Notas del Capítulo: Perdonen que me haya tardado una eternidad... pues verán estaba con lo del examen de ingreso a la facu y pues pase :) estoy muy contenta y conseguí un trabajo, pero me absorbe mucho la verdad y casi no me dan ganas de escribir de hecho este capítulo estuve de que un día una oración y así me fui por bastantes días pero hoy decidí acabarlo porque ya me demoré mucho la verdad... bueno espero lo disfruten

Advertencias del Capítulo: Lenguaje ofensivo y contenido explícito, tú sabes si leer ;)


Capítulo 4: Mejores placeres [Parte 2]

Dean puso su mirada a la larga carretera que estaba cerca del búnker. La necesidad por terminar lo que había comenzado con Sam, con el pasar del tiempo, se estaba volviendo agobiante. Iba a una velocidad demasiado alta y sobretodo porque al sentir la mirada de Sam sobre él se sentía caliente, pero por alguna razón Sam no quería hacerlo en cualquier lugar, quería una cama y por Dean estaba bien, de hecho para él cualquier lugar estaba bien…

Sam puso su mano sobre la entrepierna de Dean, se movió un poco para sentir la erección de su hermano. Escucho un gemido del más grande, un gemido como si hubiera reprimido toda su frustración sexual. En ese momento Sam sintió un violento movimiento hacia el frente, el carro había frenado. El castaño abrió sus ojos para encontrarse con la mirada de Dean frente a él, con sus ojos verdes viéndolo pero no sólo eso sino examinándolo, como si pudiera atravesarlo.

Dean tomó con sus manos a Sam, para acercarlo a su boca, para besarlo, para sentir su cálida respiración. Sintió sus labios hinchados por todos los anteriores besos; con su lengua delineo la cavidad bucal de su hermano, sintiendo unas ganas por estrujarlo por acortar el espacio entre los dos. Al terminar paso su lengua por los labios del contrario y con su mano estiraba el cabello largo de Sam.

—Estoy haciendo todo lo posible por no tomarte en este momento… —Dijo con el poco aire que quedaba— No lo hagas más difícil —Retiro sus manos del cabello de Sam

Cuando iba a quitarse para poder conducir lo poco que faltaba para llegar sintió un tirón de parte de Sam. Las palmas de sus manos tocaron el cuello de Dean, la yema de sus dedos se movía en círculos por el tejido epitelial de Dean. Acercó más el cuerpo de Dean hacia él mientras puso un beso en la barbilla de su hermano.

—Lo siento, sólo quería tocarte un poco —Susurro Sam con su aliento alcohólico— Dime algo… -Sam llevo sus labios a la oreja del contrario— ¿D- de verdad quieres… —Llevo su mano hacia la erección de Dean, donde con sus dedos apretó el agarre para sentir como el otro cuerpo temblaba mientras gemía— …estar dentro de mí? —Dean sintió su aliento resoplar por sus oídos.

Cada vez Dean tenía menos autocontrol pero por el momento se olvidó de todo mientras se dejaba llevar por la sensación que Sam le estaba dando mientras tocaba su erección arriba de su ropa. Sentía hirviendo esa parte aunque Sam no lo había tocado directamente. Dean dejaba escapar pequeños ruidos de placer con sus ojos cerrados deleitándose por las manos de su hermano.

—Basta —Ordeno Dean abriendo de nuevo sus ojos mientras mordía sus labios— Ya no puedo aguantar si te sigues insinuándome de esa forma…


Castiel miró la ventana, se sentía débil, cansado y preocupado por Sam. Sabía que en estos momentos podía estar "ocupado", pero era su amigo al fin y al cabo. Castiel no tenía su gracia y estaba usando una prestada, que cada día se le acaba y se sentía más débil que un humano, se sentía tan inútil. No pudo detener a Sam, no pudo rescatarlo y no pudo evitar que le sucediera esto a Dean.

Agarro el brandy que Sam había dejado en la alacena y decidió toma un sorbo, pero al pasarlo por su garganta sintió el sabor fuerte del brandy y una quemazón en su garganta que supo que debía de dejar el brandy en su lugar.

Suspiró y se dejó caer en el sillón, tendría que esperar a Sam… como si fuese su esposa preocupada o aún peor como si fuese el ángel guardián de los dos hermanos Winchester. Después de un par de horas sus parpados tocaban a los contrarios y trataba de despegarlo pero aún que fingiese estar bien enfrente de Sam en realidad no lo estaba… pronto se enfundo en una profunda oscuridad mientras su respiración se volvía tranquila y se dejaba caer en el sillón.


La puerta se abrió tan violentamente, mientras Dean estiraba hacia atrás el cuello de la camisa de Sam. Con la punta del zapato cerró la puerta y estiro su brazo para cerrar con llave. Al sentir la madera de la cama, Sam se dejó empujar hacia atrás mientras sus manos se encontraban recorriendo las suaves sábanas de esta. Miro hacia Adelante y vio cómo Dean se quitaba una camisa roja de botones, ahora sólo tenía una camisa negra que contorneaba perfectamente su cuerpo.

Sam estiro su mano para poder tocar a su hermano, con la palma de su mano tocó desde la mejilla de Dean hasta sus pectorales. Sam nunca dejo de mirar las expresiones del demonio y vio cómo este estaba desesperado por la atención de Sam, vio cómo se arqueó al sentir la mano del más pequeño; Ahí fue dónde comprendió que su hermano tenía desde hace mucho una frustración sexual hacia él, ahí fue dónde vio que su hermano estaba desesperado por su toque.

Sam iba a retirar su mano, pero Dean abre sus ojos y con rapidez toma el brazo de su hermano. Sam tenía sus ojos dilatados, comprendió que Dean no quería que lo dejara de tocar, que no quería que lo dejara de ver… quería que sólo lo tocara y lo viera a él; quería ser su centro de atención. Dean puso la mano de Sam en sus labios para empezar a succionar un pedazo de piel…

—Mío, mío, mío —Repetía constantemente Dean, Sam sentía que esas palabras penetran su oído y se quedaban ahí.

Dean paro de succionar la palma de Sam, mientras levantaba su camisa con la mano libre y con la otra ponía la mano de Sam en su pecho, deslizaba esta mano lentamente haciendo un pequeño camino. Las partes que Sam tocaba se sentían ardientes y cada vez que los dedos tocaban su tez sentía una corriente eléctrica, le gustaba esa sensación, le gustaba saber que estaba bajo los brazos de Sam, le gustaba saber que la mano que lo saboreaba era la de Sam. Dean tenía sus ojos cerrados mientras sentía la calidez de su hermano, sabía que aún tenía fiebre, pero dicen que un buen sexo cura cualquier tipo de fiebre.

Dean abrió sus ojos cuando sintió la mano de Sam en su ombligo y pronto le dedicó una sonrisa maliciosa al contrario; empezó a deslizar la mano de su hermano por debajo de sus pantalones, para saber cómo se sentiría que Sam lo tocará, quería saber la expresión que Sam haría. Al poner la mano de Sam en su erección, cerró unos de sus ojos; se había imaginado cómo sería, pero la teoría no es lo mismo que la práctica, esto se sentía mucho mejor de lo que había pensado. La mano de Sam era cálida al tacto y tocarlo en su parte más sensible era como si todo su sentido nervioso estuviese explotando. No era que por gusto tenía los ojos cerrados, era porque son tantas emociones y sensaciones que estaba experimentando, ni siquiera se había dado cuenta que estaba gimiendo, que estaba desesperado por el toque de Sam que tenía que hacer este tipo de cosas.

Quería saber la expresión de Sam, así que al abrir los ojos vio cómo su hermano también tenía los ojos cerrados y se mordía los labios para no emitir ningún sonido placentero para los oídos de Dean.

Ya no le bastaba simples toques, quería algo más, quería sentir la carne del contrario, quería sentir su piel desnuda contra la de él. Retiro su camisa color negro y pronto le dio atención a la camisa de botones de Sam.

—No te contengas, me gusta más si dejas salir tus gemidos —Susurro Dean al oído de Sam, mientras se inclinaba a sentir su piel desnuda contra la de él— Y puedo darte un trato más rudo

Al mismo instante que decía esto comenzó a bajar sus pantalones, tan rápido porque la necesidad de hacerlo suyo era demasiado fuerte. Ya no podía más, al escuchar los gemidos de Sam, al ver sus expresiones, era mejor que cualquier sueño que hubiese tenido, y vaya que había tenido bastantes.

Empezó a admirar el cuerpo semi-desnudo de Sam. Dios la última vez que lo vio así fue cuando le dio un masaje, había llegado tan lejos, le había quitado sus pantalones… pero esa ocasión era muy diferente a esta vez, ya que Sam estaba reaccionado a sus caricias e incluso estaba participando, definitivamente esta vez era más excitante para él. Puso sus manos en el cinturón de su hermano mientras que con la boca empezó a desabrochar sus pantalones. Sus mejillas se encendieron al recordar el sexo oral que le había dado unos momentos. Había disfrutado tanto aquella ocasión, los sonidos que emitió Sam, la forma en que agarraba su cabello, el sabor de su miembro, el líquido caliente y salado que se tomó. Cómo un solo hombre podía encenderlo tanto… se sentía tan caliente. Al bajar sus pantalones comenzó a lamer los pezones de Sam.

Al sentir el músculo caliente y húmedo de Dean en su pezón, Sam no reprimió su quejido. Volvía a ponerse duro como si no hubiese descargado nada cuando Dean le "ayudo". Se sentía tan bien estar bajo la lengua de su hermano, se sentía tan cálidas las partes que tocaba. En la anatomía humana uno de los puntos más sensibles era los pezones y vaya que Dean se dio cuenta al tener a Sam temblado, sólo por lamerle esta carne color rosa. Mordió uno de sus pezones con la bastante fuerza para que Sam se le saliera un sonido muy fuerte.

—¿Te he contado cuantas veces he soñado con este momento? —Dijo al mismo tiempo que comenzó a descender su mano por los bóxer de Sam— ¿Te he contado cuántas veces te imagine desnudo? —Levanto su cabeza para ir al lóbulo de Sam y morderlo— ¿Te he contado cuántas veces nos imagine follando?... y cuántas veces me masturbe pensando en todo eso

Sam se mordió los labios mientras se dejaba llevar por la voz y las caricias que Dean le estaba dando.

—No, no lo has hecho —Respondió muy apenas

—Uh… mira quién comenzó a hablar en vez de gemir —Se burló Dean de Sam.

Sam levanto su ceja, esa burla no le había gustado… pero lo puso creativo. Puso su brazo en la parte baja de la espalda de Dean y lo atrajo hacia abajo. Comenzó a moverse de arriba hacia abajo, para que Dean sintiera su erección contra la suya. Al ver como Dean se debilitaba aprovecho para cambiar de posición. Ahora se encontraba arriba de Dean con una pierna a cada lado de este. Dean le sonrió mientras Sam le devolvía la sonrisa.

Comenzó a mover sus caderas, para que Dean sintiera cada movimiento en su músculo más sensible en este momento. Dean puso sus manos en las piernas desnudas de Sam mientras gritaba el nombre de Sam. Este chico sabía cómo ser tan excitante. Sam comenzó a ser más agresivo, cada vez juntaba más sus glúteos con la erección latente de Dean y lo hacía más lento.

—Sam… ah… lo estás haciendo jodidamente bien —Grito Dean, mientras puso una mano en el abdomen de quién estaba arriba de él.

Sam se agacho, sin dejar de mover sus caderas, hacia el oído de Dean con una sonrisa muy notable.

—Uh… mira quién comenzó a hablar en vez de gemir —Repitió Sam, mientras se reía en la oreja de Dean.

Dean sabía que Sam había ganado, porque a decir verdad no podía controlarse en este momento, sólo sabía que debía de tener sus manos encima de Sam para apaciguar su deseo carnal hacia él. Pero la fricción que se estaba creando entre los glúteos de Sam y su polla era muy agradable, pero cada vez le hacía desear más ese trasero.

Sam dejo de mover sus caderas y retiro el bóxer de Dean. Vio su erección bien marcada y se encendió al pensar que estaba así por él. Por alguna extraña razón le gustaba saber que él le ponía a Dean, que él lo deseaba, qué él había sido el primero en conseguir a Dean tan ruidoso y tan sumisa bajo sus brazos.

—Dime… has soñado que estabas dentro de mí —Sam dijo mientras comenzó a masturbar a Dean- cuántas veces has soñado que te tocaba tan indecentemente y te susurraba al oído

—Ah… De- Demasiadas que… ah… no puedo recordar… —Respondió entre cortado con una sonrisa en su cara— Pero definitivamente es mejor en la vida real

Sam sonrió ante esa respuesta y detuvo su mano al sentir que Dean estaba cerca de venirse. No quería que se viniera de esta forma, es verdad que quería tocarlo, pero quería dejar lo mejor para el final. Al detenerse Dean suspiro enojado y con cierta decepción, pero aun así le sonrió.

—Creo que ya no podré aguantar más —Puso sus codos en la cama mientras levantaba ligeramente su espalda para besar a Sam.

Con su lengua exploro la cavidad bucal de Sam, y empezó a tocar cada punto de una manera tan provocativa que Sam gimió. Al retirar sus labios comenzó a deslizar el bóxer de Sam, para que los dos estuvieran al desnudo. Con un violento movimiento volvió a poner a Sam bajo de él.

—Lo siento, pero hoy no me toca ser la sumisa —Aseguró Dean con una pequeña risa— Y creo que ya es el momento de terminar lo que empezamos.

Dean puso uno de sus dedos en los labios de Sam, por su parte, Sam abrió su boca y comenzó a lamer estos dedos, mordía tan suavemente mientras sentía como Dean se retorcía por sus toques, sonrió de nuevo al saber que no había ninguna chica que le hubiese causado semejantes reacciones a su hermano.

Al sentir sus dedos lo suficientemente húmedos comenzó a dirigirlos hacia los glúteos de Sam, tenía prisa por estar dentro de él, pero al menos quería prepararlo adecuadamente para recibirlo, no quería herirlo. Al poner un dedo dentro de él Sam arqueó su espalda mientras cerro sus ojos con una fuerte expresión. Dean junto su abdomen con él de él para que Sam pusiera sus brazos en la espalda de él.

Después de unos momentos puso otro dedo más y Sam comenzó a apretar la espalda de su hermano, con unos agarres fuertes. Dean vio como la expresión de Sam era dura y como se mordía los labios para no gemir y esta vez no era de placer sino de dolor. Dean iba a retirar sus dedos y luego vio como Sam abrió sus ojos y detuvo que se fuera de ahí.

—So- Sólo dame tiempo para acostumbrarme… —Dijo débilmente Sam

Al poner el tercer dedo Sam puso sus uñas en la espalda de Dean. Dean sabía que podía estar teniendo un dolor ahorita y que no se sentía placentero en este momento, pero antes de buscar la próstata, debía de saber que Sam se había acostumbrado a su toque.

Al sentir como los músculos de Sam se relajaban y que su expresión no era tan dura, hizo la búsqueda de la próstata. Sam sentía el movimiento de los dedos de Dean, al principio se sentía desagradable pero justo en ese momento Dean tocó un punto que hizo que Sam abriera sus ojos de golpe y gritara. Dean sonrió al ver la expresión de Sam y continuó tocando ese punto. Dean saco sus dedos y los volvió a meter, Sam comenzó a acostumbrarse al movimiento y cada vez su cuerpo le exigía más.

—Sam espero que estés listo porque estoy a punto de entrar en ti —Anunció con voz baja pero posesiva.

—Diablos… si

Cuando Dean escucho esa aprobación retiro sus dedos y puso su miembro dentro de Sam. Dean tiró de la cadera de Sam para que hubiese un mejor agarre, la saliva que Sam le había propiciado hizo que la entrada hubiese sido mucho más fácil de lo que normalmente hubiese sido.

Por supuesto que 3 dedos no eran lo mismo que una polla, así que Sam al principio enterró sus uñas en los omoplatos de su hermano y Dean se movía lentamente para darle tiempo para acostumbrarse.

Sam comenzó a gritar el nombre de Dean y empezó a exigir un trato más rápido. Dean le sonrió mientras hacía embestidas más rápidas y profundas para tocar la próstata de Sam. Los gritos constantes de Sam lo motivaban a hacerlo más rápido y profundo. Nunca había visto a Sam tan necesitado y eso era una muy agradable sensación. Sam sentía los testículos de Dean tocar sus glúteos con cada embestida.

Sam comenzó a participar en cada embestida sincronizándose con el movimiento de Dean. No sabía cuántas maldiciones había dicho por este placer ofrecido, pero le gustaba la sensación de que Dean estuviera dentro de él. La fricción obtenida era demasiado agradable.

—Sam voy a… —Advirtió cuando supo que iba a venirse

Dean grito el nombre de Sam mientras éste sentía un líquido caliente dentro de él, al mismo tiempo Sam se vino dejando esparcido en su cuerpo y en el de Dean su semen. Sam se sentía tan cálido por dentro y Dean sonreía al saber que después de muchos años Sam era suyo, Sam y él se habían hecho uno en una noche. Comenzó a retirarse del cuerpo de Sam mientras se ponía a un lado para besar su frente.

—Esta noche fue asombroso… —Susurro Dean agarrando la espalda de Sam para acercarlo a él mientras se dejaba llevar por Morfeo…