Muy bien aquí esta el segundo capitulo para que muchos entiendan lo que dejo con dudas en el capitulo anterior. Espero que disfruten de este cap aunque no se mencione el Sasusaku pero este momento es muy importante el lo que se refiere a la vida de Sakura.
Disclaimer
Leah – Vamos Alex digamos juntos el disclaimer.
Alexandr – Leah solo dilo tú
L – pero yo lo quiero decir contigo (puchero)
A – Muy bien (sonrojado)
L y A – Naruto y sus personajes no le pertenecen a la maravillosa autora solo la trama y personajes que no sean de Naruto son de su creativa imaginación.
Disfruten--- Narración
Disfruten--- Diálogos
Recuperando una vida
Sakura – decía Leah – Sakura despierta- por más que moviera a la joven de cabello rosa esta no despertaba – SAKURA!!!! – dijo o mas bien grito en el oído de la joven.
¿QUE PASO? – pregunto Sakura al levantarse de golpe por el grito de Leah.
Ya llegamos a Inglaterra – dijo Alexandr con una pequeña sonrisa en la cara.
¿Enserio? – pregunto Sakura viendo por la ventana. La ciudad era hermosa y ella de mañana entonces podía apreciar todo perfectamente.
Al aterrizar el avión Sakura se llevo una sorpresa muy grande al ver que no era el aeropuerto sino una mansión. – Hogar dulce hogar– dijo Leah saliendo del avión. Sakura volteo a ver a Leah como si estuviera loca. –Esta es la casa de la familia de Leah – dijo Alexandr caminando al lado de ella – ahora debemos ir con el consejo, ellos te han estado esperando – dijo Alexandr – Leah recuerda que debes ir con el consejo.
Hablas como si quisiera huir de ellos – dijo Leah avanzando delante de los otros dos jóvenes.
¿Quiénes son estas personas del consejo? – pregunto Sakura a Alexandr.
Son los que dirigen la Acacio – dijo Alexandr con una sonrisa arrogante en su rostro – ellos son los que nos enviaron a traerte.
Ya veo – dijo Sakura. Mientras más se acercaban a la mansión más espectacular se veía. Era de estilo antiguo por lo que podía apreciar y tenía muchos aspectos góticos y románicos en su construcción según su memoria de la clase de Historia del Arte. Pero había algo de ese lugar que se le hacia vagamente familiar pero eso no podía se posible si ella nunca había estado allí.
Leah!!! Alexandr!!! Regresaron – Sakura dirigió su mirada jade a la puerta de donde venia la voz y se llevo una gran sorpresa al ver a un joven unos cuatro años mayor que ella que se parecía mucho a Leah físicamente. Era rubio, alto y ahora que los veía juntos notaba el extraño color azul de los ojos de ambos, era demasiado brillante y claro como si fuera un turquesa profundo. – ¿Y esta bella señorita que esta presente frente a mí, quien es? – pregunto el joven tomando la mano de Sakura y besándola con delicadeza causando un gran sonrojo en el rostro de a chica.
M-me lla-mo Sa-kura Ha-runo– dijo Sakura muy apenada al estar frente al atractivo joven.
¿Sakura? – dijo el joven – ¿enserio eres tu? – después de esto la abrazo de la nada apenando más a la chica. Pero el ya la concia y eso confundía más a Sakura. ¿Cómo puede él conocerme si yo nunca lo había visto? Se preguntaba la chica en sus pensamientos.
Luke dejala ya – dijo Leah – ella todavía no ha recuperado la memoria – dijo Alexandr serio.
Ya veo – dijo Luke soltando a Sakura – entonces hay que llevarla con papá y los demás del consejo para que podamos arreglar eso – dicho esto tomo la mano de Leah y la guio a través de la gran mansión seguido de Leah y Alexandr. Al rato llegaron a una enorme puerta abierta que parecía dar a una sala de estar enorme. Dentro de esta sala había muchas personas que se callaron al ver llegar a los jóvenes.
Leah, Alexandr ya volvieron de su pequeña tarea – dijo en forma de saludo un señor ya mayor sentado en el sillón del fondo. Tenía los mismos ojos que Leah y Luke pudo darse cuenta Sakura. Su cabello era ya blanco debido a la vejez pero en general tenía un aspecto amable y comprensivo.
Si abuelo – dijo Leah mientras se dirigía a saludar al hombre.
Si señor Ferdric – dijo Alexandr.
Y supongo que la jovencita que Luke acompaña es la pequeña Sakura – el hombre poso sus brillantes ojos en Sakura mientras que los demás que se encontraban en la sala comenzaban a murmurar – ven aquí pequeña – dijo a Sakura para que ella se acercara mas a todos.
Es igual o mas hermosa de cómo era hace 10 años – comento una mujer con voz dulce sentada al lado del abuelo de Leah – será mejor que llamen a Tsunade – al terminar de decir esto uno de los miembros de la servidumbre salió del cuarto.
Disculpe ¿usted conoce a mi abuela Tsunade? – pregunto Sakura. Ella y su abuela no se miraban mucho porque su padre no se llevaba bien con ella, pero siempre se comunicaban por cartas hasta hace unos cuatro años que Tsunade dejo de responder.
Pequeña tu abuela está… – comenzó a explicar el señor Fedric pero fue interrumpido por alguien que entro a la sala – aquí mismo – termino de decir con una sonrisa.
Sakura se volteo y sus ojos se llenaron de lagrimas al ver parada a su abuela frente a ella – Abuela Tsunade – murmuro antes de correr a sus brazos. Tsunade la recibió también con lágrimas en sus ojos, hacia diez años que no miraba a su nieta y cuatro que no sabia de ella.
Sakura que grande estas– decía mientras observaba a la joven frente a ella– eres la viva imagen de tu madre– este comentario hizo que Sakura se abrazara otra vez a Tsunade y sollozara con fuerza. Todos se quedaron callados y voltearon a ver a Leah y a Alexandr.
No logramos salvarla– dijo Alexandr bajando la mirada mientras Leah se acercaba a él y lo tomaba del brazo. Ambos se sentía culpables de no haber llegado a tiempo para evitar que Emiko muriera.
Eso explica porque no nos contactaron antes de partir– dijo la señora- pero ahora lo importante es que Sakura esta con nosotros sana y salva- ante esto todos afirmaron– por favor, Tsunade y Sakura tomen asiento – señalo con dulzura la mujer– Leah y Alex también.
Lo primero que haremos será presentarnos a Sakura antes de explicar y responder todas sus dudas– dijo el señor Fedric– Mi nombre es Alphonse Fedric y ella– dijo mostrando a la señora que les ofreció asiento– es mi esposa Soralia Fedric.
Yo soy Nathan Fedric– dijo y hombre sentado al lado de Soralia– y yo soy su esposa Isabella – dijo la mujer siguiente a él– yo soy la hija de Alphonse Fedric y la madre de Leah y Luke.
Nosotros somos Viktor y Nellya Kozlov– los señores que hablaron eran de la misma edad que los padres de Leah solo que tenían más rasgos de su país natal Rusia.
Nosotros somos Godric y Nina Fedric– dijeron los últimos que no se habían presentado. Sakura noto como todos los Fedric tenían el mismo color de ojos asi que era fácil decir quienes eran Fedric de sangre.
Ahora que nos presentamos te explicaremos porque estas aquí– dijo Alphonse– Tu abuelo, Dan, fue uno de mis mejores amigos, nos conocimos en América mientras estudiábamos y juntos entramos a la Acacio, que es una organización que se dedica a mantener la paz alrededor del mundo pero es secreta. Cuando tu madre se mudo a Inglaterra, junto con Tsunade y Dan, fue entrenada para ser un agente de la Acacio, poco después tu abuelo murió, ella no quería eso para su futuro así que se mudo a Japón, su tierra natal, y conoció a tu padre con quien se caso y te tuvo a ti. Hace diez años fue la última vez que te vimos antes de que tu padre comenzara a sospechar de la agencia así que tu madre corto comunicaciones pero nos mantenía enterados de tu vida y la de ella. Pero hace unos dos meses aproximadamente no supimos nada tuyo o de ella y por más que Tsunade tratara era como si hubieran sido tragadas por la tierra, hasta que hace dos días tu madre mando un mensaje y lo recibió Luke. En el mensaje decía que mandáramos a alguien como apoyo y cuando Leah y Alexandr lograron dar donde estaba tu casa ya habían atacado– Alphonse se detuvo para tomar un poco de té de su taza– sabes ¿por que tu padre no te quería?– pregunto viendo a Sakura a los ojos directamente– fue por que tu eres distinta a todos los niños pero tu madre sello tus habilidades hace diez años al igual que todas tus memorias acerca de todos nosotros pero nos dejo el antídoto, lo que ella uso fue un químico que crearía laguas mentales en tu memoria y sellaría lo que te da tus habilidades.
Sakura estaba en un shock total al escuchar la explicación que le dieron– ¿pero que hare ahora?- pregunto temerosa.
Yo te entrenare– dijo Tsunade con determinación– vivirás conmigo aquí en Inglaterra hasta que puedas volver a Japón y ocupar el puesto que tenia tu madre en la Acacio Japonesa– Tsunade sonaba tan segura de si misma que inspiro un poco de confianza en Sakura.
Además que vivirán aquí en el castillo Fedric con todos nosotros– dijo Leah – recibirás las mismas clases que yo recibo y yo te ayudare cuando no entiendas– se podía entender que Leah estaba muy emocionada porque Sakura se quedara con ellos– veras que en un año serás una experta en tus habilidades.
Ahora ha que descansar– dijo Soralia levantándose– Sakura querida, debes estar exhausta por tan largo día por eso nos tomamos la molestia de preparar una habitación para ti justo al lado de Tsunade– Soralia le sonreía con ternura mientras la guiaba a las escaleras– esperamos que sea de tu agrado.
Cuando Sakura entro a su habitación casi se desmaya de la impresión. Era preciosa, pintada de un color rosa pálido con cerezos por todas las paredes, un escritorio con la más moderna computadora, una librera, una pantalla plana, al centro había una cama enorme con sabanas blancas y rosas, en general parecía el cuarto de una princesa y tenia también el armario de una princesa pero se notaba vacio con la poca ropa que ella había logrado traer.
No te preocupes – dijo Leah al notar que Sakura veía con desanimo su armario – pronto estará lleno de ropa de tu gusto – esa sonrisa que Leah mostraba en su cara hizo sentir mucho mejor a Sakura.
Leah vámonos – decía Alexandr desde la puerta – déjala descansar – él se notaba muy cansado pero siempre mantuvo su pose de chico malo que era tan típica de él.
Alex te notas muy cansado – dijo Leah acercándose a Alexandr – tu cuarto esta muy lejos así que te quedaras en el mío – dijo Leah mientras jalaba a un sonrojado Alexandr a las escaleras – que descanses Sakura mañana recuperaras la vida que siempre te perteneció – dijo antes de perderse entre los pasillos.
Sakura se quedo meditando las palabras de Leah. Era la hora de que ella cambiara, debía mostrar a todos lo fuerte que podía ser y además que ya no dejaría que nadie destrozara su corazón como lo hizo Sasuke. Al pensar en el su corazón comenzaba a arder de nuevo pero lo superaría y cuando volviera a Japón mostraría quien era Sakura Haruno.
