Espero que os este gustado esta historia aquí va el segundo capí a Estefania por la colaboración en la edición de esta historia.

Capitulo 2

Oliver estaba muy preocupado. No le gustaba nada la idea de que Sara se quedara a solas con Nyssa, pero, ¿qué otra cosa podía hacer? No podía dejar a su madre a solas con Ra's al Ghul. Sara sabía defenderse, su madre no. Eso le hizo pensar ¿cómo su madre conocía a Ra's? ¿Cómo había contactado con él? Mientras le daba vueltas en su cabeza para encontrar respuestas, Sara se había marchado con Nyssa.

Moira se dirigió a su invitado y le preguntó si le parecía buena idea ir a sus oficinas centrales. - ¿Que le parece si vamos a nuestras oficinas centrales y le enseño nuestras instalaciones?

Ra's, con una sonrisa encantadora y cogiéndole la mano a Moira mientras le besaba la mano, le dijo – Será un verdadero placer pero con una condición. Me gustaría celebrar una cena, aquí en su mansión con su maravillosa familia.Y así poder tratar estos negocios de una manera más cercana. Si no te importa creo que deberíamos empezar a tutearnos, vamos a ser socios muy pronto, y aliados.

Moira, con una sonrisa y con cierto rubor en sus mejillas le contestó: - Por supuesto, Ra's. Será un verdadero placer celebrar una cena en nuestro hogar. Espero que dentro de poco podamos decir que más que socios somos grandes amigos.

Oliver escuchaba con atención toda la conversación. No le hacia la menor gracia todo lo que estaba escuchando. Su madre haciendo "negocios" con el líder de la secta de asesinos más poderosa de la tierra.

Mientras tanto, Sara estaba en una de las limusinas que la familia Queen poseía. A su la lado se encontraba su ex amante. La persona a la que le debía estar viva. La persona que más la había querido nunca. La persona por la que mató por primera vez. La persona que la había hecho fuerte. A pesar de todo esto, Sara no podía de dejar sentir temor por el hecho de que Nyssa estuviera aquí con ella.Y lo que era peor, había traído consigo al temerario Ra's al Ghul.

Con mirada decidida le preguntó: - ¿Qué habéis venido a hacer aquí? ¿De qué conocéis a Moira Queen? ¿Cómo ha contactado con vosotros? ¿Habéis venido a buscarme? ¿Queréis obligarme para que vuelva a Nanda Parbat?

Sin ni siquiera mirarla y con desprecio en su voz Nyssa le contestó: - ¿Me estas interrogando? ¿Eso es lo primero que me preguntas después de tanto tiempo? Después de todo lo que he hecho por no hablo de los asuntos de mi padre.Y mucho menos, contigo.

Sara, con rabia también en su voz, le dijo: - Te llamé. Te llamé muchas veces en tu cumpleaños. Queria felicitarte, preguntarte que tal estabas, decirte... decirte que te echo de menos.Y ni siquiera contestaste a una sola de mis llamadas.

Nyssa se giró y mirandole los ojos con pena, le respondió: - ¿Qué esperabas que hiciera? ¿Qué te cogiera el teléfono con alegría? Después de lo que hiciste... intentar suicidarte para no volver conmigo.

-Nyssa, no se trataba de...

Antes de que Sara pudiera terminar de hablar, Nyssa la había interrumpido - Me ha llevado tiempo, más del que debería, pero por fin he sabido la verdad. La verdad es que durante todos estos años jamás me quisiste. Solo estuviste conmigo como agradecimiento por haberte salvado. Por seguridad para que nadie de La Liga te hiciera nada. Para que mi padre no te matará.

Sara trató de coger la mano de Nyssa y explicarle pero con desprecio, Nyssa rechazó su mano y le dijo: - Tranquila, no vas a volver a La Liga, la deuda quedó saldada. Mi padre está aquí por asuntos de negocios que nada tienen que ver padre sólo quería que le acompañara en esta misión. No,no me mires así. En esta misión no elimináremos a lo único que te puedo decir.Y ahora llevame de compras a esa tienda tan exclusiva de vestidos que decías que había en tu ciudad. ¿Marilyn se llamaba no?

Con tristeza en su voz Sara sólo contestó: - Si, así se llama. Le indicaré al chofer que nos lleve.

Sara sabía que no tenía mucho más que decir. Conocía a Nyssa perfectamente, puede que mejor que nadie en la tierra. Cuando se ponía así era mejor seguirle la corriente y no contrariarla. Con un suave golpe en el cristal, Sara llamó a su chofer y le indicó donde deseaban ir.

Cuando llegaron, Nyssa no pudo evitar poner una sonrisa maliciosa. ¡Dios, éste sitio era increíble! Estaba viendo tantos vestidos que le gustaban que no iba a tener tiempo de ponérselos en un año.

A pesar de no querer reconocerlo y ante la mirada de Sara que no dejaba de mirarla, Nyssa no pudo evitar decir: - Gracias Sara, este sitio... es fantástico. Cuando me hablaste de él hace años, nunca pensé que fuera tan perfecto.

Con una sonrisa en la cara y lanzándole un guiño, Sara le dijo: - No tienes que darme las gracias. Siempre pensé que este sitio te encantaría. Está hecho para ti. De hecho, esta tienda debería llamarse Miss Raatko, ¿no te parece?

Sara estaba empezando a cansarse. Nyssa no hacía más que coger vestidos y más ya los brazos cansados de sujetar tanta ropa.

Nyssa llevaba más de 10 minutos probándose los vestidos y Sara empezaba a preocuparse, así que decidió que debería ver si Nyssa se encontraba bien. Cuando corrió la cortina comprobó con estupor la espalda de Nyssa. Una espalda que en otro tiempo era perfecta, musculada, sin cicatrices, ahora estaba llena de cicatrices por toda la espalda. A decir verdad, tenía tal cantidad de cicatrices que no quedaba una sola parte de la espalda que no tuviera arañazos.

Sara intentó con su mano derecha tocar la espalda de Nyssa y con pena en su voz le preguntó: - Nyssa, ¿qué te ha pasado? Tu...tu espalda ehhh ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Quien? Dios Nyssa..

Otra vez, Nyssa volvió a ponerse a la defensiva -No es asunto tuyo Sara. Hace tiempo que dejó de serlo.

Sara le contestó en tono suplicante: -Vamos, Nyssa. Soy yo. Sabes que me puedes contar cualquier cosa.

- Déjalo, Sara. No te preocupes. Ya pasó. - Se notaba que Nyssa no quería decirle donde le habían hecho esas cicatrices ni quién se las había que cambió de tema enseguida. – Sara, no me mires así .Después de pagar esto podemos ir a la hamburgueseria.

Sara no quería que Nyssa cambiara de saber quien o quienes le habían hecho eso a Nyssa. Asi que le dijo: - Me parece bien. Pero esta conversación no ha terminado. No te voy a dejar que vuelvas a Nanda Parbat sin que me hayas dado una respuesta.

Nyssa la miró a los ojos y sonriendo le dijo: - Había olvidado lo cabezota que eras.

Big Belly estaba a tope pero tuvieron suerte, había una mesa libre. Dejaron la cazadora de cuero de Sara para guardar el sitio. Llegaron a la barra y Sara le pidió una hamburgesa starling con patatas y una naranjada. Nyssa no sabía que pedir así que se decidió a pedir la misma hamburguesa que Sara, también con patatas pero en lugar de naranjada, Nyssa prefirió pedir una limonada.

Era curioso como hasta en las bebidas parecían el Yin y el Yan y como se complementaban. Sara a menudo había vacilado a Nyssa diciéndole que con lo dulce que era por qué cogía siempre sabores tan amargos. Aunque para muchos la primera impresión que tenían de Nyssa era de una persona seria, amargada y rancia para Sara era todo lo contrario.

Sara echó mano a su cartera que se encontraba en el bolsillo trasero de su pantalón pero Nyssa no quería que Sara pagara su comida. - No hace falta, Sara. Soy muy quien para pagar mi comida no necesito que nadie me pague nada.

- Nyssa, por favor déjame invitarte. Te lo prometí. Te dije que si una vez probabas algo del Big te invitaría.

- ¡He dicho que no!

-Nyssa, ¡por favor!

- ¡Que no!

Mientras discutían se cayó la cartera de Sara que estaba abierta. De su interior salieron un par billetes de 50 dólares y dos fotografías. Ambas bastante deterioradas por el sol y puede que hasta por el agua. En una de las fotografías se podía ver a una niña de unos 12 años con el pelo corto de color negro, con una camiseta de color rojo y con la mirada perdida.

La otra fotografía era de Sara y Nyssa en París, en una terraza con la vista de la torre Eiffel al fondo. Por detrás de la fotografía había una anotación con dedicatoria y la firma de Nyssa en la misma. Nyssa se quedó pálida incapaz de articular una sola palabra. Le dió las dos fotografías a Sara,que las guardó y cogió el dinero para pagar.

Cuando estaban sentadas comiendo, Nyssa no sabía que decir después de lo dura que había sido con Sara. A pesar de todo,Sara seguía guardando la fotografí puso a recordar como se se sacaron esa foto en una de sus misiones y cómo Sara había tenido la romántica idea de sacar dos copias de la misma foto. Cada una firmaría una de las fotos junto con una dedicatoria. Era una lástima que después de volver de Starling City, y de regreso a Nanda Parbat había quemado aquella fotografía.

Sara rompió el silencio y le preguntó : - ¿Está buena la hamburgesa? No a todo el mundo le gusta el gorgonzola en la carne.

Nyssa por fin sonrió.No como había hecho antes, no. Habia sonreído como hacia un año que no sonreía. Estar tan cerca de Sara y ver que todavía significaba algo para ella.A fin de cuentas, todavía guardaba la foto. - Está delicioso, Sara. Siempre has tenido un gusto exquisito a la hora de elegir. ¿La encontraste?

- ¿A quien?

- A la chica de la foto. Cindy dijiste que se llamaba, ¿no?

Sara asintió con la cabeza y le respondió: - Sí, la encontré. Bueno, ahora prefiere que la llamen Sin. Es una buena chica. Como era yo cuando tenía su edad.

Nyssa no pudo evitar echarse a reír. – ¡Buena pieza querrás decir si es igual que tú a tu edad!

Con una patata en la mano y otra en la boca Sara le dijo: - Perdona... pero yo no era tan robé una vez en un comercio, me pillaron y mi padre me castigó. Me fui a una fiesta donde se vendía alcohol sin permiso y mi padre me castigó. Me llevé a Jake a mi dormitorio, mi padre llegó a casa, nos pilló y...

Nyssa terminó la frase de Sara. - ¿Tu padre te castigó?

Riéndose, Sara le contestó: - A decir verdad, lo tiró por la ventana de mi habitación y me castigó. Pero aparte de eso... era buena chica.

Nyssa, con una sonrisa burlona, le dijo: -Sí, claro... lo normal.

Sara le sacó la lengua y le dijo: - A mi por lo menos mi padre no me tuvo 100 años bañándome en un pozo para que no creciera y estuviera siempre con 12 años. Se ve que te costaba aprender.

- Me gustaba más cuando insinuabas que podía ser una vampira y mi padre el conde Dracula.

Oliver se acercó a Ra's mientras su madre hablaba con sus oficinas en Australia y le susurró: - Sara se queda aquí. Tu hija la liberó.

Mirándole de arriba a abajo Ra's le contestó. - No estoy aquí por ella. Sara quedó liberada de la Liga. No debería haberla liberado y por eso mi hija pagó por su libertad. He venido para invertir dinero en su empresa. A ayudar a su madre a que sea la próxima alcaldesa. Además tenemos cosas en común, Arrow.

Oliver puso ojos de sorpresa. ¿Cómo se había enterado Ra's que era Arrow? - No sé de que me habla.

- Arrow, usted y yo tenemos cosas en común.

Oliver le miró con desprecio. - No creo que usted, líder de una secta de asesinos y yo, tengamos algo en común.

- No me mire con esa cara de asco. Usted y yo perseguimos un fin. Acabar con Malcolm Merlin.

Oliver no se creía lo que estaba oyendo. ¿Acabar con Merlin? Si él había matado a Malcom, con una flecha que le atravesó el corazón.

Con una ligera sonrisa en la comisura de los labios. – Sí, señor Queen. Su madre me informó que ella ha visto a Malcom. ¡Malcolm Merlyn está vivo!