Disclaimer: desafortunadamente, Digimon no es mi propiedad
Palabras: 723
Canción: rock'n roll star by Oasis
Tonight I'm a rock'n roll star
Porque en mi mente los sueños son reales.
¿Te preocupa cómo me siento?
Tai y Sora lo miraban desde su esquina del sillón como él bebía, fumaba y bebía sin parar. Tenía una pequeña colección de botellas sobre la mesa y otro pack más en el refrigerador esperaba para hacerle compañía. Su plan de hacerse amigo de la chica nueva había funcionado. Desde la primera vez que fueron juntos al bar de Tai. Dos más la sucedieron y una salida al departamento de la chica a ver películas mientras bebían cerveza. Salieron juntos del trabajo y partieron a comprar. Al llegar a su departamento descubrió que la "cita" no era solamente ellos dos, porque el novio de Mimi los esperaba y al pasar las horas descubrió que no podía odiar al desgraciado. El muy imbécil era extremadamente agradable.
Así que él ahora bebía, fumaba y bebía sin parar.
—Te ves patético— Tai apagó el televisor parándose del sofá para sentarte junto a él, tomando una botella.
—Ojalá los hubieras vistos — Matt apoyó su frente en la fría mesa gruñendo cada palabra- son perfectos juntos. Se ríen juntos, comparten bromas juntos, son… Dios, son igual de insoportables que ustedes dos.
Sora se sentó a su lado y colocó una mano en su hombro. Matt y ella siempre habían sido buenos amigos y cuando él se sentía mal por algo, a la primera persona que solía acudir en busca de un consejo, era a ella. En esta ocasión fue exactamente igual, la única diferencia fue que no escuchó sus palabras.
—Deja de hacerte daño, deberías poner distancia entre ustedes dos.
—Sora, trabajo con ella. La veo cada día de la semana. Y ahora soy su "mejor amigo"— Matt abrió otra cerveza. Antes de darle un trago, Tai se la quitó de su mano- no puedo simplemente dejar de hablarle, además es agradable.
—Es cierto, la chica tiene buen sentido del hum… —Sora giró su cara para ver a su novio con reproche y Taichi optó por beber en silencio.
— Entonces tendrás que lidiar con esto. Ahora ve a dormir. Recuerda que mañana en la noche tocas con tu grupo en el bar de Tai, debes estar "no resacoso"
Y en esta ocasión, Matt si escuchó el consejo de Sora.
Matt se miró frente al espejo del camarín donde, junto a su banda, esperaban a que dieran las 23:00 y salieran al escenario. Su última presentación fue un año atrás, tenía miedo de tener oxidado su poco miedo al escenario, tenía miedo de equivocarse en algún acorde o desafinar en una nota, pero tenía más miedo aún de quedar en ridículo frente a Mimi. Ella le prometió que iría, que gritarían sus canciones y luego la echarían del bar por ser una fan desquiciada.
En medio del silencio y los nervios, se escucharon tres golpes en la puerta.
—¡Di whisky!— el flash de una cámara lo dejó ligeramente deslumbrado— Traje mi cámara, así que podré sacarte fotos y después alardear con mis amigas de que fui a ver a Matt Ishida, la estrella de rock.
—Genial, deberíamos sacarnos una foto juntos— Mimi rodó los ojos. Insensible a cualquier sutil coqueteo.
—Claro estrellita. Después del show— el aviso de que ya eran las 23:00 sobresaltó a Matt y su garganta se cerró sin permitirle tragar. Ya era la hora. Mimi lo abrazó rápidamente y besó su mejilla con la esperanza de tranquilizarlo. No funcionó— Estaré en la primera fila, seré la loca que grita toda tus canciones.
El show transcurrió tranquilo. No se equivocó en ninguna nota ni acorde. Sora y Tai también estaban ahí, aplaudiendo desde la barra. Mimi cumplió su palabra, estaba en primera fila, sacó muchas fotos, también cantó todas sus canciones, pero no vino sola. Koushiro, su novio, también vino con ella, y desde la primera fila los pudo ver abrazados y compartir uno que otro beso. Al bajar los dos se acercaron a él para felicitarlo.
—¡Estuviste fantástico!— Mimi lo abrazó rápidamente. Koushiro le dio la mano.
—Gracias por invitarnos— Matt sonrió, no recordaba incluir a Koushiro en su invitación— la semana que viene queremos hacer una cena con Mimi, deberías venir. Invitaremos a un par de amigos y sería genial que también invitaras a alguien ¿Qué te parece?
—Claro… ¿Por qué no?
Definitivamente no podía odiar al pelirrojo.
A mi favor, en mi país aún son las 23:59 del sábado... así que estoy entre lo que dije (?) gracias por los reviews enviados, me gustó ver la rapidez en sus comentarios y prometo comenzar a responderlos.
