Casi todos los personajes de esta historia no me pertenecen, sino que son de la fantástica escritora Stephanie Meyer, a mi sólo me pertenece la historia.

.

.

.

.

.

Capitulo dos: Recuerdos

La casa estaba igual que la última vez que había estado allí. Apenas hube bajado y cerré la puerta, se oyó un grito emocionado. Un grito que conocía muy bien.

Me voltee para encontrarme con mi mejor amiga, Alice. Quien ya corría en mi dirección.

-¡BELLA!- chillo- ¡BELLA O BELLA COMO TE EXTRAÑE!

Antes de que pudiera decir algo mi pequeña amiga salto sobre mí, en un efusivo abrazo e hizo que cayéramos al suelo.

Puede oír como Edward se reí detrás de nosotros pero no le di importancia.

Nos levantamos, ya que nos estábamos manchando y mojando a causa de la lluvia. Que sorpresa: ¡Llovía en Forks! Pensé irónica.

-¡Bella siento mucho lo de tus padre!- dijo Alice sollozando y volviendo a abrazarme.

Mis ojos se llenaron de lágrimas, que creía ya no tener. Trate de secármelas para que ella no me viera, ¡me había olvidado de Edward!

Levante la mirada para ver como me estaba observando, su cara estaba marcada por el sufrimiento.

Me solté de Alice, ya que me estaba asfixiando y la mirada de Edward me estaba poniendo nerviosa.

-¿Esta Emmett, Esme y Carlisle?- le pregunte con nostalgia.

-¡sip!- aplaudió, para después tirar de mí en dirección a la casa.

Voltee para ver a Edward bajando mis maletas, me reí por su nuevo trabajo. No le haría mal hacer un poco de fuerza.

-¡Esme y Carlisle están muy emocionados!- chillo Alice- Y Emmett llegara temprano, ya sabes por lo de la universidad y todo eso- Lo había olvidado.

Emmett había empezado este año la universidad, para estudiar periodismo.

-Luego tenemos que hablar- le dije en voz suave cerca del oído. No iba a perdonarle que hubiera mandado a Edward a recogerme, sabía perfectamente que había sido ella. ¡La venganza será terrible, amiga!

La casa estaba igual a como la recordaba, las mismas fotografías de mis amigos de pequeños y unas cuantas en donde yo aparecía, casi siempre con Edward, cuantos recuerdos…

Salude a Carlisle y a Esme que me dieron su pésame, para luego subir hasta donde sería mi recamara. Alice me había conducido hasta el tercer piso, recordaba que allí solo estaba el cuarto de… ¡ALICE IBA A MORIR!

¡Que coincidencia que estuviera junto a la de Edward! Lejos de todos…

Cuando entramos me quede sin palabras, mi amiga había reconstruido la habitación que yo tenía cuando vivía aquí. Era sorprendente como había ubicado cada detalle, con mi enorme cama en el centro y su túnica arriba todo en blanco y cada detalle en violeta y verde. Había olvidado cuanto me gustaban estos colores, después de que me había marchado mi vida se volvió oscura y lo demostraba en cada fase de mi vida, la vestimenta, la música, los accesorios, todo…

Salte a los brazos de mi amiga para agradecerle, por eso nada más. Al soltarla la guié hasta la cama y cerré la puerta, iba a acabar con su vida.

-Bella- su voz tembló quizás mi expresión decía todo lo que tenía que decir- ¿No estas feliz?

Le sonreí de forma maléfica, ¿Qué más daba asustarla un poco? Nunca hay que jugar con fuego… y ella había hecho un incendio.

-¿Por qué Alice?- pregunte con ironía- ¿Lo preguntas por lo mal que estuve durante el viaje con Edward o por el hecho de que arreglaste la casa para que mi recamara estuviera junto a la de él, solos?- puse bastante énfasis en mis últimas palabras.

La pequeña cara de mi amiga se descompuso.

-Yo…- tartamudeo- Tu sabes… quería que se arreglaran, bueno él lo ha pasado bastante mal desde que te fuiste y se por lo que tu me contaste que también lo estas…

-Es verdad que estoy mal- admití sentándome en un pequeño sofá de época frente a ella- pero no por él.

Alice entendió que me refería a mis padres e hizo una mueca.

-Bella, no trates de ocultarlo- ¿Tan obvia era?- Se que te fuiste por él, se que cuando hablábamos te sentía vacía, no como la feliz Bella que vivía acá, y se lo que te costaba hablar sobre mi hermano…

De acuerdo… era demasiado obvia.

-Las cosas cambian, Alice- ¡Que defensa más tonta!

-Pero el amor no se desvanece por si solo…- contraataco.

-Nunca hubo amor- mi voz sonó dolida.

No estaba mintiendo, Edward jamás me había amado el me veía solo como su amiga, como mucho su mejor amiga, con la que podía pasar tiempo y hablar de todo, pero sabía que nunca, NUNCA había sentido amor por mi.

-No te engañes Bella- me regaño- Se muy bien lo que sentías por él y se de sobra lo que él siente…

No la deje continuar.

-Tú lo dijiste, sentía. Ya no Alice, pasado. No creo que me quede cariño para él siquiera.

-Eso es fuerte- murmuro.

-Lo se. Pero me dolió demasiado lo que me hizo, todo lo que podía ir mal en mi vida paso de repente y dudo que pueda volver a amar, dudo que lo vuelva a amar…- Por que nunca deje de hacerlo.

-Bella…

-No, Alice. De verdad se lo que te preocupas por mi, pero esa noche hizo que abriera los ojos, me hizo entender que él no me quería y que no lo haría nunca, al menos como yo quería. Alice no intentes nada por que no funcionara.

-Bien- respondió refunfuñando.

-Gracias.

No confiaba mucho en su palabra, sabía que al bajar la guardia aunque sea por dos segundos los aprovecharía al máximo para tratar de llevar sus malignos planes a cabo.

Un portazo de la habitación de al lado me hizo estremecer. ¿Lo había oído? ¡Daba igual! No iban a dolerle mis palabras, seguramente le sacaría un peso de enzima.

-¡Diablos!- murmuro Alice.

Se despidió de mí y corrió a la habitación de su hermano. Paso un largo rato golpeando la puerta, hasta que después de unos cuantos minutos Edward le abrió.

Quería oír lo que pasaba, por lo que sigilosamente salí de mi cuarto y camine de puntillas hasta al lado, estaba inclinándome para poder escuchar por detrás de la puerta cuando un grito ensordecedor me sobresalto.

-¡BELLA!- No cabía dudas, Emmett.

Voltee a verlo, estaba igual. Con sus enormes músculos, sus dulces hoyuelos, sus perfectos bucles negros y su sonrisa de niño inocente.

Le sonreí antes de que corriera a mí y me diera uno de sus abrazos de oso.

-¡QUE FELIZ ESTOY DE QUE HAYAS VUELTO!- grito. Si, estaba demasiado feliz- ¡VOLVERAS A SER MI HERMANITA!

Empecé a sentir que el aire no llegaba a los pulmones.

-Emmett- trate de que mis palabras no sonaran atropelladas- no… respiro.

-OH- musito avergonzado y me soltó.

Tome una bocanada de aire mientras mi hermano mayor se ría de mí.

-Sigues siendo frágil- se burlo y le eche una de esas miradas de "cállate"

Emmett volvió a estallar en carcajadas haciendo que Alice y Edward salieran a ver que sucedía.

Edward me miro raro, parecía enfadado conmigo y, quizás ¿dolido?

No quise averiguarlo, me despedí generalmente para hacerlo mas rápido con la excusa de que estaba exhausta por el viaje y me encerré en mi nueva, pero vieja habitación.

Habían sido muchas emociones para un solo día. Mucho Edward para después de largos años de dolor por su culpa.

--

Los rayos del sol iluminaron la habitación anunciándome que debería despertarme. Sabía que las clases las comenzaba al otro día, así que ¿¡por que no dormir un poco más!? Gire sobre mi misma y escondía la cara entre las almohadas.

El sueño que había tenido me estaba carcomiendo la cabeza, se trataba de una de las mejores tardes de mi vida. Era San Valentín y, Edward y yo estábamos caminando para mi casa. Ese día no había parado de reír. Todo había sido maravilloso, al menos Edward no le había mandado nada a nadie, lo cual me decía que no tenía competencia.

Obviamente el si había recibido cartas y cuantas, pero no le había dado importancia a ninguna.

Soñé como Edward esa tarde se burlo de mis tres miserables cartas, aunque no les iba a corresponder a ninguno me hacía feliz que hubiese alguien a quien si le importase como algo mas que amigos.

Estábamos en la puerta de mi casa, a punto de entrar cuando Edward me volteo para que lo mirase a los ojos, se veía nervioso.

-¿Qué sucede Edward?- inquirí.

-Bueno… este… tengo algo para ti- tartamudeo.

Reí entre dientes cuando, nervioso, busco algo en su mochila. Saco una bolsita plateada y me la tendió. En ese momento deje de reír y me puse más nerviosa que él.

-Feliz San Valentín, Bella- dijo calladamente antes de darme un tierno beso en la mejilla y salir corriendo en dirección a su casa.

Me había quedado en shock podía notar mi sonrojo. Cuando mi madre abrió la puerta volví a la realidad y subí a encerrarme a mi recamara. Estaba acostada en mi cama, sin saber que hacer ¿No se había confundido de persona?

Me di cuenta de las bobadas que estaba pensando y lo abrí para encontrarme con un pequeño osito con un corazón que decía "TE QUIERO". En la mano tenía enganchado un anillo "BxE friends 4 ever" Salte de la emoción casi todo el día, hasta que descubrí una carta que había dentro.

"Bella:

Feliz día de San Valentín. Espero que te hayan gustado los regalos. Te quiero, tu amigo Edward"

Recuerdo lo mal que me había sentido al terminar de leerla. "Tu amigo Edward" sólo me había regalado las cosas porque me quería como amiga, sólo eso.

Guarde las cosas en una cajita donde guardaba mis tesoros, y no volví a abrirla…

Tres golpes en la puerta me sacaron de mi sueño.

-¡Bella!- Alice.

No tuve tiempo a contestar ya que oí la puerta abrirse. A regaña dientes levante la cabeza y abrí los ojos para encontrarme a una muy ansiosa Alice. Fruncí el ceño cuando la vi tan arreglada, ¿a dónde iba?

-Buenos días dormilona, es hora de prepararse.

-¿Para que?- pregunte.

Alice rió y camino hasta mi ropero, lo iba a encontrar va vació ya que no había desempacado. Sonreí en mi interior cuando se llevara esa sorpresa.

Alice se tomo su tiempo en abrirlo, no podía esperar para ver su cara. Cuando lo abrió fue mi cara la que quedo en shock. ¡Estaba lleno de ropa! Pero si yo no había desempacado… Mi pequeña amiga volteo a verme y se rió de mi cara, seguramente estaba desencajada.

-¿Y todo eso?- pregunte sin comprender.

Ella sonrió.

-¿No pensabas que te iba a dejar con esa ropa verdad?- la fulmine con la mirada- Bien, vete a bañar así cuando vengas te cambias y nos vamos.

Sabía que no había discusión.

-¿A dónde vamos?- al menos debía decirme eso.

-Te lo diré cuando estés lista, vamos, vamos- me apuro revolviendo "mi" placard.- No hay tiempo.

Suspire y me metí en el baño.

Cuando salí, ya limpia, arriba de mi cama se encontraba un conjunto.

Por suerte Alice me había dado cierta privacidad para cambiarme. Mire al conjunto con desconfianza.

Había dejado un jersey blanco, y un pantalón de Jean ajustado. Cuando vi los zapatos que me había dejado me dieron ganas de matarla, eran mortales.

Me vestí rápidamente y me asome a la puerta para buscar a Alice, como había imaginado estaba esperándome en el pasillo.

-No voy a ponerme esos tacones- murmure.

Ella sonrió sin decir nada y entro a mi recamara.

-Si, si lo harás- discrepo- Ahora siéntate que voy a arreglarte el cabello.

La mire con odio pero ella no se inmuto y procedió a arreglarme.

Estaba desesperada había pasado ya, 30 minutos.

-Alice- le llame a voz de reproche.

-Listo- dijo orgullosa. Me mire al espejo no puede quejarme demasiado.

Me había maquillado pero de forma simple, casi natural y había planchado mi cabello recogiéndolo de costado de forma que todo mi cabello cayera de un solo lado.

-¿Y?- pregunto.

-Me gusta- admití.

Me puse los tacones después de una batalla perdida y fuimos hasta la planta baja, donde ya estaban Emmett, Jasper y Rosalie.

-¡Bella!- grito Rosalie saltando a mis brazos.

-Hola Rose- la salude cuando me soltó.

-¿Cómo te encuentras?- pregunto melancólica. Sabía a lo que se refería.

-Lo estoy llevando- conteste.

Ella sonrió y asintió para darle paso a su rubio hermano.

-¡Cuánto tiempo, Bella!- me abrazo.

Le sonreí.

Mire por enzima de su hombro para encontrarme con los abrasadores ojos verdes de Edward. Estaba inclinado contra la pared mirando la escena.

Estaba muy guapo, con un Jean oscuro y una remara negra de mangas largas que permitía apreciar su perfecto cuerpo.

Cuando Jasper y yo nos soltamos. Alice grito emocionada y lo tomo de la mano, al igual que Rose hizo con Emmett.

Esos dos eran una pareja divertida.

Todos estaban muy arreglados, lo cual me recordó que no tenía ni idea de a donde íbamos.

-¿A dónde vamos?- le pregunte a Alice.

Ella soltó una risita nerviosa y miro a Jasper.

-Si, Alice- dijo la voz aterciopelada de mi ángel negro detrás de mí- Serías tan amable de decirnos a donde vamos.

-No- dijo ella haciéndolo picar- Si te lo digo dejaría de ser sorpresa.

-Alice espero que esto…- empecé.

-Tranquila, te encantara.

Solté un suspiro y salimos de la casa. Rose se acerco al jeep de Emmett, Edward a su Volvo y Alice con Jasper al Audi. Me quede parada en el medio, ¿Estaban bromeando?

-¡Bella!- grito Alice antes de subirse a su auto- ¡Ve con Edward!- la fulmine con la mirada. No estaban bromeando, y ella me lo había prometido- ¡Lo siento!- grito sin la menor pizca de arrepentimiento.

Edward me esperaba recostado sobre la puerta de acompañantes. Camine hacía el resignada.

Muy amablemente me abrió la puerta y de mala gana entre.

En unos minutos nos encontrábamos en el medio de la autopista. Edward estaba siguiendo a sus hermanos, ya que al igual que yo no tenía ni idea de a donde nos dirigíamos.

-¿Cuánto escuchaste ayer?- pregunte sin poder esconder mi curiosidad. Estaba apenada por lo que había dicho y nerviosa por lo que pudiera haber escuchado.

-No quieres saberlo- dijo entre dientes con la vista fija en la carretera. Sus manos pusieron más presión alrededor del volante.

-Si, si quiero- discutí.

-¿Todo lo que dijiste era verdad o solo te dejaste llevar?- ¿Qué contestar?

-Si no me dices lo que oíste no se como contestarte- trate de escapar.

-Desde que le dijiste a mi hermana que las cosas cambian- su voz sonaba dolida y yo me sentía perdida.

Recordaba la conversación de memoria, y prácticamente lo había oído todo.

Mis respuestas no habían sido del todo sinceras, pero ¿a él que le importaba? Si no me quería ¿Por qué debía molestarse por mis palabras?

-Entonces…-volvió a hablar haciendo que saliera de mi mundo personal- ¿Todo lo que dijiste fue verdad?- su voz sonaba esperanzada, tanto como mi esperanza vana de que se hubiera olvidado de esa pregunta.

¿Qué contestarle? Si le decía que si- que era la opción más acertada- no volvería a hablarme más, y por más que mi mente se mintiera diciendo que sería lo mejor mi corazón me decía que me rompería; y si le decía que no me veía obligada a contarle la verdad y dolería lo mismo o quizás mas… ¡Me estaba quemando!

.

.

.

.

HOLIS!! Buenoo aqii dejoo el 2º CAP!! Esperoo qe les aia gustado!! GRAXX X SU REVIWS!!

VEANN LO QE IC X USTEDES!! :P jejjeej terminee el capp i ia empecc el tercero, jejeje si la histaria gusta como hasta ahora antes de irme el 27 como regalo dejare el tercer capitulo-completo o no- pero todo depende.

¿que contestara? ¿Le dira la verdad o no?

No pueden quejarse muchoo de lo largoo XD jejejej...

Lo que ievaba puesto Bella esta en un link en mi perfil (: i ia estann colgadoss otross qe usare en un futuro-espero cercano :P- la ropa es de Levi's- amo esa mark (L)- i me parecio perfecta!!

Esperoo Reviws gente linda!!

Besop!

Hasta el crepúsculo...

Luchyrct