Es corto comparado con los otros, pero dije todo lo que tenía que decir para este capítulo, que espero les guste, yo estoy impresionado de mí mismo en este, es la primera vez que narro tanto.
Disfruten y cualquier review es bienvenido.
Compañía.
Asuka Langley, la autoproclamada mejor piloto de EVA del momento en todo el mundo, era una chica incomprendida, esto en gran medida por sus propias acciones, pero ella en verdad era muy especial. Un día podía estar feliz, al día siguiente completamente encabronada y después volver a ser ella misma, con su orgullo y fortaleza.
Siempre viviendo con falsos halagos, siempre creyendo que es la mejor, que no necesita ayuda para nada y que, de tenerla, debería de despreciarla porque ella era autosuficiente; no necesitaba de nada ni de nadie. Todo esto en teoría, ya que ella necesitaba de Shinji para hacerle la comida, necesitaba también que estuviera acompañándola como su perro para que no comiera sola, también necesitaba de Misato, para recordarse que ella no debería ser como ella pero también porque sentía confianza a su lado, era bueno tener una mujer en casa, Kaji no era mala opción tampoco pero realmente no lo extrañaba en ningún momento al estar en el departamento.
El departamento de Misato era casi un hogar, estaba lleno de anécdotas; tanto buenas como malas, y ahora con la siguiente escena, empezaba a llenarse de momentos cariñosos entre los dos pilotos que vivían ahí.
—"¡Oh, Asuka! ¡Te vas a enfurecer!"—. Shinji tenía miedo de lo que pasaría cuando ella despertara de su sueño, lo que no sabía es que ella ya lo estaba, él seguía con el rostro de color carmín y abrazando a Asuka con un solo brazo mientras ella ya tenía sus brazos alrededor de su estómago y la cabeza en su pecho. Pero el sueño ya casi vencía a Shinji y a Asuka hace mucho que la había abatido, gracias a lo bien que se sentía al estar con Shinji, ya estaba completamente dormida en su pecho.
Shinji luchaba por no dormir, solo quería seguir ahí, consciente y tomando el tiempo, no quería que esto se tratara de un sueño. Afortunadamente, no lo era, todo esto era real, Shinji quería estar así por siempre, se sentía querido y necesario; era lo que siempre había deseado.
Era la primera vez que dormían tan bien y era la primera vez que los dos estaban así de unidos.
Cuando uno es niño, todo es nuevo y muchas cosas nos parecen complicadas, de hecho, la mayoría de ellas lo son. Cuando uno es niño no se puede soportar la soledad, eso ni siquiera se imagina ni en las peores pesadillas, tampoco se tienen mayores preocupaciones, no hay dolor y hay muchos momentos alegres. Pero sería una vil mentira si todo lo anterior aplicara para todos los niños del mundo. Hay niños que son desafortunados y que tienen las más horribles experiencias que te puedas imaginar ahora, este mundo es enorme y la maldad no tiene límites, la bondad tampoco, pero hay demasiadas personas malas.
Shinji no había tenido una muy buena infancia, bueno, de seguro que la tuvo por unos momentos; su madre estaba a su lado y su padre estaba ahí cuando lo necesitara, él no estaba solo y no tenía una razón exacta por la cual quería vivir, él solo vivía porque podía hacerlo, ¿para qué quebrarse la cabeza en cosas sin sentido?
Pero las cosas desafortunadas suceden sin previo aviso: la madre de Shinji murió y tanto como Shinji como su padre cambiaron, y se alejaron el uno del otro, en vez de quedarse juntos y afrontar esa cruel situación, sucedió lo opuesto. En vez de soportar el huracán en conjunto, el más pequeño fue abandonado y tuvo que soportar el huracán que llegó a él. Pero soportar el huracán no es solo esperar que pase y se acabó, esa catástrofe también deja daños colaterales en una persona. Era solo un chiquillo, ¿cómo diablos iba a soportar algo así? ¿Cómo iba a aprender a confiar en otros si su propio padre lo había traicionado cuando más lo necesitaba? ¿Cómo iba a hablarles a las chicas si la única figura materna se había ido ya de su vida? Y lo más importante: ¿Cómo iba a elegir la mejor decisión si no hubo nadie que le enseñara?
Nadie merece pasar por ese dolor, ni por esa soledad, nadie. Nadie. Pero el mundo es enorme y las cosas desafortunadas nos pueden pasar a todos, Shinji no era el único. Asuka también, a temprana edad, fue abandonada por su madre; la mujer no le hacía caso a su hija, porque su "hija" era una muñeca de trapo. Tal vez, al ver eso y ser niño o niña, les parecerá un juego, pero hasta los niños saben cuándo algo es un juego y cuando no.
Y los niños son directos, no se guardan nada en esa etapa:
"Mamá, yo no soy esa muñeca, ¡estoy aquí, hazme caso!".
La mujer no duró mucho y terminó suicidándose, lo más desafortunado es que fue Asuka quien encontró a su madre muerta.
Quién no deja salir sus sentimientos, debe tener una buena forma de escape. Si no son las drogas o el alcohol, pueden ser tocar un instrumento o incluso trabajar. Pilotear el Evangelion fue la única vía de escape que le llegó a Asuka, endureció su corazón y se prometió no llorar, tomó ese boleto a temprana edad, pudo haberlo rechazado, pero… ¿Qué otra opción tenía? Solo podía ser fuerte y evitar a toda costa ser lastimada, no aguantaría otra muestra de dolor, tampoco quería nadie cercano a ella, pues si los llegaba a perder, tampoco lo aguantaría. Ella entendió que debía estar sola por el resto de su vida, pero… ¿A quién engaña con eso? Nadie puede estar solo, mucho menos los humanos, pues sus necesidades son… mucho más grandes que los de otros seres vivos.
Pero no todo puede ser oscuridad en la vida de una persona, hay buenos momentos y de vez en cuando, hay suerte y entonces ocurren milagros:
Shinji Ikari y Asuka Langley Soryu se encontraron, se conocieron y a la vez no se conocían, terminaron viviendo juntos en el apartamento de Misato, y aunque Asuka alejaba a Shinji como se le ocurría y Shinji se encerraba en sí mismo sin poder hacer nada, se creó un vínculo. Parecerá extraño y un poco estúpido, pero entre ellos había una conexión casi invisible y sin embargo, fuerte, si no la había, ¿por qué seguían aguantándose?
Si Asuka quería alejar a Shinji con sus golpes e insultos, ¿por qué a veces era buena con él?
Si Shinji era ofendido y su autoestima decrecía por culpa de Asuka, ¿por qué se preocupaba por ella?
Era porque querían tenerse el uno al otro, pero ninguno quería atreverse por miedo, por tanto dolor sufrido, por esas cicatrices imborrables del pasado oscuro de los dos, nadie quería salir lastimado, pero había esperanza en ellos, por eso se hablaban y terminaban discutiendo, por eso pasaban tiempo juntos aunque uno saliera lastimado, por eso hacían tantas cosas que luego resultaba perjudicial para cualquiera de los dos.
Pero esta noche fue otra la anécdota, esa noche hubo suerte y sobre todo sentimientos encontrados, es por eso que estaban juntos; sus cuerpos compartían el calor, también los sueños; no habría pesadillas ni dolor.
Llegó el momento de abrir los ojos y aunque el jovencito no quería, tuvo que hacerlo, se encontró con la sorpresa de que Asuka ya no estaba a su lado, de inmediato volvió a cerrar los ojos.
—"Debí suponer que ella se iría… solo espero que no esté enojada"—. Shinji observó el reloj y eran las 6:50 de la mañana, volvió a taparse con sus sábanas azules y puso sus manos en su estómago, donde Asuka las había puesto, tal vez así podría imaginar ese sensación cálida de nuevo. De ese cariño demostrado, necesitaba y quería mucho más de eso.
Pero no pasó mucho tiempo para que alguien llegará a agitarlo para que no volviera a dormirse.
—Shinji, despierta ahora mismo. Ya me cansé de llegar tarde por tu culpa.
— ¿Asuka?—. Shinji la quedó viendo con un sonrojo y luego sonrío, ella bajó la mirada al recordar lo de esa noche. —Lo siento, pero realmente nunca puedo dormir bien y… ayer… tú y yo…—. Shinji apenas y podía hablar bien, estaba tan nervioso de estar hablándole a ella, que tampoco podía mirarla a los ojos. Ella también no quería verlo, no quería mostrar sus sentimientos. Pero ya era tarde, se había mostrado un poco a Shinji en la noche, ahora ya no había marcha atrás.
—Yo tampoco… puedo dormir bien… a veces—. Confesó ella con voz baja, esto era nuevo para Shinji, ella nunca tenía miedo de hablar, así se tratará de quién fuera, ella nunca hablaba bajo. Pero con Shinji su fortaleza desaparecía y dudaba de hacer cualquier movimiento. Pero aunque dudaba de sí misma, no dudaba del chico, porque confiaba en él, recientemente se había dado cuenta.
—"¿Ella también?"—. Shinji no se esperaba esa respuesta, para él, Asuka era la chica más fuerte del mundo, pero ahora se veía tan indefensa y frágil que hasta él, que se consideraba muy débil, quería abrazarla y decirle: "aquí estoy yo". Pero Shinji no era tan fuerte, por supuesto que no. — ¿Dormiste bien, Asuka?
—Sí… dormí muy bien. Pero eso no importa, debes hacer el desayuno—. Dijo en tono normal y se levantó de la cama para irse, Shinji estaba asustado de nuevo, pero recordó las palabras de su otro yo. Así que también se levantó.
—"Asuka, te vas a enfurecer"—. Pensó él e incluso tragó saliva, pues la siguiente acción podría ser una mala jugada: él la detuvo agarrando su hombro. —Asuka… espera. Yo… si tú quieres, si no puedes dormir… yo podría hacerte compañía.
Hubo silencio, Asuka no se giró a verlo porque no quería que Shinji viera su rostro. Él lo había logrado, a pesar de que Asuka se esforzó, no pudo evitarlo; él había penetrado su barrera especial con la que alejaba a la gente, lo había hecho pedazos; esa armadura se había desquebrajado. Ella sonrío mientras lágrimas escapaban de sus ojos. Shinji no sabía que más decir y pensó en que tal vez había hecho algo malo, así que soltó a Asuka.
—Gracias, Shinji—. Dijo en un susurro, pero fue escuchado, eso era lo que importaba. Ella salió de ahí hacia su cuarto para poder escapar. No entendía la razón de sus lágrimas, pero por primera vez, no quería que se detuvieran.
Era feliz y seguía sonriendo mientras lloraba, estaba orgullosa de ese "idiota" como solía llamarle. Tal vez ahora… ella ya no estaría sola.
Ella era una chica incomprendida pero tal vez, eso podría cambiar.
