Capítulo 15. Descubrimiento
Hermione se encontraba en Albania, por cuestiones de trabajo, el primer ministro la había mandado para elaborar, un tratado de importación e intercambio de diversos productos, mágicos, el trabajo había sido, satisfactorio y el contrato lo firmaría, en un par de semanas por, el momento disponía de tiempo libre hasta que se afinaran algunos puntos para que ambas partes quedaran satisfechas, el Primer Ministro de Albania había tenido que salir fuera del país por asuntos de trabajo, así que verían el acuerdo en cuanto este regresara, que sería en un par de semanas, así que Hermione tenía tiempo libre para conocer el lugar, se sentía un poco mejor después de haber recibido la noticia que recibió de la señora Weasley, le informaba que hacia un par de días la manecilla que indicaba que Ron se encontraba en peligro de muerte, había cambiado su posición a la fuera de peligro, esto les dio esperanzas a los chicos de que Ron pronto regresaría, así que decidió salir a conocer la antigua ciudad mágica de Brutinto ya que era un lugar lleno de criaturas sorprendentes, y extrañas especies de plantas para pociones, aparte de las ruinas arqueológicas que poseía, paso recorriendo las calles y el antiguo teatro romano, se sorprendió de la variedad de criaturas que había en lugar, unas pequeñas hadas de los santuarios con pequeñas a las blancas y piel del mismo color, cabello azul oscuro y sus ojos de color amarillo, de unos quince centímetros, los Pegasos, que se encontraban en la reserva del lugar para evitar su cacería ilegal, con una tonalidad de piel blanca a la sombra, peo cuando les daban los rayos del sol, despedían destellos plateados, y sus ojos color plata, que reflejaban, gran inteligencia, y un sin número de criaturas que Hermione solo conocía por los libros, ese lugar sin duda era sorprendente.
Hermione se disponía a regresar a su hotel cuando, vio que una bruja anciana se encontraba vendiendo unos pastelillos de carne, decidió comprar algunos, ya que el recorrido le había dado hambre, antes de que pudiera acercarse dos hombres discutían por algo, eran dos hombres bastante altos, uno más corpulento que otro, y empezaron a lanzarse hechizos a diestra y siniestra, mientras las personas huían, para no ser alcanzados por los hechizos, Hermione no sabía si interferir o no, cuando el más bajo salió disparado en su dirección Hermione se cubrió en la pared con otras personas, de una calle, el otro rápidamente, se acercó el más corpulento al caído y le arrebato un collar que el otro traía en la mano, el hombre se lo acerco a la cara para verlo a detalle, como para comprobar si era un objeto valioso o no, era un collar plateado con un corazón al centro, Hermione se quedó sorprendida.
