Hola a todos, esta es la segunda parte de mi fic, no me salió como esperé, pero creo que les gustará porque a mí me encantó, y me ayudó a liberarme de tensión, espero que pase eso con ustedes, XD.

Y espero que lo disfruten y gracias por el review, espero que te guste este capítulo también.


Exceso.

Shinji sonrío de forma satisfactoria después de muchísimo tiempo. Asuka no había quedado conforme con la acción de Shinji de dejarla con las palabras en la boca, también estaba sorprendida de la acción del joven Ikari. Fue hacia la cocina y se sentó a observarlo con detenimiento mientras hacía la comida, Shinji no la pudo notar, él seguía deseando dormir para soñar de nuevo.

Pesadillas, muchas de ellas había sufrido desde que era niño, desde que su madre se había ido al cielo o eso esperaba Shinji, al menos que su madre allá ido ahí, pero después de todo este rollo de los ángeles y del fin del mundo, pensó que tal vez no sería bueno que ella estuviera en el cielo, pero se dejó de torturar con eso. Sí, Shinji divagaba mucho escuchando su inseparable SDAT, ¡oh, como amaba esa máquina!

—"Shinji… estás muy raro, demasiado. ¿Le grité demasiado esta vez?"—. Asuka siguió pensando en más razones por las cuales Shinji estaba así. Sin poder llegar a una conclusión, Asuka terminó por resignarse y vio como Shinji le sirvió Ramen, obvio no era instantáneo y le dio una soda del refrigerador, él siguió con su sonrisa, como si hubiera hecho un gran trabajo.

—Ahí tienes, Asuka. Espero que te guste—. Sin más, Shinji dio pasos para retirarse.

— ¡Espera!

— ¿Qué?—"Maldición, quiero irme a dormir".

—Tú… tampoco almorzaste nada y…—. Asuka estaba un poco avergonzada y Shinji no pudo evitar volver a pensar en su esclavitud o domesticación: "¿Mi dueña por fin se toma la molestia de preocuparse por mí?"

— ¿Y?—. Preguntó Shinji, un poco desesperado por irse a dormir y tal vez, golpearla un poco más en sus sueños. Asuka gruñó y volteó a otro lado.

— ¡Acompáñame a comer! Es raro comer sola y tienes que comer, digo, si no estuvieras en buenas condiciones, Shinji idiota, ¿con quién competiría con mi maravilloso EVA 02? Tampoco es como si fueras la gran cosa—. Dijo con orgullo, Shinji quería gritarle que comiera sola y que él no era su perro para acompañarla, pero suspiró y se portó amable, como siempre.

—"Sí, claro, Asuka. Esa es tu forma de decirme: ¿A quién uso de saco de boxeo si Shinji idiota no está?"—Tienes razón, Asuka. No he comido nada.

—Por supuesto que tengo la razón—. Dijo feliz y con orgullo. Ambos comieron juntos sin decirse mucho, pero en el fondo de su corazón, Asuka estaba feliz de que era acompañada para comer, no estaba sola y tenía comida deliciosa que "ese idiota", como solía llamarle, le preparaba todos los sagrados días, hubiera ángel o no, el jovencito debía hacerle su desayuno, comida y cena a la gran Asuka Langley Soryu. ¿Qué ganaba nuestro protagonista por ser amable con ella? ¡El paquete especial Asuka: insultos, golpes y el ser llamado idiota!

Pero el joven ya se había cansado de vivir en ese infierno, de su maldita dueña, de los endemoniados ángeles, de pilotear el EVA, de su padre y de ser un sirviente. ¿Por qué no recurrir al suicidio? Sí, eso era una buena idea, Shinji ya la había pensado, ¿pero qué creen? Se sentía tan miserable que a nadie le importaría si se iba de este mundo, así que ya se había deshecho de esa brillante idea para decirle adiós a este mundo cruel, pero quería volver a ese sueño hermoso, quería volver para besar a Asuka, luego mandarla al diablo, luego le daría otra cachetada y luego… quién sabe qué más, lo que fuera era bueno.

—Me voy a dormir—. Anunció Shinji y después se fue, incluso dejó los platos ahí.

— ¡No voy a lavar los trastes!

—No importa, los lavaré después, solo déjalo ahí—"Solo déjame de joder, Asuka"—. Pensó con rabia, recordando todo lo malo que siempre pasaba y todo era culpa de ella, pero como siempre, tenía miedo de decir lo que pensaba.

Nada más al entrar a su cuarto, fue por su reproductor de música, se puso los audífonos y se acostó en su cama. "Despierto, despierto", se repetía a sí mismo para volver a ese lindo sueño.


¡Y por Jesucristo, este chico lo logró! Iban de camino a la escuela, con todo y el uniforme, volteó a ver a Asuka, ella estaba sonrojada y no quería ver a Shinji, él pensó en lo bien que se sentía eso y que ella se veía linda, sí, ese demonio se veía linda, por primera vez en su vida.

—Asuka—. Dijo con seguridad y directo.

— ¿Sí?—. Dijo ella con voz entrecortada y con un sonrojo.

—Nada, solo quería decirte que en verdad te ves linda.

—Ah… eh…—. Ella se sonrojó mucho más. — ¡Pero claro! Yo siempre me veo hermosa—. Dijo con orgullo pero sonrojada, eso no lo podía ocultar.

Ellos llegaron a la escuela y al llegar la hora del examen, Shinji sabía todas las respuestas y contestó bien todo, al final del examen, escribió: "Váyase a la ching… profesor".

Feliz entregó el examen y salió del salón, ya no tenía nada por lo que estar. Luego se acordó de su padre y en un parpadeo, estaba en su EVA 01 y su padre entre sus manos.

—Shinji, ¡bájame de aquí!

—Sí, por supuesto, te bajaré… ¡Al infierno, donde perteneces!—. Y con apretar la mano del EVA, se oyó un crack y la mano de su EVA estaba con sangre. Shinji sonrío, sintió una paz enorme, le había hecho un favor al mundo y estaba tan contento que pensó en celebrar y con su robot gigante fue hacia una licorería y bebió, luego fue al restaurante más caro y pidió lo que quisiera mientras su EVA apuntaba con su rifle a todos los meseros.

—Cuidadito el que intente algo, porque si lo hace, ¡Ja! Ya verá que le pasa, no por nada tengo este robot gigante—. Advirtió el joven Ikari, con una mirada que incitaba miedo y desquicio.

—Shinji Ikari—. Dijo uno de los meseros. — ¡Shinji!—. Eso no era bueno.


— ¡SHINJI, IDIOTA!—. Era Asuka de nuevo, su "dueña" quién lo estaba agitando para que se despertara. — ¡Al fin! ¿Tienes idea de qué hora es? ¡Son las diez! Y tengo hambre, ¡apúrate con la cena!

—"¿Cuánto me estás pagando?"—. Pensó la sirvienta, digo Shinji. —Ahorita…

— ¿¡Ahorita!? ¡Eso espero! Cielos, ¡estás muy holgazán hoy! ¿Qué te pasa?—"En serio, Shinji, ¿qué te pasa?"

—"Joder, ¿cómo se me pudo olvidar golpearla?"—. Pensó el muchachito, a punto de estallar. Se incorporó y fue a hacerle la cena a la maldita Asuka, la estaba maldiciendo mientras hacía la cena. —"Maldita perra… como no se va la verg…"—. Y dijo muchas más maldades en su interior.

Cuando acabó, le dejó el plato servido mientras Asuka revisaba todos sus movimientos, no entendía nada de lo que sucedía. Shinji ahora sí estaba hasta los cojones de todo ese maltrato, en verdad quería desquitarse. Fue al baño para ver la repisa donde estaba la pasta de dientes y las medicinas, buscó hasta que encontró la cajita de pastillas para dormir.

—"Esto es perfecto"—. Salió del baño y se fue a su cuarto.

—Shinji, ¿no vas a cenar?

—No tengo hambre—. Respondió secamente a Asuka y se encerró en su cuarto, vio la cerveza de su cuarto, hace mucho que ya no estaba fría. —Los odio a todos y a nadie le importo de verdad, solo soy un esclavo.

Se bebió la cerveza y estaba más agria que nunca pero poco le importó, la usó para tragarse la pastilla para dormir, se puso a escuchar música de su SDAT y escribió una nota para Misato:

"Misato, por favor no te preocupes, pero no iré a clases".

La pegó en la puerta de su cuarto y regresó a su cama, a disfrutar de sus sueños.


Nuevamente estaba consciente y lo primero que hizo fue ir con Asuka, tenía la misma ropa que cuando la fue a despertar en sus sueños, ¿para qué la buscó? Para ahorcarla y que cerrara su boca de una vez por todas, luego regresó el tiempo e insultó a Asuka.

—Asuka.

— ¿Qué quieres?

—Eres una idiota y una perdedora, estoy harto de que me trates como a un chucho.

— ¿Me llamaste idiota? ¡Shinji!

— ¿Te lo repito?—. Preguntó con sarcasmo, Asuka estaba fuera de sus casillas.

— ¡Shinji, vas a pagar por esto!—. Shinji le quitó, literalmente, la boca a Asuka y ella estaba en shock y ni un solo sonido salía de ahí, Shinji se echó a reír y salió de la casa mientras seguía riéndose.

Pensó en ir a visitar a su papi para darle una muerte placentera, luego recordó que Gendo tenía mucho dinero, así que consiguió automáticamente su tarjeta y compró todo lo que quiso, todo el dinero era de NERV.

Ni veía las horas pasar, quién sabe cuánto llevaba dormido pero le valía un comino todo. Las primeras horas fueron buenas; se divirtió gastando todo el dinero de NERV en puras tonterías. Bebió toda la cerveza que quiso y demás bebidas alcohólicas, tuvo una noche caliente con Asuka que causó, fuera de sus sueños, un orgasmo placentero.

Shinji estaba disfrutando del libre albedrío del hombre y de su imaginación, él era dios y al pensarlo, se imaginó peleando con los ángeles que hasta ahora había combatido y los humilló.

En uno de sus sueños, Shinji estaba viendo la puesta de sol arriba de su EVA con un six de cervezas, pensando en su vida. Llevaba su plug suit y sujetaba una cerveza en su mano derecha.

—Ya no soy el idiota de siempre—. Luego de otro sorbo, reflexionó. — ¿Por qué me tocó esta vida tan desgraciada? ¿Por qué no le tocó esto a alguien más?

Pensó en Toji, pero lo descartó porque hubiera muerto en la primera pelea. Luego pensó en Hikari, pero la chica era buena con él, no merecía pasar por este infierno, ni siquiera él. Luego pensó en más personas pero todas hubieran perecido ya o hubieran optado por el suicidio, si hubiera sido Misato la piloto del EVA posiblemente lo hubiera manejado borracha. El chico dio una carcajada por eso.

—Esto es tan irónico—. Dijo al llegar a la conclusión ya de por sí esperada. —Ningún desgraciado podría haber soportado esto, solo yo.

Y por eso estaba maldito para la eternidad, por eso viviría ese infierno de toda la vida, ¿por qué las personas tenían que ser tan malas? Tal vez por eso dios ya estaba harto de todos los humanos que mandó a los ángeles a darles el castigo divino, sí, eso tenía bastante sentido, Shinji reflexionó.

—Tal vez debería unirme a los ángeles—. Bebió otra cerveza y más mareado se sintió.

¿Qué debería hacer ahora? Para estas horas dormido, ya había matado a su padre de muchas formas; lo había pisado como una cucaracha desde su robot, también le había cortado el pene, también lo había quemado vivo mientras comía unas palomitas y demás muertes horribles pero que se merecía ese cabrón. Shinji estaba descontrolado y cansado de matar tanto a su padre y de no saber que más hacer. Había humillado a Asuka, la había hecho llorar, la había insultado como ella lo hacía con él, también la había hecho su perra y la había sacado a pasear con correa por el parque mientras todos miraban.

¿Qué más podía hacer? Se estaba quedando sin ideas y sin cordura también, pero lo notaba, ¡estaba disfrutando esto! Y más el buen sexo con esa alemana-demonio. Era una cabrona, pero que cuerpo tenía, de eso no había duda.

Sonrío de forma macabra, como si fuera Gendo; si se viera en un espejo, posiblemente no habría diferencia entre Gendo y él. Apareció en el departamento y fue con Asuka.

—Asuka—. Llamó con voz ronca de tanto beber alcohol, ella fue a su encuentro con miedo, ya la había torturado bastante.

— ¿Si, Shinji-sama?

—Te has portado mal, es hora de castigarte.

—…bueno, está bien, Shinji-sama—. Ella expuso su trasero y dejó que Shinji le diera de nalgadas.

— ¡Grita mi nombre, Asuka!—"Ya me cansé de hacerlo con la mano"—. Y apareció un látigo de la nada y se empezó a reír.

— ¡Ahn, Shinji-sama! ¡Shinji-sama!


Fuera de sus sueños, Shinji se reía con maldad y se escuchaba en la plena mañana, Asuka ya estaba vestida con el uniforme escolar y encabronada de verlo así.

— ¡Despierta! ¡Ya es tarde!—. Pero no hubo respuesta y le dio una cachetada a Shinji pero él seguía dormido. — ¿Qué?—. Lo golpeó y luego lo agitó pero no pasó nada. Misato entró con ojeras al cuarto.

— ¿Qué no es hora de ir a la escuela?

—Shinji… no despierta.

— ¿¡Qué?!—. Como si fuera una madre preocupada o una buena tutora, corrió hasta Shinji y le revisó el pulso, estaba vivo pero muy dormido. — ¡Shinji-kun!


Dentro de sus sueños, Asuka gemía de placer y de dolor, las marcas del látigo estaban en su trasero, el muchacho no se daba cuenta del daño, solo quería liberar su furia y Shinji siguió dándole látigo tras látigo, pero escuchó un leve grito.

— ¡Shinji-kun!—. Y por razones extrañas, inconscientes, Shinji pensó en su madre. Y empezó a llorar, tanto ahí como fuera de sus sueños, eso hasta hizo preocupar a Asuka, fuera y dentro del sueño. Shinji la abrazó por la espalda.

— ¡Lo siento!—. Su cordura había regresado para quedarse, Asuka lo miró preocupada y con cierta pena.

— ¿Qué pasa, Shinji-sama? ¿Hice algo malo?

— ¡No, no has hecho nada! Yo… ¡Yo he sido un monstruo!—. La abrazó con fuerza y luego salió corriendo de ahí, hasta que se detuvo frente a un charco de agua y se vio; con los ojos oscuros, desalineado y vio sus manos de color rojo, de tantas nalgadas hacia Asuka y luego se horrorizó: vio el rostro de su padre, de ese hombre que odiaba.

—Tú eres el único que merece mi odio… ni Asuka, ni Misato, ni nadie más merece… esto—. Con el rostro bañado en lágrimas se arrodilló y frunció el ceño hacia el rostro de su padre. —Incluso en mis sueños me haces sufrir, pero no me convertiré en ti, nunca. ¡Nunca! ¡NUNCA!


Después de gritar eso, el chico abrió los ojos y vio los rostros preocupados de Misato, su tutora irresponsable, y de Asuka, su castigadora. Pero notó bien la preocupación de las dos mujeres, él siguió con lágrimas en el rostro, sintiéndose mal por lo que había hecho fuera de la realidad.

—Shinji-kun.

— ¡Tonto! ¡Asustaste a Misato!—. Shinji sonrío y abrazó a las dos, ninguna de ellas se esperó esa reacción.

—Lo siento—. Les dijo con voz quebrada. Pensando en todas las maldades que había hecho. —Lo siento, Misato-san, no volveré a hacer esto jamás—. Y apretó el abrazo a las dos.

—Shinji-kun… no te preocupes—. Ella lo abrazó, estaba cansadísima por trabajar tan tarde, pero se sintió tan bien con ese abrazo, no sabía la razón. Asuka estaba en shock, no se esperó esto en ningún sentido.

—Asuka, lo siento. Sé que no te gusta que me disculpe de todo, pero… no volveré a lastimarte jamás, ¡nunca!

—Pero… si no me has hecho nada, tonto—. Dudó en abrazarlo, había una lucha interna entre hacerlo o no. La sensación era cálida, no lo podía negar y Shinji siempre era bueno con ella, pero su orgullo no le permitía demostrar afecto y menos a Shinji.

—Nunca… les haré… ningún daño porque… ustedes son muy importantes para mí—. Las lágrimas dejaron de salir y a su mente vinieron las pocas veces en que Asuka era buena y las veces en que Misato le había hecho sonreír por su adicción a la cerveza o cuando competía con Pen-pen. Shinji lo sabía: su maldición era ser bueno y amable, además de su sensibilidad, no era un masoquista ni un idiota como decía Asuka, él era simplemente Shinji Ikari, piloto del EVA 01. —Las quiero, por favor, no lo olviden—. Confesó.

—"¿¡Qué?!"—. Asuka se sonrojó e incluso Misato también, la mano de Asuka actuó sola y abrazó a Shinji, en ese momento se separó de ellas y se secó las lágrimas, luego sonrío.

—Voy a hacer el desayuno.

Y ellas se le quedaron viendo mientras él salía del cuarto, sí, nadie merecía el odio de Shinji y él mismo tampoco lo merecía, le había costado el exceso de los sueños lúcidos pero lo había aprendido bien, tal vez… eso era bueno.