Casi todos los personajes de esta historia no me pertenecen, sino que son de la fantástica escritora Stephanie Meyer, a mi sólo me pertenece la historia.

.

.

.

.

Capitulo diez: Solo eso te pido, solo una noche.

El... un hombre solo, aventurero y lleno de ganas de simplemente vivir...

Ella... una mujer preciosa, procesando un cambio en su vida... sola, y sin haberse dado cuenta de las inmensas ganas que tenía de simplemente ser feliz...

Ellos, se encontraron un día, el sol iluminaba aquel atardecer, fue un verano en una tarde como cualquiera...

Desde que había llegado a la casa de los Cullen me había encerrado en mi cuarto. Lo primero que pensé fue que me pasaría el día llorando, pero fue peor. Al parecer como decía mi abuela, cada persona tenia una cantidad limite de lágrimas para cada quien. Es verdad que llore, pero no lo que esperaba, no me sirvió para descargarme como quería.

Mis lágrimas por él se habían terminado. Lo que hizo que mi cabeza comenzara a retorcer cada segundo que había pasado con él. A pensar más en todo, y eso era justo lo que no quería. Estaba muriéndome del dolor, me sentía tan idiota por haber dejado que me lastimara por segunda vez

Todo eso me hacía acordar a una historia de amor que leía cuando era pequeña, y que no tenía un buen final. Últimamente deseaba con todas mis fuerzas vivir en un cuento de hadas. Olvidar el terrible día que había tenido. Olvidar la pelea, olvidar a Lauren y lo más importante a Edward, y su perfecto y doloroso beso.

Alice y Jasper habían intentado sacar conversación en el auto, pero les había sido inútil, no me creía capaz de contestar correctamente por lo que me mantuve callada, dejando que lágrimas saldas cayeran. De hecho Alice había mandado a Jazz para que hablara conmigo cuando me encerré en mi recamara. No podría especificar cuando tiempo estuvo Jazz detrás de la puerta suplicando que le abriera. Ni siquiera sabía que había estado hablando solo. Lo único que se es que se lo debo, ya que gracias a él por un tiempo no fui capaz de cerrar los ojos, no fui capaz de pensar con claridad. Lo único que hacía era respirar y descargar mi dolor como podía.

El la atrajo con su encanto, y ella lo cautivo con su simpatía... Así comenzó la más hermosa historia de amor, pasaron los días, se buscaban...

Él cada noche con una desesperación que no lograba comprender...

Cada vez que cerraba los ojos recordaba ese momento. Ese momento que por unos segundos, creí que había sido perfecto, creí que había sido por amor. Era sentir sus labios perfectamente unidos a los míos, era sentir su aroma embriagándome como si estuviese junto a mí, era sentirlo a él entregado a mí, dispuesto a devolverme el amor: a responderme.

Solo tardaron 10 minutos, después de que Jasper dejara de llamarme, en entrar Edward, Emmett y Rose. Mi corazón se encogió cuando se dio cuenta del aprieto en el que se encontraba. No solo era como antes que si me enfrentaba a él solo sería en el instituto ahora ¡Vivía en su casa!

Desde que entro no hice más que escuchar gritos, incomprensibles. No entendía absolutamente nada de lo que estaban discutiendo, lo único que sabía es que era por la escenita que habíamos montado en el estacionamiento. Sabía que esto no podía ir peor ¿Por qué diablos a mi? ¿Por qué él entre todas tenía que tomarme como capricho y usarme?

Ella, lo esperaba con ansias, sabía que llegaría a su encuentro, como cada día, como cada noche, empezaron a nacer frases hermosas... empezó fluir el amor, puro, sincero, y por sobre todo verdadero, por que aquí no habían rostros, no habían cuerpos, solo habían palabras y sentimientos, y eso bastaba para sentir que sus vidas tenían un mismo destino.

Aunque estaba un tanto somnolienta, supe cuando la pelea había terminado. No había sido porque los gritos habían cesado, de hecho había subido de tono, me di cuenta porque oí un golpe fuertísimo que provenía de la habitación de enfrente.

Me pregunte que habría pasado con exactitud, aunque en cierta forma no quería saberlo. Sabía que en esa conversación entraría la relación de Lauren y Edward. Estaba conciente de que algún día debía enterarme de lo que había sucedido en mi ausencia y de que parte en concreto Edward me había mentido, pero no estaba preparada. No aún.

Sabiendo que ni mi corazón, ni mi cabeza, ni mi mente soportarían seguir con el tema cerré los ojos y pensé en aquella historia que me había atormentado por años, aunque pensándolo bien era mejor que mi historieta.

Ellos empezaron a enamorarse, de la forma más tierna y dulce, como aquella mujer...

Ella lo fue enamorando poco a poco, con su simpleza, con su ternura, con su cariño, con su pobre vida…

-Bella- sentí un siseo.

Definitivamente esto era una pesadilla… ¡Ni siquiera en mis sueños podía dejarme en paz! ¡Maldito ángel caído!

-Por favor, Bella- sollozo la voz del á, despierta- suplico.

Mi sueño era tan real que hasta sentía como su grande y suave mano acariciaba mi mejilla y corría el cabello de mi cara. Sentí como una gota de agua salada caía sobre mi mejilla y escuche como este ángel reprimía un sollozo de agonía.


El siguió el camino de la conquista... la protegía, la acompañaba, la hacía sentir aquellas lindas cosas que ella desconocía...

Ella empezó a amarlo... sintió que el era el hombre de su vida, que lo quería a su lado, para continuar su vida...

-Bella, te necesito- su voz se quebró- necesito explicarte, necesito que me creas…

Fue entonces cuando me di cuenta de que esto no formaba parte de mi sueño, no podía ser tan real.

-Bella yo te…


El, sentía que ella, era la mujer con quien deseaba compartir su mundo, que entre líos y dientes, ella sería la mejor compañía...

Ellos se dieron cuenta que se necesitaban, eran el uno para el otro, se estaban enamorando, y poco a poco lo mas tierno. Se estaban deseando, así llegó el amor a sus vidas...

-¿Mmm?- musite tratando, con movimientos bruscos de que quitara sus manos de mi hombro-¡Lárgate!- ordene con vos cansada, pero decidida.

-Bella necesito que hablemos.

-No quiero- me queje.

-Bella…

Con un solo movimiento me levante quedando sentada. Edward se corrió un poco y se acomodo frente a mí en la cama. ¿Quién le había dado tanta libertad?

-¡Te quiero fuera de mi vista, ahora!

-Bella no me voy a mover de aquí hasta que me escuches.

-Edward vete ahora o grito- le amenace- Tengo la impresión de que las aguas no están muy calmadas con tus hermanos como para echar mas leña al fuego- me sorprendí de mi misma de lo calmada que sonaba mi voz, inexpresiva. Creía que no soportaría ni dos palabras con él, que me largaría a llorar tan solo con cruzármelo. Pero me había olvidado que ya había perdido el don de llorar, al menos por él.

-No me importa lo que piensen mis hermanos. Bella quiero, más bien te debo una explicación por lo que sucedió en el instituto.

-No me debes nada- le corte- Tu eres así, siempre lo has sido. La culpa fue mía, ahora hazme el favor de desaparecer.

-¿Nunca vas a perdonarme? Te lastime dos veces, lo sé. No tengo ningún derecho en estar aquí, pero yo quiero… necesito. Te necesito, quiero arreglar las cosas. Al menos escúchame, quiero sincerarme.

¿Había oído bien? ¿Había dicho que me necesitaba? ¡¿Pero, para que?! ¡¿Para usarme y darle celos a la zorra de Lauren?! ¿Para disfrutar como lloraba desconsoladamente por él? ¿Cómo había podido Edward ser mi mejor amigo, y de una noche sacar otra personalidad que no conocía? Tan… diferente a la de mi mejor amigo, que era dulce, fiel, protector… ¿Cómo la misma persona podía haberse convertido en una tan cruel? Sin sentimientos hacía los demás, o al menos hacía mi, tan decidido a conseguir lo que quiere sin importar a quienes atropellaba en el camino… Tan… cualquiera.

-¿Mas mentiras Edward? Te lo suplico, deja de burlarte de mí. ¿No crees que ya me has mentido demasiado?

-Solo déjame explicarme, no espero que escuches todo, ni que me perdones. Lo único que deseo es que lo entiendas, que entiendas absolutamente todo. O al menos saber que me he sincerado contigo…

Pero el amor no basto para unirlos, por más que los recuerdos estaban, aquellas noches juntos mirando sólo las estrellas, se iban perdiendo cuando a pesar de todo lo vivido ellos no lucharon por lo que quería.

Dirigí mi vista a la ventana donde, a pesar de ser de noche, las estrellas iluminaban las hermosas flores de Acónito, Englantinas y Sabinas. Todas ella se movían al compás del viento, se cerraban por las fuertes ráfagas y perdían sus hojas, sin perder sus vidas. Deseaba en esos momentos poder ser como ellas. Jamás tener que sufrir por amor, jamás tener sentimientos… solo respirar y vivir en paz, llenas de belleza y libertad.

Edward tomo una mano mía con fuerza, lo que me impidió soltársela. Me dolía su tacto, era una insistente corriente eléctrica en mi cuerpo, que Edward al parecer no podía sentir o no le importaba. Trato de buscar mi mirada, en vano. No le di ni la más mínima oportunidad de que me controlara con sus preciosos orbes esmeraldas. Intento, con movimientos suaves como si temiera lastimarme, acercarse a mí. Y definitivamente, lo que él temía se lo di, me apreté mas al respaldo (ya que de haber podido huir lo habría hecho, pero su mano me sostenía fuertemente) y él se detuvo. De reojo vi como reprimía una mueca de dolor, realmente parecía que lo estaba lastimando. Pero ya era hora de frenar esto, en todo este tiempo me había demostrado lo buen actor que era y que no debía volver a creerle, aunque conmigo siempre parecía sincero o yo era muy ingenua.

-Debo comenzar desde el principio, Bella. Por favor se que estoy pidiendo mucho, pero necesito que me escuches- espero a que acotará algo pero me mantuve en silencio, dura como si fuese una estatua viviente. Soltó un suspiro y prosiguió- Quiero aclararte que jamás, nunca sentí algo por Lauren.

Esas palabras me hicieron girar la cara y fulminarlo con la mirada ¿Estas de broma? ¡Pero si me había demostrado que algo le pasaba!

Estaba a punto de gritarle a los cuatro vientos lo idota que era y que no se jugaba conmigo, pero él fue más rápido y coloco un dedo en mis labios en señal de que me callase.

-No me interrumpas por favor- suplico. Trate de que mi mirada fuera fuerte, y creo que lo logré ya que se encogió en su sitio pero no dio marcha atrás- Como dije antes JAMAS me importo Lauren. Se que es confuso, pero es la pura verdad. Hace tres años, en esa pelea…- su voz pareció quebrarse ante el recuerdo. Odiaba esto, cada vez que hablábamos teníamos esa maldita pelea presente- Nunca, me gusto. Yo… no se como explicarlo de la forma adecuada. Yo esperaba probar algo, esperaba que la persona de la cual yo sentía algo me dijera cualquier cosa para que la dejara… pero todo se salio de lugar. Nunca pensé que por tratar de comprobar algo perdiera a la persona mas importante…- apretó mas mi mano y por unos segundos mi corazón dejo de latir- por esa estupidez perdí a mi mejor amiga- Definitivamente Edward sabía como hacerme bajar al mundo real. Mi corazón volvió a su ritmo de antes, lento… casi muerto.


Más allá de las hermosas frases, ellos jamás se habían declarado, jamás un "te amo".

-No entiendo a donde quieres llegar- trate de tragarme los sollozos que gritaban por salir de mi pecho. Entonces las lágrimas volvieron, ¡Malditas! ¡Se suponía que se habían acabado! Al parecer no, las palabras de Edward me estaban hiriendo más de lo que ya me encontraba. Aún no me había repuesto de la pelea de hacía tres años, de la resiente muerte de mis padres, de la traición de esta tarde… y ahora sus palabras. Estaba destinada a sufrir por amor, por no decirlo de una maldita vez y sufrir en paz.

-Bella- murmuro corriendo mi cara con un dedo debajo de mi mentón, con suavidad quito de mis mejillas unas lágrimas frías- No quiero que llores mas- me pidió con la voz aún más aterciopelada- Lo que te quiero decir, es que Lauren siempre fue un juego, no me enamoraría de una mujer como ella ni aunque estuviera loco… Aunque hay más…- un leve sonrojo, que pude distinguir en la oscuridad, cubrió sus mejillas. Rápidamente sus manos comenzaron a temblar- Estos tres años que tu no has estado… yo…

-Has estado con ella- termine la frase por él en un susurro lastimero.

-¿Lo sabías?- pregunto mas para él que para mí. Se oía tan sorprendido de que lo supiera, que me dolió ¿Qué tan idiota me creía?

-Era demasiado obvio…

-En realidad no es como crees…- trato de excusarse lo antes posible.

-De verdad no se lo que quieres decirme ¿No has tenido demasiado hoy? ¿Por qué no me dejas en paz? Ya viste de lo que eres capaz de hacerme, déjame.


Más allá de los momentos vividos…


Ella esperaba esas palabras con ansias, él lo daba por hecho…

-No voy a mentirte, si he estado con Lauren. Ella prácticamente se regala, al principio era algo que me fastidiaba, de hecho me sigue molestando. Pero soy hombre, no es una excusa, pero cada vez que estaba mal ella estaba allí, no para brindarme su apoyo, sino otra cosa…

-No quiero saberlo- le corte.

Por fin libre mi mano de su agarre, volví a recostarme dándole la espalda. Edward al parecer no había entendido la indirecta ya que se acomodo mejor y acaricio mi cabello con suma dulzura.

-No quiero que pienses que lo que hoy pasó…

-Me usaste para librarte de ella o para darle celos- hipe ya sin poder contener mi agonía.

-¡No, no, no!- negó impaciente. Se lo notaba desesperado por hacerme entender algo que no me decía o que yo me negaba a escuchar. Me dio vuelta con determinación, sin lastimarme. Sus ojos se veían sufridos, debían ser un reflejo de los míos- No fue por ninguna de las dos cosas, Bella yo te bese…

-Te juro que no quiero saberlo…

-¡Basta! ¡No doy mas Bella!- grito, me encogí en mi lugar- ¡Necesito decírtelo de una vez!

-No quiero saber ni porque lo hiciste, ni de quien este enamorado, no quiero saber nada de ti- intento decir algo, pero se cayo. Mis palabros al parecer lo hirieron, o eso deduje al verlo quieto con la mirada perdida, con una mueca de dolor y totalmente quieto en su lugar-De ahora en mas has como antes… ¡No existo!- ese fue el momento en el que sucumbí y me largue a llorar con Edward aún parado totalmente atónito.

Ella se fue…

Él la perdió.

No pasaron ni dos segundos, y Alice ya se encontraba en la puerta de mi habitación con una expresión de horror en su rostro. La vi salir corriendo, como si estuviese buscando una salida a tanto drama, lo cual me molesto ¡Me estaba abandonando! Me di vuelta y escondí mi rostro en la almohada. Sabía que Edward aún estaba allí, y yo al fin volvía a llorar…

-¡Bella!- grito la voz de Emmett.- Edward, creo que lo que hoy hablamos no fue esto- dijo en tono de orden, pero no se oyó respuesta.

-Sácalo de aquí Emmett, yo no puedo…- dijo la chillona voz de Alice, se la notaba de verdad preocupada por todo esto.

Nuevamente el silencio nos inundo. En mi recamara todo lo que se oía eran mis sollozos. Alice se sentó a mi lado.

-Edward, muévete- le oí decir a Emmett ya sin un ápice de paciencia. Era extraño encontrar a Emmett de este humor, por lo general él se la pasaba haciendo bromas, molestando a los demás y riéndose de todo como un niño de 5 años con un nuevo juguete.

-Lo siento, Bella- escuche su voz apagada, no iba a caer lo ignore por completo aunque una parte de mi corazón deseaba que mi cabeza reaccionara y acabara con todo esto. Deseaba dejarme usar por él, siempre y cuando pudiera sentirlo a mí lado y sólo para mí- Solo eso te pido, solo una noche… y te demostrare lo que de verdad siento por ti.

Después de ello hubo un incomodo silencio hasta que la puerta se cerro de un portazo, al igual que la del frente, y los gritos nuevamente comenzaron. Me hice la sorda.

Alice se acostó a mi lado, para pasar la noche conmigo y se lo agradecí. Edward no iba a darse por vencido, era su nuevo capricho. Sin una palabra no dejamos llevar por Morfeo.

Ella termino muerta en vida…

Sabía que al despertar mis ojos estarían hinchados y mi rostro pálido, pero eso era lo que quería mostrar en cierto modo. Quería que él se diera cuenta de cómo me había herido por segunda vez.


Su ultima frase no dejaba de pasearse por mi cabeza, parecían tan reales "Sólo eso te pido, sólo una noche para demostrarte lo que de verdad siento por ti" Con eso soñé… con sus palabras, con lo que podría haber sucedido si yo lo hubiese confesado lo que sentía desde un principio, si el me hubiese correspondido… El no lo sabía…

Él nunca se entero….

.

.

.

Holis, gente linda! Primero que nadan este chap esta dedicado para Jose XD (mejor conocido por Joe Cullen :D)

¡Ya estoy oficialmente de vacaciones! Oh yeah! Jejeje yo se que este chap no es muy largo, pero el que viene les prometo que será un poco mas largo., lo que pasa es que hoy (ayer, según el horario de cada pías) termine las clases y me puse a escribir a mil como, digamos, un festejo…

Este chap, a pesar de ser el mas corto (creo yo) me gusta, la historia que esta de por medio también es mía… Esta en una trilogía… que la 1º parte se llama "Relatos de pasiones" que la estoy publicando en fictionpress. Net , ya que están no me enojo si pasan, esta medio muertito :S

Proximo chap : Caprichos… Qe pasara? Chan chan ….

Bueno mushisimas graxx x sus reviws! De verdad, me hacen tannnn feliz!

Erica S.!: me encantaria leer tu fic pero no puedo entrar a la page, si me la dejas bn o lo qe sea me pasare XD

A los demas nuevamente grax…

Espero qe les haya gustado…

Los quiero… Besop(L)

Hasta el crepúsculo…

CLICK HERE, REVIW!