma algo.
Draco- Disculpe pero prefiero retirarme a mi habitación a descansar, ha sido un largo viaje
McGonagall- Claro, Filch acompañe al joven Malfoy a su habitación
Draco hizo una pequeña inclinación de cabeza y salió atrás de Filch. Mientras todos observaban su salida entre ellos las alumnas.
Los chicos se quedaron sorprendidos con su llegada no sabían como era posible que Draco se encontrara ahí. Al parecer McGonagall se dio cuenta de lo que pensaban los chicos así que los cito en su despacho en cuanto terminara la cena, los chicos obedecieron ya en el despacho Hagrid, Neville, Luna, Ginny, Hermione y Harry esperaron que la profesora hablara.
McGonagall- como ustedes ya se enteraron el Joven Malfoy se encuentra aquí para sustituir al profesor de pociones, él fue el discípulo de el mago Link Hook, y él fue el que lo recomendó para el puesto, ya que el tenia unos compromisos y no podía venir a ayudarnos.
Harry- Pero Malfoy…
McGonagall- lo se joven Potter, pero sus diferencias con el joven Malfoy en sus años de escuela creo que deben dejarlas en el pasado, si el joven Malfoy esta aquí es para ayudar al igual que lo están haciendo ustedes…
Neville- pero…
McGonagall- Nada de peros no estoy pidiendo que sean amigos, pero si que se sobrelleven en el tiempo que estarán aquí, eso es todo.
Los chicos salieron de la oficina del director ya que McGonagall ya había dada por terminada la conversación no sabían como actuar con el a la que parecía importarle en lo mas mínimo fue a Luna, ya que inmediatamente se fue a su habitación, mientras los chicos discutían sobre la llegada de Malfoy a final de cuentas todos optaron por tratar de ignorarlo aunque no sabían si podrían hacerlo.
Hermione se fue a descansar a su cuarto, aunque trato de dormir no podía, se encontraba recordando todos los malos tratos e insultos que había recibido de Malfoy desde que había entrado a Hogwarts y también a los mortifagos y Lord Voldemort, y que por su causa había perdido a sus padres aplicándoles aquel hechizo, sin saber que después de eso ya no los volvería ver, estaba irritada y odiaba a Malfoy, cuando por fin pudo dormir ya era entrada la madrugada, a la mañana siguiente se despertó apresurada se había quedado dormida, cuando iba saliendo de su habitación se topo con unos ojos color mercurio inexpresivos y fríos, la habitación de Malfoy era la que esta enfrente de ella el la vio solo unos segundos, y continuo su camino como si no estuviera ella ahí, se fue sin decir una palabra, esto irrito a Hermione sobre manera, ahora la ignoraba completamente como si no la hubiera insultado por años, salió de sus pensamientos y fue al comedor a desayunar, Malfoy no estaba ahí de seguro estaba dando clases, Ginny y Luna acababan de llegar ya que tendrían sus clases un poco mas tarde.
