Buenas noches a todos, les traigo el capitulo nuevo de este fic, se que es algo corto pero se los recompensare en el siguiente. Sin mas que decir los dejo leer.

Disclaimer: Mai hime es propiedad de sunrise yo solo tomo los personajes por diversión y sin fines lucrativos o dolosos de por medio (eso sonó como abogado)

CAPÍTULO DOS

amanecía nuevamente en Tokio, la pequeña peliazul se frotaba sus ojitos tratando de despertarse completamente, miró a su alrededor y se encontró con su habitación tal y cuál la dejó ayer, retiró las sábanas de su cuerpo y se dirigió al baño, al llegar al váter bajo sus pantalones de la pijama junto con sus pequeños boxers, miró su miembro u. poco menos hinchado a diferencia de como estaba el día anterior, procedió lentamente a orinar, pero fue todo menos un descanso para su cuerpo, los dolores se hacían presentes cada que liberaba la sustancia amarillenta y estos recorrían todo su cuerpo, luego de los diez minutos más dolorosos del día hasta el momento, se dió el lujo de darse una ducha de agua caliente por varios minutos para que su cuerpo se relajara y tratara de sanar las heridas causadas el día anterior.

al salir del baño totalmente desnuda se encontró con su madre parada en el marco de la puerta y mirándola fijamente.

-Buenos días Mami- saludó la pequeña ojiverde con la leve esperanza de que su madre no estuviera de mal genio es mañana.

-Maldita escuincla, cúbrete es muy temprano para que andes enseñando la clase de monstruo que eres-

Natsuki sintió como si le hubieran dado una patada en el estómago, los golpes dolían, si, pero las palabras que le decía su madre dolían aumenta das a la décima potencia.

-Si Mami, ahorita me pongo mi uniforme- Nat se puso junto a su cama y tomo unos boxers rojos a cuadro a y para su mala suerte demasiado viejos y rotos, levantó la mirada y vio a su madre en la puerta.

-Mami, ¿Crees que me puedas comprar ropa interior nueva? Es que todos mis boxers ya están muy viejitos y ya de todo se rompen- La ojiverde le mostró el boxer a su madre el cual ya estaba descolorido,viejo y con el resorte roto.

-No, yo no voy a ir a comprar ropa interior de hombre cuando todo el mundo sabe que tengo una hija, no me pondré más en vergüenza delante de mis colegas, bastante me has puesto ya tu en vergüenza y no pienso que sigas haciéndolo- la doctora Kuga se fue dejando a una Natsuki triste y al borde de las lágrimas.

después de ponerse su uniforme, Nat se dirigió a la parada de autobús, se subió en este y se sentó en la última fila, miraba a todas las personas, algunos corriendo para llegar al trabajo, otras rumbo a la escuela, Pero a diferencia de ella, todos eran normales. podían ser clasificados como hombres o mujeres y mientras tanto ella... ¿Qué era ella?, para su corta edad sólo sabía que poseía ambos sexos, el miembro del hombre y la cavidad de la mujer, no podía tener hijos, eso le había dicho su padre, siempre le prometió que cuando fuera más grande y llegará a la pubertad le explicaría todo.

El autobús llegó a su destino y la peliazul bajo del mismo. Las primeras horas de clase fueron normales, sin ningún inconveniente, incluso llegó a pensar que sería un buen día, pero cuando dieron las diez con treintena minutos, la campaña de receso sonó, Natsuki se compró una botella de agua y se fue hasta el lugar más lejano del patio para tomárselo, bebió lentamente trago a trago mientras observaba como los demás jugaban, antes de imaginarlo ya estaba de nuevo en el aula apuntando problemas matemáticos, le entregó los problemas a la profesora, todo estaba correcto, la profesora se impresionaba siempre de su capacidad mental, tenía ambos sexos, pero No significaba que fuera una retrasada, la profesora puso la nota más alta en su cuaderno y se lo entregó de nueva cuenta. En ese instante la ingesta de líquido reaccionó en Natsuki causándole ganas de ir al baño, hablo lo más bajo posible para pedir permiso de ir, la maestra se lo concedió sin ninguna objeción.

cuando la peliazul llegó al baño también llegaron Naomi y una de sus amigas.

-Ay monstrito, ¿Quieres hacer del baño?- dijo Naomi con burla en su voz.

-Por favor, déjame, sólo quiero orinar, no hago nada malo-

-sabes yo te enseñaré donde puedes orinar sin necesidad de que ensucies los baños de esta escuela, vamos camina- Naomi condujo a Natsuki hasta un árbol de grueso tronco, con ayuda de su amiga apretaron a Natsuki contra el tronco y la inmovilizaron, la rubia amarró a Natsuki al árbol con una cuerda mientras se reía a carcajadas.

-Aquí será tu baño monstrito, No te preocupes por los profesores, no te verán puesto que están en una reunión- Naomi se fue dejando a Natsuki amarrada y con ganas de liberar su cuerpo y no sólo de las ataduras, la peliazul respiro profundamente y se concentró en intentar aguantar lo más posible al menos hasta que Naomi se aburriera lo suficiente o hasta que un profesor se apiadara de ella.

Pasaron treinta minutos y la peliazul no podía aguantarse más, cuando sintió un espasmo por su cuerpo y sintió sus pantalones comenzar a mojarse y el líquido descubriendo por sus piernas, Natsuki comenzó a llorar llorar en silencio pero la voz de Naomi la interrumpió.

-wooow el monstruo se ha meado en los pantalones- Naomi comenzó a reírse y para colmo llamó a varios alumnos a que se rieran a costa de la peliazul, esta sólo pudo llorar mientras escuchaba como sus compañeros se burlaban.