Casi todos los personajes de esta historia no me pertenecen, sino que son de la fantástica escritora Stephanie Meyer, a mi sólo me pertenece la historia.
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Capitulo tres: Miedos
-¿Y?- presiono Edward ante mi silencio.
Mire al salpicadero y encontré mi escape perfecto.
-¡Dios mío!- grito fingiendo pánico.
Edward se sobresalto ante mi grito.
-¿Qué pasa, Bella?- pregunto preocupado-¿Estas bien?- pronuncio ansioso.
-¡No!- grite. Mi futuro era ser actriz…- ¡Nos vamos a matar Edward!
-¿De que hablas?- ¡Mi plan estaba funcionando!
-¡Baja la velocidad nos estrellaremos!
Edward soltó el aire de golpe aliviado que fuera eso lo que me asustaba.
-Bella sabes lo mucho que me gusta la velocidad, he conducido así desde que se manejar y jamás me ha pasado nada, ni siquiera una multa.
-¡No te creo!- continué con mi actuación- ¡Por Dios Edward no quiero morir en un accidente de trafico!
En ese momento mi actuación había quedado en el pasado, esa frase me había hecho darme cuenta de que de verdad no quería tener el mismo final que mis padres. Mi cuerpo se sacudió ante el repentino miedo.
-Por favor- murmure.
Edward me miro fijamente, agobiado, y bajo la velocidad hasta una razonable para una carretera rápida.
-Lo siento- ¿De que se disculpaba?- No quería asustarte… no te pasará nada.
Era sorprendente como me conocía, se había dado cuenta que tenía miedo a terminar como mis padres.
No dije nada, y voltee a ver por la ventanilla. La zona me sonaba conocida pero no podía estar segura. Habían pasado muchos años.
Estudiemos un largo tiempo en aquel incomodo silencio, otra vez. La música de piano que llenaba el interior del auto me sonaba demasiado conocida, sabía que no era de Debussy ni de Yiruma.
Era una melodía mucho más conocida, mucho mas llena de sentimientos y emociones.
-¿De quien es?- pensé en voz alta.
Me sonroje cuando Edward volteo a verme.
-¿Qué cosa?- inquirió desconcertado volviendo la vista a la autopista.
-La música…
-¿No la reconoces?- pregunto mirándome nuevamente, negué con la cabeza- Creí que algo de mí en este tiempo te llevarías…- musito claramente herido.
-No entiendo- admití.
-¿De verdad que no la recuerdas? ¿No te suena conocida, al menos?- sonaba desesperado.
-La melodía me resulta familiar, pero no sé cuando la escuche o de quien es… ¿Qué pasa, Edward?
Recuerdos de él tocando el piano y yo bailando danza me llegaron a la mente, de pequeños, y de días antes de la pelea. Aún así no sabía de quien era.
-La escribí para ti- dijo calladamente. Mi cuerpo se puso rígido- Antes de que te fueras, era para el concurso de talentos al que siempre asistíamos. ¿Recuerdas cuando tocaba para ti y tu bailabas?- dijo con nostalgia.
Todos los recuerdos me llegaron, las distintas melodías… cada nota resonaba en mi cabeza, menos esa. Sonaba como una nana, pero por alguna razón no la recordaba.
-Me acuerdo de eso- musite. Eran buenos momentos…- pero esta melodía no la recuerdo.
Suspiro bruscamente.
-La escribí para ti cuando te peleaste con Jacob, esa noche no te despegaste de mí y te quedaste dormida cuando te la cantaba.
Mis ojos se abrieron ¿Cómo lo había olvidado? Me había peleado con un amigo que vivía en La Push porque no quería a Edward.
Ahora todo encajaba.
El resto del camino me quede en silencio, me había acomodado como la vez pasada que había viajado con él y escondí mi rostro entre mis piernas. Edward pareció entender que necesitaba un poco de privacidad por lo que no volvió a hablarme.
Cuando de repente el auto se detuvo escuche a Edward maldecir por lo bajo y mire para saber donde nos encontrábamos.
-¡NO!- grite.
Mire a Edward quien se encontraba igual de enfadado que yo.
Bajo del auto y yo me quede allí. No quería salir quería volver a la casa de los Cullen y pensar que Alice no había roto su promesa.
Un ruido me sobresalto y voltee para ver a Edward abriéndome la puerta educadamente.
-No quiero bajar- dije refunfuñando.
-Se lo que sientes, Bella- dijo con voz extorsionada- Pero mi hermana se encargara de que la pases mal si no los seguimos.
Esa idea me convenció lo suficiente como para dejar el cómodo asiento del Volvo.
Caminamos hasta llegar a la entrada de un teatro que Edward y yo conocíamos muy bien. Los cuatro se veían emocionados por su plan. Pero ni siquiera podía pensar en ello, en lo único que en mi mente trabajaba era en Alice. ¡Diablos lo había prometido! ¡Se suponía que no haría nada!
-Alice- la llame con voz amenazante.
Ella dejo de sonreír.
-No deshice mi promesa- No, como no- Esto era algo que teníamos planeados todos y que estuvieras aquí nos dio la oportunidad.
-Alice, búscate una mejor excusa- le acuse al no creer ni una sola palabra de ella.
-Vamos ¿Qué mas podemos hacer?- dijo Emmett apoyando el maléfico plan de su pequeña-pero cruel- hermana.
Sonreí.
-Volver- ofrecí.
La cara de todos los presentes se descompusieron.
-¡No!- dijeron Alice y Rosalie en unísono.
-Vamos, Bella- intervino Jasper, con su siempre tranquilo tono de voz- la pasaremos bien.
Era una batalla perdida. Aún así podía ganar la guerra, por que podría ¿no?
Edward suspiro a mi lado y entramos en el teatro. Caminamos por la alfombra roja que llevaba a un salón que conocía muy bien.
Un salón de ballet. Lleno de espejos, barra, un equipo de música, y lo más importante… n piano.
Al verlo tuve miedo. Los buenos recuerdos junto a Edward me azotaban. Quería volver a bailar mientras el tocaba la música que acompañaba al baile.
Con nostalgia entré, y camine hasta las barras, donde me sostuve pensando en todo lo que había vivido allí.
Vi como Edward se sentaba en el piano, y subía la tapa para colocar sus grandes manos en las teclas.
Estaba metida en mis recuerdos cuando la puerta se cerró fuertemente. Ambos volteamos a verla y escuchamos con atención como alguien giraba la llave dejándonos sin salida.
Desesperada me acerque a ella y forcejee en un intento-vano- de abrirla.
-¡Alice!- chille.
-Deja- dijo la aterciopelada voz de mi acompañante- seguramente lo tenían todo planeado- ¡Vaya que inteligente, Sherlok!- no nos abrirán hasta después de un rato.
Suspire.
Volví a mi posición. Me sostuve de la baranda y coloque mis pies en la posición correcta para ponerme en puntillas. Entonces esa melodía resonó en la habitación, cuando Edward comenzó a tocar esa nana.
Eleve un brazo.
Si estaba aterrada.
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HOLIS!! Buenoo aqii dejoo el 2º CAP!! Esperoo qe les aia gustado!! GRAXX X SU REVIWS!!
Este cap es corto pero es qe no tuve mushioo tiempo, mañana a la mañana ia me voii asiqee fuee unaa SUPERR semana XD jejeje.
¿Que les parecio?
Si Alice sigue sin cumplir su promesa tiene dos opciones... morir :p o unirloss (L)
jejejej bnoo nos vemoss en mi regreso (:
Esperoo Reviws gente linda!!
Besop!
Hasta el crepúsculo...
Luchyrct
