Casi todos los personajes de esta historia no me pertenecen, sino que son de la fantástica escritora Stephanie Meyer, a mi sólo me pertenece la historia.

.

.

.

Capitulo nueve: Y otra vez volvemos a lo mismo…

"No tengo miedo al fuego eterno, tampoco a sus cuentos amargos, pero el silencio es algo frío, y mis inviernos son muy largos"·

Estaba apoyada en la parte delantera del Volvo de Edward, con los brazos cruzados a la altura del pecho y con la vista fija en el suelo. Aunque me hacía la idiota era conciente de que todos los que pasaban nos miraban. Edward estaba frente a mi y sentía su mirada sobre mí, pero no me preocupaba en lo mas mínimo. Aun no estaba convencida de dejarlo hablar, pero debía hacerlo… ¿Por qué debía, no?

Solté un suspiro de desesperación, esta situación era terriblemente incomoda. No entendía su urgencia de hablar conmigo, es decir, ya me había mentido y le había salido bastante mal, ¿Por qué se empeñaba a seguir con lo mismo?

-Bella- murmuro al fin. Parecía que calculaba muy bien las próximas palabras, y debía darle crédito por eso, no estaba de humor para escuchar una pavada.

No conteste ni lo mire. Disimuladamente viaje mi mirada hasta su reloj de mano ¡Perfecto! En tres minutos tocaría la campana para entrara a clases. Esos minutos serían los más largos de mi vida.

-Bella- repitió, temblé antes su tono de voz. No era enojada ni nada que se le pareciera, sonaba desesperado a tal punto que creí haber oído como su voz se quebraba. Me estaba volviendo loca, no quería que él sufriera. Quería que Edward fuera feliz, no importaba con quien, pero lo único que pedía a cambio era que no me lastimara en el camino para conseguir eso. La tensión del momento me hacía llenarme de impotencia, sentía mis ojos húmedos por esto, pero no iba a llorar. No, no esta vez, no. Iba a contener mi frustración, mi defraudación, mi rabia y mi dolor hasta que estuviera lejos de Edward.- ¡Maldita sea, Bella!- sollozo y mi corazón se encogió- ¿Ni siquiera puedes mirarme a los ojos? ¡¿Tan desgraciado soy?!

Mire detrás de él como las personas que estaban por ahí se detenían a ver la escena. Era lógico, Edward estaba montando un show que seguramente divertiría a muchos, menos-claro esta- a nosotros. Lo único que faltaba era a Lauren y sus amiguitas y ¡Cartón lleno! Le eche nuevamente una mirada al reloj, ¡Mierda! Recién había pasado un minuto, ¿Por qué Cronos se ponía en mi contra?

-Vamos a llegar tarde a clases- fue la única respuesta que pude dar.

Edward golpeo fuerte el piso con el pie, claramente frustrado por mis palabras. No lo culpaba, no podía haber sido más idiota al decir eso, pero es que no tenía ni la más mínima idea de lo que debía decir.

-¿Entonces es eso?- su tono de voz sonó como si hubiese descubierto un secreto que busco por años y no era lo que esperaba- Todas estas vueltas, las peleas… Sólo buscas excusas para alejarte de mí- afirmo- Si no quieres que este cerca de ti ¡Sólo dímelo de una vez! Ya no soporto más esto, no juegues más conmigo…

-¡¿Yo soy la que esta jugando?!- explote y me anime a levantar la vista.

Fue lo peor que pudría haber hecho en ese momento, sus ojos esmeraldas estaban inundados por un cristal liquido que gritaba salir, su expresión era de dolor, furia y frustración… ¿De qué me había perdido? Se suponía que él no debía sufrir, que eso solo lo tenía que hacer yo.

-Parece que buscas excusas para alejarte de mí…

-No es así- mi voz se quebró, ya estaba sin fuerzas para discutir esto.

-Si, si lo es. Lo .

-¡No sabes nada!- explote- No entiendes nada…- continué en un murmullo, me había arrepentido del grito.

Ya no me importaba que las personas se estuvieran alejando aun expectantes a nuestra pelea, no me importaba que el timbre ya había tocada, no me importaba que estuviésemos haciendo novillos… y al parecer a él tampoco. ¡¿Por qué era tan difícil que esto terminará?! ¡Quería que me dejara en paz! ¡No era tan difícil lo que pedía!

-¡¿Entonces puedes explicarme porque le das tantas vueltas a lo nuestro?!- ¿Había dicho lo nuestro? ¡Pero si nunca tuvimos algo!

Edward se inclino sobre mí, colocando sus manos a mis extremos apoyándolas en el auto, acorralándome. Me miro fijamente, hasta que no pude soportarlo más y desvié la mirada. Hice un amago de salir, pero me fui inútil. Edward me tenía bien encerrada. Empecé a hiperventilar por su proximidad, sus labios estaban peligrosamente cerca de los míos, y con todo lo que estaba sintiendo en ese momento no estaba segura de soportar la cercanía.

-Nunca hubo un "lo nuestro"- le remarque.

Edward se tenso en su lugar, pero no aflojo su cárcel.

-¿Por qué huyes de mí? ¿Por qué todo lo que hago es motivo para alejarte?- su voz sonó suplicante y derritió mi corazón.

-No huyo de ti.

-Si lo haces…

-Edward, ya discutimos esto y estamos perdiendo clases…

-¡Y lo haces otra vez! ¿Por qué no lo afrontas? ¡Diablos! ¿Por qué quieres escapar?

Nunca había visto a Edward de esa forma. No mentira. Si, si lo había visto… Aquel día, el día en que nos habíamos peleado y todo en mi vida había dejado de ir bien.

-Es verdad…- suspire- Quiero huir como siempre, porque al contrario de ti yo no tengo las fuerzas suficientes para levantar el pecho y no importarme con quien me estrello. ¡Yo no soy tan fuerte!

-Yo no soy fuerte…

-Sí, si lo eres- le contradije, una lágrima cayó de mi ojo al suelo- Tu soportas mas que yo, te da igual lo que sucede a tu alrededor si tu estas convencido de lo que haces…

-Sabes que no es así- su voz sonó sin fuerzas.

-No lo sé- me contradije a mi misma- pero es lo que creo.

-Bella, ¿Alguna vez vas a volver a confiar en mi?- no conteste, aunque espero un largo tiempo- ¿Tanto daño te cause?

-No lo sé…

-¿Cómo que no lo sabes?-parecía desconcertado.

-No lo sé. No sé que es lo que mas me lastima, si tus mentiras, si tu presencia, lo de mis padres, ya no entiendo nada…- mi voz se quebró hasta tal punto que se me vio imposible continuar hablando.

Edward pareció comprenderlo ya que me envolvió en sus brazos en ese mismo instante.

-T… Tenemos que i…ir a cl…clases- trate de soltarme.

-No vamos a ir- me sostuvo con mas fuerza- No puedes ir así, y todavía no…

-Por favor dejalo ya- suplique.

-¡No! Llevamos con esta discusión días ya, hay que aclarar las cosas de una vez.

-Yo no quiero, estoy bien así.

-No lo parece.

-¡¿Es que quieres que te diga?!- explote nuevamente, y logre soltarme un poco de su abrazo, aunque no estaba segura de que eso era lo que quería- ¡Ya sabes de sobra lo que me pasa! ¿Qué más quieres de mí?

-La verdad.

-Ya la tienes.

-No es así. Tengo una parte nada mas, esta censurada, se que falta algo… falta lo mismo que falto en la pelea de hace 3 años.

-No te entiendo.

-Claro que no- musito frustrado, mas para sí que para mí- ¿Tanto te cuesta abrir tu corazón?

-¿Para que quieres que lo abra?

-¿Nunca vas a decírmelo?- insistió. Realmente no sabía que era lo que esperaba de mí ¿Sabía que lo amaba? Entonces, ¿Por qué no me lo decía él? Si no era eso, ¿Qué quería?

-Sabes que no te entiendo en lo mas mínimo, ¿Verdad?

-No importa.

Nos quedamos en silencio un largo rato. Yo tenía la vista fija en el mojado suelo, y sentía la de Edward en mí, pero no me importaba. Unas cuantas gotas frías chocaron contra mi piel, pero tampoco me importo. Me quede mirando como las gotas golpeaban en el piso gris del estacionamiento. De un momento a otro las gotas dejaron de chocar contra mí. Al principio pensé que había dejado de llover, pero en el piso las gotas seguían golpeando.

Levante la vista, y me sorprendí cuando me encontré a Edward sin su chaqueta negra de jogin, totalmente mojado. Su remera se le pegaba al cuerpo de una forma muy sexy, su cabello siempre despeinado se encontraba pegado a su rostro resaltando sus hermosas y perfectas facciones. Eleve los ojos y me di cuenta que tenía puesta la capucha de su chaqueta, y que esta me envolvía lo brazos en un intento de calentarme. Fue ahí cuando me di cuenta de que estaba tiritando de frío. ¿Tan metida en mi mente había estado que no me había dado cuenta de que Edward me había acobijado?

-Te vas a enfermar- le dije e intente de quitarme su chaqueta, pero rápidamente Edward me tomo ambas manos para detenerme.

-No te la quites.

-Vas a enfermar- proteste.

-No es así, además tu tenías frío y no quiero que te de gripe- deje de lado la ironía del momento y mire por detrás de él como varios alumnos salían del instituto para dirigirse a sus respectivos coches.

-Ya término- anuncie.

-Bella, lamento todo esto. Te juro que con Lauren no tengo nada, nunca lo tuve- ¿Ahora se acordaba de decirme esas cosas? ¡Habíamos estado una hora allí!- Fue todo una actuación de ella para molestarte…

-Sabes que no me debes explicaciones- le corte bruscamente.

-Si te las debo, y lo sabes.

-Ya no puedo creerte.

-Es porque no quieres, no porque no puedas.

-De acuerdo- le di la razón- Ya no quiero creerte.

Nos miramos duramente otro rato. Sus ojos esmeraldas taladraban los míos chocolates.

-No quiero que sufras más por mí culpa- su mirada volvió a ser dulce y dolida.

-No puedes evitarlo. Ni siquiera sabes porque sufro.

-Si lo sé- discrepo.

-Entonces dímelo- le tente.

Edward acerco un poco mas su rostro al mió, y entre abrió sus sensuales labios para responderme.

-¡AMORCITO!- chillo la voz de Lauren.

Puse los ojos en blanco e intente soltarme de Edward, pero el no aflojo. Acorto el poco espacio que nos separaba y estampo con ternura sus labios sobre los míos. Mis ojos se abrieron a más no poder, mi corazón empezó a latir en mi caja torácica de tal forma que sentía que se saldría de mi cuerpo, estaba segura de que él podía oírlo.

Los ojos de Edward permanecían cerrados y sus labios insistían a que respondiese al beso. No se el porque, ni que en mí se volvió loco y correspondió a sus peticiones. Entreabrí un poco los labios para darle paso a los suyos, y lentamente cerré los ojos. En segundo nuestras bocas se movían lentamente y dulcemente. Como si ambos sintiésemos lo mismo, estaban perfectamente juntas como si hubiesen sido creadas con ese sólo propósito.

Mis brazos caían flácidos a los costados de mi cuerpo, mientras que una de las manos de Edward iba subiendo lentamente por mi costado desde la cintura. Se detuvo cuando llego a mi nuca, donde la sostuvo para que yo no pudiese romper el beso. La otra mano se quedo firma en mi cintura, sosteniéndome. Como si fuera conciente de lo aturdida y mareada que estaba, y que si no fuera por su sostén ya me encontraría en el suelo.

Cada movimiento era una descarga en mi cuerpo, mis oídos estaban sordos, lo único que escuchaban era el sonido de mi corazón. Sentía mi cuerpo una gelatina.

Con suavidad y lentitud Edward me subió al capo del auto, dejándome sentada y el se acerco mas, todo sin romper nuestro beso.

Lentamente fue tratando de profundizar el beso, me aterre en ese momento y quise bajar mi cara, para muy a mi pesar romper el beso. Pero él fue más rápido y su mano dejo mi cuello para recorrer mi mejilla hasta mi mentón y sostener mi boca junto a la de él. Sin mas remedio me deje llevar, y en segundos nuestras lenguas empezaron a bailar. Era tan perfecto el momento que deseaba detenerlo allí.

No me importaba en donde estábamos, ni quien nos estaba mirando, no me importaba el show que estábamos montando, no me importaba nada. Solo me importaba lo cerca que lo tenía, lo bien que se sentía besarlo después de todos estos años de haber estado locamente enamorada de él, y que esto comprobara que era puro mi amor.

-¡EDWARD!- ese grito histérico me hizo volver a la realidad.

Abrí los ojos y vi a una furiosa Lauren junto a Alice, Emmett que se los veía algo confusos, y los Hale mirándonos muy de cerca. De forma brusca me separe de él. Edward permitió el movimiento sin objeción, cuando abrió los ojos pude distinguir un brillo que nunca había visto en ellos.

-¿Edward?- volvió a llamarlo Lauren. La mire y me encogí ante la mirada que me hecho- ¡Edward! ¿Cómo pudiste?

En ese momento Edward pareció reaccionar y la miro aun sin separar su cuerpo del mió. Frunció el ceño ante el desconcierto.

-¿Qué crees Lauren?- dijo con sorna.

Mi estomago dolió cuando entendí lo que sucedía. ¡Me había dejado manejar! ¡Diablos! ¡Otra vez!

-¿Cómo pudiste besar a esa perra?

-¡Bella no es ninguna perra!- se entrometió Jasper, bastante molesto.

-Tranquilo, Jazz- le detuvo Alice con una sonrisa falsa. Lauren asintió creyendo que de verdad la estaba defendiendo- Las zorras como Lauren no encuentran en sus mentes precarias más vocabulario del que escuchan.

Lauren grito ante la ofensa de Alice mientras que mis amigos se reían de ella. Yo al contrario de ellos, no pude reírme. Me sentía nuevamente un idiota en grado sumo. ¿Cómo no me había dado cuenta?

Edward me miraba con preocupación.

-Aléjate- le ordene con voz fría.

Edward se rehusó.

Coloque mis manos en su pecho, y sin fuerza intente empujarlo. Se corrió, era obvio que no porque yo lo hubiese logrado sino porque vio mi intención. Me encontraba demasiado débil como para poder moverlo.

Me deslice hasta que mis pies tocaron el suelo, aun me sostenía con el auto. Sentía a mi cuerpo una gelatina, y el mareo no ayudaba en nada. Edward coloco una mano en mi cintura para ayudarme, pero de una forma poco decorosa le hice saber que no quería su ayuda.

-¿Bella?- me susurro Edward al oído.

-¿Jasper pueden llevarme?- le pregunte en un susurro débil. Mi amigo no lo dudo y se acerco a mí a ayudarme. No quise mirar a Edward pero podía ver como Jazz si lo hacía y le dedicaba una mirada de incomprensión.

-¿Te sientes bien?- murmuro cuando me sostuvo firmemente a su lado. Débil negué con la cabeza.

-¡ESTA FINGIENDO! ¡VEN Y ENFRENTA ESTO PERRA!

-No tengo que enfrentar nada, Lauren- respondí sin mirarla. No quería que me diera un ataque por todo esto, y ella seguramente iba a lograrlo.

-¡Basta Lauren!- intervino Edward con voz grave- ¡Deja de llamar así a Bella!

-¿Por qué me engañaste Edward? ¿Por qué con ella?

Mi corazón se encogió en ese momento.

-Yo no…

-Eres increíble Edward- le interrumpí dejando escapar una lágrima.

-¡Bella!- se acerco a mí, me hubiese corrido de haber podido, el único movimiento que pude hacer fue pegarme mas al cuerpo de Jasper, Edward entendió la indirecta- ¡Sabes que lo hace para molestarte!

-¡Edward!- otra vez ella, decir que estaba sin fuerzas sino ya la habría matado.

-¡Tu te callas!

-¡No me hablas así Edward!

-Quiero irme- le avise a jasper, quien asintió y comenzamos a caminar en dirección al Audi.

-¡No, Bella!- grito Edward.

-Ya es hecho bastante, Edward- escuche el regaño de Emmett.

Después de eso no escuche más. Nos metimos en el auto, Alice estaba adelante con Jasper mientras yo estaba ovillada en el asiento de atrás mirando por la ventana mojada como salíamos del parking de la escuela.

Cuando pasamos junto a Edward este me hecho una mirada destrozada, y por un instante me sentía culpable. Rose se estaba peleando con Lauren, y Emmett miraba todo desde atrás preparado para defender a su novia a la mínima de cambio.

No estaba muy segura de lo que había sucedido en el día. Primero me despierto en la misma cama que Edward, luego Lauren aparece para nuevamente hacerme miserable, me pelee con ella y con Edward… Pero lo que menos entendía era lo que había sucedido con él. Con mi ángel del infierno. Habíamos discutido durante una hora sin sentido alguno, siempre de lo mismo. No me había explicado correctamente su relación con la perra de Lauren, pero igual así se había atrevido a besarme ¡De que forma! Había pensado que el podía amarme tanto como yo lo amaba a él. Había sido el beso más maravilloso del mundo, el de un cuento de hadas…

Todo volvía a ser como siempre. Ahora no tenía fuerzas para nada, no tenía ni siquiera motivos para divertirme vengándome de mis amigos, porque no sería justo, ni quería hacerlo- por el momento.

La historia se repetía, las peleas, mis relación con Edward, mi amistad con Jasper, Alice, Rose y Emmett… Y otra vez volvíamos a lo mismo.

.

.

.

Holis, gente linda! Mil disculpas por la tardanza, es qe es el ultimo mes de clases i estoi muii liada :S, lo siento pero hasta qe no termine no puedo acegurarles qe vaia a actualizar muy rapido... Ademas de qe cuando termine el cole estoi dos semanas i dsp de navidad me voi de vacaciones :S, por lo qe les pidoo pacienciaa XD

Mushias grax x sus reviws!! Bueno aqui el chap!! Y, qe les parecio? Les gusto? ¡EL PRIMER BESO! jejeje, vamos gente creían qe lo iba hacer tan facil¿? No, nonono... Se los explico ahora para qe entiendan mejor i nu me preguntenn tanto XD; Es verdad qe Edward termino con la relacion de Lauren cuando se peleo con Bella... -todos sabemos el xqe estuvo con eia dsd un principio- pero en la ausencia de Bella, digamos qe cuando estaba aburrido se iba con Lauren... este es el problema, qe lo explicare mejor en el chap pero para qe entiendan mejor xqe Alice, Emmett, Jazz y Rose no estaban con una gran sonrisa cuando se besaron... Ya qe sabian como Bella lo tomaria ¿¡Y QUIEN NO!? Yo si beso un chico i atras esta "su ex" o lo qe fuera le doi vuelta la cara de un sopapo x haberm usado, i ak fue vbastante obvio...

En fin, espero qe les aia gustado... apesar de todo el lio. Ahora hay que ver como Edward le cuenta toda la verdad, como reacciona eia... i cuando esten bn :p ¡VENGANZA! no se me olvida, nonono... Emmett debe sufrir su parte tamb... sin contar qe todavia Rose no se dio cuenta lo de sus maqillajes...MWAJAJAJA.

Bueno espero mushios REVIWS!

nos leemos en el proximo chap!

Besop(L)

Hasta el crepúsculo...

Luchyrct