Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pertenecen a Sir Arthur Conan Doley y a la BBC, los utilizo simplemente con fin de entretenimiento y sin ánimo de lucro. Es puro entretenimiento.
Advertencias: UA. Lenguaje duro, uso de drogas, situaciones límite, sexo. Tal vez muerte. Tal vez no deberías de leerlo. Tal vez nadie debería de leerlo.
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Capitulo 14
Tony Jones estaba orgulloso de su emisora, en ella había invertido cada céntimo ganado a lo largo de su carrera profesional y eso se notaba en cada detalle, incluso en como cerraba las puertas con cuidado, con mimo. Amaba aquel lugar y ver esa delicadeza en un hombre tan grande hacía que Greg sonriera. Lo conocía desde hacía más de quince años, cuando él apenas se podía considerar un agente recién licenciado. Se había producido un hurto en aquel mismo edificio; Tony lo acababa de adquirir y no paraba de hablar de la reforma que iba a hacer en el local, describiendo como quería que fuera cada detalle. Así fue cómo surgió una buena amistad entre ellos; para Greg Tony se convirtió en una persona en la que apoyarse cuando su vida marital se desmoronó y él estará allí para Tony en el momento en que admita que su situación es ahora la misma.
Habían subido al primer piso por una pequeña escalera metálica que daba acceso mediante un minúsculo vestíbulo a dos puertas contiguas, la sala de locución y la sala de control. Tony le enseñó primero la sala de locución, le dejó pasar y cerró la puerta con cuidado. La sala de locución era más bien pequeña, apenas seis metros cuadrados, con una mesa en forma de de media luna y con un único micrófono suspendido en el techo justo en el medio. Las paredes revestidas de un material aislante de color gris oscuro, con abultamientos que Greg no pudo evitar intentar tocar…
—Se que no es muy grande, pero cada cosa que ves aquí es de lo mejor que he encontrado en el mercado… ese revestimiento es Sonex, ¡cariiiísimo!— Greg retiró la mano inmediatamente manteniéndolas en alto y lo miró sonriendo— ¡Ja, ja, ja! ¡Lo puedes tocar Greg!
— ¡Uhm, Tony!— Greg miraba la mesa extrañado— ¿No debería haber una silla aquí?
—Bueno… en principio sí, pero es casi la hora del programa de Sherlock y él es un poquito especial—Tony enfatizaba siempre mucho con las manos cuando hablaba.
— ¿Un poquito especial?, ¿un poquito?— Greg repetía con ironía exactamente el mismo movimiento que había realizado Tony, como si sujetara algo milimétrico entre sus dedos.
— ¡Ja, ja, ja! Vamos Greg, lo entenderás en cuanto empiece…
Tony se dirigió a la sala contigua, desde la que se podía ver toda la sala de locución a través de una enorme cristalera. Esta sala sí que era pequeña, apenas si cabían ambos allí metidos. Todo el espacio estaba invadido por una enorme mesa en forma de "U", en el centro de la cual estaba una consola, a la derecha la mejor computadora del mercado según su propietario y en los laterales los reproductores de discos compactos, minidiscos y lectores. Así como varios estantes con multitud de material.
El ambiente era invadido por la suave música que estaba emitiendo la emisora en ese preciso momento y que llegaba hasta ellos a través de altavoces estratégicamente colocados. Greg apenas si había podido cerrar la puerta a su espalda y no pudo más que quedarse apoyado en ella esperando poder ver a Sherlock entrar en acción.
Pasaron apenas cinco minutos, en los que Tony le explicaba con entusiasmo todo acerca de la programación musical, cuando Emily entró en la sala de locución seguida de Sherlock. La había dejado encargada de su supervisión unos minutos, no podía pedirle mucho más pues la verdad es que Sherlock la intimidaba un poquito. Tony no podía tenérselo en cuenta dado el historial de este y como trataba a todo el mundo.
Tony se recolocó en su asiento y comenzó a toquetear teclas y controles a una velocidad de vértigo para Greg, que lo miraba todo curioso. Emily sacó de un cajón unos enormes auriculares y se los tendió a Sherlock, que la comenzó a mirar muy detenidamente torciendo la boca en una sonrisa sarcástica, y ella no pudo más que dejarlos encima de la mesa y abandonar la sala.
Sherlock apoyó su espalda en la pared del fondo, justo enfrente de Tony, cerrando los ojos y uniendo las palmas de las manos en una posición que Greg ya le había visto adoptar alguna vez, como pensativa, como de trance. La luz de la cabina de locución bajo de intensidad hasta niveles a los que la vista de Greg se adaptó poco a poco, dándole a todo un toque de misterio. La música que comenzó a sonar no pudo más que ponerlo nervioso y, ¡no era más que una hermosa melodía de un violín! Que empezaba muy suave para ir aumentado de intensidad y al finalizar el corazón de Greg se había acelerado emocionado. Al parecer era el encabezamiento de comienzo del programa…
"Buenas noches Londres…"
La profunda voz de Sherlock lo invadió todo y Greg se reprendió a sí mismo por mantener la respiración, aquello no debería de ponerle en ese estado de expectación… y el hecho de que Sherlock comenzara a andar de un lado a otro de la habitación mientras hablaba estaba convirtiendo aquello en todo un espectáculo. Greg miró un momento a Tony, para verlo con la preocupación rondando su rostro.
— ¿Ocurre algo?... Sí, no es muy normal pero… ¡dios es emocionante!— Greg señalaba a Sherlock con una mano.
—El esta…— Tony se volvió a mirar a Greg bastante afectado— El normalmente hace eso, camina y divaga un par de minutos hablando de hipocresía y falsedad, y entonces damos paso a llamadas en directo— le señaló una la luz intermitente de la centralita — el debe pedirme el paso de las llamadas, lo cual no está haciendo… solo está con ese monólogo, y… suena inevitablemente a despedida Greg.
"la gente miente, esa gente que vive intentado dar una imagen de perfección sin conseguirlo… mentirosos e hipócritas alcanzando elevados éxitos empresariales… "
Sherlock enfatizaba cada palabra con movimientos de sus brazos, su mirada viajaba a cada rincón de la habitación como si estuviera analizando gente que tuviera delante, y torcía el gesto ante cada mentira que su cerebro encontraba…
"padres perfectos que no se soportan… gente que odia sus vidas y cargan a sus hijos con sus sueños en lugar de luchar ellos mismos por hacerlos realidad… No señores la gente es falsa… El psicólogo Paul Ekman evidenció el hecho de que las expresiones faciales humanas reflejan los sentimientos de las persona que las adoptan, ira, asco, miedo, alegría, tristeza, sorpresa, desprecio y desdén…"
Sherlock masticaba cada palabra, parecía realmente roto por dentro.
"gente dando respuestas evasivas, gente que se ofende de lo insinuado pero no aporta una respuesta real, respuestas abiertamente específicas que no faltan a la verdad, pero omiten lo importante… nunca he sido bueno con la gente, no, para que perder el tiempo escuchando mentiras y omisiones cuando de un vistazo se todo sobre ti, tus peores secretos…"
Greg tuvo que tragar saliva, la garganta se le había secado y el hecho de que Sherlock parecía mirarlo a él fijamente cuando termino esa frase, le puso los pelos de punta y tuvo que mirar hacia otro lado como si esa simple acción fuera suficiente para resguardar sus secretos.
— ¿Deberíamos de pararlo?— Tony alzó la mano para que esperara, demasiado concentrado en las palabras de Sherlock.
"entonces un día conoces a alguien, alguien que es abiertamente sincero, alguien que se muestra a ti como de verdad es con todos sus problemas, alguien que no teme en mostrarse y no teme en decirte las cosas claras y te sorprende…"
—Mierda Sherlock… — el susurro de Tony no pasó desapercibido para Greg que miró más detenidamente a Sherlock, ese Sherlock que parecía estar desmoronándose ante sus ojos, ese Sherlock que estaba claramente llorando.
"y lo dejas escapar… y por más que lo buscas no lo encuentras…y tu solo piensas en cómo vas a poder continuar sin esa persona a tu lado, esa persona con la que compartiste apenas unas horas y parecía que había formado parte de tu vida desde el principio, como si estuvierais totalmente destinados a encontraros… alguien que necesita tanto de ti como tú de él."
Sherlock se quedó totalmente callado, estático, con las manos cubriendo su boca. Tony aprovechó y volvió a poner la cuña de entrada al programa, aquella exquisita melodía pero esta vez terminaba con el nombre del programa "La Ciencia de la Deducción", dándole tiempo para recomponerse antes de continuar.
En cuanto la melodía culminó, Sherlock hizo un gesto hacia Tony, que rápidamente dejó pasar una llamada que llevaba ya rato esperando en la centralita…
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N/A: Espero sinceramente sepan perdonarme la demora (U.U)
Las fiestas y bueno… un pésimo estado de ánimo, han alargado esto más de lo esperado.
Un enorme perdón a todos los que hacen de esto algo especial : mashimaro111, BlueArcana, Runa97, MiraHerondale, Nirmirie, Setsuka, Yiyukimo-ak, y a mis queridos: rebel omega, Leptina y Ligia Pach Jara (que no tienen cuenta para darles las gracias)
Espero les haya gustado la actualización, en breve subiré la continuación.
Muchos besos Lord.
