Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.

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Drabble #16

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Siempre

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Usó su mejor vestido y pasó horas maquillándose frente al espejo, con mucha emoción.

Deseaba verse realmente hermosa.

Procuró alistar la mesa cuidadosamente, reparando en cada detalle, por más mínimo que fuera, mientras ponía los tres lugares.

Todo debía ser perfecto esa noche.

Mientras servía la cena, sus chispeantes ojos castaños se encontraban de tanto en tanto con esos expresivos ojos azules que parecían seguir cada uno de sus movimientos. Sonriendo ante ello, Tsunade se sentó al extremo de la decorada mesa, comenzando a hablar animadamente de su día, sin importarle que no hubiera respuesta de la otra parte. Después de todo, estaba acostumbrada a que así fuera.

Pero eso nunca disminuía su emoción.

Una vez acabado su relato, decidió guardar silencio y observar a sus acompañantes con dedicación, haciendo algún comentario de a ratos o sólo sonriendo con demencial alegría hasta que el reloj marcó las nueve, momento en que recogió su plato y los de sus invitados, que se hallaban intactos.

—Veo que no tenían mucho apetito— murmuró con tristeza, terminando de recoger los trastos para llevarlos a la cocina, de dónde salió con una enorme sonrisa, dirigiéndose hacia el mayor de sus acompañantes— ¿Vamos a la cama?

De nuevo no hubo respuesta; tampoco era como Tsunade la esperara. Ella sólo tomó la fotografía del joven de largos cabellos plateados de sobre la mesa y besó la del sonriente niño para dejarla sobre una cómoda y caminar con el otro relato apresado en su pecho hasta la habitación, en donde al fin se derrumbó.

Tirándose sobre la cama, soltó aquellas amargas lágrimas que la ahogaban por dentro, descargando toda la frustración del día, arruinando todo el maquillaje, que formaba surcos oscuros en sus mejillas, mientras seguía apretando el retrato contra su cuerpo, llorando durante horas sin soltarlo, sin importarle estar arrugando su mejor vestido.

Lloró de tristeza y rabia hasta casi quedarse dormida; y, estando el umbral de los sueños, sintió al alguien subirse a la cama y abrazarla por la cintura, como todos los años, transmitiéndole su calor.

—No me gusta que llores…— le dijo él al oído, apretando su cuerpo al suyo, cosa que hizo que Tsunade soltara un profundo sollozo.

—Es que… Te extraño tanto… A ti y a Nawaki…

—Nosotros también te extrañamos, amor. Pero no queremos verte llorar. Ya no más.

Tsunade hipó, cerrando los ojos con fuerza y aferrándose aún más al calor de su amado.

— ¿Por qué tuvieron que irse?— soltó, con amargura— ¿Por qué me dejaron tan sola?

—Pero no me fui, amor. Estoy aquí contigo. Nunca estarás sola. Adónde vayas, yo iré.

— ¿Lo juras?

—Yo nunca miento— afirmó el otro, depositando un cálido beso sobre su hombro desnudo.

Tsunade sonrió entre sueños.

—Está bien; no necesito un guardaespaldas— escuchó la risa de aquella persona, la cual casi había olvidado— Además, quiero que cuides del irresponsable de Nawaki allá donde están…

—Lo sé. ¿Y sabes qué? Él también te extraña todo el tiempo.

—Pues más le vale— volvió a sonreír, casi presa del cansancio— Oye…

— ¿Si?

—Te amo.

Aún con los ojos cerrados, sintió un cálido beso en sus labios.

—Y yo a ti, Tsunade, nunca lo olvides…Pero ya es hora de seguir adelante, amor.

—Lo sé. Sólo quédate un poco más…—bostezó, rindiéndose al umbral de los sueños— Siempre te amaré, Dan. Feliz día de San Valentín.

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Drabble #16 terminado.

Gracias por leer.

Saludos.

H.S.