Me sentía extraña, era como si las palabras de Absol me hubieran liberado de un peso en mi espalda. Desde que ella y Might se fueron todos estaban aquí hablando sobre ellos y sus futuros cachorros lo cual desde lejos se notaba que a Arkham no le gustaba ya que nos miraba como si nos quisiera matar.
—No lo soporto— las palabras de Alex me interrumpieron de mis pensamientos, lo vi recostarse frente a mi dándole la espalda a Arkham el cual lo fulminó con la mirada —si no quieres que te siga acribillando con la mirada acuéstate y mírame a mi—
Le di una última mirada a Arkham y sin más me recosté mirando a Alex pero luego bajé la mirada y recosté mi cabeza sobre mis patas delanteras.
—Dime, ¿no te afectaron las palabras de Absol?— le pregunté en un suspiro mientras mi mirada se perdía en el bosque.
—Si te refieres a que me desconcertaron sus palabras, que me siento como un idiota al venir aquí al reclamar algo que desde un principio no fue mio y que los envidio por ser felices, pues si me afectaron sus palabras— terminó su discurso bajando la cabeza sobre sus patas y mirando lo mismo que yo.
—Eso fue muy profundo— le dije sorprendida de que se expresara con tanta naturalidad mientras giraba un poco mi rostro para verlo.
—¿Acaso no te sientes así?— me preguntó mientras me miraba a los ojos.
La verdad era que me sentía exactamente como lo había descrito Alex, una completa idiota y estúpida por haber "creído" que podría volver a enamorar a Might, pero la verdad era que había seguido a Alex y Arkham sólo para ver como estaban Might y Absol ya que sabía de ante mano que aunque quisiera no me podía desquitar en una batalla contra ella. Después de la pelea que había tenido con Absol me había dejado en claro que no estaba dispuesta a dejar a Might y que lucharía por él, algo que yo en mi vida me habría imaginado hacer por alguien. Pero al parecer el amor que sentían ambos era y sigue siendo muy fuerte como para luchar el uno por el otro y hasta más.
—Sabes, me siento feliz por ellos, a pesar que de yo lastimé mucho a Might en el pasado, fue capaz de volver a enamorarse y enamorarse de verdad— le dije mirándolo a los ojos
—Yo igual, y pensar que antes había perseguido hasta el cansancio a Absol para hacerla mi compañera y ahora hasta tiene cachorros con Might— soltó a la ligera.
—¿Tu perseguías a Absol?— le pregunté sorprendida.
—Si, la vi un día mientras estaba con mis compañeros y me cautivó su belleza así que decidí que sería mi compañera pero al final se enamoró de Might— me sorprendió que no había malicia ni odio en la voz de Alex.
Sentí algo de celos cuando dijo que lo cautivo la belleza de Absol, era cierto que ella era bonita pero el comentario de Alex me hizo sentir inferior a ella por que me recalcó la marca que me había quedado en mi hocico e inconscientemente la acaricié con mi pata y bajé mi mirada.
Claro, ¿quién se fijaría en una cualquiera?
Me dije a mi misma recordando las palabras de Alex cuando nos conocimos, bajé mi rostro pero entonces sentí como una pata de Alex se posaba bajo mi mentón elevándolo un poco y entonces sentí su lengua posarse cariñosamente sobre mi herida recorriéndola por completo.
Mis ojos se abrieron de par en par al verlo separarse un poco de mi y sonriéndome tiernamente.
—¿Por qué?
—Esa herida no significa que no seas bonita— me dijo para luego besarme en los labios.
Tenía mis ojos abiertos de par en par pero al sentir los labios de Alex sobre los míos simplemente me dejé llevar y me entregué al beso que nos dábamos.
Por primera vez en mi vida sentí esas llamadas mariposas en el estómago y sentí también como mi corazón dolía en mi pecho, nos separamos rompiendo el beso y entonces sentí una oleada de nerviosismo en mi, levanté mi cuello buscando si alguien nos había visto pero para mi suerte todos estaban ocupados en sus asuntos e incluso Arkham estaba recostado dándonos la espalda, un suspiro involuntario salió de mis labios y entonces miré a Alex nerviosa, el sólo me miraba expectante pero entonces un pensamiento cruzó por mi mente,
Lástima, él me había besado por lástima
Claro, esa era la respuesta, vio que estaba cabizbaja y para no hacerme sentir mal me besó. Extrañamente me dolió llegar a esa conclusión, miré a Alex enojada y me giré dándole la espalda.
—¿Oye que te pasa?— me preguntó mientras sentía como acariciaba mi espalda con su pata.
—No me toques— le dije mientras me alejaba un poco de él y me hacia un ovillo ocultando mi rostro.
—¿Y ahora qué te sucede?—me preguntó pero no le respondí—Oye—me empujó con su hocico pero no le di importancia—Oye, oye oye, oye—me decía y me picaba las costillas con su pata cada vez que lo repetía, me estaba colmando la paciencia hasta que por fin se dio por rendido y me dejó en paz.
Sentí como se movía a mi alrededor, al parecer se había vuelto a recostar, levanté un poco mi cabeza y la giré un poco buscándolo, no pude ver mucho así que me animé a levantarme pero de la nada sentí como alguien me empujaba haciéndome caer de nuevo donde estaba pero para mi sorpresa quien me había tirado era Alex y no obstante con eso me empezó a hacer cosquillas con su boca en mi estómago.
No pude evitar reír y retorcerme como un Weedle, pataleaba mientras sentía como las lágrimas se agolpaban en mis mejillas de la risa.
—¡Basta Alex!—le supliqué en un mar de risas.
—¿Ya no estás enojada?—me preguntó alegre mientras detenía su ataque de cosquillas.
—No...no estoy enojada—le dije mientras dejaba de reír lentamente, me dolía el estómago de tanta risa.
Alex se quedó encima de mi mientras yo recobraba el aliento, lo miré a los ojos con una sonrisa que él me correspondió pero al instante recordé porqué estaba enojada con él y mi sonrisa se esfumó, miré hacia otro lado.
—¿Por qué te volviste a enojar?—me preguntó mientras ladeaba un poco su cabeza haciéndolo parecer adorable, pero no quería caer en su trampa.
—No me pasa nada, déjame levantarme—le pedí amablemente pero él en cambio se terminó por subir completamente en mi inmovilizándome y poniéndome nerviosa—¡Bájate!
—No hasta que me digas porque estas enojada—me demandó.
—No estoy enojada—le dije seria mirándolo a los ojos.
—Mentirosa—me dijo mientras acercaba más su hocico a mi boca.
—No te estoy mintiendo, bájate de encima
—No
—¿Cómo de que...
No pude terminar mis palabras ya que Alex había estampado su boca sobre la mía intentando besarme, cerré mis ojos fuertemente y cerré lo más que pude mi boca pero para mi mala suerte Alex había acariciado mi mejilla suavemente y luego me acarició el pecho con su mejilla haciéndome suspirar, fue entonces que él aprovecho para besarme y colar su lengua en mi boca.
Esa caricia
Esa caricia me recordó a alguien que hacía mucho no veía, me recordó al único Pokémon que había amado cuando apenas había evolucionado a Mightyena y al único Pokémon al que me entregué plenamente por primera vez...
—Alex...—suspiré rompiendo el beso.
Alex me miró con ternura y cariño, me acarició la mejilla y me entregué de lleno a la sensación.
—Mi pequeña Migthy—me dijo para luego volver a besarme.
Estos labios...
En mi vida habría imaginado que volvería a besar estos labios, le pasé mis patas delanteras por sobre sus hombros acercándolo un poco más a mi, quería que este momento durara para siempre.
Rompimos el beso y entonces me perdí en un mar de recuerdos al ver sus ojos...
Lo había conocido poco después de haber evolucionado en una Mightyena, era el hijo de un amigo de mi papá, siempre jugábamos juntos desde que yo era una Poochyena y el un Houndour. Recuerdo que éramos muy buenos amigos y por lo tanto todos pensaban que terminaríamos siendo compañeros, aún recuerdo que en ese entonces cuando nos dijeron eso ambos nos miramos e hicimos un gesto de vomitar porque según nosotros los mejores amigos no se podían hacer compañeros.
Pero eso cambió una vez que ambos evolucionamos, siempre andábamos juntos e incluso en un par de ocasiones habíamos insinuado el tema.
Recuerdo que nos besamos bajo la luz de la luna llena y con eso sellamos nuestra promesa de convertirnos prono en compañeros, pero para nuestra desgracia mi padre no estaba de acuerdo y una noche cuando les íbamos a decir que oficialmente nos emparejaríamos, mi padre se adelantó y nos dio la noticia de que yo, al ser su hija mayor, me tenía que casar con un hijo de la manada de Mightyena vecino y que nos emparejaríamos lo antes posible.
Recuerdo que salí corriendo con Alex persiguiéndome hasta que llegamos a ese lugar dónde antes nos habíamos declarado nuestro amor, recuerdo que lloraba desconsoladamente, Alex me había abrazado para intentar reconfortarme pero podía jurar que escuchaba como su corazón se resquebrajaba en miles pedazos.
—No me quiero emparejar con él—le confesé a Alex mientras me separaba un poco de él.
—Me partirá el corazón que te emparejes con él pero no puedo hacer nada, tu padre me mataría antes de que pudiera salvarte de las garras de ese maldito—me dijo mientras me limpiaba las lágrimas con su lengua.
—Puedes hacer algo por mi—le dije seria.
—Lo que tu me pidas—me dijo seguro y prestándome total atención.
—Quiero...quiero que me hagas tuya...—le confesé sonrojada.
Alex se sorprendió por mi petición, prefería mil veces que Alex me hiciera suya a que pasara mis últimos momentos con él llorando por nuestro destino. Escuché como suspiró sonoramente y luego sentí como apoyaba su frente sobre la mía para luego tocar mi nariz con la suya.
—¿Estás segura de esto?
—Completamente
Y esa noche me hizo suya demostrándome todo el amor, cariño y ternura que él sentía por mi, después de esa asombrosa noche fue cuando desperté en esa jaula llena de más Mightyenas donde por suerte ninguno de ellos eran de mi familia.
Y después conocí a Might y me "enamoré" de él.
Miraba a Alex triste, habíamos perdido cinco años de nuestra vida por estar separados y persiguiendo a otros supuestos amores que en realidad jamás lo fueron.
—Te extrañé tanto—me confesó mientras me acariciaba con su mejilla.
—Yo también—le dije al borde del llanto.
Nos dimos un beso más y luego nos levantamos sentándonos uno al lado del otro, fue entonces que fui consiente de que todos nos estaban mirando como si fuéramos el espectáculo principal, me sonrojé por eso pero Alex me acercó a su pecho para cubrirme.
—Tranquilos, no pasa nada—escuché la voz de la Espeon—sólo les vine a decir que Alex ya está curado, ya se pueden ir—nos dijo para luego alejarse no sin antes darnos una mirada pícara y un guiño. Me sonrojé por eso.
—Vayámonos—me susurró al oído, yo sólo asentí.
Nos bajamos de la cama improvisada y nos despedimos de los demás con una ligera reverencia, todos asintieron, miré a Arkham furioso, por un instante sentí lástima por él, ojalá recapacitara sobre lo que hace pronto sino yo me encargaría personalmente de decirle a Entei sobre sus planes.
—A recuperar esos cinco años perdidos—me dijo Alex mientras me lamía la mejilla donde estaba mi cicatriz y sin más nos marchamos de ahí.
