Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima.

.

¿Amor? ¿O Simple Cariño?

.

Capítulo 5: Mi molesta hermana mayor.

.

Un pequeño niño de cabellos azabaches se encontraba revolcándose en su cama, siendo molestado por los rayos de luz que atravesaban por su ventana de cristal; Gray dio un pequeño bostezo, se sobo su ojo derecho y rápidamente miro de reojo toda la habitación. De un pequeño impulso el niño se sentó rápidamente en su cama, miro para todos los lados posibles y a un lado se hallaba una cama de color roja, claramente desordenada… sin duda alguna esa desordenada cama era de su primo Natsu.

Pero… ¿Ah que hora se levantó y volvió a su habitación? ¿No se suponía que aquella noche no volvió a ver a Natsu? Y especialmente la pregunta era ¿Dónde estaba Juvia?

El Fullbuster movió su cabeza tratando de negar lo que estaba a punto de decir.

— ¿Un sueño? — de repente al fondo de la habitación se lograba escuchar como Natsu se revolcaba por toda su cama.

Gray dio un largo suspiro. Cogió se almohada que tenía a un costado y con todas sus fuerzas lanzo aquel objeto tan suave en dirección a la cara de cierto peli rosado que no dejaba de hacer ruido.

— ¡Lucy! — exclamo Natsu cuando la almohada le había dado en la cara.

Miro para todas las direcciones y detuvo su mirada en Gray. Mientras el de cabello azabache lo miraba confundido por lo que tuvo que gritar Natsu a la hora de "despertarse".

— ¿Dijiste algo?

— No… nada.

Hubo un pequeño silencio. Gray decidió romperlo.

— ¿Ah que hora volviste a la habitación? — Natsu coloco su dedo índice en su barbilla mientras miraba el techo.

— No recuerdo nada… lo único que puedo recordar fue cuando nosotros nos separamos porque escuchamos un ruido raro.

Ambos niños estaban muy confundidos.

— ¿Y qué soñaste?

Natsu hizo una buena pregunta.

Exactamente lo que paso con Juvia en la madrugada ¿Fue un sueño? O en realidad Gray tuvo que pasar toda la noche con su linda y amigable niñera. Aunque eso sería algo contradictorio ya que como podríamos explicar del porque ambos niños amanecieron en su habitación.

— Nada... ¿Y tú Natsu? ¿Qué has soñado?

La misma situación era para Natsu, claramente el peli rosado no sabía si decir que la noche que paso con Lucy fue un sueño o en realidad sucedió. Aunque si fue solo un simple sueño… debe admitir que su niñera se veía tan amable, protectora y claramente él debía admitir que algo sexy debido a como se hallaba vestida en ese momento…

"Deja de pensar en eso Natsu" se replicaba el Dragneel en su mente.

— Yo no soñé nada… eh dormido muy bien.

De repente la conversación se dio interrumpida debido a un grito que venía de la cocina y claramente era para llamar a ambos niños para que desayunen que se les hacía tarde para el día más esperado por todos los niños de Magnolia, obviamente nos referimos a la tan ansiosa escuela.

— ¡Natsu! ¡Gray! ¡El desayuno! — grito la rubia mientras preparaba un poco de café en la nueva cafetera de la familia Fullbuster.

— ¿Segura que no quiere ayuda Lucy?

— Estoy bien Juvia no hay problema, solo encárgate que los niños estén listos para la escuela. — Juvia asintió la cabeza y con una amplia sonrisa se dio media vuelta dirigiéndose a la habitación de Natsu y Gray.

A los pocos minutos Juvia volvió al comedor con los dos pequeños estudiantes listos para irse a la escuela, pero se detuvieron un momento para observar la mesa que se encontraba con un rico y apetitoso desayuno, Natsu y Gray no dudaron un segundo más y rápidamente cada uno tomo una silla y se sentaron en la mesa listos para poder comer aquel rico banquete.

— Lucy… ¿Usted hizo todo esto sola? — la rubia se sentó en una silla y mientras cogía una rebanada de pan le respondió.

— ¡Claro que si Juvia!

Los cuatro desayunaron en silencio, nadie decía una sola palabra…

Oh bueno eso pensábamos hasta que cierta peli azul decidió dar la primera palabra.

— ¿Están listos para la escuela niños?

— ¿Por qué nos tienes que llamar "niños"? Ambos tenemos trece años… no somos tan pequeños. — se quejó Natsu con una rebanada de pan en su boca.

— Entonces que les parece ¿Chicos? ¿Eso está mejor? — opino Lucy alzando el dedo índice con mucho ánimo.

Ambos "chicos" se miraron un momento.

— Supongo que así está mejor… — Gray dio un sorbo a su té.

— ¿Y cómo han dormido…? — cuando Juvia hizo esta inocente pregunta Gray y Natsu no pudieron evitar en casi atorarse con su propia comida debido a lo que supuestamente ambos niños soñaron en la noche.

— Muy bien si… todo tranquilo. — respondió Gray algo nervioso.

— Igualmente yo. — le siguió la corriente Natsu mientras dirigía su mirada a otra dirección evitando contacto visual con Lucy.

— ¿Están seguros? Curiosamente mientras ordenaba se habitación esta mañana mientras dormían, encontré esto en el suelo… — saco de su bolsillo claramente un pequeño disco que ¡Oh sorpresa! Era la terrorífica película que ayer ambos tuvieron mucho miedo. — ¿No les suena conocida?

Natsu lanzo una mirada de disgusto hacia Lucy.

— Claro que no ¿Qué harían un par de niños viendo una película de horror a altas horas de la noche? — Juvia miro algo sospechosa a Gray mientras este solo miraba de manera segura a Lucy.

La rubia dio un suspiro y se acomodó en su silla.

— De acuerdo, les creo por ahora… pero eso no quiere decir que aún no crea que están actuando sospechosos.

Natsu estaba aún más confundido por lo que había pasado anoche que no quería seguir hablando o mejor dicho escuchando sobre el tema. Rápidamente se colocó de pie, cogió un pequeño trozo de pan y se la colocó en la boca.

— Ya se está haciendo tarde… vámonos Gray. — después de un pequeño "Tsk" por parte de Gray ambos chicos cogieron sus respectivos materiales, caminaban con paso seguro a la puerta pero una voz los interrumpió…

— ¡Chicos! ¿No quieren que Juvia los acompañe a la escuela? — de los labios de Natsu quería salir un "si" pero Gray interrumpió rápido dando como respuesta un frio "no" para después de unos minutos escuchar la puerta cerrarse, dejando a una Juvia preocupada mirando la puerta y una Lucy pensativa en la mesa.


— ¿Por qué le tuviste que negar a Juvia?

— Simplemente no quisiera que nuestros amigos sepan que tenemos unas niñeras a nuestro cuidado.

— Creí que ya habías aceptado que ellas nos tienen que cuidar Gray.

— Si lo acepte pero ¿Sabes qué clase de reputación tengo en la escuela?

— ¿El chico stripper pervertido de la clase? Supongo que si… — Gray le dio un golpe directo en la cabeza, cosa que Natsu hizo que se quejara de dolor.

Así una de sus clásicas peleas empezo. Ellos no tenían idea de que sus clases iban a empezar pronto, pero cuando se trata de saber quién es el mejor peleando, bueno… será mejor dejarlos solos.


— Lucy, Juvia piensa que fue muy directa con ambos chicos, especialmente con Natsu-san.

— No creas eso Juvia, solo quería que ambos pillos confiesen su gran error al ver una película de horror anoche.

— Juvia cree que se fueron muy molestos a la escuela. — el agua corría por sus manos dejándolas limpias, dando señal que era hora de limpiar otro plato de aquella mesa sucia.

— Supongo que si… pero ya se les pasara. — Lucy empezo a barrer dedicándose en solo hacer aquella labor doméstica, cuando de repente el timbre sonó. Juvia obviamente estaba ocupada lavando los trastes así que no quedaba ninguna opción más que Lucy quitarse su mantel y atender a aquella persona madrugadora que visita la residencia Fullbuster a las siete y media de la mañana.

Pero que sorpresa se llevó la rubia al ver que era una linda y encantadora niña de cabellos plateados que lo llevaba hasta los hombros y que en ese momento lo traía suelto. Llevaba un peculiar vestido color rosado y unos zapatos color blanco.

— Buenos días ¿Esta Natsu Dragneel? —hizo una pequeña pausa.— Ah ¿Y también Gray Fullbuster? — al parecer el nombre de Gray Fullbuster lo decía sin interés alguno mientras el de Natsu lo mencionaba con total entusiasmo, dejando muy sorprendida a la rubia.

— Ambos ya se fueron a la escuela…

— ¿Enserio? ¡Maldito Natsu! Prometió que me esperaría…

"Pero que lenguaje usa esta niña…" se decía Lucy en su mente mientras no evitaba mostrar un rostro impactado.

— Disculpa pequeña… ¿Me dirías tu nombre? — la niña de cabellos plateados miro algo confundida a Lucy pero después mientras daba una sonrisa le respondió.

— Mi nombre es Lisanna… Lisanna Strauss.

— ¿Lisanna? ¿No eres la hermana menor de Mirajane?

— Si, esa soy yo… — cuando la menor de los Strauss miro su pequeño reloj de muñeca pudo dar con la hora sorprendiese ella misma por ver que tan tarde se le había hecho. — ¡Oh es muy tarde! ¡Por favor! Podría decirle a Natsu que yo había venido y tal vez lo visite en la tarde ¿De acuerdo?

— Claro yo le diré tu mensaje. — Lisanna dio el último adiós y así rápidamente con todas sus energías fue corriendo hasta la escuela donde seguramente ya estarían indicando las clases.

— Lucy ¿Quién era? — la rubia respondió esa pregunta lo más rápido posible para después volver a donde se había quedado… obviamente ya sabemos ah barrer toda la casa que estaba muy sucia.

.

Las horas pasaron, y realmente la casa se sentía tan vacía sin esos revoltosos de Natsu y Gray. Tanto Juvia como Lucy se sentían algo aburridas estando en aquella gran casa solas y sin nada con que distraerse. Mataron el aburrimiento limpiando toda la casa, ordenando todas las habitaciones, y aun así no tenían nada más de que poder hacer.

De repente la puerta sonó abrirse, claramente eran ambos niños que habían llegado de la escuela.

— Volvimos… — ambos dijeron al mismo tiempo mientras cerraban la puerta delante suyo.

— Bienvenidos ¿Qué tal la escuela? — Juvia estaba totalmente interesada en como les fue a Natsu y Gray en la escuela.

— Normal…

— ¿Dónde está Lucy? — pregunto el peli rosado al ver que faltaba la presencia de la rubia Lucy Heartfilia.

— Lucy está durmiendo, tal vez despierte en unos momentos… ¿Desean comer algo chicos? — tanto Gray como Natsu se intercambiaron miradas dudosas, pero después de unos segundos ambos dieron como respuesta "no".

A los pocos minutos la rubia se levantó de su cama, se acomodó rápidamente su cabello y con unos pasos lentos fue dirigiéndose hasta la sala y al notar la presencia de los chicos, dedujo que habían vuelto de la escuela, cosa que le sorprendió ya que esperaba que demorasen un poco más.

— Bienvenidos chicos… — la única persona que saludo a Lucy había sido Juvia ya que al igual que Gray y Natsu no querían dirigir la palabra a su niñera por lo menos el resto del día.

Lucy, por otro lado, para sacar algo de conversación se dirigió a Natsu:

— Por cierto…. Natsu. — el mencionado solo dirigió su mirada hacia su niñera.— Hoy en la mañana vino una tal Lisanna a visitarte, dice que tal vez venga más tarde…

— ¿Lisanna? — Lucy solo asintió para después desviar su mirada algo disgustada. — Ya veo… gracias por el mensaje, Lucy. — en realidad a la rubia le incomodaba mencionar el nombre de la hermanita menor de Mirajane, aunque era algo estúpido ya que solo la conoció esta mañana y no la daba buena pinta esa pequeña e inocente niña.

Cuando Lucy estaba a punto de responderle a Natsu, el teléfono sonó de repente, interrumpiendo dicha conversación. Gray camino hasta la mesa donde se encontraba el teléfono, pero al contestar, nadie respondió, solo se escuchaban unos ruidos, pero como nadie respondía le dio igual así que rápidamente colgó el teléfono para después volver rápidamente con sus niñeras y su molestoso primo.

— Bueno… como sea, asegúrate de cuando venga Lisanna este toda la casa ordenada ¿De acuerdo, Natsu?

El Dragneel solo asintió para después darse una media vuelta y dirigirse hacia su habitación.

Gray decidió no seguir a Natsu, en cambio él solo se sentó en el sofá, cogió una revista y empezo a leer sin interés alguno de lo que ocurría a su alrededor.

Lucy dio un suspiro.

— Juvia… necesito salir a caminar, te dejo a cargo de los niños... digo, chicos.

— Esta bien Lucy, puede confiar en Juvia.

Antes de irse, Heartfilia le mostro una leve sonrisa a la joven de cabellos azul. Agarro su bolso, se miró en el espejo para darse unos últimos toques y finalmente salió de la casa.

Juvia se estiro un poco, dio un leve bostezo, al parecer estaba cansada y como siguiente acción no se le ocurrió la mejor idea que sentarse al costado del distraído Gray, pero antes de sentarse en el sofá, su celular había sonado, saco dicho aparato y cuando dio en la opción para leer el mensaje, su cara cambio de expresión a una sorprendida y algo que Gray pudo notar fue que estaba algo sonrojada…

— Juvia… ¿Estas bien? — Gray había dejado a un lado su revista para prestarle toda su atención a su linda niñera que en esos momentos estaba con las mejillas teñidas de color rojo.

— ¿Eh? — cuando Juvia noto que Gray se estaba dirigiendo a ella, entro en razón. — ¡Ah! Si, Juvia está bien… Gray-san. No debe preocuparse.

— Estas roja… ¿Tienes fiebre? — se podía notar su tono de preocupación.

— No, Juvia está bien… solo… Juvia vio algo que le dejo sorprendida.

— ¿Puedo ver qué es?

El corazón de Juvia latió a mil por hora.

Si el pequeño Gray veía ese mensaje, estaría tan avergonzada que no podría verlo a la cara por lo menos un mes… Definitivamente no podía mostrarle el mensaje.

— No, esto es algo privado…

— ¿Es algo malo?

— Pues… no.

— ¿Y por qué no puedo ver qué es?

Gray seguía insistiendo, en serio no iba a parar hasta que Juvia le muestre el mensaje que le habían mandado, no importa si se ganaba un castigo, el solo quería saber que era tanto lo que Juvia escondía de él, tanto para no mostrarle. Pero entre la discusión de ambos, no lograron oír que alguien estaba llamando a la puerta.

La persona que estaba detrás de esa puerta, estaba tan molesta que no le dieron más opción de sacar una llave que tenía entre sus cosas y abrir la puerta por su propia cuenta, pasando así a la residencia Fullbuster sin ni siquiera ser invitada… aunque eso no era necesario.

Juvia dejo por un momento de discutir con Gray para ponerse de pie seriamente y dirigirse a la persona que había entrado de esa manera tan indescriptible a la casa Ur.

— Disculpe… pero esa no es buena manera de entrar a una casa que ni siquiera es suya, así que Juvia le pedirá amablemente que… — pero se dio interrumpida por cierta chica misteriosa.

— ¿Acaso ya no puedo entrar a MI casa sin que alguien se queje? — su voz era algo profunda, que con tan solo oírla te daba unos pequeños escalofríos en tu cuerpo, su cabello por alguna razón a Juvia se le hacía que la había visto en alguna parte, pero lo diferencia es que ella lo traía largo, sus ojos tenían un profundo color morado, que en conclusión… esta misteriosa mujer era muy linda.

— ¿Su casa?

Gray no demoro en unirse a la conversación entre ambas jóvenes, pero en cambio este no se quedó sorprendido por la belleza de cierta chica, si no impactado por ver a ella aquí.

Tanto así que no pudo evitar gritar su nombre.

— Ul.. Ul… ¡¿Ultear?!

Oh algo así.

— Tanto tiempo sin verte… Gray. — la chica con el dicho nombre "Ultear" se dirigió al niño de cabellos azabache para mostrarle una sonrisa, pero esta no mostraba alegría, sino algo de superioridad.

— Gray-san… ¿Usted conoce a esta chica?

— Déjame adivinar… ¿Eres Juvia verdad? — Loxar solo atino a asentir algo nerviosa.— ¿Y dónde está Lucy Heartfilia?

— Ella acaba de salir…

— Ya veo. Entonces Ur no me mentía… — miro para todos lados de la sala para después cambiar su mirada de seria que tenía a una sonrisa cálida, pero una no tan convincente para Gray. — Tal vez no me presente adecuadamente, pero iniciare como si nada hubiera pasado.

Me llamo Ultear Milkovich y soy la hija de Ur. También quiere decir que soy la hermana mayor de Gray Fullbuster. — Juvia solo quedo sorprendida por aquella respuesta.

— No era necesario que lo digas…

— ¿Sigues molesto con tu hermana mayor? ¿Gray? — El Fullbuster solo desvió su mirada algo molesto.

— No quiero seguir hablando sobre eso… Juvia. — la peli azul volteo su mirada hacia Gray.— Voy a mi habitación… seguro Natsu esta esperándome.

— Esta bien Gray-san… — cuando Gray se fue hacia su habitación, Juvia volvió a dirigir su mirada a la joven de cabellos morados. — Tome asiento…

— Gracias… — Ultear siguió el paso de Juvia y ambas se sentaron en el sofá donde hace unos minutos la joven de cabellos azul estaba discutiendo con Gray.

— Bueno… Ultear-san, ¿A qué se debe el motivo de su visita? — La mencionada solo dirigió su mirada directamente hacia Juvia, para después agacharla y con su flequillo cubrir su rostro.

— Yo… en realidad… — trago saliva e hizo una pequeña pausa.— Solo vine por Gray…

— ¿Por Gray-san? ¿Qué tiene que ver él?

— Bueno… es algo difícil de explicar. Pero creo que estas algo ocupada como para que me escuches.

— ¡No! Juvia no está ocupada… si es algo que tiene que ver con Gray-san, Juvia está interesada… — Ultear alzo su mirada algo sorprendida por su respuesta, pero como no se negaba, decidió contarle todo a Juvia.

—Como ya te había mencionado… soy la hermana mayor de Gray. Hace cuatro años cuando Gray tenía nueve años, él era consiente de todo lo que ocurría en la casa. En esos tiempos mis padres no se llevaban del todo bien, cada día habían muchas discusiones y yo evitaba que Gray los vea pelear. — la peli azul mostro una leve sonrisa al escuchar lo que ella hacía por el bien de su hermano. — Pero un día yo discutí con ellos, solo porque no me dejaron salir muy de noche, Gray estaba presente en ese momento y yo no me había dado cuenta. Entonces… yo como estaba muy molesta les grite a mis padres y sin importan lo que me dijeran igual salí de mi casa muy de noche.

A la mañana siguiente mis padres nos dieron a ambos la noticia que se iban a divorciar, al principio me dolió, pero después supe superarlo, pero el que salió más afectado fue Gray… No me dirigió la palabra un mes, cuando yo note eso decidí conversar con él y el motivo del porque no me hablaba era porque él pensó que por mi culpa nuestros padres se separaron. Cuando crecí, decidí viajar a otro país para seguir mis estudios y dejar a Gray con mamá en Japón. Ahora después de cuatro años vuelvo a mi antigua casa solo para ver cómo estaba mi hermano… — Juvia pudo notar que ella quería soltar una lagrima pero se hacia la fuerte.

— Gray-san nunca menciono a Juvia que tenía una hermana mayor… seguro no lo hizo por lo que Ultear-san acaba de decir… pero, Juvia pudo notar que a él le hacía falta su hermana mayor…

— ¿Por qué lo dices?

— ¿Alguna vez se han tomado de las manos ustedes dos? — a la joven de cabellos morados le sorprendió esa pregunta.

— Pues… recuerdo que a él le gustaba darme la mano solo cuando dábamos esos paseos largos que a Gray le gustaban… o también cuando tenía miedo. — ambas solo rieron un poco.

"Eso explica porque no deja de tomar la mano de Juvia." Pensó la Loxar para ella misma.

— Juvia lo sabía… Gray-san aun no la olvida, seguro piensa en usted todos los días, pero no es capaz de decirlo.

— Que linda eres al decir eso Juvia… — mostro una mirada melancólica. — ¿Sabes? Si mi hermano fuera mayor… me gustaría tenerte como cuñada. — Ultear bromeo al respecto, colocando su mano sobre su boca, riéndose por la expresión que había colocado Juvia en ese momento.

— Que cosas dice Ultear-san… — se notaba que Juvia estaba algo sonrojado por la "pequeña" broma que le habían hecho.

Pasaron unos minutos y ambas chicas se quedaron conversando un largo rato, pero para suerte de Ultear, Gray no pudo escuchar nada de lo que habían charlado ya que al instante que entro a su cuarto se había quedado dormido, al igual que Natsu.


Pues…. Después de tiempo que parezco, lo siento si demore mucho en actualizar esta historia, es solo que he tenido algunos problemas con el internet, además… estoy tratando de mejorar en la manera de escribir y redactar. Creo que no he mejorado mucho.

Espero actualizar más seguido, tambien les siga gustando la historia y me sigan apoyando con sus review que me gusta mucho leerlos.

Nos vemos!

Otaku12FT (Jaz-chan)