Sabaku No Temari POV

Cada día que pasaba me sentía más agotada y deseaba que este niño saliera ya. Tenía una barriga que daba miedo, menos mal que Itachi no podía verme porque estaba muy gorda y encima era por su culpa. Aún así, sonreí al verme en el espejo y es que sabía que dentro de mí seguía creciendo nuestro hijo, seguía creciendo un Uchiha, él era la primera esperanza para volver a crear ese clan, sólo quedaban Itachi y Sasuke o eso es lo que a mí me habían contado. Supongo que ambos hermanos deseaban lo mismo, volver a tener un clan, una familia, volver a empezar y crear una ética mejor a la que tenía el antiguo clan, dejar de perseguir el poder como hacían sus antepasados y mirar al futuro.

Echaba de menos a Itachi, sabía por Sakura que él estaba bien, se recuperaba y a un ritmo mejor del que esperaban, su corazón ya no estaba tan débil como las primeras veces cuando nos vimos. Confiaba mucho en que se iba a recuperar, pero ahora que se acercaba el parto, tenía miedo, cuando el niño naciera toda nuestra mentira se derrumbaría como una torre de papel cuando la mojan, no tendríamos nada para sostener la mentira, sé que tenía que contarlo… al menos a mis hermanos, a Gaara que era el encargado de la seguridad de la villa, más que nada… porque si la información se filtraba, necesitaríamos bastante defensa, no quería que mi villa sufriera los azotes de la destrucción porque un puñado de ninjas deseosos de poder quisieran los ojos de mi hijo.

Me decidí a hablar esto con Gaara y con Kankuro, de hecho… estaba tan cerca mi parto que creo… era necesario contar la verdad a los que estábamos aquí y eso incluía el equipo de Kiba, pero no quería hacerlo sin la supervisión de Sasuke, él era el que había estado aguantando aquí los nueve meses y la verdad… odiaba el desierto, se aburría como el que más, siempre decía que no había nada que hacer y lo que más odiaba… las tormentas de arena que nos recluían en casa siempre.

Él sí había conseguido salir algún día con Naruto a ver a Itachi y me traían noticias como supongo, también le llevaban noticias a Itachi sobre mí, pero yo no le veía desde hacía meses, Sasuke decía que era más seguro así, que todos pensasen que era Naruto y no me vieran hacer cosa raras o escapadas a escondidas, así que me tocaba quedarme y eso me amargaba, yo quería ver a Itachi, quería contarle todo sobre el embarazo, quería poder besarle, sentirme apoyada por él, pero no había nada que hacer, Sasuke también era un cabezón y depender mi seguridad de él es lo que tenía de malo… que no me dejaba moverme, tenía que obedecerle.

Salí de la habitación para ver como Sasuke venía por el pasillo en mi busca, la verdad es que se comportaba como un buen cuñado, me cuidaba mucho y aunque trataba de camuflarlo, sonreía cuando tocaba mi vientre saludando a ese niño, en el fondo era un chico cariñoso, sólo que cuando veía a Naruto se ponía de nuevo a discutir con él como de costumbre. Estos dos no cambiarían en la vida.

- Sasuke… - le llamé y él levantó su vista de mi vientre a mis ojos - ¿Crees que deberíamos decirlo? – le pregunté.

- No – fue su contestación.

- ¿Cuánto crees que deberíamos contar la verdad? – le pregunté.

La alarma de la torre de Suna empezó a sonar, eso sólo podía significar problemas y es que estaba claro que en algún momento esa alarma iba a sonar, ya lo sabía desde hace mucho tiempo, aunque me extrañaba que no lo hubiera hecho antes. Pregunté a uno de los ninjas que trabajaban en la casa y me comentó que me retirase a mi habitación y odiaba que me tratasen como a una niña indefensa sin que me dieran explicaciones, pero Sasuke lo cogió del cuello de la camisa y lo atrajo hacia nosotros de nuevo evitando que se marchase y le preguntó serio como era él qué ocurría. Me sorprendió porque Sasuke siempre era así, pero al menos conseguía lo que se proponía y el ninja, atemorizado de ver esos ojos rojos le respondió que había un grupo de ninjas a las puertas de la villa dispuestos a entrar como fuera. Sasuke soltó al ninja y salió corriendo a seguir con sus obligaciones evitando volver a cruzarse con Sasuke.

- Creo que el momento de decirlo ha llegado – me dijo Sasuke – se ha filtrado la información, ya saben que es de Itachi, al menos los de fuera de Suna.

- ¿Qué plan tienes pensado? – le pregunté.

- ¿Plan? ¿Te parece que tengo algún plan a esto? – me preguntó él a mi – mi plan es asesinar a todo el que cruce esa puerta – me dijo como si nada - ¿Tienes un plan mejor?

- No – le dije

- Entonces solucionemos este asunto con tu hermano, arreglémosle la vida a Naruto y espero que Gaara no te quiera matar cuando sepa que el padre es mi hermano – dijo Sasuke.

- Vamos a hablar con mi hermano.

Mi hermano estaba muy ocupado organizando al resto de ninjas para defender la villa y pasaba de mí, me mandó como el anterior guardia a mi habitación y al final… me cabreé, le chillé delante de todos los demás ninjas y me dio igual, al menos conseguí llamar su atención y es que estando embarazada lo que menos les apetecía era cabrearme con mis hormonas como las tenía, así que Gaara acabó mandándome al despacho y llamó a los de Konoha para reunirnos allí junto a Kankuro.

Nos reunimos todos en el despacho de Gaara y estaba muy nerviosa pero más nervioso vi a Naruto que me miraba casi asustado de cuando dijéramos la verdad sobre toda esta mentira que habíamos formado. Iba a decirlo cuando la puerta se abrió de golpe dejándonos ver a Shikamaru y a Ino que venían agotados. Nos sorprendimos todos de verles allí, pero a mí no me importó mucho si estaban o no, tenía que decirlo pero Sasuke se me adelantó dejando a todos boquiabiertos.

- Siento deciros que el Dobe no dejó embarazada a Temari, éste no sería capaz de tener buena puntería jamás, sólo hay que ver como lanza los Kunais.

- Serás idiota – le insultó Naruto mientras Sasuke sonreía y todos nos quedábamos anonadados por su brutalidad para decir las cosas.

- ¿Pero qué…? – intentó hablar Gaara.

- Gaara… - le dije yo – el padre es Itachi Uchiha, lamento haberte mentido pero era la única forma de proteger a este niño, todos esos que están ahí fuera vienen a por él.

- Joder – exclamó Gaara – ya podíais habérmelo contado antes y habría intentado reforzar las defensas - ¿Es que no sabéis lo que es decir la verdad? Podía aceptar que no confiaseis en Shikamaru, pero en mí… - dijo mosqueado.

- Ey, menos – se quejó Shikamaru – que yo he venido para decir que Danzo está de camino y no viene con buenas intenciones, quiere los ojos de ese niño a como dé lugar, así que espero que tengáis un buen plan y como buen plan me refiero a que le deis ese niño a Itachi.

- No podemos – dijo Sakura – tiene una enfermedad grave, aún se está recuperando. El único Uchiha disponible ahora mismo… es Sasuke.

- Genial – dijo Shikamaru viendo que no llegaríamos a ningún lado – un ejército entero contra… Sasuke Uchiha.

- ¿Crees que no puedo con ellos? – preguntó cabreado Sasuke.

- Además, aún estoy yo – dijo Naruto sonriendo mientras golpeaba su puño con la otra mano – les daré una paliza.

- Por favor Dobe… apártate de mi camino y no me entorpezcas la faena, no puedo protegerte.

- No necesito que me protejas – se quejó.

- Siempre me ha tocado cubrirte las espaldas.

- Llevas muchos años fuera Sasuke, te aseguro que soy mejor que tú ahora mismo.

- Por favor no me hagas reír.

- ¿Quieres comprobarlo? – le retó Naruto – genial… contemos a cuántos derriba cada uno y al acabar hacemos cuentas – le retó.

- Suena genial – le dijo Sasuke.

- Parad ya y proteged a mi hermana – se quejó ahora Gaara – pondré a todos los ninjas que tenga, al menos sabemos que te buscan a ti, sólo hay que defender a una persona.

- ¿No sería más conveniente sacarla de Suna? – preguntó Ino – si entran aquí no tendrá una escapatoria.

- Esperemos que no entren – dijo Gaara - ¿Seguro de que Itachi no vendrá a ayudar? – preguntó.

- No lo sé – dijo Sakura – aún no está completamente recuperado, estaba terminando el tratamiento.

Si decía que no estaba preocupada mentiría y si dijera que Sasuke no le estaba poniendo ojos y mirando a Ino… también mentiría, pero no entendía qué era lo que pretendía Sasuke… aunque teniendo en cuenta cómo estaba últimamente de enfadado con Shikamaru después de todo lo que le conté, tampoco me extrañaba que quisiera vengarse de él haciendo lo mismo que me hizo a mí, quizá… quitándole a la chica y es que del Uchiha me creía cualquier cosa. Sonreí porque éste era capaz de ligarse a Ino sólo por fastidiar a Shikamaru, era un caso perdido. Lo que estaba claro… es que Naruto parecía querer arreglar las cosas con Hinata.

Mientras me iba hacia mi habitación donde Sasuke me había mandado a descansar, vi a Naruto arreglando las cosas con Hinata, explicándole con detalle todo lo que había pasado y jurando que él no me había tocado. Sonreí al verle, de verdad que ahora es cuando se empezaban a arreglar las cosas para ellos aunque para mí… empezaban a complicarse. No quería ver a mi villa sufrir y antes de volver a mi habitación, hablé con Gaara de nuevo. Le pregunté si no habría otro sitio donde poder ir, porque no quería quedarme aquí y ver como mi gente iba a pelear por el hijo de un criminal pero Gaara sonrió.

- Temari… no es el hijo de un criminal, es el sobrino del Kazekage – me dijo – eso no quiere decir que me tome a bien tu relación con Itachi Uchiha, de hecho… aún quiero aclarar cuentas con él por lo que te ha hecho pasar – me aclaró – pero ahora mismo lo más importante es salvar a ese niño y estoy convencido de que si aguantamos lo suficiente, le daremos tiempo a Itachi a recuperarse y vendrá a ayudarnos.

- Vale – le dije a Gaara – Gracias por ayudarme.

- Soy tu hermano ¿Cómo no iba a ayudarte? Tú y Kankuro sois lo más importante que tengo y espero que Sasuke te proteja como es debido – comentó – que por cierto… ¿Dónde anda ese chico?

- No lo sé – le dije – luego iré a buscarle.

Salí de nuevo del despacho de mi hermano y cuando me dirigía a mi cuarto, vi la puerta contigua abrirse y de ella salió Sasuke acompañado de Ino. Aquello me chocó mucho pero al verme sonreír, Sasuke se apresuró a seguirme y entró conmigo en el cuarto.

- Deja de poner esa sonrisa – me dijo.

- ¿Qué tienes tú con Ino? – le pregunté picarona.

- Nara – me dijo – de hecho intento convencerla de que salga con tu hermano

- ¿Qué? – pregunté alucinando.

- ¿Qué? Tú hermano me mira muy mal y si le busco una chica, estará más ocupado y dejará de vigilarme constantemente – me dijo y me empecé a reír.

Enserio que los Uchiha eran raros y lo peor de todo… es que Sasuke siempre hablaba en serio, sabía que intentaba juntar a Ino con mi hermano. Imaginarme a Sasuke tratando de convencer a Ino de que mi hermano era un buen chico y un buen partido… me hacía reír.

- De verdad que eres un caso – le dije.

- ¿Crees que a Naruto realmente le gusta Hinata? – me preguntó de golpe.

- No lo sé Sasuke, ve y pregúntale – le dije – si tanto te preocupa… ¿No sois amigos desde la infancia? Deberías tenerle confianza.

- Y se la tengo… o se la tenía antes de marcharme, no sé, me siento raro con él – me confesó – no tenemos la misma relación que antes de que me fuera.

- Creo que le estás dando mucha importancia, quieres ser como eras antes y no puedes volver atrás Sasuke, dejaste la villa y eso aún le duele a Naruto, pero si dejases de nuevo el equipo, Naruto volvería a preocuparse por ti, siempre se ha preocupado por ti, vuestra relación no ha cambiado, sólo tiene miedo de que le abandones de nuevo – le aclaré.

- Puede ser – me dijo – no lo había pensado así. ¿Entonces Ino para tu hermano te parece bien, no? – me preguntó cambiando de tema y sonreí.