Resumen: Sam no esta feliz de que Dean sea un demonio, Dean esta molesto con Sam porque cree que él no iba a hacer nada por él, así que para molestarlo... se divierte con él. Con sueños, acosándolo, tratando de matar a todo el que se le acerque a Sam. Por su parte Sam y Cass buscan una manera de traer de vuelta a el hermano mayor sin que él se entere ¿Por qué razón? Puede que sea por su orgullo de Sam o por el miedo de que Dean lo detenga y nunca pueda salvarlo.

Notas de la autora: Buuuueno esta es la cuestión, después de leer bastantillos cómics de Dc cómics, aquí meten mundos paralelos, dónde si en un mundo tomaste una decisión en otro mundo no tomaste la misma, así que en cada mundo eres diferente. Así que esta historia definitivamente no se desarrollo en la historia normal, es un mundo paralelo, ya que el mundo que nosotras conocemos es la serie normal, pero existe el fan fiction para hacer lo que queramos. No sé como vayan a reaccionar realmente los personajes y esta historia la cree antes de el pequeño adelanto de la 10 temporada, así que al menos en cuanto a las reacciones de no aceptarse mutuamente le atine. Trate de hacerlo como Sam y Dean, como son realmente de verdad trate, pero este es un universo distinto así que haré mi mayor esfuerzo. Realmente no sé si Sam iba a vender su alma para traer a su hermano de vuelta o simplemente vengarlo, así que en este universo si lo iba a hacer.

Voy a subir un capítulo cada mes, posiblemente cada quincena, si tengo suerte, de todas formas sólo van a ser 10 capítulos el siguiente capítulo no esta muy largo y es el más aburrido pero a partir del tercero el querido Dean empieza a hacer que Sammy tenga sueños eróticos.


Capítulo 1: El comienzo

—Abre tus ojos Dean, mira lo que miro, siente lo que yo siento —Grito Crowley mirando al cuerpo inerte y frío, movió su cara ligeramente para poder continuar— Y vayamos a aullarle a esa luna

Dean abrió sus ojos pero alrededor de sus pupilas ya no tenía un verde y aquel blanco que predominaba se había ido. Literalmente sus ojos eran negros como si aquel brillo de humanidad se hubiese ido, y lo único blanco que tenía era el reflejo de la luz que salía por la ventana y pegaba en sus ojos.

Dean puso la mano sobre su cabeza, delineaba el contorno de sus hileras de cabello, palpaba su cráneo y miraba lentamente a su alrededor. La última vez que se había sentido así fue cuando el contrato —que hizo para la resurrección de Sammy— expiro veía el rostro verdadero de las personas, no veía su saco de carne, veía su alma. Sentía como si no estuviera realmente en su cuerpo, se sentía fuera de sí y tan pesado, poco a poco lo que lo hacía sentir humano y lleno se había ido, no sentía un vacío ni se sentía lleno, sólo sentía una gran y vacía nada. Volteo lentamente a cualquier reflejo para verse y contemplo que tenía unos ojos negros, un cuerpo pálido y un rostro igual o tal vez más feo cuando vio a Lilith pensando que era Ruby.

— ¿Qué me hiciste hijo de perra? —Exclamo Dean molesto, sin dejarse de ver en el espejo, con la palma de su mano palpaba su rostro, pero aun que lo hiciera no sentía lo mismo, no se sentía humano, ni siquiera al tocarse le producía algo.

Crowley lo miro confuso, por supuesto que él no le había hecho algo, Dean pudo haber elegido entre quitarse la marca o simplemente matar a Metatron.

— ¿Qué yo te hice? Mira ardilla… —Su reflejo se difumino, y él sabía que la invocación lo reclamaba y no es algo que él puede controlar.

Crowley se encontraba en un contexto diferente, pero el ambiente era muy parecido.

Visualizo a Sam molesto y en sus ojos se notaba. Sam movió sus pupilas en dirección a Crowley, se paró de donde estaba y dio un largo suspiro, se veía como intentaba calmarse pero era en vano, Crowley podía ver y oler la adrenalina que desprendía su cuerpo. Se mordía sus labios inconscientemente de alguna manera tenía que descargar su furia.

—Escúchame bien, hijo de perra —Introdujo Sam, no podía hablar bien, su irá hacía que no pudiese pronunciar bien las palabras— Vas a regresarme a mi hermano, bastardo

Crowley lo miró un par de segundos, normalmente el que maldecía era Dean, rara vez lo hacía Sam y si lo hacía era sólo un insulto a la vez. Vio como él se llevaba las manos a su cuero cabelludo, unos segundos más y Crowley pensaba que se iba a arrancar su cabello.

— ¿Regresarte? —Pregunto incrédulamente Crowley, riendo por las palabras pronunciadas por el más alto— Todo tiene un precio dulzura, pero como bien le dijiste a tu hermano que en su lugar tú…

— ¡Lo hare!, Cualquier preció —Lo interrumpió aún más enojado— Así que, hijo de perra, trae a mi hermano de vuelta.

El rey del infierno estaba ligeramente impresionado, por supuesto que él predijo todo esto, Dean convirtiéndose en demonio, Sam invocándolo para hacer un trato. Sin embargo no era la furia o el orgullo el que había hablado por Sam, era su egoísmo y su tristeza; las mismas razones por la cual Dean hizo un trato con el ángel para que lo salvase.

Después de unos rápidos segundos Crowley le sonrió a Moose. Sam no se controlo más y fue hasta el golpeándolo con toda la fuerza que tenía presente, cómo se puede reír por algo que él tiene la culpa. Sus músculos se contrajeron y le había dolido un poco pero eso fue endemoniadamente relajador; sintió una gran furia descargarse con ese golpe.

—Escucha Moose —Empezó Crowley, limpiándose la sangre recorrida por sus labios— De verdad quisiera ayudarte, es más ni siquiera te cobraría tu alma, pero no existe un alma que revivir

— ¿Qué quieres decir?

—Que… —Se detuvo al sentir una presencia oscuro y fuerte, que identifico rápidamente, regreso sus pupilas en dirección a Sam sonriéndole más grandemente que la última vez— No importa ya lo veras.

Crowley se esfumo, pero eso no significa que no vería lo que pasase. Sam grito de impotencia en estos momentos estaba tratando de liberar su furia, porque si seguía así o se convertiría en Doomsday cuando lucha contra Superman o se volvería loco, su cuerpo le temblaba del enojo y quería golpear algo hasta que se sintiese lleno, porque en estos momentos se sentía vacío.

—Sammy —Escucho su nombre

Ese sonido había sido tan íntimo, tan propio, como si hace siglos esa voz no había visto al nombre que pronunciaba, Sam quedo atónico y le temblaron sus manos, había reconocido esa voz, porque diablos incluso dormido la reconocería.

— ¿Dean? —Sam se volteo y en la puerta miro a Dean.

El cuerpo de su hermano se veía demasiado débil y sin vida. Sam sonrió, sus emociones dieron un giro de 180° grados, ese vacío se llenaría pronto cuando alcanzase a abrazar a su hermano. En estos momentos por su mente no pasaba la pregunta de cómo había revivido Dean, se centró en ir hasta él y abrazarlo.

Acarició su espalda tocando la tela arrugada de sus camisas, sintió como la parte delantera de la camisa estaba muy arrugada y dura por la sangre derramada de Dean. Se sentía tan lleno y tan feliz de ver a su hermano. Pero de pronto abrió sus ojos y pudo oler aquella fragancia que producía Dean, penetro en la nariz de Sam. Sam comenzó a alejarse había reconocido aquel hedor. Examino el cuerpo de su hermano para luego que sus cejas se contrajeran y su enojo se expusiera una vez más al aire libre.

— ¿Quién eres?, ¿Qué quieres? Y más importante… —Sam se movió rápidamente, saco el cuchillo de Ruby y lo acerco a "Dean"— Sal del cuerpo de mi hermano

Sam recorrió el cuchillo por el cuerpo de Dean, el contrario notó el temblor del cuerpo que estaba pegado a él, su piel se sentía tan caliente y el sudor que despedían sus poros olía tan particular. Y Dean se sintió raro, es decir, cuando él se había tocado su cara no había sentido nada y cuando estaba inconsciente cuando Crowley puso la espada en su mano él no había sentido nada, pero cuando Sam lo toco sintió una pequeña corriente eléctrica recorrer en esa parte, sentía el agradable olor corporal de Sam. Dean nunca había visto a su hermano tan enojado, su ira empezó a actuar en vez de su inteligencia y eso en Sam nunca había pasado, o al menos casi nunca.

— ¿Qué? —Inició Dean con una sonrisa burlona, no quería que Sam se despegara de él tanta cercanía le resultaba agradable— ¿Apoco no reconoces a tu propio hermano?, eh Sammy

Sam bajo su guardia y soltó a Dean, se quedo viendo al cuerpo de su hermano, sus pupilas no avanzaban, sus parpados no bajaban y pronto sus rodillas le temblaban tanto que tuvo que dejarse caer. Llevo sus manos a su cabello, una ira comenzó a brotar en su vientre, como si sus entrañas quisieran salir de su cuerpo.

—Tú no puedes ser mi hermano —Susurro con voz débil y rasposa.

Sus manos recorrieron su cabello, Dean vio como estas le temblaban y él se acordó de muchos momentos del pasado, cada que un maldito monstruo mataba a alguien cercano para ellos él sentía una rabia parecida. Pero si lo pensaba cuidadosamente su rabia era idéntica a cuando Sammy estaba con Ruby y él utilizaba sus poderes, Sam estaba experimentando las mismas emociones que él había tenido. Y algo muy adentro se molesto en pensar en el recuerdo de cuando Sam y Ruby estaban juntos.

Tosió una y otra vez, cada vez movía sus manos más rápidamente por su cabello porque su mente aún no asimilaba lo que estaba pasando con su propio hermano. Dean hizo un sonido de decepción mientras Sam aún seguía viéndolo.

—Sabes me gusto más cuando me atacaste hace unos segundos, me gusta más cuando te tengo cerca —Se burlo Dean de Sam, pero era cierto lo que decía no había sido sarcástico le había gustado realmente— Oye cariño, claro que soy tu hermano, vamos Sammy y yo que pensaba que eras el inteligente

Dean lo observo como Sam aún no reaccionaba pero si estaba escuchando atentamente, sabía que si seguía con esto su hermano pequeño iba a enloquecer y golpearlo. Dean se le acerco cuidadosamente por su espalda, doblo su cuerpo para que su boca estuviera pegada a sus oídos.

—Pero si quieres hoy podemos ser más que hermanos —Murmuró tan sensualmente mientras ponía una mano en la espalda de Sam para luego volver a su misma posición y estar enfrente del otro.

Sam fue más rápido de lo común que incluso el ojo demoniaco de Dean no lo detecto a tiempo, lo golpeo tan fuerte como pudo, cerro su mano para que sus nudillos lo tocaran alguna de las mejillas de Dean. Respiraba tan irregular y sonoramente, ya que su furia incontrolable le ha hecho necesitar más oxígeno. Sus nudillos tenían una extraña combinación de su propia sangre y la de su hermano.

— ¿Satisfecho? —Pregunto Dean, que escena tan familiar* él se volteo esperando el siguiente golpe de Sam, y una vez más lo hizo— Supongo que no

— ¡¿Qué hay acerca de todo lo que me dijiste?! —Grito Sam molesto, sentía como sus ácidos gástricos subían por su tráquea y como le quemaba— Hace años me llamaste monstruo, sólo porque quería ayudar a las personas con mis poderes, no me escuchaste e hiciste todo lo posible para que los abandonara y ahora tú te hiciste exactamente en lo mismo que yo me convertí pero para siempre.

Todo lo que él había sufrido por la forma en que Dean lo había llamado incluso en la forma en cómo lo había visto, su peor temor era que Dean volviese a musitar esas palabras que tanto odiaba cuando le había dicho que ya no confiaba en él y por supuesto lo que siempre tuvo miedo es que a los ojos de Dean, Sam fuese un monstruo y por eso se enojo tanto cuando Dean se lo dijo, había llorado porque se cumplió uno de sus temores para que unos momentos después se cumpliera el otro.

—Todas esas tonterías que me dijiste y que me hiciste para que yo no me convirtiera en algo espantoso, todas esas miradas que me lanzabas, la forma en cómo me insultaste y como me trataste para que al final tú te transformaras en lo que evitaste que yo fuese

Dean lo miro con algo de tristeza y pronto comenzó a acercarse a Sam, pero el chico de cabello largo se aparto y por fin se levanto de aquel lugar más calmado y sus manos le había dejado de temblar. No quería verlo, no quería sentirlo, había sufrido demasiado por él.

—Pero sabes que —Continuo Sam mientras su expresión se relajaba— Mi hermano murió, tú no eres mi hermano eres sólo un demonio que se apodero del cuerpo de mi Dean, así que sal de su cuerpo

¿Mi hermano murió? Eso le había dolido, tal vez demasiado, miro su cara y comprendió que no era juego. Dean estaba impresionado y no de manera buena, como su pequeño hermano no había hecho nada. Miro el suelo viendo los materiales para una invocación, pero él se puso a pensar en lo que dijo Sam que él no haría lo mismo por él. Así que esos materiales eran los mismos que él había utilizado para llamar a Crowley momentos antes. Cada momento que pasaba con Sam simplemente era para hacerse sentir miserable, amaba ese chico más que a nada en el mundo, tal como él dijo y aún sigue siendo verdad no hay nadie a quién antepondría de su Sam. A pesar de todo… Sam no había hecho nada a los ojos de Dean y eso le dolía. Y la herida se abría más al pensar que Sam no haría nada por hacerlo humano, y eso en parte le alegraba para no hacer tratos o hechizos que peligrasen su vida o su alma, pero aún así dolía.

— ¿No vas a hacer nada? —Pregunto Dean con voz débil— Yo morí y tú ni siquiera intentaste revivirme

Sam lo miro, aun impactado y enfadado por Dean. Pero Sammy era demasiado orgulloso para admitir que él estaba dispuesto a hacer un trato por la resurrección de su hermano. Preferiría que lo torturaran antes de admitir que estaba dispuesto a dar su alma. No era porque no se lo pudiese contar a él, porque diablos Dean es la persona en la que Sam más confía, pero al ver su arrogante comportamiento, al ver que su hermano no lo escucho y por eso se convirtió en eso, también afectaba el factor de su irá (Ya que estaba enfadado por lo que Dean le hizo pasar y sentir para que al final él hiciera lo mismo que Sammy, la forma en lo que lo acuso), y por supuesto afirmar que él nunca haría nada por su hermano, esos factores habían hecho que el orgullo de Sammy subiera a un nivel que ni agonizando le diría que él estaba a punto de hacer un trato con Crowley.

Dean volteo su cara en dirección a su hermano y vio una cara de tristeza y decepción, la misma cara que cuando Dean le dijo a Sam que ya no confiaba en él. Sam sintió un nudo en su estómago y una sensación de malestar recorriendo en sus entrañas. De todas las caras que Dean pudo haber utilizado esa era la peor de todas. Sam desvío la mirada a pesar de su orgullo aún no podía verlo a los ojos. Dean se encogió de hombros, era el momento en el que él hacía una broma tonta y se iba, Sam sabía que Dean estaba adolorido y él aún no podía hablar. Habían pasado alrededor de 20 segundos y ni una palabra cruzo por sus bocas, Sam ya no podía con la culpa su orgullo había bajado y la culpa había subido, no quería que su hermano se sintiera miserable así que le iba a contar la verdad, abrió sus labios para introducir una oración pero el más viejo le gano la palabra.

—Verás tengo un nuevo empleo, ya sabes ser caballero del infierno —Expuso, empezó a mover sus piernas, su caminata iba a parar cuando estuviese cerca de su hermano— ¿No quieres venderme tu alma para que resucite a tu hermano?

Sam lo miró confuso, y querer decirle lo que había pasado estaba dudoso. Cruzo sus brazos, mientras se acomodaba en la pared metálica, tratándole de restar importancia a lo que estaba diciendo. Quería que continúese para saber a qué estaba jugando Dean. Cuando uno de sus hombros toco el frio metal detuvo sus movimientos, miro firmemente al cuerpo del otro.

—Mira si me vendes tu alma… — Inauguró su platicando y se teletransportó al lugar donde estaba Sam.

Dean olió la esencia de Sam, su sangre olía endemoniadamente rico, se acordó cuando se convirtió en vampiro, ese día al oler la sangre de Sam quiso beberla, hasta la última gota y se tuvo que controlar. Y ahora olía mucho mejor a la misma gloria. Puso uno de sus brazos alrededor del cuello de Sam, porque ¡Diablos! Sam era enorme. Dean respiro suavemente el hedor de Sam, era una dulzura, se estaba haciendo adicto a Sam y siempre lo ha sido pero esta vez de su olor, de su sangre, de él. Sentía un deseo incontrolable por probar la carne del contrario y literalmente comérselo, tal cual como en el día de San Valentín cuando conocieron a Cupido, y les toco un caso donde una pareja literalmente se estaba comiendo.

Sam apenas y había reaccionado a los movimientos de Dean, todo sucedió en un segundo, y cuando notó que Dean lo estaba oliendo fue demasiado tarde.

—Se marcará con mi nombre, así serás mío por siempre, cariño —Continuo con su frase.

El caballero del infierno movió uno de sus brazos alrededor del cuello del más alto, para evitar que se moviera, uso una fuerza tremenda. Sam gimió de dolor a lo que Dean sonrió un poco, nunca le había gustado la violencia cuando la utilizaban en su hermano, pero ahora entendía porque estrujaban el cuerpo de Sam, era cálido, olía demasiadamente agradable, al tacto era simplemente encantador. Uno podía utilizar sus 5 sentidos en el cuerpo de Sam, olfato, vista (dios él simplemente era demasiado guapo), tacto, y cuando escuchaba sus gemidos o cuando pronunciaba su nombre hacía que sus pantalones se sintieran apretados y por supuesto el gusto, nunca lo había probado pero estaba seguro que si lo hacía lo quemaría por dentro.

Con su mano libre trazo desde sus costillas hasta sus muslos, utilizar el tacto en Sam, es simplemente refrescante, lo hacía sentir lleno, porque cuando se despertó se sentía vacío cuando comprendió que su hermano nunca lo trataría de revivir se sintió aún más vacío pero tocarlo, lo hacía sentir lleno y de vida. Apretó sus muslos con la entrepierna de Sam y este nuevamente gimió. Esa voz lo hacía volverse loco.

Dean dirigió su nariz al cuello de Sam, lo olio y esta vez no delicadamente, lo hizo tan fuerte como pudo quería aspirar todo su olor corporal, quería quedárselo para que nadie más pudiera olerlo. Si su fragancia fuese un perfume Dean lo compraría, y diablos entre más lo pensaba, Dean se parecía a Grenouille, cuando conoció a su primera víctima. Pero él definitivamente no se atrevería a matar a su Sam.

Nuevamente accedió a la realidad, el humano Dean jamás lo hubiera hecho y él sabía que en el fondo siempre sintió un deseo latente por su hermano, siempre lo trataba de sepultar junto con sus dolores y con los recuerdos, pero cada vez que Sam era amable con él y cada vez que su hermano pequeño mostraba inocencia definitivamente ese deseo y amor que sentía por su hermano se hacía indomable y más fuerte. Pero era la primera vez que había reaccionado de esa forma y de verdad le había gustado torturar a su hermano.

Aflojo un poco sus brazos y dejo ir a Sam, mientras que él había disfrutado con sus 5 sentidos a Sam, él se había quedado poco a poco sin aire. Sam no podía pensar claramente sin su oxigeno, y no fue hasta que Dean lo soltó que pudo pensar claramente que su hermano lo había tocado de forma obscena.

—Así que dime Caballero del infierno así es como haces tus contratos, acosando gente hasta dejarla sin aire

Sam dijo a duras, ya que aún se estaba recuperando y respiraba fuertemente, trataba de absorber todo el oxígeno que podía. Veía borroso al principio quién sabe que estuvo haciendo Dean todo el tiempo que lo dejo sin respirar, al grado de que su visión se hiciera oscura y borrosa. Puso una mano en la pared para poder sostenerse, pero incluso haciendo eso sus músculos se sentían débiles.

Después de unos minutos Sam recupero su compostura mientras Dean lo veía, y es que no podía de dejar de verlo y Sam sentía como Dean lo comía con sus ojos, era como si pudiese traspasar su ropa y verlo al desnudo. Y eso era perturbarte.

— ¿Acaso ser demonio te puso como si fueras una prostituta?, calentándote por cualquiera —Ridiculizo Sam

A pesar de que quisiese bromear de verdad le había asustado el comportamiento de su hermano mayor, lo estaba haciendo sentir incómodo y desnudo bajo su mirada. Y lo peor era que Dean no reaccionaba y no dejaba de verlo. Parecía un hombre lobo al escuchar un corazón o un vampiro al ver cualquier sangre fresca o a Doomsday cuando ve a Superman**.

Dean por su parte al tocar a Sam, al olerlo supo que no había forma de detenerlo, deseaba probar su carne, deseaba beber su sangre, deseaba quedarse con su aroma, deseaba quedarse con lo agradable y cálido que sentía al momento de tocarlo, deseaba que sólo él pudiera tocarlo y que nadie más pudiese. Nadie merecía el cuerpo de Sam más que él. Se había creado una nueva adicción a la cual nunca podría salir, porque entre más alejado estaba de Sam más pensaba en él.

El hermano mayor aún estaba atónico por lo que había pasado, aún no podía creer la forma en que lo había tocado, había sido tan excitante que le había dado pavor, pero al mismo tiempo le sorprendió que lo hubiera hecho. Él no podía de dejar de ver a Sam, lo estaba desnudando con sus ojos y no le importaba, lo deseaba.

Dean tosió disimuladamente dejando sus fantasías y volviendo a la realidad, aún así tener a Sam cerca era una tortura para él, quería besarlo quería poner marcas en todo su cuerpo para que supieran que era de él, pero más importante quería marcar su alma para que ahora si fuese completamente suyo.

Miro a otra parte que no fuera a Sam, de por si estaba siendo muy pesado dejar de pensar en él. Abrió sus labios con una sonrisa, tenía que alejarse de él.

—Bien Sammy al parecer no vas a hacer ningún contrato por hoy, lamentablemente el alma de tu hermano no puede ser salvada

El demonio le sonrió ampliamente al menor, nuevamente. Se estaba preparando para irse, aún no sabía cómo usar estas nuevas dotes, pero había funcionado cuando quiso estar cerca de Sam, no podía irse lejos, eso lo sabía pero direcciones considerables le servirían. Miro de reojo a Sam, ya sabía cómo era él, toda su vida la pasó con él, es decir dormían en la misma habitación, se bañaban en la misma habitación, pasaban todo su tiempo juntos y en los días libres la pasaban unidos, se grabo cada parte de él, su piel, sus poros, sus cabellos, cada tejido lo había estudiado y se lo sabía de memoria. Emprendió una pequeña caminata, porque sabía que su hermano evitaría a toda costa que él se fuera, quería conservar su cuerpo. Dean pensaba que Sam no hubiese querido que corrompieran el cuerpo de Dean, por lo que evitaría que se fuera, pero honestamente Sam no era rival para Dean en este momento.

Sam comenzó a moverse furioso no iba a dejar que se fuera, pero una persona se agrego más al cuarto. Castiel, se notaba que estaba aturdido y algo triste por la muerte de Dean, se enteró por Metatron y eso le hizo bajar sus ánimos, a pesar de que habían ganado la guerra.

Castiel miro a Sam con dulzura y comprensión, pues al ver a Sam comprendió que él se sentía molesto y enojado. No quería hablar del tema aún, después de unos días le preguntaría que había pasado, pero en estos momentos sabía que el que estaba más aturdido y triste era Sam. Porque de todas formas eran como siameses, perdió a toda su familia.

Pero fue entonces que sintió una presencia tan oscura y tan conocida, se volteo con su espada, justo para ver a Dean. Y como era un ángel él podía ver el rostro verdadero de los demonios, también de los ángeles y por supuesto de los humanos, pero de los humanos sólo hasta que estén muertos. Vio el verdadero rostro de Dean, corrompido hecho como un demonio. Él había visto el rostro de Lilith, ella es el primer demonio, lo que quiere decir que es el más poderoso entre todos, la primera creación de Lucifer, y su cara verdadera era horrible, pero para un ángel que ha visto el rostro verdadero de Lucifer nada se le hace más feo. Pero la cara de Dean era mucho más tenebrosa que la de Lilith. Bajo su espada, sabiendo que era Dean en un saco de carne pútrida.

— ¿Qué diablos paso aquí? —Pregunto Castiel poniendo su espada cerca del cuello de Dean

—Saben me estoy casando de que siempre me ataquen —Suspiró

Las facciones de Dean se endurecieron y en su frente aparecieron arrugas. Con una de sus manos toco su nariz, esperando a que Castiel viera que esa espada que estaba usando contra él no lo mataría. Cuando Castiel lo tocó no sintió nada y de nuevo se sentía vacío, sin sentimientos, en este momento no le importaba matar a Castiel. Lo cual era extraño porque cuando toco a Sam se sentía lleno y como si todas las emociones que tenía pasaran por su alma.

Dean quito su mano dejando nuevamente que sus ojos se vieran, los ojos que antes tenía solamente las pupilas negras y alrededor de ella había un verde que lo delineaba, ese blanco predominante, pero no tenía el brillo de vida. Cuando destapo sus ojos vio a Sam, igual que lo había hecho todo el tiempo en que estuvo en esta habitación, sonrió tan egocéntricamente como pudo, y le guiñó el ojo a Sam.

—Excepto tú cariño… —Susurro con voz grave, poniendo una mano cerca de su entrepierna, Sam no quería ver qué diablos estaba haciendo Dean— Cuando quieras atacarme aceptaré con mucho gusto, incluso me puedes amarrar

Mordió sus labios, hizo una examen del cuerpo de Sam, completamente, miro desde su cabeza hasta sus pies. Nuevamente Sam se sentía desnudo ante su mirada, y cuando termino de verlo dejo de morderse sus labios para guiñarle. Dios Sammy era el hombre más atractivo en este mundo.

Castiel tosió, pudo notar la frustración sexual de Dean, estaba a un nivel bajo, pero aún así era peligroso. Pero ¿Qué diablos estaba pasando?... acaso Dean deseaba a su hermano, se volvió demonio y ahora quiere hacer todo lo que está prohibido por la religión.

Pero Castiel no era lo único que identificaba, entre los dos había una enorme tensión sexual, él siempre supo que Sam y Dean eran siameses, almas gemelas, lo que sea, siempre supo que compartían el más profundo, insano y especial lazo, pero él siempre pensó que ellos se amaban como hermanos.

Nuevamente tosió esperando a que Dean le pusiera atención y que dejara de comerse con la mirada a su hermano. Esta vez Dean lo escucho y volteo molesto a ver a Castiel, diablos si Sam estaba cerca él podía sentir un cariño por Castiel, pero aún así el que Cass lo tocará no le producía nada en absoluto. Dean suspiro nuevamente, mientras daba una risa pequeña que duro como 3 segundos.

—Ya se me había olvidado que estabas tú, en fin no me quedaré mucho tiempo —Afirmo mientras que cuando Cass se distrajo invirtió su posición para poner a Castiel bajo sus rodillas y con la espada en dirección a su cuello— Verás, esa espadita que te puede matar a ti, en mi no funciona —Confeso con el tono más egocéntrico que pudo haber hecho.

Agarro fuertemente a Castiel y en otras circunstancias Castiel hubiera hecho más pelea, pero siempre había confiando en Dean y lo agarro de sorpresa. Dean, como lo había hecho desde que se volvió demonio, cerro sus parpados y cuando los volvió a abrir los ojos demoniacos examinaban a Sam, pero esta vez Sam se mostró firme.

—No me esperes despierta Cariño, voy a trabajar hasta muy tarde —Se despidió Dean de Sam

Y con esto no quedo rastro de su hermano, Sam trato de correr cuando él casi se desvanecía pero fue demasiado rápido o él fue demasiado lento. Sam se había caído, con sus rodillas apoyadas en el suelo. Golpeo el suelo con sus dos manos, haciendo un ruido muy fuerte para que posteriormente lanzara un grito. No sabía qué hacer para contener su furia, este día había sido uno de los peores, por supuesto el día en que Dean lo llamo monstruo y que en ese mismo día Dean le dijo que ya no podía confiar en él, se había llevado el primer lugar de todos.

Sam quería llorar, hoy había perdido a su hermano para que unos momentos más tarde se diera cuenta que no hay trato que hacer para recuperarlo, hacerlo humano. No le dijo a Dean nada, pero él encontraría la manera de traer de vuelta a su hermano mayor. Y no se lo dijo, porque pasaría lo mismo que cuando Dean hizo un trato e hizo lo imposible porque Sam no lo salvará de ir al infierno. Así que se iba a quedar en silencio, iba a planear bien su jugada, miraría sus cartas, las pondría en orden y no arriesgaría jugadas difíciles, tenía que ser más inteligente, más ágil, mejor cazador… pero sin su hermano sentía que le habían quitado una parte de él, justamente que lo habían rebanado a la mitad. Pero estaba tan enojado que no quería mostrar sus verdaderos sentimientos.

Castiel se levantó viendo a Sam algo extraño, sabía que él estaba tratando de analizar cada cosa que había pasado y el día de hoy se le notaba la inestabilidad del pequeño. Castiel le sonrió a Sam, mientras que este se preguntaba qué estaba pasando para que él sonriera, esta vez no le molesto a Sam, porque a decir verdad él sabía lo importante que Dean era para él.

—Eso fue muy inapropiado, sabes —Sonrió Castiel.

Mientras su risa se dejaba llevar por la habitación. Sam lo miro y por alguna razón no se sentía molesto, en cambio Castiel no dejaba de aguantarse la risa, es que para él había sido una escena muy cómica. El ángel se toco el estómago, mientras que sus ojos los cerraba fuertemente, llevo una de sus manos a sus ojos y trataba de limpiarse la lágrima.

—Lo siento de verdad lo siento

Dijo pero no sonaba arrepentido, Sam lo miro con una ceja levantada, pronto la risa de Castiel se le pego a él. Los dos estaban tan dolidos, que buscaban desesperadamente una salida de tal dolor y eso como todos los cazadores, agarraban sus recuerdos, sus dolores, sus sufrimientos todo lo que los alentaba y lo enterraban tan a fondo que siempre estaban molestos. Matar al mal y salvar inocentes los hacían sentirse un poco mejor. Pero la vida de un cazador era bastante agitada y dolorosa.

Comedia o tragedia, te ríes de la oscuridad o te vuelves parte de ella***.Sam sentía un vacío que ni el alcohol, ni amigos ni nadie podría llenarlo, tanto tiempo pasando con su hermano, tanto tiempo eligiendo a su hermano antes de cualquier chica. Porque a pesar de que no busco a Dean por Amelia****, al final del día él prefirió quedarse con su hermano que irse con ella. La única forma de que la oscuridad no te consuma es que te rías de ella.


*Escena de la cuarta temporada dónde Dean descubre que Sam usa sus poderes, Dean se enoja porque le mintió y se intenta ir, discuten un rato y Dean lo golpea, en eso Sam dice ¿Satisfecho? Y Dean le da otro golpe. Por eso puse "Que escena tan familiar"

**Cuando Doomsday ve a Superman le da una adrenalina terrible y quiere pelear contra él. Verán Doomsday no necesita comida, agua y respirar. Él cuando está peleando se vuelve más fuerte porque siente placer con la pelea. Superman ha sido de los pocos contrincantes que le ha hecho batallar. Un ejemplo claro fue en flashpoint paradox (en el cómic) donde se supone que se creó una nueva línea de tiempo gracias a que flash viajo al pasado y gracias a la Speed Force cambio el rumbo de la nave de Superman, así que sólo unas cuantas personas recordaban su verdadera línea de tiempo, entre ellos Booster Gold, flash, Profesor Zoom (Flash Inverso) y al principio no se sabe pero Doomsday. Se supone que Superman nunca fue Clark Kent y nunca le dio el sol y cuando Doomsday vio a Superman tuvo una furia incontrolable, y se supone que en esta nueva línea de tiempo Superman nunca peleo contra Doomsday, en otras palabras él lo recuerda, por lo que se reveló para intentar buscarlo, pero lo mata Booster Gold con ayuda de Alexandra. Por eso hice la referencia, porque cuando Doomsday vio a Superman se puso incontrolablemente furioso.

***Esa frase la saqué (principalmente) del cómic #30 de Batgirl de los nuevos 52, me gusta mucho porque Nightwing o Dick fue el primer Robin y ya no quiso seguir a la sombra de Batman, porque se dio cuenta que él era muy diferente al caballero de la noche, Batman es más oscuro y menos sentimientos, a diferencia de Dick, así que tuvo unas nuevas alas y un nuevo objetivo. Como dije Batman es muy oscuro, por lo que esa frase me encanto, porque él siempre se reía en momentos malos, ríete de la oscuridad o vuélvete parte de ella.

****En la 8° temporada, Sam y Dean están enojados entre ellos (Ya que Sam no lo busco en el purgatorio, porque Sam estaba celoso de Benny ya que Dean le mintió enviándole un mensaje de texto diciendo ser Amelia, para proteger a Benny). Un día le dice a Amelia que se vean en una parte si los dos van, se quedan; pero si uno falta ni siguen con la relación. Y Benny le dice a Dean que lo ayude con algo, a lo que al principio dice que sí. Al final del capítulo se ve que Dean le dice a Benny que mejor no va, y Sam se regresa con Dean, los dos se quedan platicando, viendo la tele y Sam le da una cerveza. Y al final de todo Sam lo eligió, por encima de Amelia (Ya que no fue), al igual que Dean.