Escuchaba voces de lejos mientras me partía literalmente del dolor, mis cachorros estaban por nacer y estaba asustada mientras sólo rogaba por que todo saliera bien
—¡Abss!— escuché la preocupada voz de Might llamarme
—Might...— pronuncié débilmente
—Tranquila amor todo saldrá bien— me consoló mientras se recostaba a mi lado y ponía su cuello sobre el mio en señal de apoyo, aunque lo sentía temblar a mi lado, de seguro el pobre estaba hasta más asustado que yo, eso me hizo sonreír. Las contracciones por suerte pasaban rápido pero estaba segura de que no siempre sería así, Essp entró en la cueva y me miró con una sonrisa casi maternal
—Tranquilos, es normal que estén asustados, son padres primerizos y es una nueva experiencia pero no se preocupen yo estaré a su lado para apoyarlos, pero por ahora se deben de mudar a su nuevo hogar—
—¿Nuevo hogar?— pregunté extrañada y miré a Might por una explicación
—Si, no podemos quedarnos aquí por que es el hogar de Essp, Umbreon y sus cachorros así que nos mudaremos a una cueva cerca de aquí—me explicó con toda la calma que fue posible de reunir
—Esta bien—
—Pues entonces será mejor que ya vayan porque si los dolores vuelven a llegar no serán tan cortos como la vez pasada y los retrasarán— nos alentó Essp
—Bien, vamos Abss—
Might se levantó mientras trataba de ayudarme a ponerme en pie, cuando por fin estuve de pie sentía mis patas doblarse e incluso me temblaban mucho, no pude sostenerme y simplemente me sentí caer pero por suerte Might me sostuvo con su lomo, me preguntó asustado si estaba bien a lo cual sólo asentí, con más estabilidad por fin di un paso mientras me apoyaba en Might y así paso a paso logramos salir de la cueva donde para mi sorpresa todos estaban de espectadores mirándome con asombro, les dí una débil sonrisa y seguí caminando con Might por una pequeña inclinación de la cueva y por fin estábamos caminando entre todos los presentes quienes abrían el paso cuando avanzabamos.
Sentí un impulso por girar mi rostro a mi izquierda y para mi sorpresa vi a Mighty observándome con sorpresa y tristeza en su mirar, me sentí mal por ella al verla así, era cierto que la odié por esos instantes en que quería reclamar a mi Might como suyo, pero muy dentro de mi no la odiaba, al contrario, sentía un poco de lástima por ella al creer que Might era suyo cuando él le dejo muy en claro que no era así. Sentía que muy en el fondo ella no era tan mala como quería aparentar, sólo le gustaba llama la atención
—Might—
—¿Qué ocurre? ¿te sientes bien? ¿estás cansada? ¿quieres descansar un rato?— sonreí al verlo tan alarmado
—Quiero hablar con Mighty— se sorprendió por mi pedido, me analizó con su mirada unos cuantos segundos antes de suspirar y comenzar a caminar donde estaban ella y Alex, cuando por estuvimos frente a ella le sonreí lo cual la desconcertó
—¿No se supone que me odias?— me preguntó extrañada mientras yo negaba con la cabeza
—No te odio, pero tampoco creo que seas tan mala como quieres aparentar, sólo he venido a decirte que no siento nada parecido al odio hacia ti o a Alex, simplemente quiero dejar esto por lo sano y perdonarlos por todo lo que nos han hecho, espero que algún día nos podamos ver como amigos y les deseo de todo corazón que encuentren a alguien que los ame tal y como son—
Ante mis palabras ambos se miraron entre si totalmente sorprendidos, sabía que Alex había sido herido y que Mighty estaba con él, por eso estaban aquí mientras que Essp se encargaba de las heridas de Alex, no se me podría ocurrir que estuvieran aquí por otra cosa más que por mera casualidad.
Sin más Might y yo nos fuimos de ahí hacia la cueva que sería nuestro nuevo hogar, en el trayecto me dio una contracción que afortunadamente fue capaz de ocultar de Might, no lo quería ver nervioso como desde que se enteró que nuestros cachorros estaban por nacer
—Un poco más Abss, un poco más y podrás descansar— me animó a continuar
Caminamos unos escasos minutos más antes de llegar a una cascada donde se situaba una especie de cueva a la derecha, caminamos hasta allá y cuando entre me sorprendí de ver una especie de escaleras con rocas las cuales bajé para ver nuestro nuevo hogar, era muy grande para nosotros dos, pero con los cachorros revoloteando por aquí sin duda sería un lugar muy acogedor, había una pequeña abertura del techo de la cueva por donde se filtraba agua y por consiguiente había un poso lleno de ella. A la derecha estaba una especie de nido hecho con ramas, hojas y musgo el cual me apresuré a estrenar.
Me recosté en el y simplemente sentí que había llegado al cielo, era muy suave y calientita, por lo demás sólo había una fogata en el centro de la cueva y unos troncos apilados en la pared izquierda
—Es muy grande— le dije a Might quien en todo este tiempo sólo me veía caminar de un lado hacia otro revisando todo
—¿Te gusta?— me preguntó caminando hasta donde estaba recostada y sentándose frente a mi
—Si, es muy grande y acogedora, será un buen hogar para nuestros cachorros— le dije sonriendo
Me regaló una sonrisa sincera que correspondí pero luego se acercó a mi y me besó con tanta emoción y amor que mi corazón se contrajo por unos segundos entes de volver a latir, en ese beso sentí todo su amor y cariño hacia nuestros futuros cachorros así como el miedo de ser padre primerizo.
Nos separamos un poco y entonces una nueva contracción se hizo presente haciéndome recostar en la cama y aferrarme a ella con todas mis fuerzas
—¡Abss!, espera un poco iré a ver si Essp ya viene—
—No es necesario— respondió su calmada voz
Sentía como si todo se escuchara lejos, mi vista se distorsionaba cada vez que escuchaba ruido, era como ver la imagen moviéndose repetidas veces de izquierda a derecha y luego a la inversa
—Abss— sentí como la pata de Might se posaba sobre la mía
—Tranquila Abss, son las primeras contracciones así que no durarán mucho pero cuando estás se comiencen a hacer cada vez más prolongadas recuerda respirar grandes bocanadas de aire— me decía Essp mientras me acomodaba de lado
—¿Cómo sabre cuando van a nacer?— le pregunté un poco más calmada ya que el dolor había pasado, ella sonrió
—Tu lo sabrás cuando llegue el momento, y tu Might, tu única misión será cuidar de Abss, cuando ella tenga las contracciones más duraderas quédate a su lado pero la hostigues mucho y cuando los cachorros vayan a nacer ten listo un pedazo de rama con agua para que los limpies—
—¿Acaso no nos vas a ayudar?— le preguntó totalmente blanco del susto
—Ya los estoy ayudando pero ustedes deben de vivir la experiencia por si solos y aprender de ella, así que si eso es todo me retiro— dijo y sin más salió de la cueva
—Voy por algo para poner el agua ahora regreso—
—No tardes— le pedí asustada, él asintió y se fue
Una nueva contracción se hizo presente y al no ver a Might a mi lado me asusté alterándome por estar sola, escondí mi cara entre mis patas delanteras ¿Y si no regresa? ¿Y si me abandonó? ¿Y si ya no me quiere? ¿Y si ya no nos quiere? esas y más preguntas se formulaban en mi cabeza al pasar de los segundos sin Might a mi lado y con el dolor de la contracción presente.
Might...Might...Vuelve, por favor vuelve
—¿Abbs?— al escuchar esa voz levanté mi mirada
—Might—
—¡Abss! ¿Qué tienes? ¿Porqué lloras?— me dijo a mi lado lamiéndome las mejillas
Tan ensimismada estaba en mis pensamientos que no había notado que estaba llorando.
Después eso Might no se separó de mi en ningún momento y cuando una nueva contracción se hacía presente el sólo posaba su pata sobre la mía y colocaba su cuello encima del mio en señal de apoyo. Cerca de la tarde me alimentó con pedazos de Magikarp y cuando terminamos de comer los llevó fuera de la cueva.
Después de eso las contracciones volvieron y esta vez eran más prolongadas de lo normal, me removía de un lado hacía otro tratando de buscar una postura que me relajara y entonces lo sentí, un impulso interno por pujar
—Might...—
Con tan sólo mirarnos a los ojos Might comprendió al instante de lo que se trataba, me acomodé mejor de lado con mis piernas ligeramente abiertas mientras sentía ese instinto de pujar, respiraba rápidamente por mi boca, sentía como el dolor disminuía y aumentaba con cada respiración. Tenía miedo cada vez que el dolor se intensificaba nuevamente, sentía como si el dolor fuera de tal magnitud que me quitaría la vida, empecé a llorar inconscientemente por ese pensamiento, no quería dejar a Might solo, no me quería ir sin antes ver su rostro por una última vez.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por una nueva contracción más dolorosa que la anterior, sentí como Might posaba su pata sobre la mía y limpiaba mis mejillas con su lengua mientras sentía la fuerte necesidad de pujar. Esta vez sentía que algo iba a salir así que comencé a pujar con todas mis fuerzas hasta que de pronto un maullido se hizo escuchar
—¡Abss es una cachorra!— me dijo Might mientras sentía como todo me daba vueltas
Mareada traté de incorporarme un poco y entonces la vi, una pequeña Absol como yo. Por instinto le limpié la cara con mi lengua mientras Might le limpiaba el resto del cuerpo con agua, ella comenzó a chillar y a buscar mis tetillas, Might le dio un pequeño impuso para que las encontrara más fácilmente y cuando encontró una se pendió de ella.
Al verla succionar de mi sentí una especie de conexión con ella, un lazo de madre a cachorro inexplicable que nos hacía más unidas, miré como Might nos miraba con una sonrisa en su rostro un brillo en su mirar.
—¿Cómo se llamará?— le pregunté
—¿Qué tal Tsuki? después de todo me recuerda a la luna— dijo Might
—Me gusta Tsuki—
Y ese fue el nombre de nuestra primera cachorra, estábamos tan felices observándola que me sorprendió sentir un nuevo impulso por pujar, Might se puso nervioso pero trató de hacerse el fuerte y no decirme nada mientras yo seguía pujando hasta que se escuchó un pequeño chillido, me acomodé mejor y pude ver a un pequeño Poochyena que de inmediato comenzó a buscar alimento hasta que por fin encontró una de mis tetillas y se prendió de ella.
Me acerqué a él y le limpié si carita mientras se alimentaba, mi corazón se estrujó al verlo, era simplemente hermoso, su color negro con gris me encantaba, era como ver a mi Might en pequeño
—Kuro— pronuncié
Lo miré a los ojos con una sonrisa, suspiró y entonces asintió con la cabeza. Se acercó a mi y le lamí la mejilla feliz de tener a nuestros dos cachorros junto a nosotros. Después de que se alimentaron se quedaron dormidos arrancándome una sonrisa, era la sensación más hermosa tener a mis cachorros a mi lado.
—Ya es tarde, descansa— me dijo Might
—¿Pero y tu?—
—Dormiré aquí— me dijo mientras se acostaba frente al nido
—Ven te haré espacio— le dije comenzando a acomodarme mejor con mis cachorros
No tardó ni cinco segundos cuando Might ya estaba recostado detrás de mi mientras miraba a los cachorros, me lamió la mejilla y luego me recosté con al agradable calor que el cuerpo de Might me daba, lo escuché susurrar un "buenas noches" y luego simplemente me dejé llevar por el cansancio de mi cuerpo cayendo en un profundo sueño.
