Casi todos los personajes de esta historia no me pertenecen, sino que son de la fantástica escritora Stephanie Meyer, a mi sólo me pertenece la historia.

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Capitulo siete: Un pequeño regalito.

Estaba en el jardín de la casa de los Cullen, recostada sobre el césped leyendo "Cumbres Borrascosas"

No hacía mucho que me había despertado, eran las dos de la tarde y el sol alumbraba al jardín haciéndolo parecer de cuentos. Esme le tenía gran dedicación, ya que estaba hermoso, había flores de todos colores y olores… el pasto estaba de un color verde brillante, y los capullos que se movían con el viento le dan un toque mágico.

No había visto a Edward desde el desayuno, el cual debo decir no fue muy cómodo. Emmett y Alice habían tratado de acercársenos pero Edward los alejo de una forma que me dio pena por ellos. Sinceramente no entendía muy bien Edward estaba tan enojado con ellos, es verdad había un motivo y yo también estaba enojada, pero no de esa forma.

Las ráfagas de aire acariciaban mi cabello y me hacían sentir en las nubes, quizás hasta dentro de mi propia historia. Aunque mis ojos seguían las palabras del libro, mi mente ya estaba muy lejos al mundo de "Cumbre Borrascosas"

Mi sueño era mas parecido a un cuento de hadas, algo que estaba demasiado lejos de la realidad. La parte dramática de la historia estaba, pero ese era todo el desarrollo que habría en esta historia ya que dudaba en que alguna vez llegásemos a ser algo más que "amigos".

De repente el sol dejo de alumbrar mi cara, abrí los ojos para fijarme que rayos interrumpía mi momento de ensoñación, pero me quede muda cuando vi que delante de mí estaba Edward mirándome con las manos atrás y con una sonrisa radiante.

Cuando me di cuanta de que llevaba mirándolo ya demasiado tiempo, me senté en el césped desviando la mirada de sus embriagadores ojos esmeraldas.

-Hola- dijo y se acomodo a mi lado.

-Hola- conteste indiferente.

Bajo su mirado cerré mi desastroso volumen de "Cumbres Borrascosas". Edward e miraba con reproche. Mantuvimos una lucha de miradas hasta que supe que no podía soportarlo más.

-¿Por qué me miras así?

-¿Cómo puedes leer eso?- comenzó con reproche- ¡Maldigo el día en que Esme te lo regalo! ¡La historia es horrible…

-A mi me gusta- le corte.

-¿Y se puede saber el porque?

-Porque a pesar de todas las barreras que hay en su relacion ellos tratan de superarlas, para estar juntos… El se olvida de su maldad, y ella de su egoísmo. Para mi es admirable.

-Pero es una historia de odio y venganzas- replico.

-Y eso no los separa.

Nos quedamos un tiempo en silencio, el debía estar pensando en mis palabras y yo quería saber porque le importaba tanto cosas tan triviales como estas.

-Bueno, no creo que sea el momento de ese tema por ahora- dijo de forma casual, y con una gran sonrisa en su cara. Alce una ceja.

-Entonces, ¿Cuál es?

-Como mañana empiezas el instituto- hice una mueca al oír esa horrible noticia, el se rió de mi expresión- creo que debemos vengarnos de Alice y Emmett-esta vez fui yo la que se rió.

-Me gusta-admití.

-Eso pensé.

-¿Sugerencias? No me equivoco al decir que ya lo planeaste todo, ¿Verdad?

Su sonrisa se hizo más grande aún, y me deleite en ella.

-No te equivocas. Compre un par de cosas para llevar mi plan acabo, lo único que necesito es tu ayuda y que caigan- sonrió con malicia

-¿Qué tengo que hacer?- la emoción fue notoria en mi voz. Me moría de ganas por saber que había preparado Edward para tortúralos un rato.

-Digamos que Alice tendrá problemas con ir de compras y usar su "armario especial"- freno para reírse- Rosalie tendrá un cambio de maquillajes, y a Emmett… en fin aquí entrar tu- lo mire con miedo- Necesito que le flirtees y que cuando estés con Rose lo niegues- sonreí al estar de acuerdo con su venganza.

-Haz dado en el blanco- le aprobé.

-¿Empezamos?- se veía muy emocionado. Se levanto con gracia y me extendió una mano para ayudarme. Conciente de que la necesitaba, ya que había pasado mucho tiempo sentada.

Al parecer sus hermanos no estaban en casa, y las cosas de Rosalie estaban en el cuarto de Alice, ya que según ella necesitaba toda la ayuda posible para que la perdonara y su genial idea había sido invitar a Rose a pasar la noche con ella.

Edward me tendió un par de cremas, entre otras cosas que metimos en los maquillajes que había en una caja rosa de bordes dorados que al abrirla se separaba en pisos llenos de todo tiempo de maquillajes. Me daba penar arruinara algo que seguramente había sido muy costoso, pero era el precio que debía pagar por habernos encerrado e interrumpido cuando estábamos a punto de besarnos.

Luego nos dirigimos al placard "especial" de Alice. Si yo había pensado que su placard "común" era exagerado no era nada con el "especial". ¡Era más grande que mi habitación! Incluso era más grande que todo el tercer piso. Toda la ropa que había allí era a medida de diseñadores reconocidos, entre ellos estaba Gucci, Chanel, Dolce & Gabanna… y la lista seguía.

-Edward- le llame- ¿Enserio arruinaremos esta ropa?- me daba pena, aunque no era amante de la ropa sabía reconocer cuando algo era extremadamente caro y exclusivo como para derrocharse.

-Ojala- suspiro- No podemos arruinarla, Carlisle y Esme me matarían ¡Les salio fortuna esta placard! Solo lo ocultaremos, eres libre de quedarte con lo que quieras, Esme te da permiso.

-¿Ella sabe de esta venganza?- pregunte absorta.

-¡Claro!- empezó a tirar la ropa en una valija que había dentro del placard- ¡Ella fue la de la idea!- dijo orgulloso.

Sonreí y comencé a ayudarlo.

¡No podía creer que estuviese tocando ropa tan costosa! ¡Con el dinero que había invertido en ese placard fácilmente a un país entero!

Un grito histérico escuchamos proveniente de la planta baja, y supimos que era hora de irnos. Edward se encargo de llevarse la valija con la ropa de Alice lo mas rápido posible a su recamara mientras yo ponía las cosas que habíamos desordenado en su lugar.

Escuche unos pasos cerca de la habitación, y supe que ya no podía salir por la puerta. Al principio busque un lugar en donde esconderme, pero seguramente Alice me encontraría por lo que tuve que correr hacia la ventana.

El pomo de la puerta se giro y pegue un salto para salir. Me maree al ver a la altura en la que me hallaba. Me sostuve contra la pared lo más fuerte que pude y comencé a deslizarme por el pequeño escalón de la pared para llegar a la próxima ventana.

Por favor no te caigas, por favor Bella no seas torpe en este momento me decía.

Aunque fue en vano pensar en ello, ya que mi torpeza hizo acto de presencia. Me torcí el tobillo y resbale. Estaba ya cerca de la ventana por lo que quise sostenerme de esta, pero mis manos resbalaron.

Pegue un grito ahogado y cerré los ojos con fuerza.

-¡Te tengo!- dijo una voz una aterciopelada.

Esos brazos que amaba me sostenían con fuerza de la cintura. Abrí los ojos con miedo, y solté otro grito al ver que estaba inclinada a punto de caer –sino fuese por sus brazos.

Su melodiosa risa se escucho entre el tenso aire, y en segundos me encontré a mi misma acomodada en sus brazos en el despacho de su padre.

-Extrañaba mucho tu torpeza- se burlo.

Definitivamente Edward sabía arruinar un momento con comentarios desubicados. Me separe muy a su pesar, molesta.

-Vayamos de aquí- con paso firme me dirigí a la puerta pero Edward me tomo del brazo antes de que llegara a tomar el pomo para salir.

-No me vas a agradecer- su voz sonó sensual, mas de lo que ya era.

Retuve las ganas de darme la vuelta y besarlo con ganas, pero me retuve. Aun debía conservar un poco de orgullo.

-Gracias- mi voz sonó torpe, ¡Como esperaba que me saliera bien si no podía ni pensar!

Edward no aflojo su agarre, de hecho se acerco más a mí aunque segui dándole la espalda.

-Solo fue un chiste- se excuso.

-Quiero irme.

Forcejee un poco sin éxito alguno. De un modo poco sutil me dio la vuelta y me apretó contra su pecho dejando nuestras caras a escasos centímetros.

-Ya no se como decirte las cosas- su voz sonaba antigua, desesperanzada… Como si estuviese a punto de sacar a luz todos sus secretos para luego largarse a llorar.

-¿Qué cosas?- pregunte ingenuamente.

-Bella, desde que te fui…

-AHHHHHHHHHHHHHHHHH MI ROPAAAAAAAAAAAA- el grito de Alice nos hizo saltar y alejarnos lo suficiente como para no hallarme más entre el calor de sus brazos.

Sin poder mirarlo de vuelta a la cara, salí corriendo del estudio directo al cuarto de Alice.

No era que quisiera actuar, de hecho sabía que no lo haría bien, pero quería disfrutar de su cara de horror, y en especial huir de Edward.

Definitivamente cuando entre a la habitación me lleve una imagen que permanecería en mis memorias de por vida. Ya todos estaban allí: Carlisle, Esme, Emmett, Rose y Jasper. El único que faltaba era Edward, pero sabía que se tomaría su tiempo en aparecer.

Alice estaba en el suelo arrodillada sollozando sin consuelo, con Jasper a su lado tratando de calmarla. Rose estaba de pie frente a ella con amabas manos en la boca, parecía que contenía un grito de terror; Emmett, que estaba a su lado, miraba la escena con diversión, al igual que Esme que se estaba sentada a la cama; Carlisle por su lado miraba todo minuciosamente tratando de atar cabos sueltos.

-¡No puede ser!- sollozo Alice- ¡Es una tragedia!- no pude reprimir una risita lo que ocasiono que Alice y Rosalie me fulminaran con la mirada. Aquellas miradas, valla que eran duras.

Esas miradas fueron una señal de retirada, la cual acepte gustosa. Salí de aquella recamara como si fuese empujada por un torbellino. Lo que me esperaba, cuando Rose se diera cuenta de lo que le habíamos ocasionado a su maquillaje "importado".

Cuando me encontré a salvo en el tercer piso, aminore el paso. Desde las escaleras se oía la suave música de piano que salía de la habitación de Edward. Antes de que escuchara la triste melodía estaba dispuesta a encerrarme en mi cuarto, pero la curiosidad me venció. Me moría de ganas por saber lo que estaba sintiendo Edward en esos momentos, y su música me lo iba a decir por lo que no quise perder el tiempo.

Me arrastre con lentitud hasta poder apoyarme en la puerta, me deslice por esta hasta quedar ovillada en el suelo y contra la puerta.

La música que estaba tocando parecía… muerta. No encontraba otra palabra que la describiera mejor. Estaba cargada de un dolor incomprendido, de secretos, de palabras que no se habían dicho, de momentos que parecían olvidados…

Me abrase las piernas por el frío y apoye mi cabeza en la puerta. La melodía seguía sonando, y con el tiempo mis parpados comenzaron a bajar hasta que se cerraron por completo…

…entonces volví a soñar, con la melodía, con la tristeza, con Edward…

Di un gran movimiento estirándome, pero algo a mí alrededor no me lo permitió. Trate de abrir los ojos, pero pesaban demasiado para hacerlo, así que a tientas trate de descubrir en donde me encontraba. Deslice mis manos por un amplio colchón, lentamente me gire alrededor de algo que me abrazaba y me daba calor y comencé a hacer lo mismo… ¡No podía ser!

Pegue un grito y me senté con brusquedad, ocasionándome un gran mareo por el repentino movimiento.

Entre la oscuridad puede divisar que estaba en el cuarto de Edward. ¿Cómo había llegado hasta allí? Me mire para saber si había cometido alguna imprudencia, mi corazón se tranquilizo cuando me observe que llevaba puesta la misma ropa que el día anterior.

-¿Bella?- pregunto una pastosa voz a mi lado. Sabía perfectamente a quien pertenecía.

Edward se estiro y con pereza se sentó de la misma forma que yo llevándose con el gran parte que nos cubría a ambos.

-¿Estas bien?- soltó un bostezo y se broto los ojos como lo hacían los niños pequeños.

Me morí de ternura al verlo de esa forma.

-¿Por qué estoy aquí?- aunque esa ternura no me había detenido a preguntar lo que quería.

-Te quedaste dormida ayer junto a mi muerta- dijo soltando otro bostezo.

-Podrías haberme despertado- mi voz sonaba desesperada- o recostado en mi cama.

-No te alteres- pidió con una delicadeza infinita paso una mano por debajo de mi barbilla y, giro y sostuvo mi cara para que nuestras miradas se encontraran- Te juro que no te hice nada- se apresuro a añadir cuando me miro fijamente ¿Eso decía mi mirada? Era verdad que estaba asustada, pero no por eso. Sabía perfectamente que Edward jamás me tocaría, era solo que estaba al tanto de que hablaba entre sueños y mas de una vez había rebelado lo que sentía por él- Intente llevarte a tu cama, pero tu puerta estaba cerrada con llave- ¡Mierda! Había olvidado ese pequeño detalle, por precaución ahora cerraba la puerta con seguro por si a Alice se le ocurría hacer uno de sus actos de apariciones- y te veías exhausta y no quise despertarte.

Sus palabras me llenaron de ternura. Me quede mirando sus perfectos ojos esmeraldas un rato hasta que recobre el aliento.

-Será mejor que me valla a mi recamara.

Hice un amago de levantarme, pero Edward fue más rápido y me sostuvo impidiéndome que me levantase.

-No te vallas- suplico- pasa esta noche aquí, Bella- su voz suave me embriago. Aunque sus palabras confundían.

-No creo que sea correcto.

-No voy a tocarte- volvió a recalcar ese obvio hecho- Por favor, solo por esta noche.

-Edward…

-Por favor, será como un regalito- me miro con su carita de ternero degollado, ¿Y quién en el mundo podía resistirse a ella?

-Solo esta noche- dije no muy segura de mis palabras.

Me recosté, y Edward satisfecho hizo lo mismo junto a mí. Nos arropo a ambos y me abrazo fuertemente.

No tarde en volver a llenarme de sueño. Antes de que todas mis luces se apagaran creí oír un "te quiero" cerca de mi oído, pero quizás había sido ya parte del sueño.

-Bella- sentí como alguien me tambaleaba.

-¿Mmm?- logre musitar, envolviéndome más en las sabanas.

-Bella ve a cambiarte, hoy empiezas el instituto…

-Si, claro…- ¿No estaba bromeando verdad?- ¿Qué?- me levante de un salto y mire a Edward frente a mi ya cambiado con unos vaqueros desgastados y un sweater gris.

-Que lindo día para comenzar el colegio, ¿no?

¡Hay no! ¡Adiós mundo feliz! ¡Bienvenido mundo cruel!

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Holis, gente linda! Mushias grax x sus reviws!! Bueno aqui el chap!! Y, qe les parecio? Les gusto? No estuvo mui tierno Edward? (Claro solo con Bella) ¡Pobre Alice! ¡TODA ESA ROPA! ¡ME DOLIO A MI! jejeje, Hay Bella ya comienza el cole, qe pasara(? Pensaba contar el primer día, pero se me iba a hacer mui largo i ya me había tardado bastante y no qeria llagra al punto de las amenazas.

El regalito me parecio muy tierno, espero que nadie haya pensado mal XD jejjee.

La melodía con la que me inspire para lo que Edward tocaba en el piano es de YIRUMA.: WHEN THE LOVE FALLS, y para mi expresa todo eso. Les recomiendo que la escuhen es muy linda.

¡Gente! LA venganza de esta parejita contra los interruptores de momentos recien comienza, xqe creo qe se dieron cuenta que otra vez -esta vez mas indirectamente- Alice volvio a interrumpir un momentito especial. Y si se dieron cuenta ustedes porque no Edwrad? Seguro de molestara mas ahora qe su hermanita los interrumpio dos veces XD , se lo imaginan mas enojado aún(? Jajajja Emmett creo que va a tener grandes problemas con Rose, cuando Bella comience su trabajito... ¡Y los problemas que tendran Edward y Bella cuando Alice y Rose se den cuenta de que fueron ellos! ¿Que pasara en el primer dia de Bella? ¿Volver a encontrarse con sus compañeros? ¿Aparecera Jacob o no en esta historia? ¿Ustedes que quieren? ¿Y Lauren? ¿Seguira en la escuela? ¿Seguira atras de Edward? CHAN CHAN!!

MILL GRAXX X TODAS/OS (? POR SUS MARAVILLOSOS REVIWS! llegue a los 100!! (111 :P)

miintrindade tu español se entiende perfecto!! (L) gracias por animarte a dejar un reviw!

Bueno me olvido de algo mas? No creo que ya esta todo, espero qe les haya gustado el chap, y cualquier dudita ya saben a donde recurrir: tmb esta mi msn en mi perfil x si alguien quiere preguntarme algo mas :D

ESPERO MUSHIOS REVIWS!! (:

Besop(L)

Hasta el crepúsculo…

Luchyrct