Capítulo 5
Después de 23 horas de vuelo y haciendo escala en Cantón y Chongqing Sara llegó a Lhasa la capital del Tíbet. Sara estaba que se subía por las paredes. Habia llamado por teléfono a Nyssa cuando había hecho escala y no había habido forma de comunicarse con Nyssa. Las comunicaciones en el país estaban cortadas. Durante el vuelo entre Chongqing y Lhasa, el personal del vuelo había informado al pasaje que la mayor parte del Tíbet había sido destruido.
Lhasa era una de las ciudades menos dañadas por el temblor, así que el avión pudo aterrizar sin problemas. Sara consiguió pasar el control de pasaportes y coger su petate sin problemas. Sara no sabía si era por los nervios o por las turbulencias pero lo cierto es que no se encontraba bien, estaba muy mareada.
Tras negociar con un ciudadano local, Sara por fin consiguió una motocicleta. Bueno, si se le podía llamar a eso "motocicleta". No era el mejor de los medios de locomoción pero era el único que había. Después de recorrer más de 40 kilómetros por caminos de cabras, Sara se encontró con el primer obstáculo. La carretera estaba cortada por un alud de piedras y era imposible continuar. Tuvo que dar media vuelta y retroceder 20 kilómetros para intentar llegar a Nanda Parbat por otro camino.
Se estaba haciendo de noche y ya era imposible circular por los caminos de cabras. Era normal que Sara no viera el enorme pedrusco que había en medio del camino y cayera montaña abajo. Las buenas noticias: había debido de adelantar un dia de camino y estaba cerca de Nanda Parbat. Las malas... la motocicleta estaba destrozada y era imposible circular con ella. Pero eso no era todo. Durante la caída se había raspado todo el cuerpo y tenía un corte bastante feo en el brazo izquierdo. Menos mal que en su petate llevaba un pequeño botiquín. Nada especial, pero por suerte, llevaba unas vendas.
Oliver estaba muy cabreado. Se había enterado por las noticias del terremoto en el Tíbet. Y viendo que Sara estaba desaparecida no le había costado mucho sumar una más una. Oliver trató de localizar a Sara mediante el GPS que le había puesto pero habia sido inútil. Sara debía de haber averiguado que le había puesto hace tiempo el GPS y éste indicaba que se encontraba en el Verdant. Así que estaba en las mismas, porque él no sabía la localización exacta de NandaParbat.
Otro que estaba preocupado por Sara era Quentin. Habia hablado varias veces con Sara de su tiempo en Nanda Parbat. Y ésta le había dicho que Nanda Parbat estaba situada en el Tíbet. Asi que después de haber llamado a su hija y que el teléfono no diera señal empezó a preocuparse. No ayudaba a tranquilizarlo el pensar en la discusión que habían tenido a cuenta de las fotos.
Mientras tanto, Ra's al Ghul estaba volviendose loco. Su templo. Su precioso templo estaba la mitad derruido y su pozo de Lázaro estaba totalmente destruido. Las aguas que le mantenían joven. Las aguas que curaban las heridas y que eran capaces de resucitar a los muertos habían desaparecido. Para siempre. Por si fuera poco, su hija mayor, su valiente guerrera estaba por lo menos hubiera tenido las aguas y la encontraba malherida la podría sanar.
No podía dejar de sentir un poco de desprecio por su hija pequeña. A su nueva heredera se la veía feliz. Tal vez era porque sabía que su padre no podría hacer uso de las aguas y así ella estaba cada vez más cerca de ser la próxima Ra's. O porque su hermana a la que quería, pero sobre todo la consideraba una rival muy fuerte, estaba desaparecida y seguramente muerta.
Cuando Sara por fin llegó a Nanda Parbat se le cayó el alma a los pies. La mitad del templo estaba derruido. Entró en él como una fiera. Le salieron más de 15 miembros de La Liga dispuestos a arrestarla. Antes de enfrentarse a ellos, Sara les preguntó: - ¿Dónde esta Nyssa?
Al grito de: - Eso no es asunto tuyo. - En grupos de cinco en cinco se dispusieron a atacarle. Sara no llevaba su boo staff así que cuando desarmó a su primer oponente utilizó sus armas para enfrentarse al resto. Peleó muy bien hasta que la rodearon y notó como un dardo con somnífero le impactó. Lo último que pudo ver fue a Talia al Ghul a sus pies.
Cuando despertó se encontró atada de pies y manos. Talia le estaba esperando. - ¡Vaya, por fin despiertas, pajarito!
Con cara de asco en su rostro Sara la miró con desprecio. Talia y ella nunca se habían llevado bien. - ¿Dónde esta Nyssa?
- ¿Sabes, Sara...? Esta vez mi hermanita no te va ayudar. Puede que esta vez esté muerta.
Sara estaba intentando soltarse en vano. - Maldita sea Talia. Déjate de tonterías. Déjame encontrar a Nyssa y luego haces lo que quieras conmigo.
Con el látigo en la mano Talia le pegó con todas sus fuerzas varias veces a Sara en la espalda. - TIENES QUE PAGAR POR HABER ABANDONADO LA LIGA SIN PERMISO.
- No tienes el valor de mirarme a la cara y enfrentarte a mi sin tenerme atada. Si no estuviera atada de pies y manos te habría partido la cara. Eres muy valiente atacándome según estoy... y encima por la espalda. Siempre has sido una cobarde. Nunca podrias ser mejor que Nyssa.
Talia dio una vuelta alrededor de Sara y se puso enfrente de ella. El uniforme de Talia era igual al de Nyssa. Lo único que era diferente era el color. El traje de Talia era de color violeta. - Qué pena me das. ¿Te crees que si estuvieras suelta ibas a tocarme? Jamás te atreverías a hacerme nada. ¿Y sabes por qué? Porque tu familia y amigos son tu debilidad. Al igual que Nyssa. Y si me tocas un sólo pelo, todos ellos lo pagarán. Mi padre te lo haría pagar. Has venido hasta aquí sólo para asegurarte que Nyssa se encontraba bien sabiendo que te apresaríamos y serias torturada. A pesar de todo sigues siendo la misma estúpida que entró por esa puerta hace unos años.
Con la cabeza alta y mirando de arriba abajo a Talia, Sara le dijo: - Puede que sea la misma. Pero veo...que tu sigues siendo la misma. La misma puta de siempre.
Talia le pegó un fuerte puñetazo en el rostro a lo que Sara respondió con un escupitajo en el rostro de Talia. Talia no podía creérselo. La muy estúpida se había atrevido a insultar y escupirle. Sin dudarlo, Talia cogió la espada que tenía en su cintura y se dispuso a clavársela a Sara pero alguien le cogió la mano, la detuvo y tiró la espada al suelo.
Era Ra's al Ghul. - ¿Qué estas haciendo, Talia?
- Padre, la traidora debe pagar.
Con las manos en su espalda Ra's miró a su hija y a Sara y le dijo: - La traidora pagó. A decir verdad, tu hermana pagó por ella. ¿Qué has venido a hacer aquí, Sara?
Intentando mostrar calma y respeto Sara miró a su antiguo maestro intentado encontrar misericordia en él. - Ra's, ¿dónde esta Nyssa? Nadie me lo dice. Solo he venido hasta aquí para comprobar que se encuentra bien. Luego puedes hacer lo que quieras conmigo. Solo quiero saber que ella está bien.
- No la hemos visto. Estamos intentado localizarla. Parte del templo, como habrás observado, está destruido. Hay muchos miembros de La Liga que han fallecido.
- ¡Sueltame! Déjame ayudar a buscarla, ¡por favor!
- ¿Tienes alguna idea de donde puede estar? No está en sus aposentos. La mayoría de las salas de entrenamiento estas destruidas. Estamos sacando todavía escombros.
- Había un sitio al que a Nyssa le gustaba ir. Está fuera del templo. Si me sueltas te llevo hasta allí y vamos juntos a buscarla.
Ra's hizo un ligero movimiento con su mano derecha y rapidamente dos miembros de La Liga soltaron a Sara de inmediato. - Está sigo.
Hizo una señal para que 6 asesinos le siguieran. Tras un recorrido de 15 minutos en una vieja camioneta, Sara les indicó que aquí tenía que dejar la camioneta y seguir a pie. Habia que bajar con cuidado por la ladera de una pequeña colina. Y allí se encontraría un pequeño mirador con una casita, desde el cual se veía todo el valle.
Era el sitio preferido de Nyssa. Alli marchaba de pequeña cuando se sentía sola e incapaz de seguir con las instrucciones de su padre. Cuando queria llorar después de haber maltratado y mutilado a algún objetivo de su padre. La primera vez que fue allí tenía 7 años después que su padre le hubiera quemado las manos por haber escondido comida en su túnica.
- Ahora hay que bajar por esa colina.
Todos seguían a Ra's. Obedecian sus instrucciones sin que éste siquiera las indicara con palabras.
Pero cuando Sara terminó el descenso y dio la espalda a la colina lo único que hizo fue gritar y correr - NOOOOOOOOOOOO.
Ra's corrió detrás de Sara que estaba de rodillas gritando y quitando piedras. Ra's hizo lo mismo, quitaba piedras como un loco. - ¿Estas segura que es aquí?
- Claro que sí. Como no lo voy a saber. He estado millones de veces aquí.
-Sólo quería asegurarme. Y VOSOTROS, QUIERO QUE QUITEIS ESOS ESCOMBROS COMO SI VUESTRA VIDA FUERA EN ELLO. ¡RAPIDO! ¡Mi niña! A ella no le pueda pasar nada. ¡A ella no! Nyssa, hija aguanta. ¡NYSSA! ¡NYSSA. ¿ESTAS AHÍ? ¿NYSSA?
- ¿NYSSA? SOY SARA.
Mientras Ra's, Sara y el resto de los asesinos seguían quitando escombros ,llamaban a Nyssa con la esperanza de que contestara en el caso de que estuviera allí. Después de quitar piedras durante una hora surgió el milagro y vieron una de las piernas de Nyssa ensangrentada. -NYSSA. Estamos aquí, tranquila hija.
Cuando consiguieron sacar a Nyssa de entre los escombros ésta respiraba con dificultad, tenía buen pulso pero estaba inconsciente. Le taponaron la herida de la pierna ensangrentada. Tenia raspones por todas partes, no en vano, se le había caído una casa encima así cómo numerosas rocas de las montañas.
Cuando por fin regresaron a Nanda Parbat llevaron a Nyssa a sus aposentos. Uno de los ancianos médicos de La Liga le atendió y curó sus heridas pero Nyssa seguía inconsciente.
Talia volvió a mirar con desprecio a Sara. - Padre, la traidora ya puede marcharse. Hemos encontrado a Nyssa. No tiene sentido que siga aquí.
- Talia. No olvides quién es el jefe aqui. Seré yo y sólo yo, el que decida quien se queda y quién se marcha. Y ella se queda. Sara es mi invitada y se quedará aquí mientras quiera. Además, su presencia ayudara en la recuperación de tu hermana. Y ahora será mejor que te marches de la habitación de tu hermana. No quiero que te vea cuando se despierte.
- Y prefieres... que vea a esta... puta
Sonó un bofetón y Talia quedó en el suelo echándose una mano a su cara. – Padre, ¿como te atreves a defenderla? ¿Cómo puedes abofetearme?
- Aquí las órdenes las doy yo. Tu sólo eres mi heredera, una decisión que puedo revocar. Y ahora… ¡FUERA!
- Gracias por dejarme quedar aquí. Sé que no es una decisión agradable.
- Tienes razón Sara, no es una decisión agradable. Pero tu presencia ayudará en la recuperación de mi hija y eso es lo único que me importa. Sabes... por primera vez en mi vida he sentido lo que es el miedo. El hecho de poder perder a una de mis hijas y no tener el pozo para poder recuperarla. Me ha hecho ver la vida de otra manera.
Sara lo miraba con incredulidad. - Eso y el hecho de que no puedes seguir viviendo eternamente, ¿no?
- Sara, no confundas las cosas. Te estoy abriendo mi corazón. Te estoy diciendo lo que siento y tu me saltas con eso. Mi paciencia tiene un límite. No lo olvides.
- Lo siento. Pero me resulta raro escuchándote decir que te preocupas por tus hijas y que ahora lo que más te importa en tu vida son ellas,cuando hace unos minutos le has cruzado la cara a Talia.
- Si prefieres, Sara, hago caso a Talia y te echo de aquí. Se que no he sido el mejor padre. Puede que haya sido uno de los peores. Pero no des a entender que no las quiero. Una cosa es que no lo demuestre y otra muy distinta que no las quiera.
- Castigaste a tu hija con cien latigazos y le quitaste el título para el que llevaba preparándose más de 130 años. ¿Eso te parece querer a una hija?
- Eso era antes de este terremoto.
- Ah, sí, claro entonces eso no cuenta, ¿no Ra's?
- Mira, Sara, si hubiera querido matar a mi hija en vida lo podría haber hecho. Solo con matarte a ti habría bastado.Y no lo hice. ¿Sabes por qué? Porque no quiero ver a mi hija destruida y eso es lo que habría pasado si te hubiera matado.
Sara con pena miró a Ra's y le dijo: - Eso y que te habría odiado por el resto de su vida.
Sacandose un móvil de entre la túnica Ra's se lo ofrece a Sara diciendo: - Deberías llamar a a tu án preocupados. Te marchastes sin decirles nada.
- ¿Cómo sabes que me fui sin decir nada?
- Sara, no me subestimes. Tengo ojos en todas partes. Deberías saberlo. Te estoy ofreciendo un teléfono vía satélite para que llames a tu padre o a Oliver. Este teléfono es de los pocos que pueden realizar llamadas. ¿Olvidas cómo está el país? No te lo volveré a ofrecer. Sal fuera si quieres hablar en privado. Yo me quedo aquí, con mi hija.
Mientras cogía el teléfono y se levantaba de la silla Sara miró a Ra's. -¿Y quien me asegura que no estas grabando esta conversación?
- Nadie te lo asegura. Aparte, no creo que vayas a hablar algo tan importante que me pueda ser útil.
Aunque Sara no se fiaba de Ra's, no le quedaba más remedio que usar el teléfono si quería ponerse en contacto con su familia. La verdad es que Sara no sabía a quién llamar primero, si a su padre o a Oliver. La última vez que habló con su padre lo último que este le había dicho es que la había decepcionado. No hacía falta que se lo hubiera dicho. Vio la decepción en sus ojos.
Por otro lado, a Oliver lo había dejado plantado sin decirle nada. Se había marchado a buscar a Nyssa por el terremoto y no le había dicho nada. Nerviosa, se decidió a llamar primero a su padre. - Papá, soy yo, Sara.
- ¿dónde cojones te metes Sara? No coges el teléfono, Oliver no sabe donde estas... ¿Te parece normal este comportamiento? Después de que le has engañado con otro. Que él no sepa que te has liado con Arrow no implica que yo no lo sepa.
Sara sabía que la conversación no iba a ser agradable.- Papá, escuchame, por favor.
- Dime, ¿cuál es tu excusa?
- El terremoto del Tíbet. Tenia... tenía que asegurarme que Nyssa estaba bien.
- ¿Nyssa? ¿Todo esto es por ella?
- Si, papá.
Quentin no paraba de dar vueltas mientras hablaba con su hija por teléfono. - Mira Sara, entiendo que vayas a ver que tal esta. Yo eso, lo entiendo. Después de que me contarás por lo que había pasado, lo que habías pasado juntas, entiendo que estés ahí.L o que no entiendo es que estuvieras con Oliver, luego te líes con Arrow y ahora te vayas donde ella. Eso es lo que no entiendo.
- Siento que esa revista te haya hecho tanto daño. No fue mi intención.E spero... espero algún día poder explicarte las cosas mejor. Lo siento, siento haberte decepcionado.
- Bueno cariño,ya hablaremos de eso cuando vuelvas. Dime, ¿qué tal esta Nyssa?
- Bueno, está viva… que no es poco. Pero esta una de sus piernas destrozada y contusiones por todo el cuerpo. Pero esperamos que se recupere pronto.
- Me alegro. Que esté viva quiero decir. No que estée herida. ¿Qué tal con su padre? Me dijiste que no era uno de tus mayores fans.
- Con él todo bien papa. Gracias. Oye, te tengo que dejar. No es mi teléfono. Las comunicaciones en el país están cortadas. En cuanto pueda te llamare. Te quiero, cuídate.
- Yo también te quiero hija. Espero verte pronto.
Al final, aunque la conversación había empezado mal había acabado bien. Esto le había dado ánimo para hablar con Oliver. Cogiendo aire marcó su número. – Oliver, soy yo, Sara.
Oliver no estaba contento, se le notaba que estaba enfandado y sarcástico. No en vano, Sara se había marchado hace días y no le había dicho nada. - ¡Sara, por fin! ¿Dónde narices estas?
- Estoy en Nanda Parbat. Necesitaba saber que Nyssa estaba bien.
- ¿Y lo está?
- Bueno... todavía no ha despertado. Está inconsciente.
- ¿Y cuándo piensas volver Sara?
- Cuando se recupere. No puedo marcharme estando ella así.
Oliver no se podía creer lo que estaba diciendo Sara. ¿Se pensaba quedar allí? - ¿No puedes o no quieres?
Sara no se podía creer que Oliver le hiciera esa clase de preguntas. - Ni puedo ni quiero Oliver. Necesito saber que está bien. Una vez que se recupere volveré a Starling.
- ¿Y que se supone que tengo que hacer? ¿Esperarte?
- Oye Ollie, haz lo que quieras, ¿vale? No puedo dejarla así. Lo siento.
-Sara. ¿Puedo hacerte una pregunta?
- Si claro.
Oliver no pudo evitar morderse el labio mientras preguntaba. Le daba tanto miedo la respuesta. - ¿Tu me quieres Sara?
-Si. Te quiero.
Oliver cogió aire. Sabía que esta respuesta le podía hacer mucho daño. - Pero también la quieres a ella, ¿no?
Con total sinceridad, con la misma que respondió a la pregunta de si le quería a él, Sara le dijo: - Si. La quiero.
Los peores temores de Oliver se habían hecho realidad. Sara le había confesado lo que temía. Sara seguía queriendo a Nyssapero también lo quería a él. - ¿Y que se supone que tengo que hacer? ¿Vas a hacer un planning para estar 6 meses conmigo y 6 meses con ella?
Sara se puso muy seria. –Oliver, no digas tonterías. Aparte, a Nyssa no le gusta compartir.
- Déjame que te haga otra pregunta. ¿Si ella estuviera en Starling estarías con ella o conmigo?
Sara con un nudo en la garganta le contestó: - Oliver, ¿que quieres que te diga? Eso no va a pasar. Nyssa pertenece a La Liga y su padre nunca la dejará salir de Nanda Parbat para vivir en otro sitio.
- ¿Y que esperas que diga ahora, Sara? Mierda Sara. Esta claro que si ella estuviera aquí estarías con ella. Sabes que, déjalo. Haz lo que quieras. Si quieres quedarte allí, quédate. Pero luego no vengas llorando.
- Lo siento, Oliver. Sabes, es mejor que... que lo dejemos. Esto no va a funcionar.
Antes de colgar el teléfono Oliver le dijo con rabia: - Sabes, no me puedo creer que hayamos terminado así. Espero que te vaya bien. Cuando quieras vienes y recoges tus cosas. Que te vaya bien.
Antes de que Sara pudiera decirle algo más, Oliver ya había colgado el teléfono.
Cuando Sara entró en la habitación vio a Ra's acariciando el cabello de Nyssa y susurrándole palabras de cariño en árabe. Sara se acercó también a la cabecera de cama de Nyssa y dándole un beso en la frente a Nyssa le dio el teléfono. - Aquí tienes Ra's. Gracias.
Ra's se guardó el teléfono en su túnica mientras con la otra mano seguía acariciando a su hija. - No puedo creer ver a mi hija así. Tan frágil, tan débil.
Por un momento, Sara pensó que había visto como a Ra's se le escapaba alguna lágrima. Mientras miraba a Nyssa con orgullo y pesadumbre le dijo a Ra's: -Ella es muy fuerte, de hecho, es la persona más fuerte que he conocido. Saldrá de esta. No lo dudes.
Pasó una semana y Nyssa seguía sin despertar. Los curanderos decían que no tardaría en hacerlo pero Ra's estaba perdiendo la paciencia. De hecho, había matado a dos curanderos por no darle una solución. La pierna mejoraba lentamente pero eso era lo que menos les preocupaba tanto a Sara como a Ra's.
Sara, por el contrario, no había perdido la paciencia. Confiaba que tarde o temprano
Nyssa despertaría. Durante este tiempo la verdad es que Sara se había preocupado más por estar junto a Nyssa y por contarle historias de sus misiones que por ella misma.
Queria que si Nyssa se despertaba que lo primero que viera fuera a ella. Apenas había dormido y casi no comía. Así que cuando al salir del cuarto de baño Sara se desplomó en el suelo a Ra's no le extrañó.
Cuando Sara volvió en si, vió que estaba en la cama adyacente a Nyssa y que Ra's estaba junto a ella. Sara lo miró con preocupación . - ¿Qué me ha pasado?
Ra's la miró con cariño.P arece mentira lo que el terremoto le había cambiado. Si hasta parecía un padre con ella. - Te desmayaste. Y no me extraña. Apenas has comido desde que llegaste y has vomitado varias veces. Deberias comer más. No vas a ayudar a Nyssa si enfermas asi que sino empiezas a comer bien, no te voy a dejar estar aquí.
Antes de que Sara pudiera contestar se oyó una suave voz diciendo: -Sara.
Sara se reincorporó en la cama y fue corriendo junto a Ra's a la cama de Nyssa.
Nyssa había despertado .
Continuara
