Un gusto total leernos este nuevo año. Antes que nada quiero desearles de todo corazón mucha felicidad y éxito en este 2012.

Me retrasé un poco en el capítulo, pero aquí me tienen, regresando a mi narrativa habitual y esperando que les agrade. Cualquier duda, crítica, sugerencia o lo que sea no duden en consultarme.


Renuncia: La historia y personajes de Dragon Ball Z / GT no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama; yo sólo escribo sin fines de lucro por amor a su obra.


"Heridas y falsas promesas"

FLASHBACK ~15 años atrás~

Se encontraba recostado en su cama, dormitando. Como buen adolescente, se había quedado hasta tarde jugando videojuegos, pero al final el cansancio lo había vencido.

El sueño no le duró mucho ya que se vio interrumpido por una voz que lo llamaba.

―Trunks ―susurraba― ¿Trunks?

El joven saiyan despertó y buscó con la vista, pero no podía vislumbrar a nadie...

Eso hasta que sintió como jalaban sus cobijas. Al bajar la mirada no pudo evitar dar una sonrisa enorme al verla― ¿Pan? ―le preguntó alegre mientras se sentaba en el borde de su cama y tallaba sus ojos con un bostezo desperezándose. No se preguntó por qué había ido a buscarlo ya que no era raro en ella y a él no le molestaba, después de todo era la sobrina de su mejor amigo, casi su hermanita.― ¿Qué te trae por aquí peque?

Ella no respondió, sólo le estiró sus brazos al chico, como pidiendo que la cargara.

Él respondió como en automático al gesto de la menor tomándola y sentándola en sus piernas, gesto cotidiano entre ellos.

―¿Qué... qué pasa peque? ―le preguntó después de un rato, al ver su semblante no tan feliz― ¿Pan, bebé? ―Le volvió a insistir al tiempo que posaba sus ojos azules en los orbes de ella, sólo para comprobar que estaban tristes y húmedos.

―Tru-Tru-Trunks... ―dijo ella con su voz cortada por el llanto al tiempo que sin avisar ni nada se lanzaba a los brazos del mayor.

El hijo de Vegeta se sorprendió un poco, pero después la miró con cariño y una sonrisa de lado al tiempo que cubría su pequeña espalda con sus manos, ya que el cuerpo de la niña de tres años era demasiado angosto como para alcanzar a abrazarlo con todos sus brazos.

Después de unos minutos la pequeña se calmó en brazos quien a pesar de no tener muchas memorias sabía que siempre la había cuidado hasta de las maldades de su tío.

Él la separó un poco de sí mismo para poder mirarla― ¿ya está mejor mi peque favorita? ―preguntó al tiempo que con su pulgar quitaba las lágrimas del rostro de la menor.

―S-si... ―respondió con su voz aguda, que todavía se escuchaba lastimada por el llanto recién ocurrido.

―¿Ahora si me contarás que es lo que te puso tan triste? ―le preguntó mientras la volvía a sentar en su regazo.― ¿Te lastimaste? ¡¿Te, te duele algo? ―se pudo notar un poco de preocupación en su voz. Ella sólo negó con la cabeza― Entonces... ehhm, ¿Te peleaste con Bra? ―preguntó pensando que la pijamada de su hermana no habría salido como ella lo planeó y se había desquitado con su pequeña... pero ella también negó con la cabeza.― Ummm ―Se quedó pensando en que le pudo haber pasado a su bebé pero no se le ocurrió nada...

La miró a los ojos por unos segundos... tuvo una corazonada de lo que podría estar sucediendo, pero prefería esperar a que ella le contase. Se mantuvo en silencio sólo manteniendo abrazada fuertemente a la menor, creyendo que era lo que necesitaba: cariño incondicionado sin pedir explicaciones.

―Tengo miedo... ―dijo después de unos momentos Pan con su voz infantil que derrochaba timidez.

El adolescente se sorprendió y después le dio una mirada llena de comprensión, cariño y ternura. ―¿Miedo?... Pan, las niñas fuertes y valientes como tú no tienen miedo.

La niña abrió la boca levemente formando un círculo y lo miró con sus ojos llenos de dudas.

―Venga, dime... ¿Qué fue lo que asustó a una nena tan valiente como tú? ―le dijo mientras con una mano le revolvía cariñosamente sus negros cabellos.

La menor levantó sus hombros en una pantomima de "no lo sé", aunque inconscientemente comenzaba a aferrarse cada vez más a su amigo.

Trunks le volvió a revolver el cabello ―Bueno... venga, ya pasó, no estés triste... ¿Sabes que si tu estas triste... yo estoy triste?... ―Aunque no se diera del todo cuenta, dentro de esa pregunta tranquilizadora había mucha verdad.

―Yo no quiero que Trunks esté triste... ―le respondió ganándose una sonrisa y un abrazo del mayor.

Él la observó con curiosidad por unos minutos. Jugaba con sus dedos y se veía pensativa.― ¿Qué pasará por su pequeña cabeza? ―se preguntó. Pese a lo que la niña dijo, él no se sentía preocupado, no temía por ella, no mientras estuviera ahí, en sus brazos, él la mantendría segura y protegida. Él la protegería de todo y de todos.

Ella volteó y lo miró con los ojos angustiados y ¿culpables? Sacándolo de sus pensamientos― Trunks, ¿Me he portado mal?

―¿Q-qué? Pero... ¿por qué dices eso Pan? ―le preguntó curioso y algo sobresaltado por semejante ocurrencia.

La menor de los Son chupó su pulgar dudando hasta que al final le dijo― ¿Mi abuelito Goku se ha ido... por qué me he portado mal?

Trunks abrió sus ojos azules entendiendo todo y después la abrazó― ¡No! ¡Claro que no Pan! ―le decía aun abrazándola. Después la sentó en su cama y se arrodilló en el suelo para quedar a su altura― Bebé, tu eres la niña más linda del mundo, claro que no te has portado mal... Goku se fue para entrenar cada vez más y más para ser fuerte y siempre proteger a la Tierra y a ti, porque te ama, pero no tienes la culpa, lo hizo porque te quiere ―le dijo...

Goku no estaba en la lista de personas favoritas de Trunks, si bien le tenía mucho respeto, pero en cierto modo siempre le tuvo rencor aun sin saber el porqué. Y aunque no era de su incumbencia que el saiyan mayor se hubiera marchado, le molestaba, ya que eso dañaba a su mejor amigo y a su pequeña Pan...― ¡Goku! ¿Acaso no se dará cuenta de cuánto los daña al dejarlos?... bueno, al menos ya no estará entrometiéndose como siempre... ―se sorprendió un poco con sus pensamientos― ¡¿ENTROMETIÉNDOSE?... Vaya, ahora sí que soné como papá ―parpadeó mientras caía en cuenta de la 'incoherencia' de sus palabras, después de todo Goku no se había entrometido jamás en su vida ¿o sí?... pensaba mientras inconscientemente acercaba a la menor hacía él.

―No estés triste peque ―le volvió a repetir después de un rato al verla tan melancólica.

Pues sí, tal vez sea su abuelo del alma pero... ¡la está haciendo sufrir demasiado!, a ella y a su familia, ¿en verdad cree que alejándose los protegerá?

Ella lo miró con unos ojos negros demasiado profundos para su edad y después se recargó en su pecho, suspirando. Un suspiro melancólico y suave.― Él siempre me cuidaba... ¿ya no me quiere?

Iba a responderle que sí, que Goku la quería pero de sus labios salieron otras palabras― ¡Pero yo sí!... te quiero... ―dijo sin saber el porqué. No le dio mucha importancia, después de todo era verdad― Y... y yo te cuidaré.

La menor lo miró y su expresión triste se suavizó cambiando a una de curiosidad y esperanza, quedando totalmente embelesada ante la presencia del mayor― ¿Me cuidarás? ―preguntó feliz aun sin quitar sus ojos negros de la persona más parecida al príncipe de los cuentos.

―Siempre ―respondió sonriéndole, ambos se sonrieron.― Pan, mientras estés conmigo NADA malo te pasará. Te lo prometo. ―Dicho esto, Trunks le dio un beso en la cabeza y después le revolvió (de nuevo) el cabello.― Venga, ahora te acompañaré al cuarto de Bra, que las niñas lindas deben dormir en la noche. ―Le hizo un gesto para cargarla pero ella sólo apretó con su manita la cobija azul de la cama del mayor.

Él arqueó una ceja.

―T-tengo miedo... ―le dijo Pan dudando.

―¿No quedamos que las niñas valientes no tienen miedo?

Ella lo miró con ojos de cachorro que hicieron resoplar al mayor pero que no lo convencieron del todo, por lo que después dijo una frase sarcástica con un tono que descolocó a Trunks ya que no supo de donde había sacado― ¿Y no quedamos que siempre me cuidarías?

― ¿Quieres quedarte? ―preguntó derrotado y con un suspiro después de asimilar el golpe bajo de la menor.

La menor asintió feliz mientras se acomodaba en la cama. Trunks la arropó.

Se quedó sentado al borde de la cama mirándola y después de un rato ella se quedó dormida.

Él sonrió mientras se acercaba a acomodarle las cobijas para cubrirla del helado clima.

―No dejaré que nadie te lastime peque, nunca. Te lo prometo.

Era tan bebé, como desearía que nunca creciera, para que mantuviera esa tierna inocencia propia de los infantes... para que no fuera dañada y corrompida por el mundo adulto al que él recién se enfrentaba... él le daría todo lo que necesitara, no era necesario que creciera, nunca dejaría que la lastimasen, ¡nunca!

Era sólo una niña, que en unos años más tendría que enfrentarse al pésimo ambiente adulto...

"Quédate como estas, nunca crezcas" Pensó... Aunque inconscientemente, una parte de él anhelaba y esperaba paciente a que ella creciera.

De pronto salió de su ensimismamiento, volteó la vista y pudo ver a su padre observando por la puerta entreabierta― ¿Papá?... ¿Cuánto llevará ahí?

Trunks pudo notar como su padre lo miraba con su fría mirada aunque esta era diferente, era algo profunda y tenía un dejo de curiosidad.

El saiyan mayor al verse observado sólo miró a su hijo y después a la mocosa para rodar los ojos, maldecir algo en voz baja y seguirse de largo en el pasillo.


Y aunque hubieran pasado hace quince años, ese recuerdo estaba más presente que nunca, atormentándolo y lastimándolo.

Se encontraba en el hospital, junto a ella. Era de tarde ―casi anochecía― y el frio empezaba a calar en las blancas y lúgubres habitaciones del hospital de Ciudad Satán.

La miró... se encontraba recostada en esa cama. No era la típica cama incómoda de hospital, había mandado traerle otra para que pudiera descansar mejor.

Su semblante lucía fatigado, pudo notar unas marcas azuladas rodeando sus ojos, ese azul resaltaba con su blanca piel... pero se veía fuera de lugar.― Ella no tiene porque lucir cansada... ella no tiene que sufrir... ella no ―pensaba Trunks con impotencia.

Impotencia era lo que la situación de Pan le causaba. El no poder hacer nada para ayudarla, el no poder hacer nada para devolverle la vista lo estaba volviendo loco.

―Pan... ―fue sólo un murmullo, pero cargado de temor, desesperación, anhelos y mucho cariño.

Apretó con fuerza los puños, aquellos recuerdos de cuando era joven lo aplastaban cada vez con más fuerza. El haberla visto crecer sólo hacía más dolorosas las cosas...

Pero esta vez lo haría bien, esta vez no la dejaría.

"¿En verdad cree que alejándose los protegerá?" Y pensar que al final resulté igual que Goku. ― ¡Igual de idiota! ―pensó. No estaba enojado con Son, pero le molestaba que al final del día hubiera terminado repitiendo la misma actitud que tanto le molestó.

En qué diablos estaba pensando cuando te dejé... ¡maldición! ―como se lamentaba― Pan... sí tan sólo me hubiera quedado a tu lado, seguro esto no estaría pasando.

"No dejaré que nadie te lastime peque, nunca. Te lo prometo." "Pan, mientras estés conmigo NADA malo te pasará." Eran las frases que más lo atormentaban, siempre juró protegerla, siempre juró jamás lastimarla ni dejar que NADIE la lastimase... Al final fueron promesas falsas ya que terminó haciendo todo lo contrario. Al final fue él quien más heridas le causó.

Cuan arrepentido se sentía. Tenía un dolor y una frustración en el alma que no lo dejaban vivir... pero seguro no se comparaban con lo que ella estaba sintiendo en estos momentos. Cada que la miraba se sentía más y más culpable.

Se vio de pronto interrumpido por el sonido de alguien golpeando a la puerta.

―Adelante... ―dijo sin mucho ánimo, se le oía decaído.

Era la madre de Pan, Videl, quien entró cargando unas cobijas en una mano y un café en la otra.

Trunks se levantó y sin decir una palabra ayudó a la mujer mayor con las cosas que cargaba, depositándolas sin mucho interés en la mesa que se encontraba al fondo de la habitación.

―Gracias ―le dijo Videl también desanimada. Después miro a su hija y de nuevo al joven― en verdad gracias, por todo.

El saiyan sólo asintió.

―¿Aun sigue dormida? ―preguntó Videl, más como una afirmación o buscando el porqué, ya que era obvio que su hija dormía.

Trunks asintió― Gohan me dijo que anoche no pudo dormir ―sus palabras sonaban tristes― al menos ahora puede descansar.

Videl asintió mientras se acercaba a su hija mirándola con cariño y preocupación― Antier me quedé con ella... tampoco pudo dormir bien, tenía algunas pesadillas y la noté muy intranquila ―apretó sus párpados, cuanto desearía estar en el lugar de su niña para que no sufriera... ¿Por qué? Se preguntaba constantemente, y lo único que se le ocurría es que era culpa de la fatalidad― Ha sido una semana difícil ―dijo finalmente con un suspiro mientras acariciaba los cabellos de Pan.

Una semana, largos siete días que se habían vuelto eternos.

Una semana en que habían estado luchando contra el padecimiento de Pan sin encontrar respuesta alguna. Todos, absolutamente todos los que querían a Pan estaban poniendo de su parte, buscando como ayudarla.

Los doctores, en busca de respuestas ante la incertidumbre que se les presentaba, mandaban a hacer estudios, tomografías, radiografías y de más cosas que hacían creer a Trunks que eran unos insectos que no se ocupaban como debían de curar a su pequeña.

Y no sólo eran los doctores del hospital de ciudad Satán quienes ayudaban a la menor... muchos en la facultad de medicina estaban ahora colaborando con el hospital, todo con el fin de ayudar a tan excelente y querida alumna.

Gohan, por su parte se había sumergido en más libros de medicina y oftalmología de los que se hubiera creído posible aun en un friki como él. ¿Y todo para qué? Para alejarse un paso más de la verdad con cada página que avanzaba...

Hasta los más jóvenes habían puesto de su parte para ayudar a Pan...

Goten me ha llevado con el maestro Karin y hemos traído las semillas del ermitaño ―decía Bra entusiasmada mientras sacaba la pequeña bolsa café.― Vamos Pan, tómalas ―le dijo con ternura, depositando un par de semillas en la mano de su amiga.

Tanto Goten como Bra miraron esperanzados a Pan mientras masticaba las semillas, ella cerró los ojos mientras las tragaba.

¿Y bien...? ―preguntó Goten con algo de temor.

Después de unos segundos que se hicieron eternos para los presentes, Pan abrió lentamente los ojos para pronunciar la frase que en esa semana ya se había vuelto cotidiana en su vocabulario ―NADA... No veo NADA... ―les dijo con antipatía y aunque no lo afirmara se sentía destrozada... esas eran las semillas que su abuelo Goku usaba y al tenerlas en sus manos había logrado sentirse esperanzada.

¡Come más!, prueba otras ―le decía Bra entre lágrimas mientras le daba más semillas a su amiga, todas fueron igual de inútiles.

Videl se puso su chaqueta pues había comenzado a temblar, aunque algo le decía que no era precisamente por frio.

En estos momentos Videl buscaba fuerza de su interior. Incluso oraba, pidiéndole a su madre que le compartiera de esa fuerza interna que siempre se dijo poseyó. Todo con tal de mantenerse en pie, para ella, para su amada hija.

Cansada, bostezo y tomó su vaso de café para darle un sorbo.

―No, no pensaras quedarte ¿o sí...? ―preguntó Trunks después de un rato, ganándose una mirada de duda por parte de la esposa de Gohan― Videl, te ves exhausta, necesitas descansar. ―lo que decía era cierto, la mujer mayor lucía demacrada.

―Lo se... ―asintió después de un rato― pero no puedo dejar a Pan sola toda la noche; además, no estoy tan mal, sólo un poco cansada, no es nada. ―respondió con otro bostezo― Gohan se quedó anoche, y ha estado todo el día atareado, no podría pedirle que se quede...

El joven la miró y pudo ver a su madre reflejada en Videl, y no solo a su madre, sino a muchas otras que como ella dan todo, hasta el último aliento a favor de sus hijos... y sin esperar nada a cambio.

―Videl, yo... yo podría quedarme. ―le propuso después de un rato mirándola a los ojos, francos y altivos, azules como los de él.

Videl no sabía que lo que parecía una petición o incluso un favor era más bien una súplica. Trunks sentía una necesidad inmensa de estar con ella, con Pan.

―Trunks... no, no podría. Has sido muy amable con nosotros, sentiría que abuso de tu confianza. ―le respondió con gratitud.

―No digas eso, sabes que si lo hago es porque quiero a tu hija.

Videl abrió levemente los ojos... algo le decía que las palabras del joven eran más profundas de lo que aparentaban.― De acuerdo... te lo agradeceré mucho ―le dijo, después de todo necesitaba energías para el día siguiente. Ella no era saiyajin, no tenía tanta resistencia como su esposo o como el mismo Trunks.

―No tienes nada que agradecer. ―le dijo sin mirarla, sus ojos estaban posados en la otra mujer de la habitación que dormía cómodamente.

―Bueno, entonces me voy, ya está anocheciendo. Arreglaré unos papeles en la recepción y después iré a casa para estar aquí a primera hora ―le dijo no tan segura de dejar a Pan― Se que no es necesario decirte que la cuides, pero por favor hazlo.

El joven asintió― con mi vida si es necesario ―En ese momento sintió un hueco en el estómago, no por hambre, sino por más remordimiento...― Esta vez si te cuidaré Pan, esta vez no dejaré que nada malo te pase... ―pensó.

Videl se despidió dándole un beso en la frente a su hija y después se retiró dejando a ambos jóvenes solos.

En cuanto Videl cerró tras de sí la puerta, Trunks desechó su sonrisa falsa y su rostro se volvió a tornar preocupado al tiempo que posaba sus ojos en Pan.

Se sentó en el borde de la cama y recargó su cabeza en la pared sin quitarle la vista a la chica.

Sostuvo su pequeña y suave mano en la suya y así la mantuvo por un rato mientras en su mente daban vueltas millones de cosas, la mayoría no tan buenas. De pronto sintió un apretón en su mano, volteó a ver a Pan y la vio algo intranquila, aferrándose con fuerza a su mano.

―N-no... ―dijo la menor en un tono de voz bajo― No me dejes... ―decía entre sus sueños, se le oía asustada.

Las palabras de la chica le llegaron al alma a Trunks haciéndolo sentir pésimo― Hasta en tus sueños te lastimo. ―se dijo a sí mismo, para después pasar un brazo alrededor de Pan y acercarla a él. ― No te dejaré. Jamás ―le dijo muy bajito.

Y tal vez estaba dormida, pero las palabras y el abrazo del joven hicieron efecto, calmándola.

Trunks sonrió con melancolía cuando después de un rato sintió a la joven aferrándose más a él.

Y así se mantuvieron, abrazados... hasta que un rato más tarde, Pan comenzó a despertar, lentamente.

Su despertar fue lento y suave. Lo primero que sintió fue una sensación de seguridad, se sintió protegida. Ese frio que la abrumaba constantemente no estaba presente y por el contrario se sentía envuelta en un aurea de calidez.

Abrió lentamente los ojos, pero los cerró de inmediato, no quería percibir lo que veían... o más bien lo que no veían. ¡Esa era su nueva vida!... su nueva y genial vida. Lo que más odiaba era justo eso, despertar... siempre que despertaba, albergaba la inútil esperanza de que todo fuera un sueño, de que fuera una simple pesadilla y que al despertar el mundo seguiría allí, ante su vista, llenó de colores y formas como antaño. ¡Y cuanto le dolía que no fuera así!... una lágrima rodó por sus mejillas cuando de nuevo volvió a caer en cuenta de que el mundo ya no estaba, en su lugar había una infinita masa negra. Corrección, el mundo seguía allí... pero ella no podía verlo.

Sin quererlo, una lágrima volvió a escapar de sus ojos aun cerrados. Trató de llevarse una mano a los ojos para limpiarse y ahí fue cuando se llevó una gran sorpresa... Abrió los ojos más por costumbre que por buscar visión, y despertó por completo cuando se sintió apresada por unos fuertes brazos que la rodeaban, esos mismos brazos que no le permitieron mover su mano para limpiar su llanto...

Se sorprendió de no haberse dado cuenta antes, pero... ¡Se sentían tan familiares!, ese abrazo se sintió propio, adecuado, como si esos brazos que la cubrían fueran parte de ella misma, es por eso que no los sintió ajenos.

Emitió un suspiro ahogado, hubiera sido lógico que se tensara, pero por el contrario se sintió bien, segura... normalmente al despertar tanteaba a su alrededor, buscando algo que pudiera dañarla, revisando las energías de medio mundo y tratando dolorosamente de imaginar donde diablos estaba... Esta vez fue diferente, ese abrazo le hiso sentir que por primera vez en mucho tiempo estaba en el lugar y momento adecuado... ¡y cuán bien se sentía!

―T-Trunks... ―dijo en un suspiro melancólico. Conocía MUY bien el ki del hombre que ahora estaba con ella.

El joven se encontraba dormitando. Al igual que muchos dentro de ese hospital, él no había podido dormir bien los últimos días, la última semana, desde el accidente... Él nunca podría volver a dormir bien sabiendo que su pequeña estaba pagando por sus errores.

Pese a su cansancio el joven respondió al llamado de la chica. Fue un simple susurro de su nombre― T-Trunks... ―pero ese susurro logró llegar hasta lo más profundo de su conciencia, captando su atención.

―Pan ―dijo con suavidad mientras recuperaba su conciencia y aflojaba su agarre, ya que sin darse cuenta la había abrazado muy fuerte y no quería lastimarla.

Una parte de Pan se estremeció al escuchar su nombre en los labios de él. Y pese a que le entristeció, no le sorprendió para nada que él la soltara de pronto... porque sí, para sus sentidos ese abrazo había resultado agradable, pero era obvio que para él no, y que en cuanto se dio cuenta de lo que hacía la soltó con repugnancia... o al menos eso fue lo que la menor pensó.

―¿Pan...? ―preguntó el saiyajin con ternura y algo de preocupación ya que la menor estaba sólo recostada sin decir nada y con una expresión que no supo interpretar.

No podía verlo... pero podía escucharlo, por lo que dirigió asertivamente su rostro hacia donde creyó se encontraba el de él...― ¿Qué... qué haces aquí? ―le preguntó con la voz temblorosa.

―Te dije que no te dejaría. ―fueron unas simples palabras que representaban tanto. Pasó sus manos alrededor de sus negros cabellos, acariciándolos... pero se sorprendió y entristeció un poco al ver que con frialdad ella la retiraba.― ¿Pasa algo? ―le preguntó con temor y algo de esperanza.

Pan frunció el seño al tiempo que mordía su labio inferior― Trunks... ―le dolía pronunciar su nombre... más aun en una conversación con él mismo― vete, por favor, vete... ―ella más que nadie sabía cuánto le dolía su partida, pero así debían ser las cosas.

Trunks trastabillo un poco sintiéndose fuera de sí. Deseaba con todo su corazón cumplirle todos sus deseos, pero este no, este no podía cumplírselo.― No ―le dijo con simpleza y firmeza. Después se sentó en la cama que compartía junto a la menor y se sentó, sujetándose con fuerza sus cabellos lavanda.

Después sostuvo a la joven de la cintura y la ayudó a sentarse también en la cama, para que estuvieran a la misma altura.

La joven se mantuvo cabizbaja, cruzando sus brazos alrededor de su pecho y hasta parecía que trataba de ocultar su rostro ya que tenía la cabeza girada con la barbilla pegada al hombro.

Su actitud era un total reflejo de inseguridad, cosa que conmovió en parte a Trunks, pero también lo entristeció.

Tomó una de sus pequeñas manos y la sostuvo entre la suya. Ella no correspondió el apretón de manos, pero tampoco tuvo la fuerza de voluntad suficiente para soltarse... y mucho menos la tendría con lo que el saiyan le diría a continuación...

―Pan ―le dijo mientras se acercaba a ella quedando con su rostro a escasos centímetros de ella― escúchame... ―le susurró al oído― yo NUNCA... nunca te dejaré, me escuchas, nunca más.

Pan se estremeció no sólo por el hecho de tener su aliento y labios a escasos centímetros de su oído, más bien lo que le llegó al corazón fueron las palabras del joven. Instintivamente se hizo para atrás, retirándose de la cercanía del joven que sin saberlo la estaba lastimando.

Sí, Trunks la lastimaba, pero no por su actitud, o su contacto físico, no, él la lastimaba con sus palabras; las cuales, sonaban demasiado perfectas como para ser reales, eran unas palabras hermosas que para la percepción de Pan sonaban forzadas. La última semana lo había escuchado repetirle constantemente cosas así "No temas" "No te dejaré" "Estaré siempre contigo" "Te cuidaré"... y cada una de esas frases le dolía en lo más profundo de su alma― ¿Por qué? ¿Por qué me dices eso Trunks? ―se preguntaba constantemente. Tratando de huir de sus recuerdos se abrazo a sí misma, separándose por completo con brusquedad del joven

―Pan... ¿Pan, linda? ―le preguntó el joven al sentir su rechazo.

―Vete... ―le suplicó.― Trunks... ―esto era demasiado para ella, ya no podía soportarlo― ¡Te dije que te fueras Trunks! ―le gritó― ¡Vete! ¡Diablos, lárgate!

―P-pero Pan... ¡no! ―tragó saliva. No comprendía que era lo que pasaba con ella, ¡no podía comprenderla!, cosa que le dolió en sobremanera. Siempre, durante dieciocho años, creyó comprenderla a la perfección... pero desde ese fatídico accidente ya no podía, cada vez le costaba más trabajo entenderla.

―¡Te dije que te fueras Trunks! ¡Lárgate y deja de fingir que te importo! ―le gritó con crueldad, sintiendo como el aire se le escapaba de los pulmones.― ¡Deja de fingir que te importo! ¡VETE!...

El saiyajin se sintió ofendido por las palabras de la menor― ¡Pan tu me importas! ―le importaba, mucho, tanto que ni él mismo tenía idea de la magnitud del cariño que sentía hacía esa jovencita. ―Te he dicho que no te dejaré, te lo prometo...

―No... ―susurró la chica con desgano― No más promesas falsas...

Trunks trató de explicarle, de decirle con convicción que jamás la dejaría. Sin embargo sus palabras no tenían el efecto deseado en Pan.

Ella apretó sus párpados sintiéndose impotente― ¡Vete! ¡Vete!... Si en verdad te importo aunque sea un poco vete.

Trunks apretó sus puños, enfadado. La miró, tenía los ojos cerrados y las rodillas pegadas al pecho, se veía triste, pero también enfadada como él. Sintió una necesidad enorme de abrazarla pero sabía que no era el momento adecuado, además, no podría soportar un nuevo rechazo por parte de ella.

―Vete... ―volvió a exigir Pan en un susurro, haciendo que el joven se levantara de la cama y saliera de la habitación sin decir palabra alguna, sintiéndose frustrado y derrotado.

Trunks cerró la puerta y después se desplomó tras ella, derrotado.

Era como si ese ataque que le lanzó el Set a Pan no sólo se hubiera llevado su vista consigo, sino también la unión que había entre ellos... era como si con ese ataque se hubiera deshecho todo vínculo entre ambos.

Apretó sus puños y maldijo aquel día ―el peor de su vida― maldijo con todo su corazón a aquel día en que no solo le habían robado su vista a Pan, también su felicidad.

Y después se maldijo a él mismo, por ser tan imbécil. Podía escucharla llorar a través de la puerta y supo que era por su culpa, fue entonces cuando cayó en cuenta.

No eran los Sets quienes habían logrado disolver el vínculo entre él y Pan... tampoco era culpa de la fatalidad... ¡había sido él mismo! ¡Él mismo quien con sus acciones la había alejado de su lado!... y cuan arrepentido se sentía.

*Una vez que Pan se quedó sola en la fría habitación del hospital se soltó a llorar, liberando todos esos sentimientos que llevaba guardados.

Se llevó una mano a la cabeza tratando de pensar con claridad, pero no podía. En ese momento, sólo buscaba algo de tranquilidad, pero en su lugar se creó un enorme dolor en su pecho, recordándole cruelmente que estaba ciega.

Y siempre era así... cada que trataba de calmarse y digerir todo lo que le estaba sucediendo terminaba consternada, sin poder comprender del todo, lo único que ella entendía, de lo único que tenía seguridad era que quería que todo terminara de una maldita vez.

La angustia que sentía en su pecho era demasiada, demasiada para poder cargar con ella. Recién una semana había pasado del terrible accidente que dio un cambio radical a su vida, recién una semana y ella sentía que ya no podía más.

Lloraba, pero ni aun así podía liberarse de esa opresión en su pecho.

Su angustia era inmensa... no podía cargar con tanta, y con cada día que pasaba esa terrible frustración se incrementaba.

Su corazón, su cuerpo y su fortaleza no eran tan grandes como para albergar tanta miseria junta.

Y encima estaba Trunks...

Pan suspiró con pesadez en busca de oxígeno, ahogándose en su propio llanto.

En la última semana, él había tratado de hablar con ella sobre el pasado. Aquel pasado que tuvieron juntos, que si bien fue muy pequeño, tenía un significado enorme para Pan... Por supuesto que siempre que Trunks sacaba el tema ella hacía hasta lo imposible por evitarlo. ¿Por qué?... Simplemente porque no soportaría recordar... No, ni siquiera los primeros encuentros, o el primer beso, ya que esas memorias de un modo u otro terminarían llevándola a aquel día en que Trunks se mostró por una vez sincero en su vida dándole a entender que jamás sería lo suficientemente buena para él y abandonándola en aquel frio bosque...

Y recordar ese día... ¡no podría soportarlo!... Mucho menos con la cantidad de temores y delirios internos que ya tenía ahora. Sería un peso más a la carga de angustia que tenía dentro y eso sólo haría que terminara desplomándose por el peso de tanto dolor.

―Trunks... ―Pan susurró su nombre entre los sollozos que él mismo había causado.

Dicen que hay heridas que ni siquiera el tiempo puede sanar... ¿Era esta una de esas heridas?

Continuará...


NOTAS:

Desde hace días moría por preguntarles algo... Sí, a ustedes, a todos los que me hacen el favor de leer A ciegas...

La pregunta está totalmente fuera de contexto, pero ya que Eccho sacó el tema a colación hace unos días creo que es el momento indicado para hacerlo.

¿Les gusta el yaoi o el yuri?

Sean libres de contestar con franqueza. Todos pensamos diferente y eso nos hace especiales, por lo que sea la que sea su respuesta por favor compártanla conmigo. Contesten como gusten "Sí" o "No"... si quieren pueden poner el porqué.

Algunos dejan reviews, ese puede ser el espacio para contestar mi pregunta, sino mándenme un PM e incluso en Twitter si se les hace más cómodo.

Pero por favor no me ignoren xD jaja en verdad, normalmente me da lo mismo lo que piense la gente, pero su opinión sí que me interesa. Ya en el próximo capítulo les contaré para que la cuestión.

05/enero/2012

Bueno, pues cambiando de tema, espero les haya gustado el capítulo. Como podrán notar, he estado tratando de actualizar seguido, quiero aprovechar al máximo estas merecidas vacaciones.

Malas noticias... no sé como sea en sus países o escuelas, pero para mi mala suerte, ya este lunes 9 de enero tendré que regresar a clases ¡nooooooooo! :( Aun así, uno de mis propósitos para este año es no dejar que la escuela me arruine la vida, así que no descuidaré tanto los fanfics.

Una de las cosas que me dejó el 2011 son los fanfics, en verdad gracias a todos, tanto a autores como lectores.

*Pasando a los reviews de los capítulos 8 y 9:

Dbzangie4ever Hermani, para publicar tu historia deberías buscar en Google, seguro encontrarás muy buenos tutoriales para utilizar este sitio. Si no los encuentras o se te complica me avisas y te paso un link. Me da gusto que estés inspirada y espero ansiosa tu fanfic ;D No tienes nada que agradecer, sabes que cuentas conmigo. Gracias por tu apoyo de siempre. Veo que hay muchos nuevos integrantes de tu familia, enhorabuena, los bebés son siempre una bendición, felicidades. Te mando un fuerte abrazo.

Huilen: Gracias por tu apoyo. Ando un poco atrasada con tu fanfic pero lo retomaré ;)... por cierto, amé lo que hiciste por navidad, fue hermoso.

Saiyan Girl Heart: Sabes que adoro todos tus comentarios, ¡GRACIAS!... Eres grandiosa, te quiero. Y no te preocupes, no te habías perdido de nada, Trunks no ha aceptado sus completamente, se empieza a dar cuenta pero aun no nota la magnitud de lo que Pan le hace sentir... Suerte con tus conquistas, eres una rompecorazones ;D

Afrodita19: Gracias por tu comentario, me hizo sonreír. Yo también espero que al final Gohan acepte que Trunks y Pan son el uno para el otro :D Feliz año, un beso.

Kattie88: Gracias por haber seguido hasta aquí la historia, tus reviews siempre son muy lindos, los valoro mucho. Te quiero, siempre me haces mi día con tus comentarios o con tus propios capítulos :D. Kat, no sé cómo le haces para leer desde el celular, yo me canso muy pronto xD ¡Necesito un ipad!

Ha ash14: No deseches tus teorías, tal vez de encuentres muy cerca de la verdad Ö... Te quiero, gracias por tu apoyo todos estos meses, eres genial.

Eccho: Me hiciste mi día con tu review. Amiga gracias por tu apoyo, por cierto ame el último capítulo de tu fanfic :D Un beso, nos leemos.

Oriiii: Que bueno que te haya gustado el capítulo. Gracias por tus comentarios, significan mucho para mí. No te preocupes, ya no dejaré que Trunks cometa más errores (al menos no tan graves xD) Un beso, espero te haya gustado el capítulo.

*De todo corazón GRACIAS a todas. Significan mucho para mí. Han sido parte importante de mi 2011.

Les deseo lo mejor en este nuevo año. Sí se acaba el mundo, al menos acabaremos felices.

Dentro de mis planes para este año tengo muchos... resalto entrar a la universidad, espero sea algo bueno. Les he de confesar que no estoy muy segura de lo que quiero estudiar, tengo mis dudas y las presiones de mis padres no ayudan.

En fin, que este nuevo año les traiga mucha prosperidad ¡FELIZ 2012!

Apailana*