Renuncia: La historia y personajes de Dragon Ball Z / GT no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama; yo sólo escribo sin fines de lucro por amor a su obra.
"Ceguera"
Pan se aferró a él, no segura de lo que pasaba, con miedo, de nuevo el miedo la invadía― ¡Trunks mis ojos!, me duelen… ―Dijo, y después salió de sus labios un grito que le desgarró el alma al hijo de Vegeta.
Ambos conocían ahora el significado de la palabra dolor.
Trunks, quien la mantenía aun en su regazo la miró con detenimiento, al parecer no tenía heridas físicas graves, pero mantenía sus párpados apretados y tenía un semblante de terror.
―Pan, pequeña tranquilízate. ―Decía el saiyajin mientras la acercaba más contra él. Trunks no entendía lo que estaba pasando, no entendía lo que Pan sentía en estos momentos y mucho menos lo que estaba por venir.
Pan gimoteaba, intranquila. Sentía un ardor terrible en sus ojos, era como diez veces mayor al que la gente siente cuando una sustancia intrusa como el jabón entra en sus ojos... A ese dolor le sumaba la desesperación que sentía. De pronto todo le dio vueltas: La pelea, su padre, Goten y Bra, sus ojos y ahora Trunks; el dolor no le dejaba pensar con claridad, pero no entendía que hacía él ahí, aunque de cierto modo le tranquilizaba, le hacía sentir segura.
Se aferró más a Trunks aun sin poder verlo, y es que en sus ojos había quedado dolorosamente grabado aquel resplandor blanco, propio del ataque que aquella creatura le lanzó. Ni siquiera pudo escuchar lo que Trunks le decía, y es que ese ardor en sus ojos continuó incrementándose al punto que sintió que se incendiaban. Había soportado más que un humano normal, pero al final su cuerpo cedió al dolor y se desmayó.
El saiyajin la llamó, alarmado. Con desesperación, colocó su mano temblorosa sobre el pecho de Pan. Tuvo el alivio más grande de toda su vida sentir como palpitaba el corazón de la chica, su corazón y su respiración aun estaban ahí, extremosamente rápidos, pero vivos. Una pequeña lágrima se le escapó y con ello una verdad lo invadió, ahora lo sabía: ¡no lo soportaría!, jamás soportaría que ese corazón dejara de latir y esos pulmones de respirar. Nunca podría vivir en un mundo donde le arrebatasen la vida a Pan. Y aun teniéndola segura entre sus brazos, el terror de perderla seguía presente en cada centímetro de su cuerpo.
Se encontraba desconcertado, no sabía qué hacer, ¿despertarla?, ¿dejarla inconsciente?, seguro que necesitaba descansar... y así, en medio de dudas y temores, emprendió el vuelo, con cuidado, como si tuviera entre sus brazos una muñeca hecha de la más frágil porcelana; llevándola hacía el único hogar conocido por él: la Corporación Cápsula.
Parvadas enteras salían volando, huían asustados de las explosiones.
El lugar que antes era un bosque en plenitud, ahora se encontraba totalmente destruido. El fuego era el nuevo amo de esos terrenos y donde antes hubo verde, ahora el naranja imperaba, abrasando todo a su paso.
Eran dos bandos, quienes se enfrentaban con puños, patadas y una serie de maniobras que a los ojos de cualquiera parecerían simples ilusiones ópticas o trucos. Hacía ellos, un hombre se acercaba y no precisamente a pie, más bien lo hacía: volando.
―Vaya, yo creí que serían más rápidos, pero para ser saiyans dejan mucho que desear. ―Fueron sus palabras al llegar al campo de batalla. Era Vegeta, el príncipe de esa raza guerrera.― Bah! Todos aquí son unos inútiles, esto me resultará tan aburrido, esperaba tener de verdadera acción, no juegos infantiles. ―Comentó exasperado al ver que aun no habían resuelto el problema.
―¡Papá! ―Dijo Bra con una sonrisa al verlo llegar.
Goten sólo mostró una sonrisa de lado ―El Sr. Vegeta y su costumbre de llegar tarde...
Gohan y Krillin pudieron notar un cambio en sus enemigos en el momento en que el saiyajin mayor apareció.
Cambio que para Vegeta tampoco pasó desapercibido...― ¿Por qué esas caras? ¿Acaso no me esperaban? ―en su tono había más sarcasmo que de costumbre.
Muchas imágenes y teorías se crearon en la mente de Bra, unas buenas, otras no tanto. Conmocionada retrocedió unos pasos, afortunadamente Goten estaba ahí para impedir que callera, después de todo lo prometieron: Juntos hasta el final.
―¡Por supuesto que te esperábamos!, y no sabes por cuanto hemos deseado este momento... ―Comentó un humanoide y acto seguido posó su mirada en Bra, lo que pensó jamás se sabrá, ya que en ese momento su vida terminó a manos del príncipe.
―¿Alguien más? ―Preguntó irónico Vegeta― Terminemos con esto, insectos. ―Dijo para después concluir con tan molesta situación... Se elevó sobre ellos, y con una simpleza que tenía tiempo no se le veía, comenzó a matarlos. Dentro de su corazón, estos eran los momentos que disfrutaba, porque con los enemigos y cuando peleaba podía ser él mismo.
Los demás ya no intervinieron, sólo observaban. Todos deseaban terminar, los enemigos no eran poderosos, más sin embargo eran montoneros, orgullosos y crueles como ellos solos.
Mientras ese capítulo era cerrado, Gohan supo que al igual que todos, también deseaba terminar con la pelea lo antes posible, pero no por las mismas razones de los demás... lo que sucedió fue que de pronto había sentido el ki de su hija Pan alterarse para terminar bajando dramáticamente.
¡Cuántos momentos perfectos habían compartido! ¡Cuántas veces no había iluminado su día con sólo sonreír!, era esa sonrisa tan resplandeciente la que lo hacía ver la luz aun en los momentos más obscuros.
No obstante, esa sonrisa ahora estaba apagada. Su semblante inconsciente... Y pensar que aun así él la veía totalmente hermosa. Fue desde el viaje espacial que Trunks adoptó la costumbre de verla dormir.
Mientras la contemplaba, pensaba en todos los momentos ocurridos junto a ella, aquellos de los que las estrellas eran testigo.
Pasó una mano por sus negros cabellos, y con la otra tomó tiernamente su mano. ¿Era acaso demasiado tarde para ser felices? Y es que ¿podría ella algún día perdonarlo por sus errores?
Y pensar que tuvo que verla casi perdida para valorar lo mucho que la quería.
―Pan... ―Susurró sin quitarle la vista de encima, allí la tenía, tan hermosa como siempre, estaba recostada en una cama, sus cabellos caían como arco sobre la almohada y tenía un semblante sereno como antaño.― Despierta... por favor.
En ese momento escucho que alguien golpeaba la puerta― ¿Aun no despierta? ―Era Videl, que se acercaba con ternura a su única hija. Ella había venido junto con su suegra a la Corporación en busca de seguridad.
Trunks pudo ver el semblante asustado de la madre de Pan― No te preocupes Videl, ella es fuerte y reaccionará pronto. ―Dijo tratando de brindarle seguridad, pero su tono de voz preocupado no ayudaba mucho.
―Gracias Trunks ―dijo repentinamente Videl― Gracias por traer a mi hija, por cuidarla, no sé por qué, pero siento que siempre lo has hecho.
Trunks la miró unos segundos con sus ojos azul profundo para después continuar― Y siempre lo haré. ―Se sintió sobrepasado por la verdad de sus palabras, siempre la cuidaría, no era un deber, era una necesidad.
―Ella es fuerte, no se preocupen. ―Interrumpió Bulma mientras entraba a la habitación seguida por Milk. ―Estará bien, ¿no crees hijo?
Trunks la miró unos segundos y después prosiguió― Sí… tiene que estarlo ―se sintió súbitamente nervioso, él no había dicho nada a las mujeres sobre el dolor que Pan sintió en sus ojos, y esperaba con todo su corazón que no fuese nada serio. ―Pan, despierta... no me perdonaría sí algo malo te ocurriera.
En eso se vieron interrumpidos por pasos y gritos.
Eran Gohan, Vegeta, Bra y Goten.
El mayor de los hermanos Son entró corriendo mientras preguntaba desesperado por su hija. Su esposa lo tranquilizó y le explicó lo ocurrido ―Trunks la ha traído, él la ha protegido. ―Fueron las palabras de Videl.
Fue precisamente a Trunks a quien vio primero Gohan, él se encontraba sentado a una orilla de la cama donde yacía Pan.― Gracias ―dijo con más sinceridad que nunca― Se que has cuidado a mi hija, no tengo forma de pagarte. ―Miró a su amigo de cabellos lavanda con una sonrisa honesta e inmediatamente corrió al lado de su hija.
Con coraje e impotencia, Gohan escucho de labios de Trunks lo ocurrido, apretaba con fuerza los puños al escuchar lo que casi le hacen a su hija, de no ser porque Trunks llego a tiempo ella estaría... cerraba los ojos con fuerza cada que esa idea cruzaba su mente y trataba de controlar su energía para no convertirse en súper saiyajin ahí mismo.
Y así, todos esperaban impacientes ―algunos más que otros― a que Pan volviera en sí. Pronto los minutos sobrepasaron lo esperado y la oscuridad cayó sobre ellos.
Decidieron pasar la noche en la Corporación Cápsula.
Milk y Bulma servían la cena, y se notaban dos contrapuntos: Vegeta, que comía como si no hubiese un mañana; y Gohan que no había tocado el plato.
―Creo que iré a ver a Pan ―dijo Gohan a punto de levantarse, pero su esposa lo detuvo.
―No has comido en todo el día, será mejor que cenes con nosotros, además, Trunks la está vigilando. ―le dijo más como una orden, y quedó satisfecha al ver que su marido asentía. Estaba preocupada por él, seguro había gastado mucha energía en la batalla y necesitaba reponerse. Aun así, nada se comparaba al dolor que sentía en su corazón al saber a su hija convaleciente.
*Mientras, a sólo unas habitaciones, una chica yacía apacible y a su lado un joven de cabellos lilas sostenía sus níveas manos.
―Por favor Pan, no me hagas esto, despierta... ―Le dijo, su ansiedad lo estaba carcomiendo y sentía una tensión inmensa. Su seño fruncido acrecentaba su serio semblante. Movía los pies, intranquilo; y a cada rato volteaba a ver el reloj, incrédulo de que la chica no despertara.
No podía quitarle la vista de encima, con temor de que al volver a mirarla ya no estuviera. Le gustaba admirar el tono intenso de su cabello, se le veía hermoso. Sonrió y con cariño la besó cerca de la sien. Respiró profundo al sentir su piel bajo sus labios y quiso más...
Con ternura, recorrió las mejillas de la chica con su pulgar y después tocó con su dedo índice su labio. Sintió como si ella fuera un magneto atrayéndolo más y más, y así, lentamente fue acercándose más al rostro de Pan para terminar finalmente posando sus labios sobre los de ella. El beso fue corto y dulce. Trunks curvó los labios en una sonrisa inevitable mientras se quedaba con el rostro a escasos centímetros de la chica, incluso podía sentir su respiración tranquila rozándolo.
―Tru-tru-Trunks... ―El saiyajin suspiró precipitadamente al oír la débil voz de la joven llamándolo.
―Pan. Aquí estoy, tranquila, aquí estoy yo contigo. ―Decía al tiempo que volvía a tomar ambas manos de la joven.― Por favor, despierta.
―N-n-no quie-quiero despertar. ―triste realidad.
―¡No!, despierta... te necesito a mi lado ―La verdad. Trunks no estaba seguro de sus sentimientos hacía Pan, pero tenía la certeza de que una parte de él la necesitaba, desde siempre y para siempre.
Pan comenzó a reaccionar. Sintió que algo apresaba su mano y trató de quitárselo, pero se rindió al ver que no era molesto, por el contrario era agradable. Eran las manos de Trunks, que con desesperación se aferraban a ella, como no dejándola ir.
―Despierta Pan. ―En ese momento a Trunks se le ocurrió una idea que quizá la haría volver.― Por favor, te necesito. ―pensó y después volvió a posar sus labios sobre los de ella.
Pan sintió que algo caliente y suave rozaba su boca. En medio de su inconsciencia correspondió el beso, sólo para darse cuenta de que era real... ¿real? Conforme su mente iba volviendo a la realidad, se convencía de que lo que sentía era verdadero, confundida se separó bruscamente pegando su cabeza a la almohada.
En ese momento Gohan entró rápido a la habitación― ¿Ha despertado? ―preguntó alarmado, había sentido el ki de su hija cambiar.
También entraron Videl, Milk, y Bulma. Todos miraban con esperanza.
Sin embargo, la chica sólo estaba pegada a la cama, con los párpados y puños apretados.
―¿Hija? Tranquila, no sabes la alegría que me da que hayas reaccionado ―decía Gohan mientras se acercaba a su niña.
Pan escuchó la voz de su padre, y para buscarlo abrió los ojos... lo que vio: nada.
Con rapidez, pasó sus manos por su cara, tanteando sus ojos, como buscando al causante de no poder ver. Esperaba encontrarse con alguna venda o cinta que fuera la que le bloqueara la visión, se preguntó sí era de noche y habían olvidado encender la luz...
Tinieblas, tinieblas, tinieblas y más tinieblas. No sabía con exactitud si no podía ver nada o si sólo podía ver oscuridad. Pero era negro como percibía, veía todo negro, o más bien no veía nada...
Alterada se quiso levantar muy rápido, pero al hacerlo su cabeza le dolió y empezó a darle vueltas. Se llevó ambas manos a la cabeza, jalándose el cabello y pegando las rodillas a su pecho; comenzó a sollozar con un tono que se percibía como amargo.
Todos la miraban con consternación. Incluso Vegeta entró a la habitación, creyendo que la mocosa estaba poseída o algo por el estilo.
Gohan la tomó por los hombros. Al sentir el contacto, Pan se tensó inmediatamente, pero se relajó un poco al oír la voz de su padre calmándola.
―¡¿Papá? ―le cuestionó alarmada, y después hundió la cabeza en el pecho de su progenitor, lanzándose a llorar, asustada.
Gohan puso una cara de susto y conmoción al sentir a su temblorosa hija abrazándolo con fuerza. Su semblante no difería mucho del que tenían los presentes.
―¿Qué tienes Pan? ―le preguntó su padre con un tono que derrochaba tensión. Ella se separó un poco de él y se llevó sus temblorosas manos a los ojos, retirando las lágrimas, se los tallaba fuerte, como si limpiándolos pudiese retirar esa oscuridad que manchaba su mirada hasta el punto de impedirla.
Su corazón se aceleró, su respiración también, y sintió como el miedo se apoderaba de cada milímetro de su cuerpo mientras pronunciaba las siguientes palabras: "No veo nada..." ―¡No veo nada! ―gritaba alterada.
Gohan la veía con impresión, la pegaba a su pecho mientras la abrazaba y le repetía una y otra vez que se tranquilizara, que todo iba a estar bien. Videl se sostenía del marco de la puerta, mareada, con su respiración entre cortada y lágrimas atrapadas; a diferencia de Milk que ya había dejado salir un torrente acuoso por sus ojos. Y Bulma le pegaba en la mejilla a su hijo que se había quedado estático.
―Trunks, hijo, reacciona. ―le susurraba. Al tantear su brazo pudo sentir que se había puesto helado, no sólo eso, lo miró y pudo comprobar cómo su rostro lucía pálido e incluso comenzaba a pasar a una tonalidad azul.
En eso, Pan se soltó a llorar. ¡No comprendía nada!, sólo sabía algo, no podía ver nada, y eso la torturaba de una manera inmensa. ― Un sueño ―se decía a sí misma― Maldición, un sueño, estoy soñando, sólo eso. ―El llanto continuaba y ascendía a la par de que se convencía de que no era un sueño.― ¡Papá! ¡Dime que es un sueño! ¡Despiértame! ―Pan volteó la cabeza hacía un lado, hacía el otro, buscando una razón, una esperanza; giraba la cabeza a todos lados como buscando alguna maldita visión que no aparecía.
―Hi-hija― Gohan la miró, buscó una forma de consolarla. Pero ella no lo permitía, sólo seguía gimoteando, gritando, exigiéndole que le dijera que sólo era un sueño, una fantasía, pidiéndole que la despertara para volver a ver. ―N-no, me temo que no es un sueño, pero no te pongas así, todo estará bi...
―¡Nooooooooo! ―interrumpió, negándose a creer lo que le estaba sucediendo. Pero ya era demasiado tarde.― Estoy, estoy... ―Empezó a darse cuenta de la realidad, y esta le cayó encima como un inmenso bloque de cemento: aplastante, frio, cruel pero a final de cuentas real, asfixiantemente real.― Estoy... ―y finalmente lo admitió― Estoy ciega.
Gohan dejó salir unas lágrimas, en estos momentos casi volvía a ser el niño llorón y asustadizo de antaño, pero no, tenía que ser fuerte, por ella, por su hija.
―Estoy ciega, estoy ciega... ―Se repetía mentalmente una y otra vez. Sólo ella sabía el dolor que esa simple frase le causaba, sólo ella sabía como la herían esas dos palabras ―estoy ciega― que como dagas se le clavaban en su corazón para hacerla caer en cuenta a base de dolor que lo que estaba viviendo no era un sueño, era la cruel realidad.
Se encontraba llorando, en brazos de su padre, hasta que sintió como unas manos se acercaban a su cara, acariciándola. Con brusquedad, repelió el contacto, sólo para darse cuenta de que era su madre, Videl. ¿Acaso había más gente con ella? Se preguntó, sólo para terminar dándose cuenta por los gritos y palabras que ahí estaba su abuela Milk y Bulma.
―Suéltame ―le dijo a su papá, y como pudo se quitó sus brazos de encima― váyanse, ¡váyanse! ―les repetía. Estaba molesta, molesta de no saber lo que pasaba a su alrededor, de no poder entender que le sucedía, estaba furiosa.
Videl no quiso dejar a su única hija, pero Gohan terminó por arrastrarla afuera, junto con su madre.― ¡Déjenme sola! ¡Lárguense! ―eran sus palabras las que terminaron por orillar a todos a fuera... a todos con excepción de uno, uno que seguía inmóvil, con la vista perdida, como petrificado.
―Muévete... ―le dijo su padre, Vegeta, al darle un golpe en la mandíbula para lograr así sacarlo de su transe.
Trunks parpadeo un par de veces, volviendo a la realidad. Sus pupilas se dilataron con la imagen que pasó por sus ojos: Pan estaba en la cama, con sus rodillas pegadas al pecho, como feto, gritando que todo mundo se fuera, maldiciendo, con las manos en los cabellos jalándoselos y arrancándoselos sin cordura, y sus ojos... llenos de lágrimas, pero sin expresión, perdidos en un horizonte invisible, como muertos.
La imagen que vio le causó un dolor inmenso en su alma. Y entonces, sin saber exactamente qué hacer, se acercó y lentamente comenzó a caminar hacía ella.
Vegeta se retiró de la habitación cerrando la puerta tras sí, había comprendido lo suicida que sería el tratar de separar ahora a su hijo de la nieta de Kakarotto.
―Pan, para... ―le dijo mientras tomaba sus manos, retirándolas de su cabello. Era extraño, pero ella no repudió su contacto, como había hecho con los demás.― Por favor, para ―le dijo al ver que no dejaba de gimotear y patalear― ¡Para! ―un tono estricto, pero efectivo.
En cuanto ella comenzó a recobrar la cordura, él la abrazó muy, muy fuerte contra si mismo. Pudo sentir como su camisa se mojaba con las lágrimas de la joven.
―Trunks... ―susurró tiernamente.
Pan sentía sus fuertes brazos rodearla, su aliento sobre sus oídos. Y pese a que no podía verlo, tenerlo junto a ella la hacía sentirse protegida. Lentamente, el adormecimiento de su conciencia comenzó a desmoronarse y cayó en cuenta de que algo andaba mal. Todos los recuerdos le llegaron de corrido: ¡Él la había dejado! ¡Los enemigos! ¡Pelea!... ahora todo tenía sentido.
Quería separarse de él, bueno, no quería exactamente, pero creía que eso sería lo correcto...
Pero no pudo separarse, ya que de manera lenta y deliciosa el orgullo, la furia y la demencia de Pan se disolvían dulcemente con el calor de los brazos de Trunks.
Trunks pudo sentir como la chica se calmaba en sus brazos, la beso en la cabeza, tratando con su abrazo y compañía de brindarle seguridad ¡y vaya que lo lograba!
La chica, recargada en el pecho del saiyajin podía sentir cada una de sus respiraciones. Su abrazo, a pesar de todo, le dio un poco de consuelo, no de la mejor manera, pero consuelo a final de cuentas.
Y así estuvieron por varios segundos, minutos... Pudieron por un momento borrar el mundo para que sólo existieran e importaran ellos dos.
―¡Vegeta!... ―Su ira aumentó al ver cómo era ignorado.― Quiero que me digas en este mismo instante todo. ―necesitaba respuestas, más sólo obtuvo del saiyajin mayor una mirada inexpresiva― ¡Te exijo una explicación ahora!
―Bájale a tu tono, insecto. ―como siempre una actitud misántropa; aunque los años lo habían suavizado no dejaba de tener su orgullo saiyajin.
―¡Por favor! Cálmense. ―Les imploraba Videl― ¡Cálmense!
―Videl tiene razón, ¡por Dende, este no es el momento para peleas! ―Secundaba Bulma.
Ya suficientes problemas tenía, aun así Gohan no podía controlarse.― ¡Necesito respuestas! Y tú puedes dármelas, ¡habla!... ―Le exigió alzando demasiado la voz. El mayor de los hermanos Son siempre mantenía la compostura, pero cuando algo lo hacía enojar no había manera de pararlo.
―Hmmp... Y dime ¿qué respuestas piensas que puedo darte?... ―le dijo hoscamente.
―Vegeta... necesito saber quiénes eran ellos, ¿qué es lo que querían?... ―no podía habar, aclaro su garganta― y lo más importante, ¿qué le hicieron a mi hija?, te lo ruego ¡¿dime cómo puedo ayudar a Pan?
El saiyajin mayor miro a su alrededor: Todos lo miraban expectantes. Podía ver la angustia en los ojos de la familia de Kakarotto. E incluso su mujer y su hija, Bulma y Bra, lucían preocupadas.― No tengo la menor idea de lo que le hicieron a tu mocosa... ―No le dio importancia a la mirada furiosa de Gohan y Goten, y continuo― Ellos son los Sets. ―Hizo una pausa, ganándose muchas miradas interrogantes― Y los gusanos que los acompañaban son sus mascotas, Lore Sets, cuyo veneno es letal.
―¿Sets? ―le preguntó Gohan con voz temblorosa.
―Los Sets son la raza alienígena que habita el planeta Calormen, en la galaxia del Sur.
―¿La galaxia del Sur? ¿Calormen? ―Esta vez era su mujer, Bulma, quien le cuestionaba con sus ojos azules.
―Calormen es un planeta que conquisté hace mucho tiempo. ―nadie dijo nada al respecto, pero por el tono sombrío que adquirió su rostro, todos pudieron notar que su relación con el planeta Calormen y los Sets provenía de aquellos días obscuros de cuando el príncipe de los saiyajins trabajaba bajo las órdenes del emperador Freezer.
Bulma le dio una mirada de comprensión y confort, que sólo ella podía brindarle.
―No pensé que sobrevivirían tantos. ―Continuó Vegeta, a pesar de su tono despreocupado, había logrado capturar a todos con su relato― Pero recuerdo que el mayor de ellos, aquel a quien todos seguían, juró que algún día se vengaría. ¡Bah! Ese insecto es un debilucho cualquiera que ahora debe estar pudriéndose en el infierno.
―Quieres decir que... ―Interrumpió Gohan.― que ellos vinieron aquí en busca de venganza, ¿para vengarse de ti? ―era más una afirmación que pregunta― Quieres decir que gracias a TUS acciones esos sujetos dañaron a MI hija ―cegado por la ira, ya no controlaba sus palabras... tampoco sus acciones, fue por eso que en un segundo ya estaba sobre Vegeta, agarrándolo del cuello de la camisa.
―¡Suéltame imbécil! ―fueron sus palabras para después quitarse de encima al descendiente de Kakarotto en un abrir y cerrar de ojos.
―¡No! Por TU culpa mi hija esta herida, por...
―¡Basta! ―interrumpió Videl, pero sus palabras no lograron el efecto deseado.
Y así Gohan comenzó a gritar en un acto desesperado de desahogo, necesitaba descargarse sobre alguien, el peso que llevaba sobre sus hombros era demasiado. Siguió con sus imprudentes acciones, ignorando las peticiones de su esposa y madre e incluso a su hermano; hasta que se vio interrumpido por una voz, una dulce voz que cuando quería podía volverse imponente.
―Detente ―era la voz de su hija, Pan― Por favor para papá ―Gohan la observó. Estaba de pie, frente a él, sostenida del brazo de Trunks. Su mirada la tenía perdida, aun así, él como su padre sabía que estaba sufriendo, y que él también era el causante. Se sentía culpable hasta que ella lo dijo― Aquí nadie es culpable papá... nadie, así que por favor para.
Un ambiente lúgubre inundo la estancia. Gohan y Videl miraron a Pan, una parte de ambos se quebró, y sin saber que hacer corrieron a abrazarla.
¿Acaso no había esperanzas?
Tocó a su puerta... nadie respondió, por lo que entró silencioso.
―¿Pan?... ―No respondía. Se acercó y pudo ver que dormía.
―Al fin pudiste descansar un poco ― pensaba. Había tenido que esperar horas para que todos se resignaran a irse a dormir, y poder volver a verla, a ella, su peque, Pan.
Trunks la miraba con preocupación. ―¡Dende! ¿Por qué ella? ¿Por qué? ¡Por qué! ―se lamentaba, seguro de que esa niña era quien menos debía sufrir en el mundo.
Apretó con fuerza los párpados, lo sabía, sabía que él era uno de los grandes causantes de sus tristezas.
Una parte de su alma se quebró al ver la mirada de Pan, perdida en un horizonte inexistente y sin ese brillo que tanto amaba. Y lo que más le atormentaba era que la última vez―antes de este fatal día― que había podido ver esos ojos azabaches los había visto tristes y húmedos, fue aquel día, el día que la dejó. ¡Cuánto se arrepentía!
Cuando la abandonó se había jurado a sí mismo que todo lo hacía por protegerla... pero cuan equivocado estaba, sólo terminó dañándola. Se preguntaba que hubiese pasado si en vez de huir como un cobarde hubiese aceptado sus sentimientos, aceptado cuanto la quería y las cosas que le hacía sentir. ―Si yo no me hubiera ido, si me hubiera quedado... esto no estaría pasando. Debí quedarme contigo Pan, debí haberte protegido en verdad.― Se lamentaba, sintiéndose culpable.
Con tristeza y un gran remordimiento, se acercó a ella. Pudo ver que aun en sus sueños sufría. ―De seguro estas teniendo una pesadilla― Pues la chica se removía en las cobijas y su respiración estaba agitada.
―Ya no sufrirás más Pan, te lo prometo, te lo juro. ―Le dijo. Y la abrazó, acunándola en su regazo. ¡Ni siquiera en sus sueños iba a permitir que Pan sufriera! ―No más, mereces ser feliz.― Se dijo, para después darle un beso en la frente.
Acercó la cobija hacía ella, para protegerla del frio y pudo sentir como se relajaba en sus brazos, era lo único que quería, mantenerla feliz y sin preocupaciones. Mientras acariciaba su cabello, Trunks recordó unas líneas del libro de los consejos:
"SI PUEDES MIRAR, VE
SI PUEDES VER, REPARA"
Y entonces, su alma se iluminó y supo lo que tenía que hacer...
Continuará...
18/Diciembre/2011
Notas:
*Antes que nada, quiero disculparme. Se suponía que no tardaría en actualizar el fanfic, pero las cosas no salieron como esperaba. Los exámenes semestrales estuvieron pesados y me robaron mucho tiempo. ¡Millones de disculpas!
En fin, afortunadamente ayer salí de VACACIONES3 ¡yay! No podría ser más feliz, desde que las clases iniciaron anhelaba mucho estos días libres.
Bueno, espero sigan leyendo. Así que díganme ¿qué les pareció el capítulo? ¿Les gusto? ¿Por qué? Su opinión es muy importante.
¿Gohan vs Trunks? Tenía lista esa escena... pero mejor mantendré a Trunks con vida por más capítulos xD
*Sobre este Capítulo 8 [Ceguera], puedo decirles que no fue tan difícil escribirlo, aun así toda esta onda de las peleas y enemigos no es mi especialidad y me ha dado muchos dolores de cabeza. Así que no duden en enviar dudas, sugerencias, críticas o lo que sea.
El planeta Calormen es en homenaje al Reino de Calormen de Las Crónicas de Narnia. Y Sets, es debido a la película ET (sETs), si bien no los describí mucho, los Sets son parecidos a ese extraterrestre... ¡Aborrezco esa película! Hace unos años hicieron una remasterización y la pasaron en el cine, fui con mis primos y salí llorando. Algunos les temen a las arañas, otros a los payasos, Goku a las inyecciones y yo a los extraterrestres xD (pueden burlarse).
*Cambiando de tema, agradezco a todos y cada uno de los que leen A Ciegas. Les doy las gracias especialmente a los que dejan Reviews, se valoran mucho.
Ha ash 14: Gracias por siempre dejar comentarios tan lindos. Lamento tardarme en continuar, ahora que estoy de vacaciones prometo adelantarle mucho al fic. ¡Te quiero!
Tatisms: Muchas gracias por tus palabras, eres muy linda. Qué bueno que te haya gustado el capítulo. ¡Un abrazo!
Afrodita19: De nuevo disculpas, me tardé un poco en actualizar. Bueno, espero ir confirmando tus sospechas, cualquier duda me avisas. Gracias por haber seguido hasta ahora la historia y por animarte a dejar un review. Muchas gracias por tus palabras. Nos leemos pronto. Un beso.
Eccho: Como siempre, gracias por tu comentario y apoyo. Creo que todos pensaron en la ceguera metafórica xD (en parte también lo es). ¡Te quiero!, nos leemos.
Huilen: De nuevo xD... ¡Gracias por todo! Sabes que lamento hacerte llorar. Lamento la tardanza, espero te haya gustado este capítulo. Nos leemos pronto, un beso.
Tixithaxx: ¡GRACIAS! Tus palabras son hermosas, me alegraron bastante. En verdad gracias por todo tu apoyo Tiare (que bonito nombre). Bueno, lo de Trunks y Gohan tardará un poco más ;) Paciencia, estaré actualizando seguido.
Dbzangie4ever: ¡Hermani! Espero haber contestado tus dudas, ya sabes cualquier cosa que no se entienda me avisas y yo te aclaro. Qué bueno que te haya gustado el capítulo. Nos leemos ahora sí muy pronto, que pases lindas fiestas. ¡Un beso! : )
Saiyan Girl Heart: ¡Amiga! No te preocupes, creo que Trunks siempre ha tratado de hacer lo que él considera correcto, no hay necesidad de matarlo (por ahora) xD Igual feliz navidad. Nos leemos pronto, sabes que te agradezco enormemente por todo tu apoyo ;)
*A todos los que me leen les deseo lo mejor en estas festividades, disfruten sus vacaciones y que encuentren mucho amor y esperanza en sus corazones. ¡Los quiero!
Próximo Capítulo: viernes 23 de diciembre de 2011
~El siguiente capítulo tendrá más de la perspectiva de Pan, como se ha tornado su mundo. ¿Qué hará Trunks para ayudarla? ¿Acaso Pan ya lo perdonó por el sufrimiento que le causo en el pasado?~
Nos leemos PRONTO :D
Con cariño.
*Apailana
