Sasuke Uchiha POV

De verdad que mi hermano era imbécil ¿Cómo se le ocurría mentirme a mí? Lo peor de todo… es que yo confiaba tanto en él, que no había visto sus mentiras, creí que me decía la verdad una y otra vez… quizá hasta yo mismo estaba equivocado con él… creía que confiaba en él cuando la verdad era que no lo hacía, porque no pude pensar que tenía una misión detrás de ese acto, no puede ver que me quería, lo único que me creí es que era un asesino y no confié en mis instintos… esos que veían a mi hermano cariñoso y protector, me había dejado engañar hasta lo más hondo y no sé si eso me lo podría llegar a perdonar.

¿Qué habría pasado si lo hubiera matado y luego me entero de esto? Supongo que me habría arrepentido toda mi vida, el dolor por haber matado a mi hermano me habría acompañado por el resto de mi vida, ese dolor… jamás se marcharía igual que jamás se marchó el dolor de Itachi por haber matado a su clan, fuera o no una misión, el dolor permanecía, porque él ejecutó la orden, él fue quien manchó sus manos y no los altos líderes de Konoha… pero de todos ellos… yo me vengaría, todo a su debido momento, porque ahora lo que me importaba era ella… esa chica rubia que caminaba por delante de mí con ayudando a mi hermano a caminar, esa chica que guardaba en su vientre la esperanza de nuestro clan, el resurgir del clan Uchiha. Si esta noticia se sabía… vendrían a por ella y mi hermano no podía pelear, no con su enfermedad.

Sakura había pronosticado unos cuantos meses para que se recuperase, de hecho… aún tenía que hacerle pruebas y detectar su enfermedad para poder tratarle, así que hasta que su corazón volviera a fortalecerse… podía incluso pasar un año y no podría estar a tiempo para proteger a ese niño, por eso y sólo por ese motivo… decidí acompañarles, alguien debía proteger a ese pequeño Uchiha y desde luego… no iba a dejarle una misión tan importante al Dobe, si se la dejaba… era posible que para mañana todos supieran que ese niño era de mi hermano, así que al final… decidimos decir que era de Naruto y él iba muy tranquilo… creo que no había pensado en las consecuencias de decir esa mentira pero yo sonreí… yo se las diría.

Caminé un poco más rápido y me coloqué al lado de Naruto y éste se sorprendió al ver mi sonrisilla de chico malo y es que iba a soltarle todos los problemas… me iba a divertir mucho con todo esto.

- ¿Qué quieres Teme? – me preguntó poniendo pucheros como si ya supiera que iba a picarle.

- ¿Qué crees que pensará el Kazekage cuando sepa que te has acostado con su hermana? – le pregunté – y encima en su casa… después de haberte dado hospitalidad…

- Yo no… mierda – pareció darse cuenta ahora – joder Gaara va a matarme – dijo colocándose serio mientras le caía un sudor frío – ¿Recuérdame por qué no decimos que es tuyo? – me preguntó cabreado.

- Porque seguiría siendo un Uchiha – le dije

- Podríamos decir que es de Shikamaru… total… Temari tenía una relación con él, era más creíble y creo que le vendría bien una buena lección por lo que le hizo – señaló.

- Seamos sinceros Naruto… eres el candidato perfecto – le dije sonriendo.

- ¿Por qué? – preguntó el muy idiota…

- Porque nadie querría un hijo de un Dobe como tú – le dije – nadie pondrá sus ojos en ese chico, saldría igual de imbécil que tú.

- Temeeee – se quejó Naruto y trató de golpearme, pero yo paré su puño con una sonrisa en la boca.

- Guárdate esa energía para Gaara – le dije

Paramos a descansar en uno de los claros del bosque cuando anocheció y decidí haber yo la primera guardia aunque Naruto no me dejó, me mandó a descansar alegando que había gastado mucho Crakra en la batalla contra mi hermano y era cierto, estaba agotado, no podría haber vencido a un enemigo ahora mismo, necesitaba reposar y restaurar mi chakra. Naruto hizo la primera guardia al final y Sakura haría la segunda, supongo que no se fiaban ni de Itachi ni de mi tal cual estaban nuestras condiciones para defender ahora y Temari estaba claro que la habían mandado a cuidar a mi hermano y descansar por lo de su embarazo, aunque ella también trató de convencerles de que aún podía hacer guardias.

- Ve a dormir – le dije a Temari y ella me miró extrañada

- No estoy inválida, estoy embarazada – me dijo y sonreí… mi hermano las buscaba con carácter, era una chica interesante.

- ¿Quién tiene que defender a ese niño? ¿Yo, verdad? Ve a dormir entonces, se una buena chica y hazme caso.

- No me vengas de arrogante Sasuke – me dijo – soy mayor que tú y tengo las hormonas bastante más rebotadas de las que las tendrás tú en tu vida.

- Temari – escuché a mi hermano – controla las hormonas – le comentó con una sonrisa y ella hizo un puchero.

De verdad que esa chica tenía genio… quizá me lo pasaría bien haciéndola enfadar, tal y como lo haría con Naruto, porque hacer pasar a ese pequeño Uchiha por hijo de Naruto… iba a ser muy divertido, al menos para mí al ver como Gaara lo vigilaría noche y día para que no volviera a acercarse a su hermana sin saber… que no había sido Naruto el que se había acercado a ella, sino un criminal clase S.

Intenté dormir, pero era imposible, veía el fuego encendido de la hoguera y lo miraba dándole vueltas a la idea de que mi hermano me había mentido tanto tiempo, dándole vueltas a la idea de que Konoha le había traicionado porque él podía verlo como una misión, pero yo lo veía como una traición. Había salvado a la villa, había salvado el culo de los altos dignatarios de Konoha y lo único que recibía era que lo tachasen de criminal clase S y lo dejasen en la calle mientras expedían una orden para matarlo, eran despreciables, su sacrificio sólo había traído desgracias a mi familia mientras había ayudado a unos altos cargos que no tuvieran la decencia de agradecérselo.

- ¿No puedes dormir? – me preguntó Naruto de golpe.

- No – le dije mirándole.

- Pensabas en tu hermano ¿Verdad?

- ¿Cómo pudieron hacerle algo así?

- Cuidaba de ti Sasuke – me dijo – lo hizo para que tú pudieras salvarte de esa devastación, te salvó a costa de sacrificarse él.

- Lo sé, pero sigo pensando que no se merecía la forma en que le han tratado. Casi lo mato… - le dije preocupado – me mintió, me engañó, me hizo pensar que él era un asesino y sólo me estaba protegiendo. No sé si puedo perdonar esto a Konoha Naruto – le confesé.

- ¿Por qué vuelves entonces? – me preguntó.

- Por ese niño – le dije - ¿Crees que dejaría que alguien matase a mi sobrino? Tendrán que pasar por encima de mi cadáver, pero una cosa está clara… nadie le hará daño y me da igual si es la misma Konoha la que viene a por él, mataré a todo el que intente hacerle algo – le dije – solo espero que tú no te pongas en mi contra si Konoha llega a decidir matar a ese niño, porque no distinguiré amigos de enemigos, todo el que trate de matar a ese niño o a ella… será mi enemigo.

Naruto no volvió a decirme nada, se quedó mirándome y decidí levantarme para ir cerca de mi hermano que ahora abrazaba a Temari que dormía acurrucada en su pecho. Parecían tan familiares… supongo que mi hermano había encontrado una buena chica y desde luego… su mano no soltaba el vientre de ella, casi me hacía pensar que intentaba proteger a ese niño como fuera.

Habíamos decidido esconder a Itachi en una cueva cercana a Suna y así Sakura podría ir y venir para suministrarle la medicación. Sabíamos que esa medicación era demasiado fuerte, atontaría a Itachi y necesitaríamos que alguien le vigilase, pero tampoco sabíamos a quien encomendarle esa tarea, teníamos que volver todos y dejarlo allí solo atontado con la medicación a mí no me convencía, pero yo me iba con Temari, tenía que protegerla en ausencia de mi hermano, no podía estar en dos sitios a la vez. Naruto tampoco podía quedarse con mi hermano, tendría que fingir ser el novio y padre perfecto, porque necesitábamos que esta mentira que íbamos a lanzar fuera creíble.

Por lo menos… desde que Sakura le había hecho la primera cura, Itachi parecía haber mejorado un poco, no le veía tan mala cara y eso me alegraba. Me tumbé al lado de ellos y les miré, se les veía tan tranquilos a esos dos, creo que por fin mi hermano había encontrado un mínimo de felicidad en ella después de toda su vida huyendo y asesinando, después de haber sacrificado toda su vida, por fin, encontraba algo por lo que luchar, por lo que seguir viviendo y era ella. Al menos había encontrado una mínima esperanza.

Cuando me desperté con los primeros rayos de sol, Sakura estaba haciendo la guardia y Naruto estaba más o menos cerca de mí, sonreí al verle porque me parece que se juntaba a mí por el simple hecho de que temía que volviera a largarme con todo lo que le había costado convencerme para volver y tampoco me había convencido él, me había convencido mi hermano con ese sobrino que me iba a dar.

Temari abrió los ojos la primera observándome a su lado y se sorprendió colocando un pequeño rubor en sus mejillas al verme tan cerca y es que necesitaba protegerla, sé que estaba mi hermano ahora mismo, pero yo prefería estar cerca por si ocurría algo.

- ¿Qué haces tan cerca? – me preguntó sorprendida.

- Cuidar de ti – le dije.

- Puedo cuidarme sola – me dijo y sonreí.

- Lo sé – le dije – pero tienes un Uchiha formándose dentro de ti y mi hermano no podrá protegerte en un tiempo, déjame por favor protegerte – le pedí – sé que es difícil confiar en mí después de todo lo que ha pasado, pero por favor… inténtalo y deja de llevarme la contraria, quiero proteger a ese niño tanto como tú, así que facilítame la faena, por favor.

- Vale – escuché de ella.

Arreglado mi catastrófico comienzo con la novia de mi hermano, ahora me debería de ser más fácil protegerla, pero seguía preocupado por dejar solo a mi hermano allí en esa cueva a la que íbamos y es que cuando llegamos, me di cuenta de que podía ser un lugar seguro… pero necesitaba a alguien para cuando la medicación le atontase.

Hoy no podíamos hacer mucho por él, Sakura le dejó la medicación con todas las recomendaciones y horarios en que debía tomárselo y nos marchamos hacia Suna. Convencer al Kazekage de que me acogiese… eso sí era un problema, pero supongo que por Naruto hacía cualquier cosa, de hecho… mandaron una carta urgente a la Hokage para dar el visto bueno de mi regreso y mientras tanto… me dejaron encerrado en una habitación hasta que llegase la contestación.

Desde luego si Gaara se tomaba de esta forma mi regreso… no sé cómo se tomaría la noticia de Naruto teniendo un hijo con su hermana. Yo sonreí, porque ahora mismo era yo el blanco de sus miradas y su odio, pero esas cambiarían de mí a Naruto casi seguro, en cuanto la bomba se soltase. Me extrañó mucho cuando me dejaron salir al día siguiente de la habitación y es que había venido personalmente… el equipo de Kiba a supuestamente… mantenerme vigilado mientras me mandaban servicios comunitarios en Suna y gracias a que Naruto habló con ellos para que me dejasen quedarme alegando que aún podía estar Suna en peligro de que Akatsuki atacase… esa si era la mayor mentira que habíamos soltado.