Holiiiis! Aquí como prometí tenéis el capi de Annie!

Uchiha Yamii: me alegra de que te guste ^^ da gusto leer tus reviews *¬* Haruka es mona con Luffy si xDD me la he imaginado como su hermana mayor y ¿quien no le ha quitado algo a su hermano/a y luego este se ha estirado? por dios le pasa a todo el mundo xD he intentado conseguir la kawaiiosidad de luffy y... ¿parece que lo conseguí...? no sé xD. En fin muchas gracias por tu review me haces llorar :') (en el buen sentido)

Hannahzepeda: oins me gusta que te guste la historia(?) xD Haruka es un poco... ¿como decirlo? masoca xDDD Espero que ames a Ace y Haruka de pareja tanto como yo *3* Ah, por cierto ¡bienvenida! espero tenerte por aquí... lo que dure el fic xD

En fin (esq me emociono con vuestros reviews :')) me enrollo mas que las persianas...

One Piece no me pertenece (por ahora...)

Parezco una vagabunda... ¡Conociendo el pasado!

Cuando quiso darse cuenta, estaba volando. Su cuerpo estaba inerte, no conseguía moverlo ni una pizca. Lo mucho que podía hacer era parpadear y susurrar.

-Ha-haruka... Saya... -murmuró intentando seguir consciente. Le estaba entrando un sueño... ¿Cómo había llegado de estar intentando proteger a sus hermanas a volar por el cielo? Su mente no estaba precisamente como para detenerse a recordar. Sin poderlo evitar, sucumbió al sueño y cerró los ojos lentamente. Sentía el viento a su alrededor, sabía que estaba volando, pero seguía inconsciente. Durante tres días sobrevoló el mar, cruzó Red Line y entró en el South Blue. Aterrizó ya entrada la noche, dejando un cráter a su alrededor. Aún así, siguió durmiendo. Se despertó con las primeras luces del alba, incorporándose, aturdida.

-¿Dónde demonios estoy? -se preguntó a si misma mirando a los lados. -¿Cómo he llegado aquí? ¿¡Y Saya y Haruka?! -se levantó de golpe, asustada y preocupada. No veía a sus hermanas por ninguna parte. Respiró hondo, intentando calmarse. Definitivamente estarían bien... o eso quería pensar ella.

-Primero debería averiguar donde estoy... -miró con atención el lugar donde se encontraba. Había aterrizado justo al lado de un faro, en un acantilado. Las olas rompían con fuerza en la roca que había debajo de ella. Se asomó por el acantilado y se puso pálida.

-N-no debería acercarme aquí... -dijo temblando y alejándose lo máximo que pudo de allí. Se sentó apoyando la espalda en la pared blanca del faro, mirando al cielo. No le gustaba para nada la soledad. Por eso siempre hablaba consigo misma, para intentar simular que no estaba sola. Entonces se acordó del bicho raro de Haruka. Ella hablaba sola porque... bueno, simplemente porque estaba un poco loca. El cráter que había dejado al aterrizar horas antes tenía una forma muy extraña... como la de... ¿la huella de un oso?

-¿Y de que me sirve saber que he aterrizado dejando la forma de una huella? Lo que debería hacer es explorar un poco... espero que no me tomen por vagabunda, con la pinta que tengo... -dijo haciendo una mueca al ver el deplorable estado de su ropa. Su chaqueta negra estaba completamente destrozada, rajada y con las mangas arrancadas, su camiseta sin mangas roja estaba un poco sucia, pero nada que no pudiera arreglar con un buen lavado y finalmente, su pantalón vaquero tenía cortes aquí y allá. ¿Y sus zapatos? Se le habrían caído mientras volaba. Ir descalza le daba más pinta de vagabunda aún, con el pelo pelirrojo suelto (la cinta con la que se recogía el pelo se le había caído cuando se atascó en la arena de la playa) y alborotado.

-Que se le va ha hacer... -suspiró la pequeña. Sin darse cuenta, en ningún momento había soltado su katana de madera, la apretaba con tanta intensidad que no sentía la mano.

-Oh, mi bokken... -se abrió la mano con ayuda de la otra y cogió su espada. Sacudió la mano, intentando desentumecerla. Por lo menos la katana estaba intacta. Acarició el mango con los dedos, donde estaban grabadas las iniciales A y R, Annie Rainbow... su nombre, claro está. Arrancó un trozo de tela de su inservible chaqueta y la tiró al mar. Con el trozo de tela enganchó la katana a sus vaqueros y se encaminó al pueblo que había visto desde allí. Nada más pasó la primera casa se dió cuenta de que el lugar era bastante... tranquilo. Se acercó a la valla de un jardín en el que estaba un señor mayor sentado en una silla, tomando el sol.

-Disculpe señor

-¿Qué te ocurre niña? -preguntó con voz amable, mirándola.

-Em... ¿podría decirme donde estoy? -el hombre la miró sin comprender.

-¿Acaso has venido de polizón un barco? -le preguntó con una gotita en la cabeza.

-No

-¿Entonces como es que no sabes donde estas?

-Me mandaron aquí volando -dijo simpleza. El hombre decidió seguirle la corriente.

-Ah, comprendo. Pu-pues te encuentras en isla Baterilla, querida

-¿Y eso en que mar está? -preguntó Annie cruzándose de brazos.

-¿Tampoco sabes en que mar estas...? -la niña negó con la cabeza. -En el South Blue...

-Wow, me he ido bastante lejos... -dijo la pequeña hablando consigo misma.

''Está loca'' pensó el viejo, mirándola raro.

-De todos modos, muchas gracias señor

-De nada... y ahora si me disculpas te-tengo que hacer... cosas -dijo el hombre atropelladamente y entrando en su casa a toda velocidad. Annie ignoró al hombre, sabía perfectamente que había quedado como una loca desorientada y, para más inri, vestía como una vagabunda.

-Isla Baterilla... ¿no dijo mamá que pasaron por aquí alguna vez...? No me acuerdo... -susurró mientras caminaba por el pueblo. Su madre había viajado por incontables islas... y les había relatado sus tooodos sus viajes, por lo que era un poco complicado saber si habían desembarcado allí alguna vez. Sin darse cuenta, chocó con una persona y cayó al suelo de culo.

-Ay... -se quejó ella frotándose el trasero. Alzó la vista para encontrarse con... la mirada preocupada de una anciana.

-Ay lo siento pequeña... ¿Te encuentras bien? -le preguntó la mujer ofreciéndole la mano para levantarse.

-Sí... lo siento, no miraba por dónde iba -dijo la niña levantándose con la ayuda de la mujer. La anciana tenía el pelo de color salmón claro, casi blanco, recogido en un moño y sus ojos eran de color verde bosque.

-Nunca te había visto por aquí pequeña ¿Cómo te llamas? -preguntó la anciana.

-Ra- Annie -dijo corrigiéndose al vuelo. -Mi nombre es Annie -no era muy buena idea decir que te apellidabas igual que la ''Espadachina arcoiris'' por lo que omitió aquella información.

-Encantada Annie, yo soy Portgas D. Rose -se presentó Rose a la niña, estrechándole la mano.

-Lo mismo digo Rose-san -dijo Annie con una sonrisa. ''¿Aquí solo viven viejos?'' pensó con una gotita en la cabeza. La anciana miró extrañada a su alrededor, como si buscara algo.

-¿Estás sola Annie?

-Sí

-¿Y tus padres? -Annie abrió los ojos desmesuradamente. Su madre. Su padre. Los dos. Muertos. Ensombreció la cara y la agachó para que el flequillo le tapara los ojos.

-Y-ya... no... ellos... -tartamudeó como pudo, mientras comenzaba a llorar. Rose la miró con sorpresa, no se esperaba aquello.

-Tranquila... ¿quieres venir a mi casa para tranquilizarte un poco? No tengo mucho que ofrecer pero por lo menos podré disfrutar de la compañía de alguien. -propuso la mujer, arrodillándose a su altura y sacando un pañuelo del bolsillo de su falda marrón, secándole las lágrimas. La pequeña asintió y Rose la cogió de la mano, guiándola por el pueblo hasta su casa.

La vivienda se encontraba apartada de los demás, en un acantilado. Era pequeña, con tan solo dos habitaciones y una cocina. Rose abrió la puerta y dejó pasar a Annie, que había dejado de llorar, aunque tenía los ojos rojos. La niña miró la habitación con curiosidad, mientras Rose pasaba y se acercaba al interruptor de la luz.

-Es de día pero la iluminación aquí es bastante mala ¿sabes? -dijo Rose mientras encendía la luz. Pero Annie no le estaba prestando atención. Estaba mirando con curiosidad una foto enmarcada que había en lo alto de una cómoda, con un ramo de flores a su lado. En la foto se veía a una mujer joven de pelo color salmón (N/A: yo se lo veo salmón xD), pálida y con algunas pecas en el rostro. Rose se percató que la niña estaba mirando la foto y se acercó a ella lentamente.

-¿Quién es ella Rose-san? -preguntó la niña sin dejar de mirar la imagen.

-Mi hija, Rouge -le dijo con una sonrisa. -Murió al dar a luz...

-Oh... lo siento -la niña miró con tristeza a Rose, pero ella no había cambiado su expresión, sonreía.

-No te preocupes... hizo lo necesario para proteger a su hijo, a cambio de su vida...

-¿Y el bebé?

-Ahora debe de tener tu edad mas o menos

-¿Dónde está?

-No lo sé... -la niña la miró, con los ojos como platos.

-¿¡No lo sabe?! -la mujer la miró, esta vez seria.

-Se lo llevo un hombre... era lo mejor -dijo la anciana. Annie decidió dejar el tema de lado. Rose se acercó a la mesa y se sentó, haciéndole una seña a la niña para que la imitara.

-¿De donde vienes Annie? Es obvio que no eres de por aquí

-Vengo de Grand Line, Isla Hidoka

-¿Grand Line? Vienes de muy lejos -la niña asintió. -¿Y que te trae por Baterilla?

-No lo sé -la pequeña se temió lo peor. Si ahora le contaba que había venido volando la tomarían por loca de nuevo y Rose le caía bien.

-¿No lo sabes? -pregunto la anciana sin comprender.

-Em... la verdad yo... no sé como... vine volando -tartamudeó Annie, sonrojándose por la vergüenza. Rose sonrió.

-¿Te comiste alguna Akuma no mi? -preguntó la anciana sobresaltando a la niña.

-Eh... yo... s-si... pero no vine volando gracias a mi poder...

-Entonces, ¿cómo?

-Pu-puees... esto... ¿¡cómo lo explico para no parecer loca!? -preguntó con desesperación la niña. Rose rió.

-No creo que estés loca -rió la anciana. -Si no quieres contármelo no tienes porque hacerlo, en vez de eso... ¿que fruta del diablo comiste?

-Ah... mi madre me dijo que se llamaba... Ka... ka... ¡ah! Kaze-kaze no mi (N/A: se que como esa habrá millones, pero no se me ocurría otra cosa)

-¿Kaze-kaze no mi? ¿Y que hace?

-Creo que controlar el viento

-Entonces es una tipo Logia

-¿Logia? ¿Qué es eso? -preguntó la niña ladeando la cabeza.

-Es el grupo de las frutas del diablo más fuertes, porque no eres corpóreo.

-¿No soy corpórea? -se preguntó a si misma, tocándose la cara y la cabeza. Rose rió de nuevo.

-Supongo que es solo si te golpean -dijo y acto seguido abrió los ojos con sorpresa. -¡Ah, se me olvidaba! ¿No tendrás hambre? Ya es bastante tarde -preguntó Rose con amabilidad y la niña negó con la cabeza, pero, sus tripas la delataron. Se puso roja de la vergüenza y Rose se rió. -Veo que sí. Ahora mismo te preparo algo.

La niña pasó la tarde allí, charlando con la anciana. Comieron las dos juntas, mientras Annie le contaba animadamente como eran sus hermanas.

-Saya es mi hermana más pequeña -explicó mientras se llevaba el tenedor a la boca. -Fiene ziete añof y no ef muy fuefte que digamoz -masculló con la boca llena mientras Rose la miraba con una gotita en la cabeza.

-¿Nunca te han dicho que hablar con la boca llena es de mala educación? -la niña tragó la comida y le sonrió.

-Sí... lo siento -se disculpó llevándose una mano a la nuca. Rose le hizo una seña para que prosiguiera. -Bueno, tengo a Saya y a Haruka, que es mas pequeña que yo por dos años

-Así que tu eres la hermana mayor ¿no?

-Sip -dijo con alegría pero su rostro se ensombreció. -Pero... estoy preocupada por ellas... Saya es muy asustadiza... y Haruka... bueno, Haruka es fuerte pero me preocupa la herida que se hizo cuando nos separamos.

-¿Qué os pasó? -preguntó Rose con preocupación.

-Rose-san... ¿puedo confiar en ti?

-¿A que viene la pregunta? Claro que puedes.

-Bien... y-yo... mis hermanas y yo... escapábamos de la marina...

-¿Por qué? -preguntó la anciana y Annie miró al suelo.

-Vinieron a por nuestra madre... Na-nadeshiko Rainbow... -la mujer abrió los ojos como platos.

-¿Na-nadeshiko...? T-tu eres... ¿la hija de Nadeshiko? -preguntó la mujer acercándose a ella. La niña tragó saliva y asintió. A Rose se le humedecieron los ojos y abrazó a la niña con fuerza.

-¿Ro... Rose-san?

-Cuanto me alegro... de haberte encontrado, pequeña... -dijo mientras algunas lágrimas caían. La niña no comprendía nada en absoluto ¿que demonios le pasaba a la mujer? ¿por qué había reaccionado así al escuchar el nombre de su madre? Normalmente la hubieran echado de la casa o algo...La anciana se separó un poco de ella y le sonrió.

-Supongo que ahora te estarás haciendo muchas preguntas... Bien, tu madre era la mejor amiga de mi Rouge... y tu padre, Dylan, era el sobrino de una amiga mía... Los dos se criaron aquí, en Isla Banaro. -la niña abrió los ojos desmesuradamente.

-¿Mi-mis padres...? ¿Vivieron aquí? -la anciana asintió y a la niña le brillaron los ojos. -¿¡En serio?! -preguntó, emocionada. Rose asintió de nuevo y la volvió a abrazar.

-La verdad es que no sé como no me he dado cuenta, te pareces mucho a tu padre... sentí mucho su muerte... -dijo con tristeza y Annie le sonrió.

-No recuerdo mucho de él... ¿cómo era papá? -era una de las primeras veces que decía la palabra ''papá''.

-Bueno, tenía el pelo rojo al igual que tú... a veces era muy serio pero amaba el peligro... lo cuál era bastante extraño -explicó la anciana con una gotita en la cabeza.

-Entonces Haruka ama el peligro gracias a mi padre... wow -dijo con una gotita en la cabeza.

Rose se pasó lo que quedaba de tarde hablándole sobre sus padres, como eran y que hacían en aquella isla. Por lo visto, su madre era una gamberra y siempre arrastraba a su padre y a Rouge en todos los problemas. Eso fue lo que más le impresionó a la niña, ya que no se creía que la mujer tan serena que fue su madre fuese una gamberra cuando era más joven. Su padre era el más sensato de todos y era muy calculador, rara vez se equivocaba en algo. Annie le informó a Rose sobre la muerte... de su madre, cosa que le costó lo suyo hacerlo sin llorar.

-No te preocupes Annie... a partir de ahora yo te cuidaré ¿te parece? -preguntó Rose viendo a la niña llorar en su regazo.

-¿D-de ve-verdad? -preguntó la niña entre sollozos, levantando la cabeza para mirar a la anciana. Rose acarició la cabeza de la niña y asintió.

-Por supuesto

-Arigatou Rose-san...

-Llámame abuela -pidió con ternura la anciana, sonriendo. A la niña se le escaparon algunas lágrimas y asintió, sonriendo.

-Bueno pequeña... ya es muy tarde -comenzó a decir Rose. -Hay que irse a la cama... puedes dormir en la antigua habitación de Rouge ¿vale?

-Vale abuela... -accedió la niña, separándose de la anciana y encaminándose a la puerta que le señalaba Rose. -Buenas noches... -dijo girándose cuando estuvo en el marco de la puerta. Rose la despidió con la mano y la niña entró.

-Quién me iba a decir a mí que al final se cumpliría lo que dijiste... Dylan -susurró mirando al techo de la casa.

Annie se acurrucó en su cama y pensó en lo que le había pasado. De repente había encontrado a una persona que conocía a sus padres, ellos habían crecido allí... ¿Kuma lo sabría...? Porque tendría que haber una razón para haberla mandado allí. De repente, se le vino a la cabeza su hermana Haruka. Estaba muy preocupada por ella ¿dónde estaría? ¿y su herida? ¿alguien la habría cuidado? Y sobre todo... ¿controlaría sus poderes sola? Le daba miedo pensar que despertarían y la consumirían... eso sería horrible. Tembló y se tapó aún más con las mantas. La isla tenía un clima tropical, así como todo el South Blue, pero ella tenía frío. Bostezó, debía dormir, el día había sido muy agitado... y así con esfuerzo, se durmió.

La luz le daba en plena cara. Se removió y se la tapo con la almohada, en un intento de seguir durmiendo. Entonces le vino el olor de la comida.

''Huele a tortitas...'' pensó abriendo los ojos con esfuerzo. Se incorporó y se estiró como gato, intentando desperezarse. Bostezó y miró el despertador que tenía al lado de la cama.

-Las diez de la mañana... -se informó para si misma, poniéndose en pie y encaminándose a la cocina. Rose estaba cocinando de espaldas a la niña, muy concentrada en su tarea.

-Buenos días Rose-san... -saludó la niña a la anciana. Rose se volteó y le sonrió.

-Buenos días pequeña... ¿no te había dicho que me llamaras abuela?

-Oh, gomen abuela -se disculpo Annie llevándose una mano a la nuca, con una gotita en la cabeza.

-Anda sientate, he preparado el desayuno -anunció la anciana colocando los platos en la mesa. La niña se sentó y observó la comida con hambre. Tortitas, tostadas, leche, dulces, fruta... de todo.

-¿Se-seguro que puedo comer todo esto...? -preguntó con incredulidad la niña, sin dejar de mirar la comida. Rose se sentó en frente suya y la miró, divertida.

-Claro que sí ¿Acaso Nadeshiko no te alimentaba bien? -la niña negó con la cabeza.

-No es eso... es que estoy acostumbrada a repartirla entre mis hermanas -explicó Annie encogiéndose de hombros. -En fin... qu-que aproveche -dijo y empezó a comer. Rose la observó mientras comía, quien le iba a decir a ella que después de casi treinta años... vería con sus propios ojos a la hija de Nadeshiko...

-Nada más que termines ve a darte una ducha ¿de acuerdo? Después iremos a comprarte algo de ropa... mientras tanto tendrás que conformarte con la ropa de Rouge cuando era niña -explicó la anciana encaminándose al cuarto en el que había dormido Annie. A los pocos minutos salió con un conjunto de ropa en las manos y lo dejó en una silla. La niña la miró mientras comía y observó la ropa. Se notaba que era algo antigua pero estaba limpia... que era lo que importaba. Consistía en una camisa blanca y una falda rosa. Annie miró la falda con asco, las odiaba, prefería los pantalones... y encima era rosa... pero, era lo que había.

-Gracias abuela... -agradeció nada mas terminar de comer. Se levantó de la silla, cogió la ropa y se metió en el único baño de la casa, que consistía en un inodoro, un lavamanos y una pequeña ducha. Se duchó lo más rápido que pudo, limpiándose a conciencia, se vistió y se peinó el pelo mojado. Salió del baño y vio que Rose se había cambiado de ropa. Llevaba una falda verde larga de pana, una camisa blanca y unos zapatos planos.

-¿Ya estás lista? -preguntó mirándola de arriba abajo. -¡Oh! Se me olvidaba lo más importante -dijo mientras rebuscaba algo a sus espaldas. Se giró con una caja en las manos. -No puedes salir a la calle descalza -explicó mientras abría la caja y sacaba una sandalias de ella. -Es lo mejor que tengo

-Gracias de nuevo abuela... -dijo con una sonrisa poniéndose las sandalias.

-Bien... ¿nos vamos? -la niña asintió y salieron de la casa en dirección al pueblo. Cada dos por tres pasaba una persona saludando a Rose, casi todos ancianos... excepto algunas personas que eran de la edad de la madre de Annie. Llegaron a una tienda de ropa y Rose le dijo a Annie que cogiera lo que quisiera (pero que no fuese muy caro). Al final, casi todo lo que eligió la niña fueron pantalones, camisetas de mangas cortas y un par de zapatos... casi todo de color negro. En un momento, Rose se había puesto a hablar con una amiga delante de la tienda, y no acababan nuuunca. Annie estaba aburrida a mas no poder y, sin pedirle permiso a Rose, fue a dar una vuelta. Miraba todo con curiosidad, cada casa, cada tienda... era casi todo lo mismo. Había poquísimos niños o niñas de su edad... vio dos o tres e intentó hablar con ellos en vano. Eran taaaan insoportables que Annie se fue en cuanto le vino la ocasión.

-Buf, me libré de esos plastas... -dijo con alivió la niña. Caminó un poco más, hasta que llegó al faro. Se acercó al edificio y vió a un niño sentado allí, apoyado en la pared. Tenía el pelo rojo y de punta. Poco podía ver Annie, ya que el niño estaba de espaldas. ¿Sería igual de insoportable...?

''Bueno, si no pruebo no lo sabré nunca'' pensó la niña.

-Hola... -saludó Annie a sus espaldas.

-Vete -ordenó secamente el niño, sin darse la vuelta. La niña se paró en seco y miró al niño, que seguía haciendo quien sabe qué.

-¿Por...? -preguntó Annie alzando una ceja. El niño la miró de reojo, fastidiado.

-¿Porque quiero estar solo tal vez? No tengo ganas de hablar con una niñita -contestó con burla. Annie frunció el ceño y se puso delante de él.

-Creo que esta niñita es mayor que tú, enano -le dijo la pelirroja, molesta. No le gustaba que se rieran de ella. Al estar delante, pudo verlo mejor. El niño la miraba con molestia, era bastante pálido y tenía los ojos negros. Llevaba unas extrañas gafas en la frente y su ropa tenía parches. Estaba... ¿montando un robot...?

-¿Cuántos años tienes niñita? -preguntó el niño poniéndose en pie. Era casi casi igual de alto de Annie.

-Tengo 11 años, enano

-Igual que yo, niñita -dijo burlón.

-Aún así eres más bajito que yo -dijo Annie con una sonrisa de superioridad.

-Pero yo no voy a incordiar a los demás -dijo con la misma sonrisa. Annie sonrió aún más, le gustaba ese carácter.

-Mi nombre es Annie -se presentó la niña, poniendo los brazos en jarras.

-Soy Eustass Kid -dijo el niño. Había que tener valor para hablar de esa forma, le había caído bien aquella niña.

-Encantada Eustass... ¿que estás haciendo aquí solo? -preguntó Annie acercándose al niño, más calmada.

-Los demás niños son un incordio... no tienen personalidad -explicó Kid sentándose de nuevo.

-Tienes toda la razón del mundo... -dijo la niña sentándose a su lado. -Son unos plastas y unos- ¿que estas haciendo?

-Construir un robot -le explicó mientras cogía la llave inglesa que tenía a su lado.

-¿Un robot...? ¿Para qué quieres un robot? -Kid se encogió de hombros. -Muy buena explicación

-No sé... tal vez pueda matar a alguien con esto... -dijo con una sonrisa malévola mirando el robot que tenía en su mano.

-Nah, es muy pequeño... -dijo Annie con indiferencia.

-Buf... ¿y tú que sabrás?

-¿Sobre lo de matar? Creo que más que tú... -dijo recordando como cazaban los gigantes animales que había en la isla en la que vivía. Kid la miró sorprendido.

-¿Ya has matado a alguien?

-¿Eh? A una persona no... pero no sé si me costaría mucho -dijo mientras pensaba mirando al cielo. Kid sonrió sádicamente.

-Enseñame

-¿Eh? ¿A qué?

-¿A qué va a ser? ¡A matar!

.0.

Tan tan taaan! Y así termina (por ahora) la parte de Annie. La siguiente: Saya!

Aclaraciones: en realidad, no sé si Eustass vivía en isla Baterilla, eso me lo he inventado (pero vivía en el South Blue). La mitad de las cosas, como que solo vivian viejos y los niños eran unos rancios, me las he inventado tambien. Portgas D. Rose es una oc, en realidad no existe en One Piece (os imaginais que si xD?) En la apariencia de Kid me he basado en una imagen que venía en la wiki de one piece... sale... un poquito raro xD

Os puedo pedir ayuda...? No se que nombre de pareja ponerle a Ace y Haruka... todos suenan feo x( ayudadme!

Weno, aquí termino por hoy... ¡espero veros (digoo leeros xD) pronto!

Sayo!