Capítulo 9

La noticia del nacimiento de Atenea corrió como la pólvora. Todo el equipo Arrow al completo había hablado con Sara por teléfono, informandole de que por la tarde irían a ver a la pequeña. Querian que Sara descansara un poco del parto y que la familia de Sara aprovechara para disfrutar de las primeras horas de Atenea.

Algo que Sara no sabía que había pasado hasta que el equipo Arrow no se lo comunicó es que habían hecho una porra para ver quien acertaba el nombre del bebé. Para desgracia de todos los miembros del equipo, nadie había acertado el nombre. Asi que decidieron añadir ese dinero para hacerle un regalo más grande a la que todos llamaron su ahijada.

Para desgracia de Quentin, otra de las personas que anunció la visita para los próximos días era Morgana, la abuela de Sara. Nyssa llamó también a su padre para darle la buena nueva. Ra's le dijo que en cuanto dejara unos asuntos preparados, volaría a Starling a conocer a la pequeña.

Dinah fue la primera en llegar, quería tener entre sus brazos a su nieta cuanto antes. Aunque Dinah trató de ocultarlo, se podía notar que no le gustaba el nombre de su nieta. Esperaba que le hubieran puesto Dinah como ella o al menos Laurel, en memoria de su hija fallecida. Pero Sara había sido tajante. La niña se llamaba Atenea sin segundo nombres.

Sara estaba tumbada en su cama mirando como su madre estaba acunando a Atenea.

"Hola bonita, ¿quién es la niña más bonita del mundo?". Dinah siguió sonriendo y dándole besitos a la pequeña. "¿A que quieres mucho a tu abuelita? ¿A qué si?"

Nyssa se sentó al lado de Sara y le susurró: "Tu madre sabe que la niña no va a responderle, ¿no?"

Sara miró a Nyssa y a su madre. "Es una forma de hablar. Deberias fijarte en como le hablas tú a la pequeña."

"Si, pero yo tengo una excusa, traje a esta niña a este mundo." Le pegó un manotazo a Sara en el hombro. "Además, cuando lo digo yo, no suena tan ñoño."

Sara le sacó la lengua. "Suena igual de bien". Se acercó más al oído de Nyssa. "Pero tenías razón, los trajes que hizo mi madre a Atenea son horribles."

Nyssa se rió. "Te lo dije. Si le ponemos esos trajes durante mucho tiempo nos lo va a tener en cuenta cuando sea mayor."

Dinah miró con orgullo de abuela a su nieta. "Mira Sara, se ha quedado dormidita. Es un angelito. Dentro de poco se despertará y te pedirá de comer. Voy a dejarla en la cuna un ratito"

En cuanto Dinah dejó a Atenea en su cuna, salió de la habitación para volver al cabo de no más de 2 minutos y trajo consigo una bolsa con un regalo en su interior.

Nyssa seguía sentada en la cama al lado de Sara. "Dime que tu madre no ha hecho más trajes a Atenea," le dijo a Sara susurrándole al oído.

"Esperemos que no."

Dinah las miró. Vio a su hija muy feliz. Después de todo por lo que había pasado su hija se merecía ser feliz. Todos se merecían ser felices. Dinah puso una sonrisa. "Os he oído. Tranquilas, no más trajes. Conozco mis limitaciones, pero Dios, sois un poquito exageradas, no son tan feos."

Sara se reincorporó en la cama. "¿Qué llevas en la bolsa, mamá?", dijo con impaciencia.

Dinah ignoró el comentario de su hija. "Ya veo que sigue igual de impaciente que cuando era pequeña. ¿No trata de rebuscar sus regalos por la casa cuando llega su cumpleaños, Nyssa?"

Nyssa se tapó su boca con la mano. "En realidad Dinah, eso me lo ha pegado y soy yo peor que ella."

Dinah sacó el regalo de la bolsa y se lo dió a Sara. "Toma, ábrelo. Creo que te gustará. Bueno, en realidad, el regalo es para mi nieta. Creo que te gustará que ella lo tenga." Dinah no paraba de mirar a su hija .A pesar del tiempo que había pasado seguía siendo la misma niña a la que le brillaban los ojos cada vez que veía un regalo envuelto en papel de regalo.

Sara desenvolvió el regalo en un abrir y cerrar de ojos. No podía creer lo que veían sus ojos. "¡MAMÁ, ES SHARKY!". Sara abrazó fuertemente al peluche de tiburón que tenía cuando era pequeña.

Aunque parecía una mujer fuerte que había luchado contra tantas cosas allí estaba Sara Lance, abrazando, besando y oliendo su peluche de cuando era pequeña. "Mamá, pensaba que lo habías tirado. ¡No me lo puedo creer, tengo a Sharky!"

Nyssa se levantó de la cama. Bueno, se levantó porque no le quedaba más remedio. Sara casi le había tirado de la cama de la emoción de abrazar a Sharky- "¿En serio está besando y abrazando a ese peluche?"

Sara no dejaba de darle besos a Sharky. "Sharky, por fin te veo, nadie nos va a separar."

Dinah se reia viendo a su hija. "Nyssa, me parece que Sara se ha olvidado de nosotras."

"Ya veo." Miró a Sara y saludandola con la mano: "Cariño, cariño, hola, tu madre y yo estamos aquí."

Sara se quedó mirando a Nyssa mientras le corría una lágrima por la mejilla. "Ya lo se. Pero a Sharky hace muchos años que no lo veo. Es lo único que me queda de mi infancia, todo lo demás lo tiraron cuando pensaban que había muerto .De hecho, pensaba que Sharky había ido también a la basura. Así que por mucho que mamá haya dicho que el peluche es para nuestra hija, no es así. Lo siento, pero Sharky es mío. Ademas ya tiene el pulpito que nos regaló tu hermana."

Dinah se acercó a la cama de su hija. "Cariño, lo siento. Yo había guardado todas tus cosas en un trastero pero tu hermana estaba convencida de que habías muerto y lo tiró todo. Todo salvo a Sharky, que se lo guardó en su habitación. Ya sabes que adoraba a ese muñeco también". Dinah siguió acariciando el cabello de su hija. "Cariño, créeme, cuando esta bebita te pida a Sharky se lo darás con todo tu amor. No podrás resistirte a negarle nada. Créeme."

De repente entró Quentin seguido de Oliver y Felicity. Venian cargados de bolsas con regalos y hasta con un carricoche. Parecía que se habían traído toda la tienda entera. Oliver no había escatimado en regalos.

Felicity se lanzó a los brazos de Sara. "¡Quién diría que acabas de tener un hijo hace unas horas! ¡Estás como si nada!" Felicity miró el tiburón y lo cogió por la aleta. "Vaya, qué tiburón. ¿Que hace este peluche por aquí?"

Nyssa cogió con cariño a Sharky y guiñandole un ojo: "Yo que tú Felicity, no trataría así a este tiburón. Sara es muy protectora con él." Nyssa dejó con mucho cuidado a Sharky en la cuna junto a Atenea.

En realidad, a Nyssa le parecía gracioso, su hija no había hecho más que nacer y ya estaba rodeada por animales. El canario tallado en la cuna y dentro de ella protegiendo a Atenea estaban púlpito y Sharky. Nyssa pensó que alguien debía de poner nombres a los peluches que fuera recibiendo Atenea porque si fuera por Sara los peluches iban a tener nombres muy poco originales.

Nyssa todavía se acordaba que Sara no se quiso poner el nombre de canario en La Liga si no que fue ella la que se lo escogió. Si por Sara hubiera sido se hubiera llamado La Pecas. Nyssa le había dicho que ese nombre no era para llevarlo en La Liga porque con él, nadie la tomaría en serio.

Felicity se empujó las gafas para arriba. "Lo tendré en cuenta. ¿Esos peluches forman parte de algo, de un aquarium o algo?

Oliver no pudo por menos. "FELICITY."

Felicity miró contrariada a Oliver. "Qué? No le he dicho que le hemos cogido todos los peluches del Aquarium de Starling." Felicity se tapó su boca con la mano. "Upss, lo siento."

Oliver se reía, sabía que a Felicity, por la emoción de ver a la pequeña y ver de nuevo a Sara, iba a meter la pata, por eso algunos de los regalos que había comprado él los guardaba en secreto. "Bueno, ahora ya sabéis qué contienen la mayor parte de las bolsas." Oliver le guiñó un ojo a Sara.

Mientras tanto, Nyssa estaba de pies, cerca de la cuna y con los brazos cruzados. Le lanzó una mirada inquisitiva a Oliver. "Vamos a empezar a abrir todos esos regalos Felicity, no quiero que la niña se despierte con hambre y Sara le tenga que dar de comer con el Sr Queen delante.

Oliver se enderezó y se metió las manos en los bolsillos mirando a Sara. "No te preocupes Nyssa, las tengo muy vistas."

Nyssa tiró una de las bolsas al suelo, se acercó a Oliver y le agarró por la pechera. "Dame una razón más para sacarte los ojos aquí mismo."

"Nyssa, vamos, calmate. Sueltale." Sara no quería que un momento tan bonito como era este, sus amigos viniendo a ver a su hija, se estropeará por un ataque de celos. "No es para tanto, sólo te está vacilando."

Nyssa soltó a Oliver. "Te libras porque Sara me lo ha pedido." Nyssa levantó el dedo índice de su mano derecha. "Como vuelvas a decir tonterías de ese calibre, te prometo que nada ni nadie podrá pararme. ¿Me he explicado con claridad?"

Oliver se acercó lentamente a Nyssa. "Tranquila Nyssa. Sara y yo sólo somos amigos. Amigos con un pasado juntos, pero en definitiva, amigos. Ella es la que mejor me conoce. Y aunque no me caes bien.."

Sara veía que las cosas se estaban complicando y todo por una broma. "OLIVER"

"Déjame continuar, Sara. No me caes bien Nyssa, al igual que yo a ti tampoco te caigo bien. Pero por Sara, estoy dispuesto a firmar el hacha de guerra". Oliver sacó su mano derecha y se la ofreció a Nyssa en señal de paz.

Nyssa miró con desprecio a Oliver y después de echar un rápido vistazo a Sara decidió aceptar la ofrenda de paz de Oliver. Sabia que Sara sería feliz viéndolos llevarse bien. Nyssa le ofreció su mano a Oliver y se la estrechó. "Esta bien Sr. Queen. Por Sara y por Atenea acepto". Nyssa soltó su mano de la de Oliver y volvió a amenazarle. "Pero si veo que tonteas con Sara, te rajo. Luego no digas que no te he avisado."

Oliver volvió a meterse su mano en el bolsillo. "Tranquila. Ya me quedó claro hace meses que no tengo nada que hacer con Sara porque está enamorada de ti. Sara y yo sólo somos amigos. Buenos amigos. Pero nada más. Es más, para que veas que voy en serio en esto de llevarnos tu y yo bien te he traído un regalo."

Oliver le ofreció una de las bolsas con regalos a Nyssa.

"Espera Oliver, no me habías dicho que le habías comprado algo a Nyssa." Felicity no le quitaba el ojo a Nyssa. No sabía que Oliver le había comprado algo.

Oliver sonreía. "No quería que se te escapara, Felicity". Oliver se acercó más a Sara y le dio un beso en la mejilla. "Tranquila, a ti también te he traído un par de cosas. No ibas a ser menos que ella. Oliver le entregó a Sara una bolsa pequeña de una joyería que contenía en su interior un sobre y una pequeña cajita.

Sara comenzó a abrir el sobre y se quedó con los ojos abiertos como platos "¡Dios Oliver!" Era un pase doble de temporada para ver a Los Rockets en asientos vip. "Me encanta, Oliver." Sara enseñó el pase de temporada a todos

Nyssa miró a Oliver con el ceño fruncido. "¿En serio baseball? Sara, será mejor que le digas a tu padre que te acompañe, yo odio el baseball."

Sara, mientras, abrió con cuidado la cajita, y no pudo por menos echarse una mano a su boca. "¡Oliver, es precioso!

Felicity se acercó corriendo a Sara. "¿Qué es? ¿Qué es?

Sara mostró a Felicity y Nyssa el colgante que le había regalado Oliver. Era un canario con una flecha con plumas en color negro y rojo en el pico. "Oliver, me encanta."

Oliver cogió el colgante de entre las manos de Sara y se lo puso alrededor del cuello. "Además, le he puesto un pequeño localizador para que Nyssa pueda localizar a su canario en el caso de que se pierda."

Nyssa suspiró. "En realidad, no le pillo el humor al señor Queen."

Felicity le dio una palmada en el hombro a Nyssa. "Yo tampoco le pillo, y eso que llevo casi tres años trabajando con él."

"Vamos Nyssa, me muero por ver qué te ha regalado Oliver, ábrelo ya."

Nyssa abrió el paquete. No tenía muchas expectativas en él siendo un regalo de quién era. Nyssa se pensaba que sería alguna chorrada o alguna cosa por el estilo, un babero o una bomba fétida. Pero para sorpresa de Nyssa, era un regalo magnífico. "Gracias , es una mochila porta bebés preciosa." Nyssa se colgó la mochila para probarla.

Sara miró a Nyssa, se le caía la baba viéndola con el porta bebé. Estaba deseando verla llevando a Atenea junto a ella. "¡Nyssa, te queda genial!"

Nyssa sonreía y se miraba en el espejo con la mochila portabebes puesta. "La verdad es que si. Me queda genial. Cuando se despierte Atenea deberíamos probarla."

Sara sonrió a Oliver. "Vaya Ollie, parece que has acertado con el regalo."

Felicity le dió una palmadita en el culo a Oliver. "Si jefe, la tienes en el bote."

Sara se rió. En serio, Felicity era la tía más graciosa que había conocido nunca. A pesar del juego que se traían Oliver y Felicity ésta era feliz con su novio Barry, el chico de Central City.

Habian pasado un par de horas desde que Oliver y Felicty se habían marchado de la casa de Quentin. Durante estas horas, Atenea se había despertado, había comido y Quentin había cambiado el pañal a su nieta. Mientras, Dinah y Nyssa habían preparado todos los regalos que le habían traído a Atenea y se los habían dado a algunos de los miembros de La Liga.

Nyssa quería que a la mañana siguiente tanto ella como Sara y Atenea estuvieran en su casa. Quentin le había dicho a Nyssa que si el motivo era que tenía que dormir en el sofá que no se preocupara, que le dejaba compartir la misma habitación que Sara. Nyssa, muy amablemente, le había dicho que ese no era el motivo. El motivo era que se tenían que adaptar a la nueva casa cuanto antes mejor.

Nyssa le había dicho a Quentin que la casa disponía de la habitación de Sara y de ella, así como la futura habitación de Atenea y 3 habitaciones más para los invitados. Asi que tanto él como Dinah estaban invitados a la casa a pasar los días que quisieran. Algo que tanto Dinah como Quentin habían aceptado con tal de pasar el mayor tiempo posible con la pequeña.

Nyssa había vuelto a hablar con Ra's y éste le había dicho que en un par de días volaría a Starling para conocer a la pequeña querubína. Palabras textuales.

De repente sonó la puerta y Quentin fue a abrirla .Con él, vino una visita que Sara jamás pensó que vendría a verla. Era Tommy Merlyn. Y como no, venía también con un regalo.

Tommy se acercó a Sara y le dio un beso en la mejilla ante la mirada de cabreo de Nyssa, que no entendía como todas las visitas, en especial los ricachones de Starling, tenían que besar siempre a Sara.

Sara sonrió. No se esperaba que Tommy viniera a verla, sobre todo después de que ella y Oliver ya no estaban juntos. "¡Qué alegría verte Tommy! Si te soy sincera, no esperaba esta visita. Pensé que ya no querrías ser amigo mío, como Oliver y yo no estamos juntos."

Tommy señaló a Nyssa. "A decir verdad, me gusta más ella que Oliver, Sara."

Sara le pegó un manotazo a Tommy. "Ehh ni mirarla, que te conozco Tommy." Sara levantó su mano derecha y usó su dedo índice y su dedo medio a modo de tijera. "Si veo que le echas una mirada de esas lascivas tuyas, te la corto."

Tommy carraspeó su garganta. "Vaya, a todas las que le tiraban los tejos a Oliver no las amenazabas. Pero no, no he venido a tirarle los tejos a ninguna de las dos. Por ahora. He venido a ver a la pequeña. Oliver me ha dicho que es la niña más bonita que ha visto nunca."

Tommy le dio la bolsa a Sara para que abriera el regalo mientras él iba a ver a Atenea. Cuando llegó a la cuna, Tommy pudo decir lo que era un secreto a voces. "Oliver no exageraba cuando dijo que esta niñita es la más guapa del mundo. ¿Puedo cogerla? Está despierta."

Sara contestó a Tommy mientras seguía abriendo el regalo. La persona que lo había envuelto lo había hecho a conciencia. Tenia celos por todas partes y como tenia las uñas cortadas, le estaba resultando una tarea muy complicada abrir el paquete. "Si claro, cógela."

Tommy, con mucho cuidado ,cogió a Atenea entre sus brazos y no pudo evitar que una lágrima recorriera su mejilla. ""Hola pequeñita, soy Tommy y soy amigo de tu mamá Sara. ¿Sabes que eres la niña más bonita del mundo?" Cuando Atenea agarró uno de los dedos de Tommy, no podía dejar de llorar.

Nyssa miró a Tommy con cara de extrañeza. Para sus adentros, pensaba que los hombres de Starling eran muy enclenques. ¿Como podía un hombre ponerse a llorar por coger entre sus brazos a la hija de una amiga? Nyssa pensaba que Oliver era un payaso y un cabrón pero un hombre. En cambio, Tommy parecía una nenaza.

A Sara en cambio le pareció muy bonito que Tommy se emocionara. Conocia a Tommy desde que eran pequeños aunque Sara nunca se había fijado mucho en él. Sus ojos siempre habían ido para Oliver. "Vaya, Tommy, ¡este regalo está hecho a prueba de adultos! Lo que me está costando desenvolverlo." Cuando Sara terminó de abrir el regalo se quedó impresionada. "¡Dios, Tommy. ¡Es el conde Draco de Barrio Sésamo! Me encanta."

Nyssa se quedó mirando el horrible muñeco. Nyssa pensaba que era el muñeco más feo que había visto nunca. Era una especie de conde Dracula con un anteojo en su ojo izquierdo. El muñeco era de color lila, con unos colmillos que salían de su boca. Llevaba una capa de color negro mientras que el interior de la capa era de color verde oscuro. Llevaba un pequeño banderín entre la capa de color rojo y amarillo. Entre los trajes de Dinah y este muñeco, no sabía que era lo más feo." ¿Qué es quien?"

"Vamos, Nyssa cariño, no me digas que no sabes quién es. En serio, ¿no lo sabes?

Nyssa la miró como la cosa más normal del mundo. "No. ¿Debería?

Tommy le preguntó a Nyssa con curiosidad: "¿Y quién te ha enseñado a sumar?"

"¿A sumar?"

Sara intentó explicar con disimulo. "Es que el padre de Nyssa no la dejaba ver la tele cuando era pequeña." Sara no podía decir que cuando Nyssa nació no se había inventado la tele. A decir verdad, Sara no estaba segura de si se había inventado la radio.

Tommy lanzó un suspiro. "Ahhh, eso lo explica todo."

"¿Como has dicho que se llamaba?"

"Count von count, también conocido como el conde Draco y el conde contar. Son unos dibujos muy buenos para que los niños aprendan a contar. Se llaman Barrio Sésamo o Sesame Street dependiendo del país."

Nyssa con la mayor naturalidad: "Para aprender a contar yo usé un ábaco, no la tele."

Después de una hora en casa de Quentin Lance, Tommy Merlyn llegó a su casa. Cuando encendió, se llevó una sorpresa. Una nada agradable. Alli sentado se encontraba Malcolm Merlyn. "¿Que haces aquí, papá?"

Malcolm se levantó de su asiento y con una mano en su bolsillo se acercó lentamente a su hijo. "¿Que hacías viendo a la hija de Sara? ¿Has olvidado nuestro plan? ¿Te lo tengo que recordar?"

Tommy mantuvo la mirada a su padre. Ya no era el Tommy al que se le cayó un edificio encima durante el terremoto que había provocado su padre. Se había convertido en algo más. Durante algún tiempo lloró la muerte de Laurel y la de su padre. Hasta qué este apareció un día en la casa que poseían en Corto Maltese.

Durante más de un año había ido y venido a este lugar y había sido entrenado por su padre tanto en Starling como en Corto. Malcolm le había explicado que todo el tema de la Iniciativa era para vengar la muerte de Rebeca y que el único culpable había sido Oliver Queen, que no quiso salvar a Laurel. Y por si fuera poco, había disparado una flecha en el corazón de Malcolm matándolo.

No sólo Oliver no había salvado a su amor, Laurel, sino que para rematarlo, habia matado a su padre. Malcolm le explicó a Tommy que si no llega a haber sido por Damien Darhk, rival de Ra's al Ghul, que lo metió en el otro pozo de Lázaro, él no estaría vivo.

Tommy se había creído todo lo que le había dicho su padre. Y durante este tiempo se había hecho pasar por seguir siendo el mejor amigo de Oliver. Pero lo único que Tommy quería era acabar con Oliver Queen y con todos sus seres queridos.

Malcolm también le había contado a Tommy que Sara Lance era la mujer de negro que iba junto con Arrow. Asi que durante todo este tiempo, Tommy hizo creer a todos que no sabía la identidad de Canary. Sabiendo que Oliver era estéril y que era muy celoso, habían ideado el plan de en una revisión dejar embarazada a Sara con los espermatozoides de Tommy.

Malcolm mataría a Sara y Nyssa, por celos, mataría a todos los seres queridos de Oliver para que este supiera lo que es perder a alguien a quién quieres. Después de hacerle sufrir, Nyssa acabaría matando a Oliver.

Malcolm le tuvo que explicar que aunque Sara estuviera con Oliver, había una mujer muy poderosa en La Liga de asesinos que estaba enamorada de ella y que siempre lo estaría. De hecho, para esta mujer, Sara era el amor de su vida. Asi que si alguien mataba a Sara ella se vengaría cruelmente.

Y la muerte de Laurel y el intento de asesinato de Malcolm no quedaría impune. "No se me ha olvidado. Pero el plan ya no tiene sentido. Sara está con Nyssa. Y no tendría sentido que Oliver le hiciera algo a Sara o a mi hija."

Malcolm miró fijamente a su hijo. "No hace falta que tenga sentido. Con que Nyssa se lo trague me basta."

Tommy miró con desprecio a su padre. "No te voy a permitir que le hagas daño a mi hija."

Malcom le lanzó una mirada de desdén. "No me puedo creer que le hayas cogido cariño a esa niña."

Tommy le interrumpió rápidamente. "Tu nieta."

Malcom agarró de sus partes fuertemente a Tommy. "Esa niña era sólo un instrumento para destruir a Oliver y así seguirá siendo. Espero que no lo olvides.

Tommy se había estado acostumbrado al dolor y ni se inmutó cuando su padre le cogió de sus partes. "No te voy a permitir que toques a Atenea. Y tampoco voy a permir que dejes a mi hija sin su madre. Sara y Atenea estan bajo mi protección."

Malcom soltó a su hijo. "¿Bajo tu proteccion? ¿Sabes que estas hablando con el Mago? Te recuerdo que fue Sara la que te salvó en aquella fiesta. ¿Cómo esperas tu salvarla a ella?"

"Y yo te recuerdo papá que estaba fingiendo. No podían saber que habia aprendido a luchar. Pero te repito, ni te acerques a ellas."

Malcom lanzó una picara mirada a su hijo mientras se aproximaba a la puerta. "Esta conversación no ha terminado". Con su dedo indice hizo un círculo señalando todo lo que contenía. "¿Quien te crees que te paga todo esto? Sin mi, no eres nadie. Yo que tú no me encariñaría mucho con esa niña. Por cierto, ¿qué piensas que te hará Nyssa cuando descubra que eres el padre?" Malcom estaba saliendo del piso de su hijo. "Tommy, las dos tienen los días contados. Yo que tú, no haría ninguna tontería avisadolas. Sólo harías que me tomaría más tiempo haciendolas sufrir."

Tommy cerró la puerta de su casa con violencia al tiempo que decía. "TE ODIO"

Continuara