Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.

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Disfruten de éste nuevo Drabble.

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Drabble #8

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Costumbre

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Una cita con el chico de sus sueños, un oso de felpa, una caja de bombones, una taza de chocolate y un pastelillo de dieta fueron sus obsequios.

Había sido un bonito día de San Valentín; sin embargo, algo no cuadraba muy bien para Ino Yamanaka.

Miró al chico que caminaba a su lado, bajando la mirada con curiosidad hacia sus fuertes manos, las cuales estaban escondidas en las bolsas de sus pantalones.

—Hidan…

— ¿Huh?

—Fue una cita muy bonita…

—Sí que lo fue.

—Umm…Pero…¿Por qué no nos tomamos de la mano en toda la tarde?— preguntó, confusa.

Hidan la miró, pensativo y serio.

—Bueno, tú eres extranjera y vienes de otra cultura; pero aquí en Japón el contacto físico en público no es muy bien visto, Ino.

—Oh. ¿Y por qué?

—No lo sé. No es costumbre…

— ¿Tampoco entre novios?

Hidan rió por lo bajo.

—Ni siquiera entre esposos. No es bien visto por nuestra religión.

— ¿En serio? Vaya…Son una cultura complicada…

—Más bien conservadora.

Ino bajó la mirada unos minutos, dubitativa.

—Entonces…, si tomo tu mano ahora, ¿ofendería tu religión?— preguntó con picardía. Hidan rió de lado.

—De alguna forma, sí.

—Pues yo soy extranjera, así que supongo que estoy excenta— sonrió, capturando su mano con la suya de improviso, sin dejar de caminar. Hidan la miró, sorprendido, pero no hizo nada.

—Uy, hace frío… ¿Crees que empeore las cosas si te abrazo para calentarme?— preguntó con inocencia.

Hidan rió de lado, aceptando el abrazo de Ino a su cintura y pasando una mano por sus pequeños hombros para sostenerla cerca, ignorando las miradas de reproche de algunos transeúntes.

—Supongo que podrías pedir perdón en el templo después— le dijo, riendo. Ella lo imitó y se detuvo, deshaciéndose del abrazo para pararse frente a frente.

—Oye… ¿Y tu Dios se ofenderá mucho si te beso aquí y ahora?

Ante eso, Hidan soltó una auténtica carcajada, tomando el mentón de Ino con su mano para obligarla a mirarlo a los ojos.

—Bueno, eso sería una falta terrible a las buenas costumbres y la moral…pero podemos rezar juntos luego por nuestras almas— dijo, acortando la distancia para sellar sus labios. Y allí, en plena calle, a las seis de la tarde bajo una nevada de febrero y las miradas de todos los curiosos, rompieron con aquella costumbre milenaria.

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Drabble #8 terminado.

Escribí éste fic porque el rechazo al contacto en público fue algo que me llamó mucho la atención en mis vacaciones en el lejano Oriente; tienen una cultura muy hermosa, pero demasiado fría, incluso para mí, un nieto de alemanes férreos que sólo mostraban cariño con una palmada en la espalda xD.

Dedicado a mi querida Naoko-eri, mi más fiel lectora y la persona más encantadora que he conocido.

Gracias por leer.

Saludos!

H.S.