Hola hola! ¿Que tal? *Aplausos y más aplausos*

Bueno, muchas gracias a los reviews, me hacen emocionar y mucho más saber que les agrada mi historia es como, uhmm… no sé, es más, algodones dulces para TODOSSS va por parte de la casa. Realmente es muy gratificante leer los reviews de todos. ¡Déjenlos más seguidos! jiji

Los personajes no me pertenecen. Son de Masashi Kishimoto.

Perdón por los dedazos que se me vayan por ahí. Los iré revisando poco a poco.

-Bla bla bla - Esto son los pensamientos de los personajes.

Ya sé, ya sé, fastidio mucho. Sin más preámbulos: El capítulo number faiv abajo.

Capítulo 5

La familia Namikaze Uzumaki

~El Pasado doloroso del demonio negro~

Acamparon esa noche. El rey se ocultó en la carpa hecha por el demonio blanco. Sentía que estaba cerca. Nadie en el reino sabía que él estaba buscando a su hija… que todos se enteraran que él no se contraba a los alrededores podía significar el destrozo de su reino, sin embargo, el mismo tendría que buscar a su pequeña pelirosa, inocente de esta retorcida historia.

—Padre, Sakura se encuentra bien. Lo puedo sentir.— anunció como si intentara que el Rey Sakumo pudiera escucharlo.

—Creo que en estas circunstancias, ya no es indispensable que me digas padre, Shin.—Dijo. —Ya kakashi sabe que Sakura es mi primogénita.

—Sí, señor.—Hizo una leve reverencia. No era su hijo, aunque no quita el hecho de que le había tomado algo de aprecio. Siempre se lo hizo saber desde hace mucho tiempo, ya que desde que el chico nació, estuvo al lado del Rey, pero por encima de eso, esconder a Sakura de gente que pudiera hacer supersticiones, era más importante. Ocultar todo rastro del que pudieran llegar a pensar de que ella, tan pequeña y frágil, pudiera ser la última poderosa hechicera. Y de algo estaba seguro, la gente no olvida, y algo como eso, menos.

—Sai.— llamó.—¿Qué dicen tus animales?

—Están en el bosque de la muerte.— Respondió.

—¿Con quién más está Sakura?— Omitió el hecho de preguntar si estaba Sasuke. Ya que sabía de sobras que Sasuke la había sacado de ese maldito cuartel de demonios.

— Alguien con un inmenso poder.—

—Es Juugo.—Intervino Kakashi.— Pasó a ser subordinado de Sasuke.

—¿Juugo? —colocó sus manos sujetando el mentón—Menudo par, el que está protegiendo a mi hija.

—Madara no los ha detectado.— Dijo Kakashi ignorando el comentario del Rey.—Entonces estamos a tiempo de interceptarlos para dar tiempo a que Sakura tenga el cristal y se alejen lo más pronto posible—

—¡Es arriesgado!—

—Es la única opción disponible, para que no llegue hasta Sakura.—

Unos pilares alumbraron la entrada de aquel santuario sagrado, a pesar de su oscuridad se podía ver algo brillante en el centro. Sakura tomó con fuerza la mano de Sasuke mientras camina detrás de él.

—No puedo ir más allá— Rompió Sasuke el silencio. Sakura no comprendió del todo. —Sólo tú puedes cruzar.

—N-no puedo.—

—Ve y toma el cristal que está en el centro. — Ordenó Sasuke.

—Y-yo… No veo nada, S-sasuke.—

—Sólo camina derecho. Cuando cruces, las luces alumbrarán tu paso.— soltó la mano de Sakura. La ojos jade no supo por qué sintió una desesperación muy grande cuando él soltó su mano y un sentimiento de miedo se apoderó de ella.

—No me sueltes.— pidió.—

—Tienes que hacerlo, Sakura. Yo no puedo cruzar.

—¿Por qué?— Preguntó al borde del llanto—Dijiste que eras fuerte—

Sasuke suspiró.

—Ese cristal te pertenece. —Dijo lentamente y se acercó a ella nuevamente. — Todo va a estar bien.

—¿Lo prometes?—

—Sí. —Vio esos ojos jade cristalizados, y jamás sintió algo parecido. No le recordó nada a ella. ¿Qué mierdas era eso en su pecho? ¿Ya empezaba a morirse? Se preguntó Sasuke asimismo.

Sakura se alejó con pasos lentos y cautelosos y cruzó por un pequeño arco y al instante todas las luces llegaron. Una preciosa fila de flameantes llamas bailaban para ella.

No tengas miedo.

Acércate.

Giró a ver a Sasuke, buscando una respuesta. El solo la vio con cara de "te lo dije" que provocó que ella sonriera levemente. Centró su vista en el precioso objeto en el centro.

—Me contarás toda la verdad, Sasuke— el pelinegro escuchó casi eso con una orden, vaya niña, tan temeraria.— Ya hiciste una promesa.

Lo que no sabía ella que cuando un demonio prometía algo, no había escapatoria alguna de eso. Algo así como una condena, pensó Sasuke.

—Esta sensación... —susurró. Vio la ventana esperanzada.

—Kushina—llamó su calmado esposo.—¿Dónde está?

—Fue al pueblo. Tenía algo que hacer— soltó riendo sin sacarse esa primera sensación de la cabeza.— Se está viendo con esa niña Hyuga.

—¡Vaya que está enamorado! — sonrió. Y vio a su mujer.—¿Qué pasa?

—¿Lo has sentido?—preguntó. Él asintió con la cabeza— ¿Sasuke-kun?

Volvió asentir su querido esposo.

—¿Cuando pensabas decirmelo'datebane?— frunció el ceño para protestar a su esposo.

—Se cómo eres, Kushina. Van a llegar en cualquier momento.

—¡Minato!— pareció molesta, pero realmente no lo estaba de corazón, y agradeció al rubio. Él sonrió, la conocía muy bien.

Tenían que preparar todo antes que el joven pelinegro llegara, él había confiado en ellos, nuevamente.

Al cabo de unos diez minutos tocaron la puerta, y fue Kushina que corrió hacía ella, literalmente. Estaba tan nerviosa. Calmó su respiración y abrió la puerta, en ella, un pelinegro que tenía en brazos a una que por la contextura, ya que era tapada por un enorme una chica profundamente dormida. Los observó y sonrió tiernamente, tenía tanto tiempo que no lo veía, y a la chica nunca la había visto, aunque la conocía.

—Vas a dejarme pasar o vas a quedarte ahí —murmuró el pelinegro medio irritado.

—Oh, lo siento Sasuke-kun— se disculpó y se hizo a un lado dejando que Sasuke entrara junto con la chica y mucho más atrás vio a un pelonaranja, que invitó a pasar, pero éste se negó.

—Sasuke-kun— saludó el rubio.

—Minato.— el rubio sonrió. Siempre tan arisco como lo conocía.

—Llévala arriba. — propuso la pelirroja y subieron por las escaleras ella adelante y Sasuke detrás.

Sasuke recostó a la pelirosa en la cama mientras que Kushina acomodaba las cortinas y darle algo de oscuridad a la habitación para que la chica pudiera dormir plácidamente. El último rayo de luz en la habitación se posó en el rostro de la pelirosa y Sasuke la grabó en algún confín su mente guardó esa imagen.

Ambos bajaron y regresaron a la sala principal, ya comenzarían a hablar.

—¿Por qué tu amigo no pasa?— preguntó la pelirroja.

—Esta vigilando. —

—No será necesario, Sasuke-kun.— dijo Minato— ya me he encargado.

Sasuke no dijo nada, pero tampoco accedió.

—Bien. —sonrió Namikaze.

—¿Naruto dónde está? —preguntó.

—En el pueblo. Visitando a su enamorada.—respondió la pelirroja.

—hmp. Vaya loco.—

::Flashback::

Al atravesar aquel umbral viejo, las luces que estaban casi en un susurro se avivaron. Vio sorprendida aquello, era como si la estuvieran esperando sólo a ella, como si realmente le perteneciera, entonces Sasuke tuvo razón en ese momento, le pertenecía, era por eso que las luces habían alumbrado todo a su paso. Dejándola ver, que aquel hermoso cristal estaba más cerca de lo que pensaba.

Cuándo estuvo a punto de tomarlo, escuchó:

te estábamos esperando pequeña, Sakura.

¿eh?—

Ahí estaba solamente ella y Sasuke. Y dijo Sakura, para hacerla entender que sí se trataba de ella y no otra persona. ¡Muy bien! Ya se estaba volviendo loca.

Tendrás que hacer lo correcto.dijo una segunda voz. ¿Una mujer?

¿Qué quieres decir?—preguntó confundida.

Mátalo—ordenó una tercera voz mujer.

¿A quién? ¿Por qué?—

A ese maldito demonio. — soltó con desprecio.

¿Sasuke?—

Mátalo, pequeña Sakura. Termina con esto —

Se libre.—

Mátalo—

N-no—

Tienes el poder, elimínalo

E-el no...—

Se tomó las manos con la cabeza.

S-salgan —

Tienes que matarlo. Mátalo.—

Te usará en contra de los que amas—

No seas como tu tonta madre—

¿Qué?

Esos demonios son la creación del diablo. No lo ames como tu estúpida madre. Mátalo.—

N-no puedo.—

Lo matarás.—

No lo h-haré—

Sintió una fuerte punzada en la cabeza, ¡Salgan de mi cabeza!

¡Aléjense de mí!—gritó.

Mátalo entonces—

¡Salga de mi cabeza!—

Las voces comenzaron a hacerse mucho más fuerte en su cabeza y retumbar todas las blancas paredes de su mente. Sus lágrimas salieron como grandes torrentes. Les pedía que salieran y no le hacían caso.

Mátalo—

¡S-Sasuke!—

¿Estás pidiendo su ayuda?—preguntó una de las voces realmente molesta.

¡Traidora!—

Tengo esperanzas en ti Sakura. Mátalo.

Sus palabras no tenían sentido, eran asesinas. Ellas eran crueles, ella no lo era ni lo será jamás, no será una loca asesina.

Tu eres la última hechicera con poder suficiente para matarlos a todos. Hazlo.— aquello dicho por esa mujer llena de odio se repitió en su mente, haciéndole mucho más daño que una daga.

I-ie—

Otra vez, y otra vez lo decían. Y ella repetía esa palabrita todas la mismas veces. Sakura no era una hechicera. Sakura no era una asesina, ella no iba a permitir que nada malo suceda a Sasuke. Ella no lo mataría jamás, porque...

Sabía que todo ocurría en su mente, porque si no fuera así, ya Sasuke le hubiera salvado de esas brujas de malas lenguas, él acabaría con ellas en un segundo y ya la habría sacado de ahí con ese rostro de perfección intachable. Y ella le pediría una explicación que él ignoraría por completo y la molestaría.

¡S-sasuke!— lo llamó en vano. Ya que todo era en su mente. Su cuerpo estaba estático solamente frente al cristal. Él no la escucharía.

Mocosa traidora. Te pareces a tu prostituta madre.—

¡Cállense!—

Comenzaron a reír fuertemente acuchillándola por todos lados.

Sé fuerte Sakura. Tú puedes.

Por última vez. Mata a ese demonio. Mátalo—

Mata a Sasuke.

No. Era imposible. Jamás haría eso. Jamás lo mataría porque… confiaba en él.

Confiaba en Sasuke y confiaba en Juugo. Y eran demonios. Ellos la protegían. ¿Por qué hacerles algo así? Sí más bien, la seguían cuidando, a su manera, pero lo hacía.

No sería capaz de llegar a cometer algo tan descabellado como eso y estalló.

¡BASTAAAAAAAAA! —

Abrió sus ojos lentamente y pestañeó varias veces. Regresó al santuario raro ese. Delante de ella se encontraba el cristal que le pareció la cosa más sagrada del mundo y giró a ver a Sasuke. Viéndola fijamente, y pensó en las voces de antes. No podría ser capaz. Sasuke estaba a cuatro metros de ella, y aun así, apostaría lo que fuera ya que estaba cien por ciento segura que él la recastaría si algo malo le llegase a suceder en ese mismo momento.

Sasuke tenía que explicarle muchísimas cosas.

Volvió su vista al cristal y con suma prudencia tomó el objeto en sus manos.

Al instante muchas, muchísimas imágenes pasaron como ráfaga antes su ojos que veían a la nada. No sabía si era un futuro, un pasado o un presente. Todas pasaron a gran velocidad por su mente. ¿Acaso era una visión? Lo que no supo entender fue, que todo se quedó en blanco y ella perdió el conocimiento, física y mentalmente agotada.

::End Flashback::

—S-asuk-e—Murmuró dormida.

Sasuke observó la escalera y luego a la dirección donde la pelirosa se encontraba. Reconoció esa voz. Lo estaba llamando en sueños. En ese momento no entendía porqué la chica había caído desplomada en el suelo al tomar el cristal. ¿No se suponía que ella era la única que podía cargar el poder del cristal? A lo mejor era más fuerte de lo que pensó.

—Había pensado, que si Sasuke la lleva a las montañas del oeste, podríamos hacer bastante tiempo para que Madara y su gente tarde en llegar a ella. —Hizo una pausa.— O nos arriesgamos, y lo enfrentamos.

—Sería una jugada de doble filo.— Intervino Kushina seriamente.— Sasuke-kun es el que podría contra él, aunque sí lo pensamos bien, Sasuke-kun puede derrotarlo.

—Que Sasuke-kun sea inmortal, no quiere decir que no puede caer ante ese mal rey demonio.— Dijo el rubio. Kushina asintió dándole la razón a su amado esposo. En cambio Sasuke frunció el ceño, ¿Acaso lo había llamado débil? Hmp maldito rayo amarillo.

—La cuestión es que: ¿Estás dispuesto a enfrentarlo, Sasuke-kun?—Preguntó Kushina con un rastro de preocupación, directamente a el pelinegro con expresiones indescifrable.

El asintió. No tenía miedo. Sin embargo, las imagen de sus padres llegaron a su cabeza. ¿Ellos estarían de acuerdo? Claro que sí, dijo su mente. Se vengaría de una vez por todas y así su venganza se consumará completamente.

—Sasuke-kun, sabemos el daño que ha causado Madara—le dijo a Sasuke. —Te ayudaremos en todo. Y ayudaremos Sakura-chan en todo lo que sea posible si es dar nuestra vida por ella.— Kushina fue esta vez la que habló.

—Le debemos mucho a esa niña.— aflora Kushina con amor.— Deseo que despierte para conocerla. — Sus ojos se llenaron de brillo.

Sasuke sonrió sin que nadie se diera cuenta. Kushina en cierto modo se parecía a su madre, aunque la madre de Sasuke no era tan escandalosa como ella, pero sí que tenían cosas parecidas.

—Ocultaremos a Sakura hasta que la faceta de la tercera luna desaparezca. Si no me equivoco, es el cumpleaños número dieciocho de ella, ¿Verdad Sasuke?— preguntó, y Sasuke hizo cara de ¿Crees que lo sé todo? Y el rayo amarillo le respondió con una cara de ¿Crees que me creo ese cuento?

—Hmp.—

—Hay una pequeña aldea a lo lejos de esas montañas, llamada Konoha. Hemos estado ahí.— Anunció el peloamarillo de ojos profundamente azules.

—¿Que tan lejos estás?—

—A seis días de aquí a paso humano. Un día con tus poderes.— Respondió.— Estaría bien para Sakura el recorrido de unos tres a cuatro días, ya que le afectaría el desplazamiento espacio-tiempo.

—bien. Llegaremos alrededor de tres días.—

—El padre de Sakura, ¿Lo sabe, Sasuke-kun?—preguntó la pelirroja. Éste, no respondió. Kushina entendió que no. —Deberías decirle. Así evitamos que haga planes locos y se una a nosotros.

—No. Un buen padre no permitiría que esto le sucediera a su hija. No la protegió lo suficiente. —

—¿No te parecen diecisiete años, los suficiente?—

—No. Al Sakura salir de esa barrera, todo se arruinaría y él lo sabía. —respondió enojado— Orochimaru ordenó que entraran, y lo lograron tan fácil, que pienso que Sakura realmente no estuvo bajo ningún cuidado.

—Ya veo. De igual manera, es su padre y merece saber dónde está ella.—

—hmp. —

—Kakashi podría ayudarnos. —dijo Kushina, y ambos hombres asintieron.

—Lo contactaré. —

—¡Ya estoy en casa'Dattebayo!— hizo la entrada un rubio joven con ojos azules, de la misma edad de Sasuke.

—¡Naruto-kun! —Saludo su madre.— Estamos aquí.

El rubio se adentro a la casa con una sensación rara en la boca del estómago. Y atravesó el umbral y lleno a su destino, quedando perplejo..

—¡SASUKE-TEME!— GRITÓ EMOCIONADO abalanzándose encima del pelinegro.—¡Ya era hora'dattebayo!

—Apartate dobe— ordenó el pelinegro con cara de pocos amigos. Dándole unos golpes en la costillas al rubio.

— ¡Malnacido teme! Me la pagarás —gritó a punto de propinarle un golpe a Sasuke. Siendo su madre que les golpeara a ambos como si se trataran de solo unos niños.

—¡Comportense los dos que hay visitas!— Regañó Kushina, mejor conocida como la Habanera sangrienta. Los dos obedecieron al instante.—

—¿Visitas? —Frunció el ceño y vio a todos lados.—Madre no hay nadie por aquí, Solo baka-suke'dattebayo—se sobó el lugar afectado.

—Dobe.—Murmuró Sasuke por lo debajito. Naruto era más estúpido de lo normal. ¿Acaso no sentía la presencia de Sakura o de Juugo por lo menos? ¡Vaya que era estúpido!

—Teme.—

—Usurantokachi—

—Les daré a los dos una buena golpiza.— Amenazó Kushina con los puños al aire para ver finalmente que ambos se callaban,— Naruto-kun, no puedo creer que seas tan cabeza hueca y tan tan escandaloso sabiendo que Sakura-chan está aquí'dattebane.

—¡¿NANI?!— Recibió un golpe bien fuerte de su madre.

—Qué hagas silencio, idiota.—Ordenó la mujer de largo cabello rojo.— Está dormida.

—¡Sakura-chan está aquí! ¿Cómo será? A puesto que será hermosa. ¡Tan hermosa como su nombre'dattebayo! ¿Verdad Sasuke?—Lo dijo con una sola intención, sabiendo el significado de aquel nombre para Sasuke. No por algo lo conocía de toda la vida, y vaya que tenían bastantes años de vida.

—Estúpido.—murmuró ignorándolo.

Se despertó algo alterada, una muy fina capa de sudor cubría su piel. ¡Malditos sueños locos! ¡Jesús!

—¡Déjenme respirar! —Pidió. Se quitó levemente los mechones que tenía en la cara, haciéndolos a ambos lados de su cabeza. Un momento... ¿Cuánto tiempo estuvo dormida? ¿Donde rayos se encontraba? Supuso que ya había pasado unas cuantas horas.

Antes de vociferar algo más, escuchó a varias personas discutir amanamente. ¡Vayan que eran escandalosos! Rápidamente escaneó el lugar, ¿Un cuarto? Nada feo, verdaderamente acogedor, la luz era segada por las cortinas estratégicamente, bien colocadas.

Se levantó.

—S-sasuke.—Llamó pero el silencio fue su respuesta.—¿Estás aquí?— volvió a preguntar, pero aquella habitación estaba vacía, solo ella se encontraba. Alcanzó a ver la puerta y la abrió y empezó a caminar. Se volvió a preguntar cuánto tiempo estuvo dormida, pero más importante… ¿Dónde estaba Sasuke? ¿Y por qué rayos no se encontraba a su lado? ¿¡Acaso la había abandonado!?

—¡Imposible!—murmuró. Escuchó las voces aún mucho más cerca. ¿Quienes eran?

—¡Teme! Cuéntales a mis padres cómo fue que te sentiste atraído por el color rosa de los cerezos en flor?— comenzó Naruto. Qué chillion, pensó Sakura al instante.

—Hmp. Serás idiota.— ¡Sasuke!

—La madre de Sasuke-kun me contó que esa era su flor favorita, los cerezos. Sasuke-kun decía que los pétalos de cerezo al caer eran la cosa más adorable que pudiera existir.— Habló Kushina sonriendo. ¿Sasuke-kun? El Sasuke-panel de hielo silencioso- que ella conocía no diría algo así. Bueno tampoco era que la chica tenía años conociendo al témpano de hielo, pero en todo el tiempo -tres días- que había estado con él, no hacía más que ser el verdadero señor amargado, y no podía creer que él, pudiera decir algo así taaaaaan cursi. Y recordó que la familia de él ya no estaba en este mundo, ¿Había sido hace mucho tiempo? O fue reciente? ¡Rayos! ¡Quería saberlo!

Sasuke frunció el ceño. ¿Acaso era el centro de burlas? Que no se olvidaran quien era él, que él podía disponer de un lindo chidori si quisiera y freírlos a todos en una milésima de segundo, y que sus risas pudiera enviarlas a una dimensión paralela donde sólo se podrían escuchar sus propios lamentos, claro, si él quisiera.

—No es mucha coincidencia que Anastasia le haya puesto ese nombre a Sakura-chan, eh Sasuke-kun?— ¿Que decía? ¿Esa mujer conocía a su madre? Le decía Sasuke-kun a Sasuke y a ella Sakura-chan, ¿Por que?

—Sakura-chan entonces ha de ser muy bonita-dattebayo— Dijo sonriendo.

El chillon le decía a ella bonita. ¿Quién era él? Sakura-chan...

—Es muy bonita.— Dijo Minato.—Puede confundirse con Anastasia, pero son totalmente diferentes.

Ahora quién era él… su voz era suave. ¿Acaso la conocía?

Sasuke hizo buen gesto que no pasó desapercibido por el rubio cabeza hueca. Naruto entrecerró los ojos viéndolo con suma cautela y sonrió.

—¿Acaso te gusta baka-suke?—Preguntó bromeando Naruto. Sasuke lo miró con odio. ¿Que disparates estaba diciendo ese idiota? Hmp. ¡Que ridiculo bobe!

¿Le decía baka a Sasuke? ¿Quién era ellos? Y ¿Por qué tenían tanta familiaridad con Sasuke? No era como en la guarida de bestias...

—Cállate dobe.— ¡Sasuke estoy aquí!

Yo no soportaba la incertidumbre. ¿Acaso no se daba cuenta de ella? O la estaba ignorando. No lo sabía, pero quería que la notara y le explicara qué hacía ahora en esa casa acogedora y porque la dejaba ir libremente por ahí. ¡Sasuke!

—S-sasuke.—Llamó desde muy atrás, muy junta de la pared la pelirosa tomando su vestido verde pálido entre sus manos, en síntoma de estar nerviosa.

Todos los presentes giraron a ver a la recién llegada, el primero en levantarse fue Naruto en ir a por ella.

—¡WOOOOO! ¿Sakura-chan? ¡Eres más bella de lo que imaginé'dattebayo !— la pelirosa retrocedió con cautela.

¿Quién eres? ¿Por qué me dices Sakura-chan?

—¡Sakura-chan!— Se apresuró a abrazarla, sin embargo ella respondió:

—¡N-no te me acerques!— acusó con el dedo índice.—S-sasuke.

—Naruto-kun.. espera.— Llamó su madre entendiendo la reacción de la pelirosa. Para ella, todos los que estaban ahí eran desconocidos, claro, excepto Sasuke.

El pelinegro se levantó y le dio un sorondo golpe en la cabeza al rubio y pasó por él, llegando hasta su cometido.

—Serás dobe.— se colocó delante de la pelirosa.—¿Qué sucede?

—Y-yo…— tragó.— Desperté y no te encontraba. Entré en pánico. Y escuché a todos estos desconocidos y...

—Aa.— Fue su respuesta. Se volteo para presentar a los "Desconocidos" y Sakura le tomó velozmente la mano antes de que Sasuke pensara dejarla sola una vez más con esa gente que verdaderamente no conocía. Él sólo la vio de reojo.

—¡SAKURA-CHAN! Siempre quise conocerte—Gritó Naruto aún emocionado.

—¿Quién eres tú? ¿Por qué me conoces?— Preguntó escondida detrás de la espalda de Sasuke. Ajá ahora sí era valiente, obvio, tener a un muy fuerte demonio protegiéndote, entonces que se atrevan a venir los que querían hacerle daño pues, Sasuke los acabaría a todos.

Kushina sonrió abiertamente. Que interesante.

—Mi nombre es Kushina Uzumaki, Sakura-chan. Seguro no recuerdas nada acerca de mí porque eras apenas una linda bebé.— comenzó. Señaló a Minato.— Él es Minato Namikaze. Mi esposo y padre del loco ese que está delante de Sasuke-kun.—

—¿Sasuke-kun?— Susurró y vio la espalda de Sasuke. ¿Sasuke-kun? Ellos se conocían.

.— Mi nombre es Naruto Uzumaki, tu próximo esposo. — Gritó alegre

—¿Eh?—

Fue esta vez Kushina quien le propinó un mamonazo a Naruto.

—¿Serás idiota Naruto-kun? ¿Ya no estás saliendo con esa chica Hyuga?—

Naruto se rascó la cabeza.—Tienes razón madre. Solo bromeaba. Yo amo a Hinata-chan.

—Usurantonkachi.— Respondió Sasuke. ¿Sasuke? La pelirosa se sorprendió. La familiaridad que tiene Sasuke con estas personas era totalmente sorprendente.

—Oh vamos Sakura-chan, aléjate de ese teme'Dattebayo. — lloró.

—Baka.

—¡Teme!—

—hmp.—

Ahora bien, tiene a Kushina esposa del señor mayor rubio que se llama Minato, que es padre del rubio menor entrepito Naruto. Ok, con eso estaba bien. La cuestión era ahora; ¿Que eran de Sasuke?

—¿Y Juugo-san?— preguntó la pelirosa a Sasuke ignorando olímpicamente al rubio. Era una pregunta con dos finalidades, saber si estaba bien el pelinaranja y, donde se encontraba.

—Está afuera.—respondió Sasuke de una forma que no había hecho antes. ¿Acaso eran las personas que estaban ahí? Haciéndolo menos frío.

—¿Sakura-chan tienes hambre?—preguntó Kushina.— Tienes horas dormida, así que pienso que tendrás. Podría prepararte algo, mientras te respondo todas las preguntas que surcan tu mente.

Sasuke instantáneamente frunció el ceño. No le gustaba mucho la idea que digamos.

—Oh vamos Sasuke-kun, estoy segura que Sakura-chan está más que interesada en aclarar muchas cosas— dijo de forma cantarina, burlándose del pelinegro que la veía con caras de muy pocos amigos.

Sasuke giró su cara para ver a la pelirosa, a lo mejor la podría convencer de que… ¡Demonios!

—Tsk.—

La cara de la pelirosa era un poema viendo a la pelirroja soplona. Había dado en el puto clavo, en la intriga y la curiosidad de la pequeña Sakura-chan. Ya no había ninguna vía de escape.

La pelirroja sonrió de par a par, sacándole la lengua a Sasuke, pues ella había vencido esa contienda.

Maldita Habanera Sangrienta.—Vociferó en su mente el de ojos ónix.

—Ya sabía que algo así sucediera, Orochimaru.—Hizo una pauso y lo observó detenidamente.

—No es mi batalla. Si participo o no, es mi problema.—

—Madara-sama está bastante molesto.—

—¿Y?— Rodó los ojos con infinita paciencia.—Por mi que traiga todas las tormentas eléctricas a este insignificante mundo, me da igual. Sólo quiero sacar algo de provecho con todo esto.

—¿Por qué ordenaste que sacaran a la chica? No te creo tan estúpido como para arriesgarte a ti mismo. Sasuke pudo haberte matado en dos segundo, si lo hubiese querido.—musitó con algo de frialdad— o ¿Acaso sabes algo que nosotros ignoramos?

—hmm.—Orochimaru sonrió.— Tienes razón. Sasuke es muy fuerte pero tiene una gran debilidad. (N/A: Lo que dijo en "cursiva" es su pensamiento. Es decir, se lo reservó para sí mismo. :))

—¿Que puedo saber yo, más que ustedes? El consejo lo sabe todo, mucho más que esta vieja serpiente.— Dijo, el sarcasmo brotó de sus palabras, sin embargo, pasó desapercibido totalmente, y eso, para Orochimaru estuvo bien, estuvo más que bien.

—Lo que vendrá ahora es un Madara-sama queriendo acabar con medio mundo buscando a la chica pelirosa esa.— Siguió la conversación.— Cuéntame. ¿Por qué?

—No dirás que por mi culpa, Madara hará tal cosa.— Rió.

—Orochimaru—Sentenció con molestia.—¿Qué provecho quieres sacar? ¿El que Sasuke no te mate?— Preguntó.—O… ¿No morir?

—Eso es muy poco hasta para ti.—

—¿Entonces?...—

—Bien, te contaré un poco, pero antes...—Sus ojos se llenaron de seriedad.—¿De qué lado estás?—

—Del lado victorioso, ¿No?—

—Hmp. Destruí la barrera con ayuda de Juugo para poderla sacar, sin decirle nada a Sasuke. Creo que la podemos convertir a nuestro favor. Es decir, hacerla una verdadera arma.

—¿Que?—

—Cómo oyes. El único problema es Sasuke, él no permitirá que algo así le sucediera a la hija de su amada pelirosa.—

—Convertirla en un arma, puede significar que también nos pueda destruir, Orochimaru. —

—Sí, pero… se puede jugar con su mente.— Río.

—¿Me estás queriendo decir...—

—Fácil.

—Sasuke no lo va a permitir.—

—Por supuesto que no.—Se cruzó los brazos.— ¿Que tu piensas?

—Pienso que estás loco.— El hombre lo fulminó con la mirada. —Es un riesgo. Es preferible que esté con Sasuke y no se vuelva contra los demonios.

—No piensas en nada ¿Verdad?—hizo una pausa tras suspirar— En primer lugar fue Anastasia que usó el poder del cristal y nos quitó la inmortalidad, para que algún día esa pelirosa nos eliminara, sin embargo, ella no conoce nada acerca de esto.

—Su padre…

—Su padre no le dijo nada, y muy conveniente para mi.—

El enmascarado se levantó y frunció el ceño bajo la misma.

—Si es así como dices, te apoyaré—

—¡Vaya que bueno!—Vociferó el pelinegro con los brazos arriba. Idiota Danzo. Sasuke acabará con tu vida, rata insignificante.

¿No decían por ahí que la curiosidad mató al gato? A ese hombre, Danzo, la curiosidad lo iba a devorar entero.

Llevó un trozo de tarta de manzana a su boca, realmente estaba delicioso. Perdió la cuenta de cuantos pedazos había comido en ese momento, ¡Vaya que estaban fascinantes! Quitándole el hecho de que tenía un hambre bestial, estaban divinos.

—¡Están muy buenos!— Exclamó con ánimo. Kushina sonrió con cariño. Las mejillas de Sakura sonrojaron…

Es muy bonita.—Pensó la pelirosa.

—Gracias Sakura-chan.— Musitó despacio.

—¿Usted de donde conoce a Sasuke?— preguntó una vez que había terminado de tragar. No quería parecer grosera, aunque la curiosidad la estuviera carcomiendo por dentro.

—Ow sí, tienes razón… ¡La historia!—

.

.

—Bueno, lo conozco desde que era un bebé.— comenzó-

—¿Bebé? Pero… E-el es...— ¿Podía decir eso? Sasuke era un demonio, y esas personas lo conocían muy bien.

Kushina rió un poco.

—Aunque no lo creas… nacemos siendo bebés'dattebane.—

—¿Nacemos?...— preguntó, Kushina asintió como si le explicara a un niño.— Eso quiere decir que… usted es…

—Sip. Minato, Naruto y yo. Somos demonios.— Kushina llevó sus manos a la mejillas de Sakura.

—Espero que no nos me tengas miedo, Sakura-chan.— dijo cálidamente para abrazarla.

De la impresión Sakura abrió su boca, al mismo tiempo algo cálido se arrojó en su corazón. ¿Que era eso? ¿Que era ese sentimiento que hacía que sus ojos se humedecieron? Era muy cálido y muy… amoroso. ¿Era ella? ¿Era la señora Kushina? ¡Eso era! ¡Sus sentimientos! Algo parecido cuando estaban en la cueva con Sasuke.

—No puedo tenerle miedo, es muy buena— Dijo sonriendo levemente.

—¡SÍ!- Ahora la historia.

.

—Sasuke-kun pertenece a un clan muy, realmente muy fuerte y no sólo eso… es un clan de linaje especial.

—¿Linaje especial?

—Síp. Son descendientes directo del primer demonio. El clan Uchiha se convertiría en la primera familia de demonios de sangre real.

—¿Sasuke es un U-Uchicha?—

La peliroja dio una respuesta afirmativa.

Sasuke es un príncipe demonio… ?—Pensó Sakura

.

—A pesar de ser un clan majestuoso y muy fuerte... No podían evitar pelearse entre sí, por el poder. Por eso las cosas siempre terminaban mal.—Entristeció.—Su sed de poder y venganza, va más allá de lo incalculable.

—A pesar de eso… podían llegar amar con mucha devoción. —Sonrió tristemente. —Fugaku y Mikoto se amaron tanto… que… cualquiera cosa podían hacer. De ese amor, nació un hermoso niño. Cabello negro y tez increíblemente blanca, rasgo característicos de los Uchiha.

.

Ya la historia se le hacía parecida a cierto demonios de ojos profundamente negros.

.

—Todos orgullosos del nacimiento del nuevo integrante de la familia más prestigiosa. La verdadera prueba comenzó luego. Pasó por muchas cosas...— Sakura escuchaba, Kushina parecía hablar más con ella misma que con la pelirosa.

—Era un niño prodigio. Muchos talentos solo para un demonio tan joven como él, después de todo, era un Uchiha. Eso creó envidia en todo el clan. Aunque pasara todo eso, mi amiga Mikoto daba todo el amor a su hogar, a su esposo y a su hijo, sin saber que llevaba en su vientre a otro Uchiha.

—Las cosas empeoraron. Más hechiceras, más ira, más dolor. Más muertes. —Hizo una pausa y sonrió.— Nació otra bendición. Otro bebé cabello negro, tez blanca. Auténtico Uchiha. Las cosas empezaron a mejorar hasta que…

—Uchiha Madara llegó.— Llegó el rubio mayor de voz suave, Minato.

—¿M-madara?— Frunció el ceño, no sé porque su nombre le sonaba de alguna parte.

—El Rey demonio.—

—Empezó el caos y la destrucción. Todo los clanes se enemistaron. Uchiha, Uzumaki, Namikaze, Hyuga, Nara… todos, comenzó una guerra entre ellos mismos. Volvió el tiempo de angustia y miedo. Algunos demonios si querían vivir tranquilamente...— Sus ojos se habían llenado de lágrimas. —Naruto-kun nació semanas después de Sasuke-kun...Luego de eso, fue en ese momento que Uchiha Madara apareció.

—Hechiceras comenzaron a aprovecharse de la situación… son unas… — Tensó la mandíbula con ira.—Asesinaron a toda mi gente. Intentaron hacerlo con mi Naruto-kun también, Itachi-kun lo protegió…

—¿Itachi-kun?— interrumpió sin entender… ¿Quién era él? y más importante.. ¿Por que rayos también se le hacía conocido?

—Hai. El nombre del hijo de Fugaku y Mikoto. Itachi Uchiha, hermano mayor de Sasuke-kun.—

—¿Hermano de Sasuke?! Entonces… la fotografía de…—Esperó una respuesta por parte de la peliroja, en sus ojos, sólo vio el dolor reflejado en ellos.

—¿Los padres de Sasuke?—Preguntó temiendo ya la respuesta.

—Ellos… eran la salvación de ese clan, pero… algo terrible sucedió.— las lágrimas se asomaron en sus ojos, recuerdos desagradables, perturbaron su cabeza.

—¿Qué sucedió?—

—Madara los asesinó...— Un sonido se atoró en la garganta de Sakura. E instantáneamente la pelirosa llevó una mano a su boca.

—¿P-por qué?—

—Sasuke-kun se había enamorado de una hechicera.—

Quedó en shock totalmente. ¿Sasuke enamorado? ¿Cómo era eso posible?

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Es todo por este capítulo… Soy muy mala en dejarlo así, lo siento.

Es un mal necesario maujajaja.

¡Conociendo a los Namikaze Uzumaki!

¿Qué les pareció? jeje, hagánmelo saber en sus comentarios. :3

PD: LAMENTO LA TARDANZA.

Sakura sabrá mucho más del pasado de Sasuke en el siguiente capítulo.

Se van a aclarar muchas cosas para nuestr a pelirosa favorita :3

Besos. Besos. Besos.

Matta ne. ~