Shikamaru Nara POV
¿Naruto y Temari? Aún era algo que me costaba mucho de creer… esos dos nunca habían hecho la mínima mención de que pudieran llegar a tener algo, de hecho yo no podía concebir a Naruto con ninguna chica, era un atolondrado, hasta tuve mis dudas en algún momento de si le gustaba Sasuke y es que tanto ir tras él y sus continuas discusiones eran demasiado, pero que acabase con Temari me sorprendió.
Tampoco creí que Temari, siendo una de las mejores estrategas de Suna, siendo embajadora entre las dos villas, una de las mujeres más fuertes de su Villa acabase fijándose precisamente en Naruto, si era un Dobe como bien decía Sasuke, no había lugar a la duda y encima luego estaba aún en mi cabeza lo que vi… porque vi claramente a Itachi saliendo una vez de la habitación de la rubia pero… Naruto no tenía motivo para mentirme, él no confiaría en Itachi, todos sabíamos que era un criminal, no le ayudaría así que no podía estar mintiéndome, aún así… no dejaba de pensar que quizá fuera de Itachi y Temari le estuviera encubriendo.
De Itachi hasta me lo creería más que de Naruto y es que Temari tenía mucho genio, Naruto era demasiado bueno, demasiado trozo de pan para ella, pero Itachi tenía su carácter para poder controlarla, él era más apto quizá a mis ojos, además era el Ninja más fuerte al que nos habíamos enfrentado, del clan Uchiha, con unos ojos que atemorizaban a cualquiera y sinceramente… aunque no creí en esa posibilidad jamás, al verle salir de su habitación me había creado la duda de qué hacía allí si no era por Temari o por Naruto, lo que estaba claro… es que Naruto no podía ser le padre del hijo que esperaba mi chica.
Odiaba reconocer esto, pero quizá tenía un poco de celos de que ese niño no iba a ser mío, de que ella jamás sería mía ya y todo porque cometí un error. Para colmo tenía a Ino enfadada conmigo por no haberle contado que estaba manteniendo una relación con Temari y haberla utilizado para saciar mi calentón del momento. Que problemáticas eran las mujeres. Tenía claro que quería estar con Temari, pero ahora lo veía aún más complicado, cada vez se alejaba más y más de mí y ese niño no me facilitaba las cosas, daba igual si era de Naruto o de Itachi.
Me habían mandado aquí con mi equipo para ayudar con lo de Akatsuki… y mi misión se supone que era mantener a la Hokage informada de todo, había mantenido de momento en secreto lo de aquella visita de Itachi, no sabía si debía contarla o no, de hecho, lo único que comenté al respecto es que parecía haber aún movimiento entorno a Naruto, pero no era cierto, creo que no iban a por Naruto y me temo que tampoco era Akatsuki, era sólo Itachi rondando a Temari. Siendo Itachi no sé que podrían mandarme hacer y es que él era un problema de Konoha, era uno de nuestros ninjas renegado, un traidor nuestro. ¿Tenía que seguir informando sobre él? En principio creía que sí, porque eran nuestros ANBU quienes le buscaban, eran un problema de nuestra villa y debíamos darle caza antes de que pudiera filtrar secretos a otras villas y provocar que nos atacasen.
Nuestro equipo tenía que volver ya a Konoha… había pasado meses desde todo este lío, Temari cada vez estaba más sonriente y esa barriga empezaba a notarse y qué decir de Naruto… él estaba encantado aunque a veces le veía conversar con Hinata y no sé qué le contaría pero algo raro había aquí en todo esto, sobre todo porque Sasuke desde que había vuelto estaba muy protector con Temari y eso era raro… quizá también esa actitud que había adoptado el Uchiha de no separarse de ella me hacía sospechar que su hermano tenía algo que ver en todo esto del embarazo, pero no había vuelto a ver a Itachi en meses, de hecho… Temari salía muy poco, así que dudaba que lo hubiera podido ver, a veces esa idea me pasaba por la mente y pensaba que Itachi no podía ser el padre y quizá sí lo era Naruto… quien sabía… todos ellos llevaban un juego muy extraño que me estaba dificultando entender lo que ocurría.
Hoy por fin recogíamos las cosas y volvíamos a Konoha, ya echaba de menos mi Villa, estaba un poco cansado de tanta arena, sol, calor durante el día y un frío atroz por las noches, el desierto no me gustaba nada y para vivir aquí debían estar todos locos. No entendía aún cómo podía vivir gente en una tierra tan alejada de todos los lugares, tan inhóspita y tan cruel, porque era una tierra terrible para todo lo que era la vida, de hecho hasta la vegetación tenía dificultades y los animales ni qué contar… escorpiones era lo único que yo había visto por aquí, empezaba a entender porqué a Sasori le llamaban el escorpión rojo de la arena. ¿Qué podía haber aquí en mitad de la nada? Realmente nada… o eso creía yo hasta que perdí a la chica a la que quería.
Llegamos al alba del día siguiente y ni siquiera me dejaron descansar, yo sólo quería ir a mi casa, a esa que había comprado para Temari y para mí y que aún no había podido prácticamente utilizar, entre Temari que se había marchado sin prácticamente haber entrado en ella y yo que me había tenido que ir a Suna, la casa seguía ahí intacta. Los guardias que vinieron a custodiarnos me llevaron directamente a ver a la Hokage y la vi tras su mesa llena de una pira de papeles. Suspiré agotado, no me apetecía nada tener que ponerme ahora a explicar las cosas, pero supongo que no me quedaba más remedio que darles mi informe, lo que me extrañó, es que Danzo estuviera también allí debatiendo algunos problemas con la Hokage.
- Lo lamento, no sabía que estaba reunida – me disculpé.
- No pasa nada Shikamaru, entra y danos tu informe. ¿Cómo va lo de Akatsuki? – me preguntó Tsunade.
- No hay muchas novedades, todo está muy tranquilo desde hace unos meses – le comenté.
- ¿No iban a por Naruto? – me preguntó extrañada.
- Eso parecía – le informé – vi a Itachi Uchiha salir hace meses de la habitación de la hermana del Kazekage y me informaron de que el Uchiha estaba buscando a Naruto, pero… - me callé de golpe.
- ¿Pero? – Preguntó Danzo extrañado.
- Pero Temari está embarazada al parecer de Naruto y… la verdad es que tengo mis dudas, no sé si sería relevante o no.
- ¿Y has esperado todo este tiempo a decirlo? – preguntó Danzo – si ese niño no fuera de Naruto y fuera del Uchiha… estaríamos todos en graves problemas – nos comentó – no podemos dejar que otras villas puedan capturar y utilizarlo en nuestra contra, podrían persuadirle de que atacase la villa, incluso su propio padre podría entrenarlo para llevar a cabo una venganza sobre nosotros.
- ¿Venganza? – preguntó Tsunade extrañada - ¿Por qué Itachi Uchiha querría vengarse de Konoha? Ya obtuvo lo que quería… asesinó a su clan y se fugó ¿Hay algo que yo desconozca, Danzo? – le preguntó.
- Es un Uchiha… nunca se sabe por dónde pueden ir, fíjate en Sasuke Uchiha, tan pronto se larga de la villa como decide volver ¿Cuánto tiempo estaremos quietos esperando su ataque? – preguntó Danzo.
- No creo que Sasuke Uchiha tenga intenciones de atacar la villa, ya lo habría hecho.
- Sasuke Uchiha está en Suna por algo y estoy convencido de que está allí por ese crío, seguro que es de su hermano – comentó Danzo – y tú deberías haberlo dicho antes, no ahora que está a punto de dar a luz – me echó la bronca a mí.
- Lo lamento, no lo vi importante, se supone que es de Naruto, los he estado controlando todo este tiempo, se comportan como si fueran una pareja, de hecho hasta han ido juntos a comprar las cosas para ese niño. A Naruto se le veía ilusionado.
- Que Sasuke esté ahí no es una coincidencia. Hay que hacer algo – comentó Danzo.
- Sí, dejar a ese niño nacer y luego veremos qué hacemos, no tiene porque ser un peligro – dijo Tsunade – El clan Uchiha era el más fuerte de la villa, no nos podemos dar el lujo de perder a todos sus miembros, así que ese niño nacerá y si es un Uchiha como sospecha Shikamaru, lo acogeremos en la villa.
- No es una buena idea – dijo Danzo – los Uchiha ya nos han traido demasiados problemas.
- He dicho… que veremos lo que haremos una vez nazca, no voy a condenar a un niño inocente por una superstición absurda de que traerá desastres a la villa… también Naruto según el consejo iba a traer desastres a la villa con el demonio de nueve colas en su interior y míranos… seguimos aquí gracias a él, así que nadie tocará a ese niño ¿Queda claro? – preguntó Tsunade enfadada.
- Si Hokage – sama.
Salimos de la oficina de la Hokage y yo decidí irme a casa, aunque no vi muy convencido a Danzo con todo este tema. A mí personalmente no me parecía una mala idea la de la Hokage, pero me seguía preocupando algo… si era verdad que era un Uchiha, no iba a estar a salvo, en cuanto se supiera todos querrían a ese niño y a ver cómo narices iban a salvarlo un puñado de ninjas de la hoja, porque en Suna… habían pocos de los nuestros ahora mismo.
Mi gran duda ahora era si realmente había hecho bien o no, quizá sí para que tuvieran más vigilado a ese chico que iba a nacer, quizá no cuando la noticia empezara a correr, no se podía saber a ciencia cierta si era bueno o no, lo que empezaba a tener claro, es que no creía que Danzo fuera a quedarse quieto ante el tema de los Uchiha y desde luego, sabía algo que no nos contaba a los demás. Danzo tenía la manía de pasar siempre por encima de las órdenes del Hokage y es que no se podía evitar ver como anhelaba ese cargo con desesperación. Deseaba ser Hokage a cualquier precio, la avaricia le podía y le cegaba.
Llegué a casa y me duché antes de irme a dormir. Ya estaba en la cama tumbado, cuando escuché cómo llamaban a la puerta. Me levanté a abrir encontrándome a Ino en la puerta y venía preocupada, al final… fue ella quien acabó contándome que ese niño que Temari esperaba era de Itachi, al parecer se había enterado un día que Naruto lo estaba comentando con Sasuke. Me contó el miedo que tenía de Danzo y es que… aún no podía creerse todo lo que se había enterado acerca de Itachi, pero cuando a mí me lo contó, supe perfectamente que Danzo no se quedaría de brazos cruzados, no es que quisiera ver muerto a ese niño, quería sus ojos y haría lo que fuera para obtenerlos.
- Hay que volver a Suna – le dije a Ino – hay que ayudarles.
- No podremos solos – me dijo Ino – las villas se enterarán de esto, es el hijo de Itachi Uchiha ¿Sabes cuánta gente lo querrá? No estará seguro en ningún lado – me comentó.
- Entonces lo sacaremos de Suna en cuanto nazca.
- ¿Dónde lo llevaremos? Lo encontrarán y nosotros no podemos defenderlo.
- Nosotros no, pero su padre sí, se lo llevaremos a él – le dije
- ¿Cómo piensas encontrarle?
- Los de Suna saben dónde está seguro, Naruto, Sasuke o Temari deben de estar al tanto de todo, hay que llegar antes de que llegue Danzo y proteger a ese niño.
- Pues salgamos cuando antes – me dijo Ino.
Me dio el tiempo justo a coger las armas y algunas provisiones para el camino, pero nos fuimos esa misma noche. Supongo que vivir en mi casa tendría que esperar un tiempo más.
