Capítulo II.
Mientras tanto, el reino de Certes tomaba el camino sureste. Se escuchaban murmullos, ningún grito ni nada por el estilo, ¿Qué es lo que estarían diciendo? Tal vez sobre la decisión que había tomado la reina Mizuki, y la forma en la que se comportó con su hija, ¿Estaba tan desesperada por conseguir la paz? Los murmullos y el poco silencio fueron arruinados por la voz del rey, que se bajó del carruaje algo molesto.
─Dejen de hablar sobre la reina, ¿Acaso se creen santos cuando hablan de los errores ajenos? ¿Qué hubieran hecho si estuvieran en esa situación? ─Preguntó enojado el rey Arcthurus.
─Padre, no puedes negar que ha sido la peor decisión que ha tomado.
─Responde lo que he preguntado, sólo así dejaré que hablen a su gusto, ¿Entendido, Baransu?
─Está bien. ─La princesa heredera al trono retrocedió.
─No quiero escuchar otro murmullo, es una advertencia. ─Dijo el rey, subiendo al carruaje de nuevo─. Baransu, ve a buscar a tu hermana, nos veremos en el castillo después.
─Sí. ─Baransu subió a su caballo blanco y se adelantó.
─¿Crees que mandarla sola ha sido lo mejor? ─Preguntó Vincent, el hijo mediano del rey.
─Lo es, estoy seguro de que si alguien más va, no dudará en correr.
─De acuerdo.
Baransu ya sabía donde encontrar a su hermana menor, ella siempre iba a un profundo bosque porque ahí podía jugar con el poder de la piedra que poseía libremente. No estaba su padre que la podría regañar, ni su hermano que le diría a su padre sobre lo que estaba haciendo, la única persona en la que podía confiar era Baransu, pues ellas guardaban secretos entre sí mismas.
El bosque se encontraba a las afueras de Certes, por lo que le tomó llegar varias horas hasta el lugar. Cuando llegó, la princesa dejó a su caballo amarrado a un árbol y se adentró en el bosque. No tardó en encontrar a Nainin, que cantaba una linda canción a la vez que nuevas flores crecían a su alrededor.
─Cantas muy bien, a parte de que no haces nada de daño con el poder de la piedra. ─Dijo Baransu cuando su hermana terminó de cantar─. Mírate, de verdad que te estás pareciendo más a mamá cada vez.
─... Y yo siempre me he preguntado cómo es que has conseguido tener tu cabello de un rojo intenso, mi hermano y yo lo tenemos castaño claro pero tú...
─¿No te sientes contenta teniéndolo de ése color? Eres hermosa aún así. ─La princesa mayor abrazo a su hermana─. Tienes a nuestro padre muy preocupado, y todavía no sabes lo que acaba de pasar.
─Creo que me he perdido de muchas cosas, será mejor regresar. ─Nainin rompió el abrazo y guardó la piedra en uno de sus bolsillos─. ¿Podrías contarme todo en el camino?
Baransu sonrió y asintió. ─Me alegra que quieras volver por tu propia cuenta y nadie te tenga que obligar.
Nainin se quedó viendo los ojos violetas de su hermana y luego la abrazó de nuevo. ─No te pareces en nada a nuestro padre, de seguro él ya me habría ejecutado si me encontraba usando la piedra.
─Escucha, yo jamás voy a permitir eso. ─Baransu correspondió al abrazo.
─Je, je... miren que bonitas os veis cuando estáis juntas... y completamente solas. ─Se escuchó una voz de hombre detrás de las princesas.
─¿Annibal? ¿Qué haces aquí?
─Ahora resulta que un bandido como yo tiene que responder las preguntas de una basta...
─Más te vale irte o yo misma te haré pedazos. ─Amenazó la pelirroja, sacando su espada─. Quédate detrás mío, Nainin.
─Pronto tendrás que decirle a la princesa la verdad, si es que vives para eso. ─Annibal se dio la media vuelta─. Con vuestro permiso, princesa Nainin.
En cuanto el hombre desapareció entre las sombras, la lluvia comenzó a caer. ─Mi caballo se asustará, tenemos que irnos ya. ─Dijo Baransu, dirigiéndose junto con su hermana a donde había dejado al caballo.
─¿Cómo es que conoces a ese bandido? ─Preguntó Nainin, soltándose bruscamente de su hermana─. ¿Por qué te quería decir bastarda?
─No es algo que tenga importancia...
─Siempre me he preguntado eso, ¿Por qué no eres capaz de contestarme lo que te pido? ─Interrumpió la princesa menor.
─Lo que quería era molestarnos...
─Pruébalo. ─La princesa del cabello castaño claro sacó su piedra─. Quiero que utilices el poder de la piedra, como toda la familia real de Certes puede hacerlo.
─Me es increíble que dudes de mis palabras. ─Baransu le arrebató la piedra a su hermana─. Pero creo que crees más en la palabra de un bandido que en la de tu hermana.
─... Espera... no lo hagas... ─Dijo Nainin cuando la heredera al trono de Certes colocó la piedra entre su pecho y su cuello─. Tienes razón al decir eso, no fue mi intención obligarte a hacer nada sólo para probar que... que sí eres mi hermana.
Baransu simplemente caminó hasta su caballo, lo tranquilizó y después ayudó a Nainin a subirse. Ella hizo lo mismo y partió hacia el castillo, donde su padre las encontraría, de seguro muy preocupado por la hora en la que tendrían que llegar. Fue en plena madrugada cuando la lluvia cesó y las princesas llegaron sanas y salvas al castillo, e inmediatamente fueron a ver a su padre y a su hermano. Antes de entrar al salón del trono, Nainin escondió la piedra para evitar ser descubierta por su padre.
─Hemos regresado, lamento la tardanza. ─Se disculpó Baransu.
─La que debería de pedir perdón es Nainin, no tú, Baransu. ─Dijo fríamente el rey─. ¡Nainin, ven aquí!
─Padre... ─Nainin continuó luego de hacer una reverencia─. Siento haberte causado una inmensa preocupación y un eterno malestar. Sin embargo, miles de veces te he dicho que puedo cuidarme sola.
─Y por más que sean las veces que me lo digas, jamás podrás dejar de preocuparme. ─Arcthurus hizo una seña para que le entregaran una lanza a su hija menor─. Hasta que puedas derrotar a Baransu, será el momento en el que ponga toda mi confianza en tus acciones.
─¿Padre...?
─Rey Arcthurus, esa no es la mejor decisión que podéis tomar en estos momentos. ─Le susurró un noble al rey─. ¿Queréis hacer lo mismo que la reina Mizuki?
─... Padre, no puedo lastimar a Nainin, ni aunque tú me lo pidas. ─Se negó la pelirroja.
─Entonces, si quieres ganarte mi confianza, Nainin, tendrás que derrotar a Vincent o a Baransu. ─El monarca de Certes se veía muy seguro─. Sería la única manera... ¿O prefieres derrotar a unos sirvientes?
─Padre, detén esta cosa, no puedes hacerle eso a tu hija más pequeña. ─Pidió Vincent.
─No me voy a detener, ya es momento de que Nainin se proteja a sí misma.
La princesa menor no sabía que hacer, fue estúpido haber dicho eso enfrente de su padre, ahora se arrepentía profundamente. Miró para todos lados y se agachó, recogiendo la lanza dijo:
─No sé manejar lanzas, solamente puedo controlar la magia y no tengo tomos en este momento. ─¿Quién hubiera pensado que aquellas palabras le salvarían de lastimar a sus hermanos o de lastimarse ella?
─Bien, puedes irte. ─Mandó el rey y Nainin se fue corriendo─ ¿Y esa cara?
─Nunca creí que fueses a llegar tan lejos, padre. ─Con estas palabras, el jefe del ejército de Certes se retiró, molesto.
─Vincent... ─Arcthurus fue interrumpido ahora por su hija mayor.
─Quiero que te quede algo claro, padre, no me importa cuánto amor y respeto me tengas... si vuelves a tratar de lastimar a mi hermana... ─Baransu cerró los ojos y se fue caminando─. Primero me voy de aquí. Y agradece que el cariño que te tengo, te salva de que no te haga daño.
─... "¿Por qué...? Yo... no..."
La menor de la familia real de Certes se fue corriendo a la caballerizas y sacó la piedra de donde la tenía. Comenzó a llorar y, para calmar su llanto, comenzó a cantar entre sollozos. La luz de la Luna le calmaba un poco pero la energía positiva que transmitía la piedra era lo que más le calmaba.
─"... Los recuerdos siempre dejan
Sueños inconclusos, que se convierten
En pesadillas... ─Lentamente, las lágrimas en su rostro dejaban de caer y un extraño resplandor salía de la piedra─.
La maldad
Y oscuridad
No se pueden romper
Con tan sólo desear un rayo de esperanza
Salir de las penumbras."
La iluminación del establo se incrementó. No asustaba a los caballos ni animales, al contrario, les adormecía, todo lo relacionado con inquietud desapareció en cuestión de segundos. Nainin secó su piel humedecida haciendo útil un pañuelo entre su vestido, luego volvió a perderlo en la tela y se quedó ahí, descansando de los regaños que su progenitor le dio, unos cuales anteriormente hubiera negado merecerlos. La quietud que sentía, era algo que necesitaba mucho, tanto como el cariño de la familia. Decidida a entender el tipo de protección que querían brindarle, mas no aceptarla; se levantó para ir nuevamente a luchar por su derecho de conocer el exterior, más allá de Certes.
─Es una lástima no saber usar mi poder.
─¿Quién dijo eso? ─Preguntó precipitadamente la princesa de los ojos rojos.
─Hay alguien más que necesita de nuestra ayuda, ¿Qué tan rebelde eres para ir a Byacuya? ─Preguntó aquella irreconocible voz.
─¿Baransu...?
─No soy nadie que conozcas, pero si me haces caso y vas con tu reino vecino, haré tu mayor sueño realidad. ─Comentario seguido por una ráfaga de viento que hizo volar el cabello castaño de la princesa─. Sin excepciones, solamente hay que salir a Byacuya.
─Ah... ─Ella asintió confundida y de la misma manera subió a su habitación.
La castaña fue a escondidas a su estancia personal y recogió todo lo que creyó necesario, no obstante, sin exagerar en el número de cosas que llevar. Seguía confundida, ¿Por qué le hacía caso a una voz que ni siquiera vio? Suspiró y se sentó en su cama, totalmente resignada y pensando que sólo imaginaba cosas por lo que acababa de pasar. Pero eso no había sido su imaginación, la voz de hombre volvía a hablarle, diciéndole que se dirigiera a Byacuya lo más pronto que pudiera caminar.
─¿Qué esperas? A donde tienes que ir es a Byacuya, no a quedarte en tu habitación. ─Insistió la voz del hombre─. Aprovecha que ya todos en el castillo están dormidos, sólo te tendrías que deshacer de los guardias.
Nainin se quedó atónita, ya estaba segura de que no era su mente y que, por alguna desconocida razón, tenía la necesidad de ir a Byacuya.
CONTINUARÁ...
Bueno, me quedó mal el capítulo pero me emocioné mientras lo escribía. ¡A responder reviews!
A DestinyGirl 009: ¿Más sobre Takeshi? Voy a tratar xD
Akemi Shizuka: Ya corregí los errores, podría decirse que el capítulo está... medio perfecto, gracias por tu favorito :)
A Maliss: Me alegra que te guste, me ilusiona saber eso.
A Kiw-chan: No sé que decirte :v no creo que sea lo mejor que sepas lo que pasará luego :v
A Jose (se me borró el nombre por el punto): A mi también me dan cosa, no sé porque xD
De antemano, si quieren saber como es cada personaje físicamente, los invito a mandarme un PM.
¡Saludos!
