Disclamer: Naruto ni sus personajes me pertenecen, sino a Mashashi Kishimoto y bla, bla, bla. Aqui teneís en nuevo capi ;)


Arma de doble filo

El tiempo pasaba de forma extraña en este calabozo. Las maderas que componían todo, salvo los barrotes de la celda, no dejaban pasar ni un solo rayo de luz. La oscuridad era total, por lo tanto desconocía qué hora del día era, de hecho, ni si quiera sabía a estas alturas si el solo aún brillaba fuera de estas paredes.

¿Desde que me había despertado habían transcurrido horas? ¿Minutos? El hecho de pensar en pasar el resto de mis días aquí me provocaba un escalofrío. Bueno, la parte positiva era que la mente tenía un mecanismo para escapar de una situación así: la locura. Fruncí el ceño, solo imaginarme perdiendo la cordura me resultaba algo tan patético...

El sonido de la portezuela que daba acceso al calabozo me sorprendió, la luz pasó a través de ella opacada por la figura de una persona. Quien fuera, encendió una vela al extinguirse la escasa luz del exterior y me cegó, debido a que aquella llamita se veía a mis ojos como contemplar el sol después de tanto tiempo en la oscuridad.

- Buenas- saludó Sakura, a la que reconocí por la voz. ¿Por qué me resultaba ya tan familiar?

- ¿Pasabas por aquí?- inquirí con sarcasmo mientras comenzaba a recobrar la vista.

Se rió de una manera que resultaba cálida y suave.

- En realidad vengo a traerte noticias de tu amigo, Naruto- comentó divertida.- Ha comenzado a trabajar para mí a cambio de poder salir de aquí. Un chico listo, te recomiendo que sigas su ejemplo- añadió, ahora seria. Sus ojos verdes brillaban como joyas iluminados por la vela que sostenía, mientras me estudiaba a la espera de mi respuesta.

Salir de este lugar sonaba bien y tampoco iba a conseguir nada permaneciendo aquí encerrado. Parecía que el dobe había hecho algo útil esta vez.

Me levanté de mi sitio en el suelo, para acercarme a los barrotes que me separaban de ella.

- De acuerdo, acepto- declaré y una sonrisa de satisfacción se extendió por su rostro perfecto.

- Solo una pequeña puntualización: Por salir de aquí me refiero al calabozo, no abandonarás el barco- matizó.

Asentí, ya me esperaba eso.

- Entonces ya va siendo hora de que te ganes el sustento- concluyó abriendo la cerradura y dejándome salir.

- Eres muy confiada- no pude evitar decir.- Ahora mismo podría atacarte y no habría nadie para ayudarte.

- ¿Y a dónde irías después?- cuestionó jocosa.- ¿Saldrías corriendo de los calabozos y te arrojarías al mar evitando a cualquiera con quien te toparas? Además, no pienses en mí como una dama desvalida, sé defenderme. Aún así, me gusta tu franqueza.

- Hmp- solté molesto, haciendo que se volviera a reír.

- Vamos, te presentaré a mi tripulación- terminó la conversación.


Cuando salí de aquella estancia aún me encontraba en un pasillo, pero la claridad en él me pareció tan vigorizante como la brisa del mar. La pirata me condujo hasta lo que indicó como el comedor, donde se encontraba toda su gente preparada para comenzar a comer. Me gané las miradas de desconfianza y enojo de casi todos, hacían bien.

- Este es Sasuke Uchiha, a partir de ahora trabajará con vosotros al igual que Naruto- anunció la pelirosa.

Busqué al rubio con la mirada para ver que él era bastante mejor recibido que yo, en lo que habían sido algunas horas ya parecía formar parte del grupo como si lo conocieran desde siempre. Típico…

- Nada más, ya podéis lanzaros sobre el plato- concluyó Sakura.

El dobe comenzó a llamarme para que me sentara a su lado, lo cual no hizo muy felices a los que lo rodeaban. No pudo importarme menos, me senté junto a mi amigo.

- No sabía si accederías- murmuró.- Eres siempre tan cabezota- se quejó para dar un fuerte mordisco al muslo que sostenía entre sus manos.

- No iba a conseguir nada quedándome allí.

- Eso ya lo sé. Por cierto, creo que estoy enamorado- mencionó contemplando con ojos soñadores a la peliazul que acompañaba a Sakura en la mesa.- Ella intercedió por mí.

- Pues mantén al pajarito dentro de la jaula esta vez, porque como hagas algo que la cabree irás de cabeza a los tiburones. No podrás pasar la noche con ella y luego esquivarla, atrapados los dos en el mismo barco- le recordé.

- Hinata puede tirarme a los tiburones o hacer lo que quiera conmigo- soltó con cara de idiota.

- Dobe- repliqué resignado.

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Los días siguientes pasaban como una rutina de un navío cualquiera: Atar cabos, recoger velas, fregar la cubierta… Nada apasionante. Con la única salvedad de que a mí me tocaba hacer todos esos trabajos mientras alguien tenía puestos los ojos en mí. A diferencia del rubio, nadie se fiaba de mí, sobre todo ese Neji, uno de los segundos al mando. Tenía gracia, nunca había oído de ningún capitán que tuviera dos personas como segundos. Sin embargo me pareció divertido, ya que el chico era el que casi siempre alentaba las decisiones crueles de Sakura, mientras que su hermana parecía el angelito bueno que la intentaba llevar por el buen camino.

Aunque tampoco podía quejarme del segundo al mando masculino, porque el que de verdad lo tenía siempre al acecho era Naruto. El castaño debía de haber notado el interés de Naruto hacia Hinata y siempre le ordenaba los peores trabajos que lo mantuvieran lejos de su hermana, la cual siempre defendía al rubio.

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Ya habían transcurrido dos semanas desde que "la Furia del Mar" me había dado libertad para moverme por el barco y esta era la primera noche que me habían puesto en la cocina. Yo, desde luego, no tenía ni idea ya que no había cogido una sartén en mi vida. Así que me encargaron que repartiera los platos servidos. Cuando llegué a la mesa donde se sentaban los de mayor rango, la pelirosa no se encontraba allí.

- Sakura no tenía ganas de bajar hoy, llévale el plato a su camarote, por favor- me pidió Hinata con una sonrisa. De hecho era la única que no mostraba aversión hacia a mí a parte de su capitana.

Con un ligero asentimiento de cabeza, fui a la cocina y envolví los cubiertos de Sakura en una servilleta, para ir a su habitación. Tras llamar a la puerta y recibir la confirmación desde dentro, entré.

"La Furia del Mar" estaba tumbada sobre la cama, vistiendo solo una corta camisola para dormir.

- Oh, eres tú- dijo, levantándose.- Te han dado el turno de Tenten.

Dejé el plato sobre su escritorio y ella se sentó en la silla, dándome la espalda. Entonces deslicé el cuchillo a través de la servilleta y lo empuñé con el aserrado filo contra su garganta.

- Vaya- mencionó con tranquilidad, demasiada…

- Había un fallo en tus planes "Furia del Mar". La fidelidad es un arma de doble filo. En primer lugar me dirás el nombre que quiero saber, y en segundo inutilizaré este barco y amenazaré a tu tripulación con matarte si no disponen un bote para mí y Naruto. Ya estamos lo suficientemente cerca de una ruta comercial para poder escapar en él- le expliqué punto por punto, en voz baja al oído.

Nunca había pensado quedarme en este barco bajo su mando, solo había estado esperando y recabando información de nuestra situación, hasta que llegara mi oportunidad. Y ésta había llegado, mi plan no tenía fallos. Si su tripulación la adoraban tanto como decían, no harían nada que pusiera en peligro la vida de su capitana, cumplirían con todas mis exigencias.

- Pues ya puedes comenzar a cortar, Sasuke- dijo ladeando la cabeza, para poder mirarme a la cara.

No podía estar hablando en serio…

- Estoy esperando- replicó con una expresión insondable. Ahora sí que estaba perdido, no me esperaba que ella dijera algo así.

De repente me agarró de la camisa y me atrajo hacia ella, para estampar su boca sobre la mía. Me comenzó a besar con ferocidad, mientras que yo aún mantenía el cuchillo sobre su piel. Mordió mi labio inferior con fuerza y abrí la boca en reflejo, lo que ella aprovechó para enredar su lengua con la mía.

Sakura se giró del todo y levantó para quedarse en frente mía y cruzar sus brazos tras mi cuello. Un gemido escapó de su boca y el cuchillo cayó de mi mano, totalmente olvidado. La respondí al beso con la misma urgencia, deslicé mis manos por su espalda hasta llegar a su culo perfecto y estrujarlo. Volvió a gemir entre mis labios en respuesta y se dejó caer de espaldas en su cama, llevándome sobre ella.

Paré el golpe con los antebrazos para que no cayera mi peso sobre ella.

Ahora su cabello de aquel exótico color rosa se extendía por las sábanas como un halo alredor de su cabeza, su pecho subía y bajaba a gran velocidad mientras el aire pasaba entre sus labios entreabiertos y algo hinchados, debido a la intensidad de nuestros besos. No podía imaginar criatura más perfecta y bella que ella.

Sakura comenzó a quitarme la ropa con urgencia, se deshizo de mi camisa en primer lugar, para recrearse tocando mi torso desde los abdominales al cuello. Parecía encantada por lo que veía, al igual que yo.

Nunca me había sentido tan atraído por ninguna mujer, para mi el sexo era una manera de desfogarse muy de vez en cuando y liberar tensiones. Sin embargo junto a Sakura solo podía pensar en mi piel rozando con la suya, la suavidad que sentía en mis labios mientras repartía besos a lo largo de la línea de su cuello y sus manos arañándome la espalda mientras se entregaba a mí.

Llegamos al clímax y caí rendido a sus brazos, donde me estrechó con calidez y me besó en la sien. Giré y me coloqué a su lado a la vez que contemplaba su sonrisa, la cual sería capaz de iluminar el lugar más oscuro. El sueño nos atrapó y me dormí con su cuerpo enmarañado al mío.

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Después de tanto tiempo he vuelto. En mi favor puedo decir que se me ha roto el ordenador, estoy peligrosamente cerca de los exámenes w-w y que durante un tiempo mi imaginación voló lejos de mí para esta historia u.u

Pero ver que después de tanto tiempo aún había gente que se metía en ella me hizo querer esforzarme en sacar el siguiente capi.

Bueno esos dos prácticamente han pasado de 0 a 100 en un segundo pero entre que Sakura es super lanzada en este fic y que a Sasuke le trae loco esto tenía que pasar pronto XD

Y sin más que decir por el momento: Ja ne ;)

Ah! y gracias a todas las que me habeis dejado rewievs, de verdad me hacen feliz n.n