Renuncia: La historia y personajes de Dragon Ball Z/Dragon Ball GT no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama; yo sólo escribo sin fines de lucro por amor a su obra.
Capítulo dedicado a Bra y Goten.
Pero como los dos sentían el mismo anhelo de amar y ser amados, llegaron finalmente a conseguir su objeto.
"Las princesas no lloran"
Ambos se quedaron quietos, callados, siendo los únicos cómplices y testigos de los besos que acababan de darse.
Goten la miró, sus cabellos azules que se ondeaban con el viento le impedían ver su mirada, se preguntó qué pasaría por su mente ¿estaría enfadada por aquel beso? Sonrió de lado, quien se iba a imaginar que eso ocurriría entre ambos, tal vez pudo haber sido obvio para algunos por las miradas y coqueteos que últimamente había entre ambos, pero en definitiva Goten nunca pensó que algo así iba a suceder con Bra... Era tan irónico, sus compañeros de la universidad siempre dijeron tener cierta envidia "de la buena" hacia el chico Son, ya que podía tener a cualquier mujer que quisiera ―no, a quien yo quiero no... ―era siempre su respuesta mental en donde se culpaba por sentir esa clase de atracción hacía prácticamente una niña, para colmo una niña rica que nunca se fijaría en él.
Y entonces, ella de pronto, como si lo hiciera a propósito para así eliminar esas dudas de la mente de Son, volteó a verlo, ambos se miraron. Goten se quedó atónito, pudo ver como Bra lo miraba con sus enormes ojos azules, los cuales tenían un resto de humedad que los hacía lucir aun más profundos, pudo ver en su mirada confusión y miedo pero también un dejo de esperanza; pudo ver su cabello azul enmarcando ese rostro infantil y hermoso; y hasta casi juraba que pudo ver la propia alma de la chica, un alma atrevida, un alma tenaz y orgullosa cuyo mayor ambición era cambiar las cosas y mejorar al mundo entero pero cuya mayor preocupación era la soledad, ¡no quería estar sola!
En ese momento, algo dentro de Goten cambiaría para siempre. Podrían pasar muchas cosas, incluso que Bra misma lo rechazara, seguro que ahora todo cambiaría, pero había algo de lo que estaba seguro jamás iba a cambiar: lo que sentía por ella, por Bra. En esos momentos en que pudo verla tal y como era tuvo la certeza de que quería protegerla por siempre, de que quería estar junto a ella y nunca dejarla sola, de que quería ayudarla a cumplir sus sueños... así sería, él permanecería junto a su princesa, por siempre, para siempre, desde siempre, así estaba escrito desde antes que nacieran y así se cumpliría.
Bra suspiró, ya llevaban varios minutos en silencio, decidida a no humillarse dio media vuelta y se dirigió a su convertible rojo.
Goten la miró, pero apenas le basto con verla dar un par de pasos para darse cuenta de lo que estaba haciendo, es decir, la había anhelado desde siempre y esta podría ser su única oportunidad de tenerla a su lado. Goten sintió que si no la retenía en ese mismo instante todo se perdería, así que en un acto rápido la tomó sujetando su mano― no me arrepiento ―se lo volvió a repetir por si aún le quedaban dudas.
Los ojos de Bra se abrieron como platos mientras sentía como el moreno la sujetaba, volteo y ambas miradas se encontraron. La princesa vio una ternura antes vista en los ojos de Goten, o el mundo le jugaba una mala pasada o de verdad esos ojos la miraban con amor.
―¿Tú te arrepientes? ―le dijo Goten de pronto, sacándola de sus pensamientos.
Ambos se miraron mientras Goten con ternura pasaba una mano por la mejilla de la menor.
―No, no me arrepiento de nada de lo que pasó... ―le respondió Bra, su voz sonaba suave y segura, y al decirlo mantuvo la mirada fija en los ojos del moreno.
Goten pensó que tenía frente a él a la mujer más linda del universo en el momento en que ella le dedicó una tierna sonrisa, fue esa sonrisa la que le dio la seguridad de que ella sentía algo por él. Pero cuando su corazón quedó totalmente cautivado fue cuando la pequeña de cabellos azules estiró las puntas de sus pies para darle un pequeño beso en los labios, fue un gesto tan tierno, tan de una niña, pero no... ella ya era una mujer, por lo que arrepentimientos o prejuicios no tendrían cabida ahí. Goten sonrió pensando que se había ganado el mejor de los tesoros y la rodeó con sus brazos.
Ambos unidos en un mismo abrazo, en ese momento las palabras sobraban porque ya ambos habían decidido entrelazar su vida con la del otro, y aun sin saber la decisión ajena ya estaban seguros de que eran correspondidos, era como una intuición que los hacía sentir que ya eran suyos.
―Te amo ―dijo Goten de pronto, tenía su mentón recargado en la cabeza de la chica, era un momento perfecto.
―Tonto... ―le respondió Bra con una risita― eres un cursi.
Y ambos comenzaron a reír mientras se miraban con amor.
Como en un segundo puede cambiar todo... fue un segundo en que ambos se deshicieron de prejuicios y temores, fue un segundo en que decidieron escuchar a su corazón, y sí, la verdad es que pudo haber salido mal, pero por el contrarío escuchar a su corazón fue lo mejor que ambos jóvenes pudieron haber hecho.
Continuaron abrazados un rato, no pensaban en nada, solo en ellos mismos, no querían pensar en los demás, ambos estaban decididos a ser egoístas, muy egoístas como para solo pensar en su amor y olvidarse de los demás para ser ellos felices.
Inesperadamente, Bra sintió un escalofrío, por lo que se pegó más a Goten quien por su parte la aferró más contra sí. ¿Miedo? Ambos lo habían sentido en cierto modo, de pronto una especie de preocupación los comenzó a invadir. Goten cerró los ojos, era raro, pero esa sensación le recordó al temor y adrenalina previos a una batalla...― Imposible ―pensó para sí mismo― seguro que solo estoy paranoico por lo que pueda pasar con mi princesa sería imposible que hubiera una pelea ahora... bueno, tal vez si me espere una pelea con el Sr. Vegeta― el hijo de Goku sonrió levemente emitiendo una risita como para evadir sus propios pensamientos, se dijo a si mismo que no pensara en eso y trató de despejar su mente de todo mal augurio hasta que...
―¡Qué demonios! ―exclamaron Bra y Goten al mismo tiempo.
Ambos lo habían sentido, de la nada el ki de Gohan se había ido a los cielos y por lo que percibían, estaba peleando... y sí, aunque más débil y sumiso, también sentían el ki del oponente: Trunks.
―Es broma, ¿verdad?... ―Bra se había puesto tensa. Pero creía creer que era solo un malentendido.― Solo deben estar entrenando, sí, solo eso. ―pensó mientras trataba de calmarse del susto inicial.
Goten giró su cabeza negando, sabía que esto iba más allá de cualquier juego, casi podía sentir la ira que su hermano irradiaba y sabía cómo se podía poner Gohan cuando se enfadaba― tengo que ir... ―dijo sin más Goten y le dio un besito a Bra en la frente, más ella se limitó a mirarlo con molestia.
―Tenemos que ir... ―sentenció.
Se miraron unos segundos, y dudoso Goten accedió a ir con Bra, claro que aunque no hubiera aceptado ella iría de todos modos.
Podía sentir los poderes muy cerca, al parecer la pelea era... ¿en su casa? Goten frunció el seño mientras seguido por Bra, aumentaba su velocidad rumbo a la montaña Paoz. Estaba intrigado y preocupado, preocupado tanto por su mejor amigo como por su hermano, corrección, ambos eran sus hermanos, y aunque no sabía porque peleaban, estaba seguro que no le daría la espalda a ninguno.
Por su parte, Bra iba con la idea de que se trataba de algún jueguillo tonto, los saiyajines podrían ser unos idiotas si se lo proponían, sonrió cuestionándose si eso también la incluía. Sin embargo la sonrisa de la princesa se desvaneció cuando llegaron a la montaña Paoz... un grito ahogado fue su reacción cuando sus ojos se toparon con semejante escena:
Gohan convertido en Super Saiyajin, sosteniendo a Trunks por el cuello mientras que con la otra mano y con su rodilla daba golpes mortales al de cabellos lila. Trunks estaba lleno de sangre y golpes que más tarde se convertirían en hematomas. La princesa pudo ver a su amiga a un costado de la escena, Pan estaba sostenida en el marco de su puerta llorando amargamente.
Bra inmediatamente acudió al lado de su amiga y se dio una última mirada de comprensión con Goten.
―¡Oigan! ―les dijo Goten mientras se acercaba a donde estaban― ¿creen que esto es un juego?, porque no lo es ―no pudo evitar molestarse al ver que era ignorado por ambos hombres― Gohan, Pan está asustada ¿¡es qué acaso no te importa!
Trunks se había mantenido al margen de todo esto, ni siquiera estaba defendiéndose de Gohan, pero al escuchar el nombre de su pequeña su atención se vio capturada, esto no le duró mucho, ya que la única respuesta de Gohan hacia Goten fue darle una tremenda patada a Trunks para aventarlo lejos.
Bra se quedó perpleja mientras miraba a su hermano― ¿Por qué no se defiende? ¿Por qué, por qué? ―se preguntaba una y otra vez mientras veía como su hermano se dejaba golpear una y otra vez por Gohan. Ahora que lo pensaba, nunca había visto al padre de Pan tan furioso, tan... tan diferente, ese no era el Gohan que ella conocía y en cierto modo le asustó― ¿Qué ocurrió, Pan? ―le dijo a su amiga, mas esta no le respondió... esto solo hizo que la angustia de Bra aumentara, pues esta también era la primera vez que veía a su amiga tan preocupada.
―¡Deténganse! ―les volvió a repetir Goten, más ninguno de los combatientes hizo caso a sus palabras. Goten trató de sostener a Gohan más no pudo, la fuerza del mayor era incontrolable.
Bra se quedó congelada, la actitud fiera de Gohan cada vez se incrementaba más... la princesa se sintió entre la espada y la pared, no sabía por qué peleaban, pero si sabía que esto iba más allá de un simple entrenamiento, y también sabía que por más que Goten fuera amigo de Trunks si algo pasaba iría a defender a su hermano... y Bra, aunque no fuera muy fuerte, también iría por su hermano. Con una lágrima en su mejilla, abrazó a su también asustada amiga Pan, en cierto modo siempre encontró mucho consuelo, calor y protección junto a su querida Son Pan.
―¡Ella nunca será tuya! ―decía Gohan con furia― ¡nunca! No lo permitiré, merece a alguien más, alguien mejor.
Alguien más, alguien mejor.
Esas palabras hicieron eco en la mente de Trunks, con solo imaginar a su Pan con alguien más se sintió enojado... se había mantenido al margen con Gohan, no se había defendido de ningún golpe, pero esto era demasiado...― ¡Ella es solo mía! ―gritó dejando a los presentes, e incluso a sí mismo, sorprendidos.
Gohan se enfureció con tales idioteces, y en automático elevo su ki. En ese momento como muchos flashazos, pasaron por su mente imágenes de su adoración: Pan. Recuerdos de ella desde que era una bebé, la primera vez que la tuvo en sus brazos, como juró protegerla y no dejar que nunca nada le hiciese daño, sus primeros pasos, su primer día en el colegio, aquella vez que se fue en el... viaje espacial― ¡Idiota! ―le gritó a Trunks con total furia, dándole un puñetazo en el estómago― ¿Desde cuándo te atreviste a fijarte en mi hija?
Las palabras de Gohan descolocaron tanto a Bra como a Goten, ambos se quedaron perplejos...
Las imágenes seguían corriendo por la mente de Gohan, ahora veía a su hija destrozada por la partida de Goku, sabía que desde ese día ella nunca volvió a ser la misma. Siguió dando golpes a su ahora enemigo, golpes que el de pelos violeta no pudo esquivar por más que así lo desease, estaba furioso... era la furia y el miedo los que ahora veían por él, los que ahora peleaban por él, los que ahora lo cegaban.
Trunks se desplomó llevándose bloques de piedra con él, cayó, quería tener fuerzas para levantarse, pero eso había sido demasiado... su cuerpo le dolía como nunca, ¿acaso alguna vez peleó con alguien tan fuerte como Gohan?
No sabía decir si estaba consciente o no de sus actos, pero aun así actuaba... Un último recuerdo apareció por la mente de Gohan, su hija destrozada en medio del bosque, muriendo y con una expresión de tristeza que nunca antes le había visto. Esa imagen de Pan inconsciente fue lo que le dio valor a Gohan para continuar... estiró una mano al frente concentrando su ki, la cerró y la volvió a abrir dejando ver una mortal bola de energía...
―¡NOOOOOOOOOOOOOOO! ―Exclamó Bra mientras con rapidez se paraba a defender a su hermano.
―¡BRA! ―fue la respuesta de Goten al ver lo que su adoración estaba a punto de hacer.
Goten se transformó en super saiyajin, y en un abrir y cerrar de ojos ya frente a Bra, cubriéndola con su propio cuerpo. No tenía idea de que pasaba con Gohan, pero por más que fuera su hermano, JAMÁS dejaría que le hiciese daño a su princesa.
―G-Goten... ―susurró Bra mientras sus orbes azules se llenaban de lágrimas― ¡Goten! ―volvió a repetir, esta vez gritando el nombre de la persona que amaba. Las pequeñas y blancas manos de Bra, se posaron en el abdomen de su amado, y con horror lo comprobó... el líquido caliente que salía a chorros del cuerpo de Goten. Llorando, Bra se llevó una mano a su rostro y este se manchó con la sangre de Son. La princesa comenzó a hiperventilar, se había olvidado de su hermano, de Pan, de Gohan, incluso de ella misma, ahora solo tenía corazón para Goten, quien lentamente moría en sus brazos.
―Estoy bien ―le dijo él para calmarla, aun en ese estado de dolor solo tenía pensamientos para su princesa.
Y lloraron, ambos lloraron mientras se decían a sí mismos que había valido la pena.
Gohan se quedó helado... en su impulso había atacado a Trunks, y el único que había resultado afectado había sido Goten, su pequeño hermano. El mismo lloró, incapaz de seguir adelante... viendo en lo que se había convertido... tal vez él siempre sería solo un sanguinario saiyajin incapaz de cambiar y solo apto para dañar.
Gritos, lágrimas, desesperación, miedo y dolor.
Eso fue suficiente para lograr que Pan reaccionara como debía, como la guerrera que era.
―Trunks... Bra, tío Goten ―dijo en un susurro mientras se ponía de pie reuniendo toda la fortaleza que tenía dentro de sí, tenía que parar lo que ella misma había iniciado. Esta vez estaba dispuesta a ver por sí misma, estaba a dispuesta a velar por los que quería y a no dejar que nada más la cegase.
La jarra con agua que segundos atrás bebía se quebró al instante.
―Vegeta, ten más cuidado ―dijo Bulma rodando los ojos, su amor a veces podía ser un tosco.
―Idiota... ―dijo el saiyajin puro con la mirada perdida en otro sitio.
―¿Pero qué estás diciendo? ―Bulma se encolerizo pensando que había osado llamarla idiota― ¡Maldito saiyajin te arrepentirás de esto!
―Idiota Trunks ―enfatizó el nombre de su hijo, dándole a entender que era a él a quien había llamado idiota.
―¡Ehh! ¿Qué pasa con Trunks? ―cuestionó inocente Bulma.
Vegeta no respondió, y en ese mismo instante salió de la casa y emprendió el vuelo― Trunks, eres un idiota ―dijo a la nada― pero no dejaré que te lleves a Bra entre tus idioteces. ―concluyó mientras aumentaba su velocidad.
Molesta, Bulma iba a dejar olvidadas las groserías de su marido, esto hasta que su teléfono sonó mostrando un mensaje.
―Bra ―dijo con una leve sonrisa, la cual en segundos se desvaneció. Bulma se quedó congelada unos segundos, al reaccionar, su mirada se llenó de preocupación, dejó caer su móvil y corriendo fue por una nave para ir a ver qué diablos pasaba en la montaña Paoz.
Gohan perdió el control, trae a papá rápido.
Estamos en la montaña Paoz.
¡Tengo miedo!
―FIN DEL MENSAJE―
Bra Brief
La montaña Paoz, aquel pacífico lugar donde los Son habían sido criados desde tiempos inmemorables, era ahora el reino del caos, el reino del dolor, del llanto, de la desesperación y sobre todo del miedo.
Cuando Videl y Milk llegaron al lugar, se quedaron atónitas, como creyendo que era un sueño... pero no, ahí estaban, las personas que amaban estaban peleando, llenos de sangre y miedo. Confundidas, ambas madres corrieron hacia los suyos...
Milk no pudo más y se desmayó al ver a su Goten herido en brazos de la hija de Bulma, había pasado por mucho en su vida, y ahora, a su edad, ya no podía más con ello, ya no podía más... ese era el precio de casarse con un guerrero, ese era el precio que tanto ella como Videl y Bulma habían pagado. Años de dolor enfrentará la humana que se una a un saiyan, porque los saiyans no conocen el amar, solo el destruir... años de espera enfrentarán esas mujeres, que no saben que sus hombre antepondrán la pelea a cualquier cosa... y muerte es la sentencia a ellas y a sus descendientes como condena por haber elegido sangre prohibida.
―¡Suegra! ―Videl corrió a atenderla de inmediato. Sus manos temblorosas acogían a su suegra. Inspeccionó con su mirada el lugar, todo estaba destruido, la casa, el bosque, las montañas, aquel lugar de amor donde crio a su hija, era ahora un sitio de guerra. En medio del desastre, pudo vislumbrar a su familia... su pequeña Pan estaba parada con los puños apretados y los ojos cerrados, y Gohan estaba suspendido en el aire con la mirada perdida, lo conocía y supo que estaba destrozado.― ¿Gohan? ―lo llamó, pero fue ignorada― ¿Gohan, cariño...? ―de nuevo fue ignorada, se preguntó quién los había atacado, se preguntó cuál era la amenaza que ahora los acechaba, más no supo que era lo que pasaba. Sus pensamientos se vieron distraídos por el llanto imparable de una joven de cabellos azules.
―Resiste Goten, ¡mierda, resiste! ―gritaba ella con desesperación.
―¡Bra! ¿Q-qué pasó? ―preguntó nerviosa Videl, dejando un rato a Milk para ir hacia donde estaban Bra y su cuñado.
En ese momento Bra miró a Videl, la madre de Pan se sorprendió, pues en todos los años que conocía a Bra ella nunca la había mirado de esa manera. En los ojos azules de la princesa vio un completo odio.
―Fue Gohan... ―escupió Bra, como si con eso pudiera vengarse de aquel que había lastimado al que amaba.
Y en ese momento todo se detuvo para Videl... porque aunque quisiera, algo dentro de ella le decía que era verdad, después de todo ella y Gohan estaban unidos, no podían ocultarse nada... aunque precisamente en este momento, Videl deseaba poder creer las mentiras, creer que Gohan no había hecho nada a su hermano y que todo era un invento de Bra. Pero no, en su corazón, la chica Satán sabía la verdad, y le dolía.
Gohan a penas y vio de reojo a su esposa... "no te me acerques" "aléjate" "no quiero lastimarte" "los saiyans solo destruimos, no te acerques Videl... chaparra no te acerques más a mí"
El saiyajin puro volaba utilizando toda su velocidad― Estúpido Kakarotto y su estúpida tele-transportación ―dijo mientras subía aun más su ki, como dando a entender que ya iba en camino.
Al principio sintió el ki de Gohan explotar contra su hijo, supuso que había descubierto toda la verdad y estaba enfurecido porque Trunks se metió con su niña. Pensó que ya era hora de que sucediera y no le dio importancia al asunto... claro que se preocupó, pero esperaba que su hijo pudiese defenderse y defender a su pareja (Pan)... claro que si las cosas se ponían feas, él intervendría, no iba a dejar que Gohan matase a su hijo, aunque por favor, era el atolondrado y noble hijo de Kakarotto, claro que no iba a matar a nadie. En eso andaba, pensando y tomando un breve descanso de su entrenamiento, cuando sintió el ki de su hija Bra elevarse... se elevaba y se apagaba, como pidiendo a gritos auxilio. Con rapidez se concentró para sentir la pelea y se sorprendió al ver que aunque sus hijos estaban bien, era el mocoso Goten quien estaba siendo afectado... sin pensar mucho en ello, decidió actuar rápido o las consecuencias serían lamentables.
Bulma ni siquiera le alcanzó a dar el recado de Bra porque él ya estaba por llegar al lugar.
―No me importa quién seas o lo que hayas representado para los míos en el pasado... Son Gohan, si tocas a cualquiera de mis hijos yo... te mataré.
Ahora más que nunca deseaba poder ver, ver para poder actuar. Podía escuchar gritos, llanto y desesperación a su alrededor. Su pánico se incrementaba al ver como el ki de su tío Goten disminuía poco a poco... y su dolor creció al verse sola y ciega, sentía a Trunks, y sin embargo él no iba hacia donde Pan estaba.
―¡Gohan! ―escuchó como su madre gritaba, pudo percibir en ese grito enorme dolor. A penas y sintió como Videl elevaba su ki como cuando volaba...
―¿Ella no irá a...? no, seguro que no. ―se maldijo internamente por no poder ver nada.
―Gohan... ―volvió a escuchar a su madre hablar.
―Aléjate... ―Gohan respondió con frialdad.
―G-Gohan, este no eres tu... ―dijo con voz suave la mujer.
―Te dije que te alejaras.
Y como si aun no fuera suficiente con todo el dolor vivido, los presentes escucharon un sonoro bofetón que por más pequeño que fuese, invadió el lugar torturando los oídos de más de uno.
Pan sintió como la ira comenzaba a llenarla, de pies a cabeza, juntándose en su pecho... todo el coraje acumulado en años ahora estaba ahí presente, convertido en poder.
―I-i-i ―comenzó a decir a penas siendo audible― ¡idiota! ―terminó gritando para ser escuchada por todos. Y así, ciega, sin más que su corazón y su poder se elevó dirigiéndose hacia su padre. No solo el ki la guiaba, también su corazón la llevaba a dar el golpe exacto, ahí, en el estómago, con un una patada mandó a volar a aquel padre que tanto amaba, pero que hoy sin duda la había destruido con sus acciones.
Trunks se encontraba semiconsciente, pero sus sentidos se reactivaron con la energía de Pan, en ese momento temió por ella, por lo que pudiera pasarle... y lo recordó, recordó su promesa de no dejar que nada ni nadie volvieran a dañar a Pan nunca. Dicen que todos tenemos una reserva de fortaleza que sale en los peores momentos, pues bien, fue ahí cuando la fuerza de Trunks emergió convirtiéndolo en super saiyan para ir a proteger a los suyos, a su hermana, a su amigo y sobre todo a Pan.
Gohan se levantó desconcertado, todo le daba vueltas...― ¿Qué he hecho...? ―pensó estúpidamente para sí mismo. Y lo sabía los había dañado, a todos, a él mismo... nadie dijo que ser padre fuera fácil. Pero es que todo pasó tan rápido. Y aun ahora contenía su ira al ver que Pan se abrazaba a Trunks.
―¡Ya basta! ―gritó Pan― Ya basta Gohan... ―y no lo llamó papá, cuanto les dolió a ambos...― ya basta, que de que le sirven los ojos a un cerebro ciego.
Ajenos a la situación, dos jóvenes amantes se abrazaban con fuerza, porque no querían separarse no lo querían, ¡no lo harían! Bra maldijo internamente, ella estaba segura de que lucharía por su amor, a ellos ningunos padres celosos, ni prejuicios sociales, ni temores internos los iban a poder separar... y sin embargo era algo más fuerte lo que los separaba... la muerte.
―Goten... ―susurró su nombre entre lágrimas― eres un idiota, lo nuestro recién comienza no puedes dejarme.
―Bra... ―dijo su nombre, llenándose de la más grande paz con solo tenerla cerca― princesa, no llores.
―Te amo... ―se dijeron al mismo tiempo.
Se dieron una mirada profunda expresando todo lo que no les dio tiempo de decirse.
―Las princesas no lloran ―le dijo Goten regalándole una de esas sonrisas que tanto amaban.
Y lloró, lloró más mientras acariciaba la mejilla de Goten. Y lloraron ambos lloraron, y mientras Goten moría, juraron amarse aun más allá de la muerte, aun en la eternidad. Por siempre era poco comparado a lo que su amor duraría. Se besaron sellando así ese pacto de amor, un amor tan grande como pocos se habían visto en la historia del universo.
14 / Junio / 2012
::Hoy cumplo un año en esta página, que mejor manera de celebrarlo que publicando un nuevo capítulo de este, mi primer fanfic::
Ok... ya leyeron el capítulo... no me maten.
Como siempre gracias por leer y comentar, los quiero un montón. Este año con ustedes ha sido MARAVILLOSO, me han sacado muchas sonrisas y créanme que los aprecio mucho.
Gracias a Dbzangie4ever (hermani), Patty Suise, Kattie88, princksess-vegetasei, Huilen, Pan-dbgt, Eccho, Panecita-san & MusaDBZ por comentar y leer.
Nos vemos en el siguiente, no es que quiera, pero el fic esta llegando a su final.
Un abrazo.
Siempre con ustedes.
Apailana*
